¿Por qué visitar Turín?.

Índice de contenidos

Turín es la cuarta ciudad más importante de Italia y la capital de su región, la región del Piamonte. Pese a ello hay bastantes ciudades italianas más turísticas y quizás Turín no recibe tantos visitantes como debería dado su patrimonio. Es por eso que en este post de ¿Por qué visitar Turín? os voy mostrar 10 motivos por los que deberíais viajar a la una de las ciudades más maravillosas del norte de Italia.

Si tras leer este post os animáis a visitar esta fascinante ciudad, os dejo este artículo de la Guía de Turín en la que encontraréis todos los artículos que he hecho de esta ciudad, con toda la información práctica para visitarla.

¿Por qué visitar Turín?
¿Por qué visitar Turín?

¿Por qué visitar Turín?

1. Uno de los iconos de Italia

Comenzamos este post de ¿Por qué visitar Turín? con el lugar más icónico de la ciudad, la Mole Antonelliana.

La Mole Antonelliana es sin lugar a dudas el lugar más espectacular de la cuarta ciudad más grande de Italia. Este imponente edificio fue construido entre los años 1663 y 1889 y en esos momentos fue el edificio realizado con ladrillo más alto de Europa. En la actualidad cuenta con 167,5 metros de altura, siendo el segundo edificio más alto de Turín.

Historia

Adentrándonos en la historia del enclave de estilo ecléctico, deciros que en un inicio iba a ser concebido como sinagoga. Para que se llevara a cabo, se eligió al prestigioso arquitecto Alessandro Antonelli, pero las modificaciones que hizo del proyecto inicial (en un principio el edificio iba a tener una altura de 47 metros), hicieron que hubieran discordancias con la comunidad judía. Finalmente, el arquitecto llevó el proyecto a otros niveles y trabajó en el mismo hasta el año de su muerte (1888). Un año más tarde se dio por terminado el monumento cuando se puso un genio alado en la parte superior.

Desde entonces el edificio ha sido dañado en muchas veces por distintas situaciones meteorológicas y eso ha provocado que se haya restaurado en numerosas ocasiones. Una de las más importantes fue en el año 1953, cuando un violento chaparrón, acompañado de un tornado, destruyó los 47 metros superiores del pináculo, que fue reconstruido en 1961 como una estructura metálica revestida de piedra (algo que hizo que perdiera el título del edificio hecho de ladrillo más alto de Europa).

A pesar de que, como os decía anteriormente, en un inicio el edificio iba a ser una sinagoga, en la década de los 70 la comunidad judía se desentendió del proyecto. Por lo que eso provocó que al término de la construcción el edificio fuera utilizado desde 1908 a 1938 para albergar el Museo del Risorgimento. Más tarde, fue usado como espacio para exposiciones temporales y desde el año 2000 como Museo Nacional del Cine de Turín.

Mole Antonelliana en la actualidad

Hoy en día es uno de los monumentos más icónicos de Italia y, además del albergar el Museo Nacional del Cine de Turín, desde lo alto podréis obtener una fantástica perspectiva de toda la ciudad.

Por último, comentaros como anécdota, que aparece en el anverso de la moneda italiana de 2 céntimos de euro y fue la inspiración para el emblema oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 09:00h a 19:00h
  • Martes: Cerrado
Precios
  • Museo:
    • Entrada General: 12€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 10€
    • Menores de 6 años: Gratis
  • Ascensor:
    • Entrada General: 9€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 7€
    • Menores de 6 años: Gratis
  • Museo + Ascensor:
    • Entrada General: 17€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 14€
    • Menores de 6 años: Gratis

Con la Piemonte Card tienes la entrada al museo gratis y la subida a la cúpula con la entrada reducida

Mole Antonelliana
Mole Antonelliana

2. Una de las galerías más bonitas del país

El siguiente lugar que no puede faltar en este artículo de ¿Por qué visitar Turín? es la Galleria Subalpina.

