La ciudad con más habitantes de la región de Véneto es también la 11º ciudad más grande de Italia y la metrópoli que eligió William Shakespeare para narrar la famosa historia de Romeo y Julieta. No obstante, aunque desde mi punto de vista me parece una ciudad algo sobrevalorada, Verona es mucho más y aquí os dejo el artículo de los 30 lugares qué ver en Verona.
Si 30 lugares os parecen excesivos, o no disponéis de un mayor número de días para poder visitar todos los lugares que aparecen en está lista, a continuación os dejo otros artículos en los que he quitado lugares de interés no tan imprescindibles. Deciros también que en cada artículo se quitan 10 lugares que aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que continúan en los posts con menos lugares son las mismas.

30 lugares qué ver en Verona
1. Corte San Giovanni in Foro
Comenzamos este listado de los 30 lugares qué ver en Verona con la Corte San Giovanni in Foro.
Pese a que no aparece en ninguna guía turística de Verona, la Corte San Giovanni in Foro es una de las calles más fotogénicas de la 11º ciudad más grande de Italia. Los colores amarillentos de las fachadas combinan a la perfección con la torre de la Chiesa di San Giovanni in Foro. Una iglesia construida en estilo románico, que se llevó a cabo en el siglo XII y que se modificó notablemente en el siglo XVII y posteriormente en el siglo XX.
Es un rincón que ni es tan espectacular, ni tiene la fama que otros tienen en la ciudad, pero que, si os apasiona la fotografía, seguro que os fascina.

2. Parrocchia di San Giorgio in Braida
La Parrocchia di San Giorgio in Braida es una de las iglesias que no podía no estar en este post de los 30 lugares qué ver en Verona.
Por su ubicación (frente al Río Adigio) y su belleza, la Parrocchia di San Giorgio in Braida es una de las iglesias más fotografiadas de la ciudad. En la actualidad quedan tenues rastros del primer edificio románico, probablemente reconstruido tras el terrible terremoto de 1117. Sin embargo, lo que se puede observar hoy en día es el edificio renacentista, que se llevó a cabo entre finales del siglo XV y principios del XVI. No hay certeza sobre a quién se le encomendó el trabajo de arquitecto, aunque muchos consideran que Francesco da Castello es el nombre más plausible.
La fachada es de aspecto puramente renacentista, pese a que cuenta con algunos elementos de arquitectura barroca. No, obstante, en el exterior todas las miradas se focalizan en la cúpula, que fue diseñada por el arquitecto veronés Michele Sanmicheli. La cúpula de San Giorgio tiene un diámetro de 14 metros, mientras que su ojo se sitúa a una altura de 34 metros desde el suelo.
La tradición dice que el diseño del campanario se atribuye al arquitecto veronés Michele Sanmicheli. No obstante, su creador y constructor se identifica con uno de sus parientes y discípulos: Bernardino Brugnoli. Asimismo, los espacios interiores, finalizados entre los años 1536 y 1543, se organizan en una sola nave con cuatro capillas por cada lado mayor del crucero. En el interior, se conservan numerosas obras de arte como una pintura de Tintoretto que representa el Bautismo de Cristo.
Horario
- De lunes a sábado:
- Mañanas: De 08:00h a 10:00h
- Tardes: De 17:00h a 19:00h
- Domingo:
- Mañanas: De 08:00h a 13:00h
- Tardes: De 17:00h a 19:30h
Precio
- Entrada: Gratis