Esta galería comercial, construida entre los años 1873 y 1874, es uno de los lugares más fotogénicos de la capital del Piemonte. Influenciada por los típicos pasajes parisinos, se caracteriza por un gran y luminoso salón de cincuenta metros de largo y catorce metros de ancho que mezcla elementos de estilo renacentista y barroco.

Esta obra del escultor Pietro Rubino fue la tercera galería comercial que se construyó en Turín, después de la Galleria Umberto I y la desaparecida Galleria Natta. Por último hay que destacar que fue dañada por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y que tras el conflicto fue reconstruida sobre la base de los diseños originales.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Galleria Subalpina.

Galleria Subalpina
Galleria Subalpina

3. La calle que contiene las aceras más antiguas de Europa

Seguimos este post de ¿Por qué visitar Turín? con la calle más bonita de Turín, la Via Giuseppe Garibaldi.

Esta vía conecta dos de las plazas más importantes de Turín; la Piazza Statuto y la Piazza Castello. Para adentrarnos en la historia del enclave, tenemos que irnos a tiempos romanos, prácticamente cuando se creó Turín, ya que esta calle era el decumanus maximus de la entonces Julia Augusta Taurinorum (nombre que le pusieron los romanos a Turín). Como no puede ser de otra manera, esta calle era uno de los dos ejes principales de la antigua ciudad romana, que entonces tenía apenas cinco mil habitantes.

A pesar de que en los años posteriores a la caída del imperio romano se deterioró notablemente y redujo su anchura, no perdió su importancia comercial. Con el pasó de los siglos fue evolucionando y llegó a ser hasta un canal, pero desde el año 1714 se llevaron a cabo unas obras ideadas por Víctor Amadeo II de Saboya y continuadas por su sucesor Carlos Manuel III, que hicieron que se redefiniera el perímetro.

Debido a que era la calle más importante de la ciudad, en la que se situaban muchos edificios importantes, ya desde el año 1730 estuvo dotada de aceras, en la actualidad consideradas con mucha probabilidad las más antiguas de Europa. En ese mismo siglo XVIII se construyeron numerosas iglesias y edificios de interés en la calle y, aunque hubieron numerosos conflictos, en el año 1979 se hizo totalmente peatonal. Hoy en día, con 963 metros, es una de las calles peatonales más largas de Europa (ver cual es la calle peatonal más larga de Europa).

Via Giuseppe Garibaldi en este post de ¿Por qué viajar a Turín?
Via Giuseppe Garibaldi

4. El mercado al aire libre más grande de Europa

Otro de los enclaves que no puede faltar en este artículo de ¿Por qué visitar Turín? es el Mercado Porta Palazzo.

Para que se pueda apreciar la magnitud de este enclave, debo deciros que el Mercado Porta Palazzo es el mercado al aire libre más grande de Europa. No obstante, antes voy a centrarme en la parte cubierta, la cual fue erigida en el año 1916 con el nombre de “Pabellón IV“. Esta estructura metálica, renovada entre los años 1995 y 1998, cuenta con 88 puestos de alimentación en el interior.

Fuera de este edificio cubierto, pronto se creó un mercado al aire libre espontáneo paralelo, integrado por agricultores que vendían productos agrícolas directamente a los consumidores, a los que se sumaron pequeños artesanos y comerciantes con mercancías de dudosa procedencia o de mala calidad. De hecho, esta parte del mercado fue llamada por los turineses l mercà dij busiard (el mercado de los mentirosos), pero tuvo mucho éxito debido a los bajísimos precios de venta.

Viendo que el mercado al aire libre no paraba de crecer se crearon dos pabellones semicubiertos; el “Pabellón II“, que, con 18 puntos de venta, alberga la lonja del pescado y el “Pabellón V“, que cuenta con 53 puntos de venta y alberga establecimientos de carnes y alimentación. A pesar de la creación de estos tres pabellones, la parte importante sigue siendo el gran mercado al aire libre, el cual cuenta con 756 puntos de venta móviles en la calle, sobre carros tradicionales, que se convierten en 796 solo los sábados.

En esta parte del mercado encontrarías frutas y verduras, pescado, productos lácteos, pero también carne, flores, ropa y varios artículos para el hogar. Gestionada en un buen porcentaje por ciudadanos extracomunitarios, pero también por una parte sustancial de comerciantes italianos, es un enclave multicultural imprescindible de conocer.

PalaFuksas

Por último, debo comentaros que en el entre los años 1998 y 2005 se construyó un edificio más moderno en el lugar en el que se encontraba el antiguo mercado de ropa (construido en el año 1963 y derribado en el año 1998). La construcción fue realizada según diseño de Doriana y Massimiliano Fuksas y se caracteriza por un notable uso del vidrio y hormigón.

Aunque se utilizó para algunas exposiciones temporales, finalmente el edificio se inauguró definitivamente el año 2011 como centro comercial. En septiembre del año 2018 se inició una nueva remodelación del edificio y el 13 de abril del año 2019 se inauguró el “Mercado Central de Turín“.

Horarios
  • De lunes a sábado: De 07:00h a 14:00h
  • Domingo: Cerrado

Si queréis saber el punto exacto en el que se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Mercado Porta Palazzo.

Mercado Porta Palazzo en este post de ¿Por qué viajar a Turín?
Mercado Porta Palazzo

5. La Residencia de la Casa Real de Savoya más importante

El Palazzo Reale di Torino es uno de los puntos que no puede no estar en este listado de ¿Por qué visitar Turín?

Turín fue la capital de la Casa de Saboya desde el siglo XII hasta el XIX y, de las 13 “Residencias de la casa real de Saboya” declaradas Patrimonio de la Humanidad que hay en Turín, está fue la primera y la más importante.

Historia Palazzo Reale di Torino

El palacio, que cuenta con una considerable fachada de 107 metros de ancho, fue construido entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Sin embargo, ha sido un edificio que ha estado en constante evolución, ya que a finales del siglo XVII se construyó la Capilla de la Sábana Santa para albergar el Sudario de Turín, en el siglo XVIII se hicieron modificaciones y desde entonces se han hecho numerosas restauraciones.

Tras años de esplendor, llega poco a poco el declive y entre los años 1799 y 1815 la residencia oficial de la familia real deja de ser el Palazzo Reale di Torino por la ocupación napoleónica (en esos años fue el Palacio Real de Cagliari).

Con la llegada del Risorgimento, el palacio permaneció como sede de la monarquía hasta el año 1865, cuando los Saboya se mudaron al Palacio del Quirinal en Roma, dejando su primera residencia, simplemente, como alojamiento para sus visitas a Turín. El traslado de la capital a Roma redujo drásticamente la importancia del lugar y con la caída de la monarquía en el año 1946, el enclave se quedó prácticamente abandonado.

Arquitectura Palazzo Reale di Torino

El exterior del palacio es bastante sobrio, pero genera una idiosincrasia bastante evidente con la arquitectura barroca de toda la plaza. En el interior destacan los tapices y una colección de jarrones chinos y japoneses. Asimismo, podemos esclarecer que a lo largo de palacio podréis observar tres estilos: el barroco, el rococó y el neoclásico.

Antes de mostraros la información práctica, deciros que se puede acceder a la famosa Capilla de la Sábana Santa desde el Palazzo Reale di Torino y que si queréis información sobre la capilla, os la dejo aquí.

Horarios
  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 09:00h a 19:00h
Precios
  • Entrada General: 15€
  • De 18 a 25 años: 2€
  • Menores de 18 años: Gratis
  • Piemonte CardGratis

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Palazzo Reale di Torino.