3. Ponte della Vittoria en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Uno de los lugares más transcurridos de Verona es el Ponte della Vittoria.
Para celebrar el 4 de noviembre de 1918, día de la victoria en la batalla de Vittorio Veneto y el fin de la Primera Guerra Mundial, así como para recordar a los veroneses caídos, el Ayuntamiento decidió construir un puente. En el año 1924 convocó un concurso para elegir el proyecto más interesante, que fue ganado por el arquitecto Ettore Fagiuoli y el ingeniero Ferruccio Cipriani. Su propuesta, titulada «Nec descendere nec morari» , preveía un puente de tres arcos y dos pilares, en correspondencia con los cuales se proyectaban terrazas panorámicas; un puente monumental que conectaría el casco antiguo con el emergente barrio de Borgo Trento.
El puente se llevó a cabo entre los años 1926 y 1929 y durante las obras se encontraron los restos del Templo de Júpiter Lustrale, que se reconstruyeron primero en la plaza frente a la Iglesia de los Santos Apóstoles y, posteriormente, en los jardines situados fuera de Porta Vittoria, donde aún se encuentran. No obstante, todo cambió en la noche del 24 de abril de 1945, cuando el puente fue volado por soldados alemanes en la retirada de la ciudad, junto con todos los demás puentes de Verona.
La reconstrucción finalizó en el año 1953 y conviene destacar que es de hormigón armado revestido de una piedra de aspecto y consistencia similar al mármol. Se caracteriza por tener tres arcos: el central de mayor tamaño (35 metros) y los laterales de menor tamaño (32 metros). Además conviene destacar que tiene una longitud de 111 metros y que hay cuatro grupos escultóricos de bronce, con estatuas ecuestres y personajes mitológicos.

4. Bastione San Zeno
Proseguimos este artículo de los 30 lugares qué ver en Verona con el Bastione San Zeno.
Este enclave es en la actualidad uno de los puntos más curiosos de Verona como consecuencia de una tormenta de agosto del año 2020. La tormenta destrozó los árboles de la zona y once artistas, con los troncos de esos árboles, han creado obras de arte para recordar los sucedido.
Este simposio internacional de escultura en madera surgió del proyecto «Una nueva vida para los árboles», presentado por la Galleria Massella, y formó parte del Festival Mura del verano del año 2021. Pese a que en los últimos años se ha convertido en una especie de punto turístico, lo cierto es que es un espacio de reflexión sobre el medio ambiente. De hecho, Licia Massella, líder del proyecto junto a los artistas Gianfranco Andreoli y Mauro Ferrari, comenta: «El proyecto nace de una profunda conciencia de que el planeta Tierra es la fuente de vida de la humanidad y, por lo tanto, debe ser protegido y respetado».

5. Convento di San Bernardino
Uno de los lugares más majestuosos de la 11º ciudad más grande de Italia es el Convento di San Bernardino.
El Convento di San Bernardino se llevó a cabo entre los años 1452 y 1466 y el encargado de la construcción fue Giovanni da Capestrano. En el año 1474 se añadió a la fachada de la iglesia un portal de estilo renacentista obra de Mastro Modesto. Asimismo, en el interior, a partir de esos años, se añadieron numerosas capillas a lo largo de la nave lateral derecha.
El techo de armadura de la iglesia fue cubierto en el siglo XVII con pinturas de Biagio Falcieri y la nave central fue embellecida con altares barrocos, dándole el aspecto de una iglesia del siglo XVII. La iglesia fue suprimida en la era napoleónica, en el año 1810, y restaurada a finales del siglo XIX. Fue gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial y a lo largo del siglo XX fue reconstruida.
La fachada de la iglesia es sobria, de estilo gótico tardío o gótico lombardo, realizada con ladrillos a la vista. En ella hay un pequeño rosetón de mármol veronés con tres órdenes de abocinamientos, dos ventanas verticales rematadas con arcos trilobulados y el portal de entrada. No obstante, lo más impresionante del templo se encuentra en el interior, ya que cuenta con numerosas capillas ricamente decoradas con frescos y pinturas de pintores locales, principalmente activos en el siglo XVI. Algunos de los más destacados son Francesco Benaglio, Cavazzola, Nicola Giolfino, Francesco Bonsignori, Domenico Morone, Giovan Francesco Caroto, Antonio Badile, Bernardino India y, Antonio Balestra. Además, la capilla Pellegrini, fue diseñada por el reconocido arquitecto veronés Michele Sanmicheli y ocupa un lugar fundamental en la historia de la arquitectura italiana.
Horario
- Lunes, martes, miércoles y viernes:
- Mañanas: De 08:30h a 12:30h
- Tardes: De 15:30h a 18:30h
- Jueves: De 15:30h a 18:30h
- Sábado y domingo:
- Mañanas: De 08:00h a 12:30h
- Tardes: De 15:30h a 18:00h
Precio
- Entrada: Gratis