Palazzo Reale di Torino en el post de los 40 lugares qué ver en Turín
Palazzo Reale di Torino

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Turín, seguro que la encontraréis en esta Guía de Turín

6. La tercera estación más grande de Italia

Continuamos este artículo de ¿Por qué visitar Turín? con uno de los puntos más importantes de la ciudad, la Porta Nuova.

Esta estación construida en el año 1864 fue ampliada varias veces en los años posteriores. No obstante, poco queda de esa estación inicial, ya que para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006 se incluyó a la estación y las áreas circundantes en un programa de remodelación. Pero las obras finalmente se alargaron más de la cuenta y no se acabaron hasta 2009, cuando se hizo la primera inauguración oficial de la estación. Pese a ello, aun no se habían finalizado todas las obras, ya que en el año 2016 se terminó el estacionamiento subterráneo, y en 2017 la remodelación de las tiendas.

Hoy en día es la tercera estación más grande de Italia (tras Roma Termini y Milano Centrale), ya que es utilizada cada día por aproximadamente 192.000 pasajeros (70 millones al año) y 450 trenes. Además es las 25º estación con más pasajeros de Europa.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Porta Nuova.

Porta Nuova
Porta Nuova

7. La capilla que contiene el Sudario de Turín

La Catedral de Turín es uno de los puntos más visitados de la cuarta ciudad más grande de Italia y es otro de los motivos de ¿Por qué visitar Turín?

Esta iglesia, construida entre los años 1491 y 1498, es el único edificio puramente renacentista que podemos encontrar en Turín. De primeras lo más destacable es la fachada de mármol blanco, la cual fue restaurada en la década de 1990. De hecho, no ha sido el único elemento reformado, ya la catedral ha sufrido a lo largo de los años diversas obras de remodelación; en el año 1656 se rehízo la bóveda de la nave, en el año 1834 fueron pintados los frescos del interior templo….

Capilla de la Sábana Santa

He de reconocer que personalmente no es un edificio que me fascinara y es probablemente de las catedrales más flojas que he visitado. Pese a ello cuenta con un gran elemento a destacar, que es la Capilla de la Sábana Santa. Esta capilla anexa, construida entre los años 1668 y 1694 por el arquitecto Guarino Guarini, es una obra maestra de la arquitectura barroca italiana.

La capilla de la Sábana Santa se cerró al público el 4 de mayo de 1990, cuando un fragmento de mármol de una cornisa interna se desprendió y cayó sobre el pavimento. Todo iba según lo previsto y cuando los trabajos de restauración estaban a punto de finalizar, un cortocircuito durante en noche entre el 11 y el 12 de abril de 1997 provocó un importante incendio, que causó grandes daños el edificio.

La capilla, afectada por una imponente obra de restauración y reconstrucción, que duró más de 21 años, fue reabierta a los visitantes en el año 2018. Pero desde entonces solo se puede visitar entrando desde el Palazzo Reale di Torino.

Por último comentaros que en el interior de la capilla se encuentra el Sudario de Turín, que se dice que fue el que envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret tras su crucifixión.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • De 10:00h a 12:30h
    • De 16:00h 19:00h
  • Sábado:
    • De 09:00h a 13:00h
    • De 15:00h a 19:30h
  • Domingo:
    • De 08:00h a 13:00h
    • De 15:00h a 19:30h

Si queréis saber el precio o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Catedral de Turín.

Catedral de Turín
Catedral de Turín

8. Una de las puertas del siglo I a. C. mejor conservadas del mundo

Proseguimos este post de ¿Por qué visitar Turín? con uno de los lugares que más me sorprendieron, la Puerta Palatina.

La Puerta Palatina era una de las puertas de acceso de la antigua ciudad romana Iulia Augusta Taurinorum (actual Turín) y representa el principal testimonio arqueológico de la época romana de la ciudad, así como una de las puertas del siglo I a. C. mejor conservadas del mundo.

Historia Puerta Palatina

De las cuatro puertas que se cree que habían en época romana, solo se conservan dos; la Porta Decumana, situada bajo el Palazzo Madama, y esta. Adentrándonos en esta, no se sabe el momento exacto en el que se construyó, pero sí que fue alrededor del siglo I a. C. Su función no era defensiva, pero en el año 1404, tras siglos de incursiones y deterioro parcial, se tuvo que reconstruir la torre izquierda.

Más tarde, el proceso de renovación urbana iniciado en las primeras décadas del siglo XVIII por Vittorio Amedeo II, preveía la desaparición de la Porta Palatina. Pero finalmente el desmantelamiento no se llevó a cabo, gracias a la intervención del ingeniero Antonio Bertola, quien logró convencer al duque de la necesidad de conservar la antigua obra arquitectónica.

Posteriormente funcionó como cárcel y se renovó notablemente. No obstante, la gran renovación sucedió en los primeros años del siglo XX. Cuando se descubrió un teatro cercano y el arquitecto Alfredo D’Andrade llevó a cabo una restauración radical. Esta restauración, sumada a la que hizo el régimen fascista entre los años 1934 y 1938, hizo que todos los edificios de los alrededores se destruyeran y solo quedare en pie la puerta.

Hasta la década de 1970, la Porta Palatina era transitable por el tráfico de automóviles, lo que permitía el tránsito bajo los arcos, pero la nueva reorganización urbana de la década de 1980 hizo que el área fuera completamente peatonal, preservando su integridad. Finalmente, en 2006, con motivo de los XX Juegos Olímpicos de Invierno, el área fue completamente rediseñada y se creó un parque arqueológico en el que hoy en día se pueden observar la Porta Palatina, el teatro y los hallazgos de las murallas romanas.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Puerta Palatina.

Puerta Palatina
Puerta Palatina

9. El edificio que mejor escenifica los dos mil años de historia de Turín

El Palazzo Madama es uno de los edificios más increíbles de la ciudad y como tal debe aparecer en este post de ¿Por qué visitar Turín?

Este edificio también está incluido en el la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con otras 13 residencias de la Casa de Saboya en Turín. Asimismo, hay que destacar que probablemente sea el edificio que mejor escenifique los dos mil años de historia de Turín.

Historia del Palazzo Madama

A comienzos del siglo I a. C., el lugar de este palacio estaba ocupado por la Porta Decumana (aun quedan dos torres de la puerta restauradas en la actualidad). Tras la caída del imperio romano, fue un bastión fortificado y posteriormente el edificio pasó a ser posesión de los Saboya – Acaja, una rama secundaria de la Casa de Saboya. A principios del siglo XIV la familia optó por convertirlo en un castillo. Sin embargo, un siglo más tarde el edifico se reedificó en forma cuadrada, con un patio interior, un pórtico y cuatro torres cilíndricas en cada esquina. La forma de este edificio todavía es claramente reconocible en la parte trasera del palacio. Asimismo, hay que comentar que, tras la extinción de los Acaja, el edificio se convirtió en residencia de huéspedes de la casa de Saboya.

En el año 1637, la regente del duque Carlos Emmanuel II, Cristina de Francia, la eligió como su residencia personal ordenó que se cubriera el patio y que se remodelaran los apartamentos interiores. Sesenta años después, otra regente, María Juana de Saboya, tuvo una influencia aun mayor en el edificio, puesto que le pidió al arquitecto Filippo Juvarra que diseñara un nuevo palacio barroco en piedra blanca. Inició la renovación en el año 1716, pero las obras se detuvieron en el año 1721, después de que solo se completara la parte frontal. Por lo que hoy en día se puede observar muy claramente las dos partes bien diferenciadas.