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Verona, seguro que la encontraréis en esta Guía de Verona
6. Chiesa di Sant’Eufemia en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Seguimos este listado de los 30 lugares qué ver en Verona con la Chiesa di Sant’Eufemia.
La primera iglesia que se construyó en este lugar fue a mediados de siglo X, tal y como aparece en la llamada «Iconografía rateriana», la representación más antigua de Verona, que data de ese período. En el año 1117, Verona sufrió un devastador terremoto que destruyó la iglesia, por lo que se reconstruyó con rapidez y en el año 1140 ya volvió a estar en funcionamiento.
Sin embargo, nada de estos dos primeros edificios se preserva en la actualidad, ya que a partir del año 1275 se decidió construir uno nuevo. La construcción continuó y hacia finales del siglo XIV se llevaron a cabo las diversas capillas menores. En los años siguientes, el interior de la iglesia fue decorado y enriquecido, mientras que en el año 1476, el jurista Cristoforo Lanfranchini encargó una nueva portada de estilo gótico tardío para reemplazar la anterior, considerada muy modesta en relación con la nueva iglesia.
A lo largo del siglo XVI, la iglesia fue objeto de intensos trabajos de embellecimiento de su interior en estilo renacentista tardío. Muchos artistas de la escuela de pintura veronesa contribuyeron a la creación de lienzos y retablos expuestos en el interior, entre ellos Giovan Francesco Caroto, Francesco Torbido, Moretto, Dionisio Battaglia, Battista del Moro, Paolo Farinati, Jacopo Ligozzi, Bernardino India, Domenico y Felice Brusasorzi. Tras una época de decadencia, en el siglo XX, se llevaron a cabo obras de restauración y consolidación en los muros del edificio. Sin embargo, el 25 de abril de 1945, la explosión del cercano Ponte della Vittoria, volado por los soldados alemanes en retirada al final de la Segunda Guerra Mundial, dañó gravemente la fachada de la iglesia. Ese mismo año, se restauró rápidamente y se optó por sustituir el gran ventanal central de una sola lanceta del siglo XVIII por un rosetón que otorgaría al edificio su aspecto medieval original.

7. Arco dei Gavi
El Arco dei Gavi es un lugar de sumo interés, pero que pasa desapercibido para muchos turistas.
El Arco de los Gavi fue encargado por la familia Gavi al arquitecto Vitruvio Cerdone y construido hacia finales del reinado de Augusto o como máximo en los primeros años del reinado de Tiberio, es decir, en la primera mitad del siglo I. Erigido a lo largo de la Vía Postumia como un monumento aislado, fue posteriormente despojado de sus elementos decorativos e incorporado a las nuevas murallas municipales, construidas a partir del siglo XII. Asimismo, durante el Señorío de Scaligero, se integró en el sistema defensivo de Castelvecchio, construido en la segunda mitad del siglo XIV.
En el año 1805, durante la ocupación napoleónica, los ingenieros militares franceses decretaron que se debía desmantelar el monumento por razones de seguridad militar y tráfico. De modo que el arco, pese a que fue inspeccionado y se analizaron todos elementos de piedra y decoraciones para permitir su posterior reconstrucción, fue desmantelado y los bloques fueron inicialmente abandonados en Piazza Cittadella, donde sufrieron algunos daños y fueron retirados, depositados finalmente de forma segura en los arcos de la Arena.
Después de años de propuestas, se decidió reconstruirlo por anastilosis, para ubicarlo en la plaza junto a Castelvecchio e integrar las partes faltantes. Las obras fueron autorizadas en el año 1931 y supervisadas por Antonio Avena y Carlo Anti. Finalmente, el arco fue inaugurado el 28 de octubre de 1932. Por último conviene destacar que en la actualidad cuenta con 12 metros de altura.

8. Palazzo della Gran Guardia
Uno de los edificios más monumentales de Verona es el Palazzo della Gran Guardia.
Este espectacular edificio se empezó a construir en el año 1609 y, tras una larga pausa por falta de capital, se finalizó en el año 1853. La obra fue llevada a cabo por Domenico Curtoni y el propio Domenico también realizó el próximo Teatro Filarmónico, por lo que se puede decir que fue el encargado de reorganizar la zona de Bra. El arquitecto veronés no pudo obviar, en el diseño del edificio, el diálogo que surgiría entre la Gran Guardia y la imponente Arena de Verona, para lo cual desarrolló un proyecto que equilibrara el peso del anfiteatro romano.
El edificio cuenta con una larga logia en la planta baja, de 86 metros de longitud, compuesta por trece arcos sostenidos por pilares macizos con sillares almohadillados, cerrados a los lados por dos muros sólidos con pequeñas ventanas. Por último conviene comentar que en el centro de la fachada, sobre la planta principal, se eleva un ático en correspondencia con las cinco ventanas más grandes, con ventanas rectangulares que dan luz al salón de doble altura posterior.

9. Chiesa dei Santi Apostoli en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
La Chiesa dei Santi Apostoli es otro de los templos que no podía faltar en este artículo de los 30 lugares qué ver en Verona.
La iglesia, que se encuentra en lo que en la época romana era un área funeraria situada fuera de las murallas romanas de Verona, fue probablemente construida en el siglo V junto con la capilla adyacente de las santas Teuteria y Tosca. De hecho, esta primera iglesia parroquial paleocristiana fue reconstruida en el siglo XII en estilo románico. Entre los siglos XVI y XVII se construyeron cuatro capillas laterales y un bombardeo aéreo hacia el final de la Segunda Guerra Mundial causó daños considerables al edificio, que tuvo que ser restaurado inmediatamente después del conflicto.
El campanario, de aproximadamente treinta metros de altura, se terminó de construir en el año 1110 y constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura románica veronesa. Por último deciros que el edificio actual presenta una planta de una sola nave, marcadamente longitudinal, que termina en un presbiterio elevado en tres escalones respecto al resto del espacio.

10. Palazzo Maffei
Uno de los edificios más fotogénicos de Verona es el Palazzo Maffei.
En la época romana, el imponente Capitolium se alzaba en este lugar, en la unión del decumanus y el cardo maximus. Este monumento cayó en ruinas con la caída del Imperio romano y en la Edad Media la zona fue ocupada por los bancos de los cambistas. Más tarde, en este lado de la Piazza delle Erbe, había una logia de madera de uso público. Esta logia fue demolida en el siglo XV por la familia Maffei, que construyó aquí su propio palacio, sustituyendo la logia de madera anterior por una nueva de piedra. La familia Maffei, sin embargo, con el paso de los años comenzó a ocupar porciones cada vez más grandes de la logia, hasta que en el año 1436 el Ayuntamiento decretó la demolición de todos los añadidos que la obstaculizaban, para devolver el decoro a la plaza y garantizar la utilidad pública.
El 20 de diciembre de 1626, el cabeza de familia Maffei solicitó al Ayuntamiento que despejara la logia de sus diversas tiendas para poder iniciar las renovaciones en su propiedad. El Ayuntamiento accedió y las obras pudieron comenzar sin demora. Pese a la peste de 1630, las obras se llevaron a cabo entre los años 1626 y 1668 con un estilo del renacimiento tardío y barroco.
Puesto a la venta por la familia Maffei en el año 1826, el edificio cambió de manos posteriormente varias veces. Finalmente, el 15 de febrero de 2020, se inauguró el Palazzo Maffei Casa Museo, que ofrece un recorrido de unas veinte salas en las que se exponen más de 350 obras, principalmente pinturas, pero también esculturas, dibujos y objetos de artes aplicadas. Tal y como se indica en la página web oficial, «La primera parte del itinerario, que recorre las salas con frescos que dan a Piazza Erbe, recrea la atmósfera de una residencia privada, con elementos de arte antiguo que dialogan con otros modernos, mientras que la segunda parte se ha acondicionado como galería de museo y presenta obras del siglo XX y contemporáneas. Entre las obras se encuentran las de artistas famosos como Umberto Boccioni, Giacomo Balla, Gino Severini, Pablo Picasso, Giorgio de Chirico, Felice Casorati, Giorgio Morandi, René Magritte, Max Ernst, Marcel Duchamp, Afro Basaldella, Emilio Vedova, Lucio Fontana, Alberto Burri, Tancredi Parmeggiani, Gino De Dominicis, Katsushika Hokusai y Piero Manzoni«.
Horario
- Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 10:00h a 18:00h
- Martes: Cerrado
Precio
- Entrada General: 15€
- Entrada Reducida: 13€
- Verona Card: 7€
- Niños: 4,5€