Posteriormente el palacio albergó la sede del gobierno provisional francés durante las Guerras Napoleónicas. Ya en el siglo XIX, el rey Carlos Alberto lo eligió como sede de la Pinacoteca Regia y, más tarde, del Senado Subalpino (el Parlamento del Reino de Cerdeña ) y del Tribunal Superior. Por último hay que comentar que el edificio ha sufrido numerosas restauraciones y que, desde el año 1934, alberga el Museo Municipal de Arte Antiguo.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 10:00h a 18:00h
  • Martes: Cerrado
Precios
  • Entrada General: 10€
  • Mayores de 65 años y jóvenes entre 19 y 25 años: 8€
  • Menores de 18 años: Gratis
  • Piemonte CardGratis

Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Palazzo Madama.

Palazzo Madama en el post de ¿Por qué viajar a Turín?
Palazzo Madama

10. Uno de los museos egipcios más importantes del mundo

Terminamos este listado de ¿Por qué visitar Turín? con el museo más famoso e importante de la ciudad, el Museo Egipcio de Turín.

Este museo, considerado el segundo en importancia por su colección de antigüedades egipcias después del Museo Egipcio de El Cairo, se encuentra en el Palazzo dell’Accademia delle Scienze, un edificio de estilo barroco, proyectado en el año 1678 por el arquitecto italiano Guarino Guarini.

Colección del Museo Egipcio de Turín

Adentrándonos en la colección, toco comenzó cuando en el año 1760 Vitalino Donati, profesor de Botánica de la Universidad de Turín, viajó a Egipto por orden de Carlos Manuel III de Cerdeña. Una vez en el país se desplazó por el Nilo más allá de Asuán. En este viaje conseguirá tres estatuas de suma importancia: de Sejmet, de Ramsés II y otra la de la reina Tiy. No obstante, Donati trajo más de 300 objetos, que fueron las primeras piezas del Museo d’Antichitá, más tarde conocido como el Museo Egipcio de Turín.

El museo tal y como lo conocemos hoy en día, se inauguró en el año 1824, concediendo con la compra de la colección de antigüedades egipcias al explorador y diplomático italiano Bernardino Drovetti. Esta colección fue comprada por el rey Carlos Félix de Saboya y constaba de más de mil piezas, compuesta por unas cien grandes estatuas, estelas, sarcófagos con momias, papiros, y múltiples objetos funerarios. En la colección destacan las colosales estatuas de Amenofis I, un Ramsés II sedente, la estatua de Tutmosis II y el Canon Real de Turín.

Además comentaros que Ernesto Schiaparelli fue nombrado director del museo en el año 1894. Eso provocó que se incrementaran los fondos del museo mediante compras y campañas de excavación en Heliópolis, Guiza, Asiut, Hermópolis, el Valle de las Reinas (la tumba de Nefertari), Deir el-Medina y Gebelein.

De la misma manera, deciros que se renovó en el año 2015 y que consta de 3.300 objetos expuestos (26.000 en los almacenes) en 4 plantas de 10.000 m2 en total. Por último comentaros que este fue el primer museo dedicado a la cultura egipcia del mundo y que es uno de los 100 museos más visitados del planeta.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 09:00h a 18:30h
  • Martes: De 09:00h a 14:00h
Precios
  • Entrada general: 18€
  • Mayores de 70 años y periodistas con la tarjeta vigente: 15€
  • Estudiantes de 15 a 18 años y estudiantes universitarios: 3€
  • Niños de 6 a 14 años: 1€
  • Menores de 5 años: Gratis
  • Piemonte CardGratis
Museo Egipcio de Turín en este post de ¿Por qué viajar a Turín?
Museo Egipcio de Turín

Enlaces de interés

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Free tour por Turín

Tour en bicicleta por Turín

Tour por los subterráneos de Turín

Visita guiada por el Palacio Real de Turín

Visita guiada por el Museo Egipcio

Traslados Aeropuerto Turín

Comentad que os parece este artículo de ¿Por qué visitar Turín? Si tenéis alguna duda acerca de él y cuál es la parte que más os ha gustado.

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