11. Basilica di San Zeno Maggiore
Continuamos este post de los 30 lugares qué ver en Verona con la Basilica di San Zeno Maggiore.
Pese a que no se encuentra en pleno centro histórico, la Basilica di San Zeno Maggiore es probablemente la iglesia más popular de Verona, ya que se cree que fue dónde se casaron Romeo y Julieta. El templo que se puede observar en la actualidad se llevo a cabo en el sitio donde anteriormente se alzaban al menos otros cinco edificios religiosos.
Los orígenes de la Basilica di San Zeno Maggiore datan del siglo V. No obstante, durante las invasiones húngaras que se extendieron entre los años 899 y 933, la iglesia sufrió daños considerables y eso provocó que a finales del siglo XI y principios del XII, se iniciara un gran proyecto de renovación de la iglesia en estilo románico. Las obras se detuvieron por el devastador terremoto de Verona de 1117, pero para el año 1138 gran parte de lo que hoy es la iglesia ya estaba terminada.
Entre finales del siglo XIII y principios del XIV, la ciudad de Verona atravesó un período caracterizado por un gran auge constructivo, durante el cual se construyeron o reconstruyeron numerosos edificios. En la Basilica di San Zeno Maggiore se ejecutaron pequeñas modificaciones, pero a pesar de ello el templo experimentó un período de gran decadencia, puesto que los monjes eran escasos y los recursos económicos se habían reducido. A principios del siglo XVI llegó el renacimiento a la Basílica de San Zenón y se llevaron a cabo numerosas obras, incluyendo demoliciones, transformaciones y reubicaciones, que contribuyeron a dar a la iglesia su aspecto definitivo.
Que ver en Basilica di San Zeno Maggiore
Esta basílica, que está considerada como una de las obras maestras de la arquitectura medieval, cuenta con una fachada que representa uno de los ejemplos más armoniosos y homogéneos de la arquitectura románica del norte de Italia. La fachada, hecha de toba, data de la última ampliación de la iglesia en las primeras décadas del siglo XII. Sin embargo, algunos elementos, como el pórtico y el portal de la iglesia, datan de la fachada anterior.
El campanario actual, aislado de la iglesia y construido sobre uno anterior que data de los siglos VIII – IX, es el resultado de una larga historia de construcción. Mide 72 metros de alto, se llevó a cabo entre los años 1045 y 1173 y es de estilo románico.
Otro de los elementos más destacables del complejo es el claustro que, aunque originalmente se ejecutó del siglo X, su aspecto actual se debe a una renovación realizada entre los 1293 y 1313. Los cuatro lados están formados por pequeños arcos, con arcos apuntados en dos lados y arcos de medio punto en los otros dos, sostenidos por columnas gemelas de mármol rojo de Verona.
El interior tiene planta basilical con el salón dividido en tres naves por dos filas de poderosos pilares. Asimismo, deciros que el techo es de madera, fue creado entre los años 1385 y 1389 y tiene forma de casco de barco con decoraciones refinadas. Por último deciros que, entre las numerosas obras de arte que hay en el interior, la más importante es el «Retablo de San Zenón» de Andrea Mantegna.
Horario
- De lunes a viernes: De 09:00h a 18:30h
- Sábado: De 09:30h a 18:00h
- Domingo: De 13:00h a 18:30h
Precio
- Entrada Individual: 4€
- Verona 4 Chiese Card: 8€ (7 € para mayores de 65 años y estudiantes)

12. Piazza dei Signori
Una de las plazas más estéticas de Verona es la Piazza dei Signori.
La Piazza dei Signori es uno de los enclaves con más historia de la localidad, ya que surgió en la Edad Media. No obstante, por lo que destaca la plaza es por lo monumental que es. Aquí podréis encontrar grandes construcciones como el Palazzo della Ragione, el Palazzo di Cansignorio, la Iglesia de Santa Maria Antica, el Palazzo del Podestà, la Logia del Consejo o el Monumento a Dante.
- Palazzo della Ragione: El Palacio de la Razón, también conocido como Palacio del Ayuntamiento por ser originalmente la sede de la administración municipal, se construyó a finales del siglo XII. No obstante, su fachada fue parcialmente modificada en el siglo XIX. En sus inicios contaba con cuatro torres, sin embargo en al actualidad solo queda la Torre dei Lamberti, que es probablemente el elemento más fotografiado de la plaza.
- Palazzo di Cansignorio: Junto al Palazzo della Ragione se encuentra el Palacio de Cansignorio, sede del poder político de los Scaligeri y los venecianos. Pese a que se conserva la torre medieval original, más recientes son los restos de la fachada, diseñada y construida por Sanmicheli en el siglo XVI, y la famosa Porta dei Bombardieri del año 1687.
- Chiesa di Santa Maria Antica: Justo al lado del Palazzo di Cansignorio se vislumbra la Chiesa di Santa Maria Antica, una pequeña iglesia románica muy querida por la familia Scaliger (dinastía que gobernó la ciudad de Verona durante 125 años, desde 1262 hasta 1387).
- Palazzo del Podestà: El Palacio del Podestà fue construido por los Scaligeri, aunque sufrió una gran restauración en el siglo XX.
- Logia del Consejo: La Loggia del Consiglio, tradicionalmente conocida como Loggia di Fra’ Giocondo, es un ejemplo significativo de la arquitectura veronesa de la segunda mitad del siglo XV.
- Monumento a Dante: A mediados del siglo XVII, el alcalde de Verona de ese momento propuso la construcción de una fuente, que posteriormente fue construida por Pietro Tedesco. No obstante, a finales de siglo, se consideró insuficiente para adornar una plaza tan monumental, por lo que fue demolida. Varios siglos más tarde, concretamente en el año 1865, se decidió llevar a cabo un nuevo elemento, que fue una estatua de Dante. La construcción fue obra de Ugo Zannoni y es una estatua que está realizada en mármol de Carrara y que mide tres metros de altura.

13. Ponte Pietra en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Aunque no considere que sea el más impresionante, el puente más famoso de la 11º ciudad más grande de Italia es el Ponte Pietra y por tanto no podía faltar en este post de los 30 lugares qué ver en Verona.
El Puente de Piedra, antiguamente llamado Pons marmoreus, es el único puente romano que queda en la ciudad. Los primeros resquicios de un puente datan del año 148 a. C, cuando se llevó a cabo un puente de madera. Posteriormente, el puente de madera fue sustituido por uno de piedra, del cual se conservan intactos los dos arcos de la orilla izquierda, construidos en mampostería cuadrada con pilares prismáticos rostrados. Más tarde, durante la época imperial el puente probablemente sufrió una restauración, como lo demuestra la presencia de la representación de una deidad fluvial en la clave del segundo arco izquierdo, que data de la segunda mitad del siglo II.
En los siglos siguientes el puente sufrió daños o derrumbes parciales debido a las inundaciones del Río Adigio. Por lo que a mediados del siglo XVI se llevó a cabo una profunda restauración. Más tarde se vivieron años de relativa tranquilidad hasta que, en el año 1801, se demolió la torre que se alzaba en uno de los extremos.
Sin embargo, todo cambió el 24 de abril de 1945, cuando el Ponte Pietra fue minado y volado por soldados alemanes cuando se retiraban de la ciudad. El profesor Piero Gazzola optó por reconstruir el puente tal como era y donde se encontraba. De manera que gracias a la colaboración técnica del arquitecto veronés Libero Cecchini y a la contribución especializada de historiadores, arqueólogos, ingenieros, profesores universitarios y otros expertos y técnicos, el puente fue reconstruido mediante anastilosis con las piedras recuperadas del lecho del río.
Cómo es el Ponte Pietra
El Ponte Pietra es uno de los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad dentro del Centro Histórico de Verona. Mide 92,80 metros de largo y 7,20 metros de ancho. Por último conviene destacar que cuenta con cinco arcadas y que dos de ellas son puramente romanas.

14. Portoni della Bra
Uno de los lugares más monumentales de Verona es el Portoni della Bra.
El Portoni della Bra es una de las entradas principales, que está situada a lo largo de las murallas municipales de Verona. En un documento del año 1257 se menciona por primera vez una puerta, ubicada en la zona donde actualmente se encuentran el Portoni della Bra. Según los documentos esta puerta contaba con una poterna en un lateral y se abría a lo largo de las murallas municipales.
Esta puerta medieval fue mencionada por última vez en el año 1483 por el viajero veneciano Marin Sanuto, quien también incluyó en su volumen un dibujo de la Civitas Verone en el que se aprecia claramente la puerta de un solo arco. Sin embargo, un fresco de Nicolò Giolfino (1476 – 1555) se observa por primera vez el doble arco de la puerta, por lo que se puede deducir que la ampliación tuvo lugar entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI.
Uno de los elementos más destacados de la puerta es el reloj. Pese a que la primera propuesta para insertar un reloj en el enclave data del año 1584, la realidad es que no se puso hasta el año 1872. Además, conviene destacar que hoy en día la puerta consta de dos arcos de medio punto, rematados con almenas de cola de milano y que los materiales de construcción utilizados fueron el mármol veronés para la sección inferior y ladrillos de arcilla para la sección superior. Por último comentaros que a la derecha de la puerta se encuentra la Torre Pentagona, una torre defensiva almenada.

15. Via Giuseppe Mazzini
Sin lugar a dudas una de las calles más fotogénicas de Verona es la Via Giuseppe Mazzini.
La Via Giuseppe Mazzini es una calle peatonal, que se encuentra en el corazón del centro histórico de Verona y que une las dos plazas más espectaculares de la ciudad, la Piazza Bra y la Piazza Erbe. La primera zona de la calle, que parte desde la Piazza Erbe, sigue perfectamente lo que fue el segundo decumanus derecho de la Verona Romana. En cambio, la segunda parte, toma una dirección ligeramente diferente, ya que fue abierta en el año 1391, cuando Gian Galeazzo Visconti ordenó la demolición de algunos edificios.
La calle permaneció sin pavimentar durante mucho tiempo, ocupada en gran parte por los tejados de las tiendas, hasta que en el año 1818, a petición y a expensas de los habitantes que la rodeaban, se pavimentó la parte más cercana a la Piazza Bra. Personalmente hoy en día me parece que lo más impresionante es la fantástica perspectiva de la Torre de Lamberti.
Qué ver en la Via Giuseppe Mazzini
Sin embargo, a lo largo de la calle podréis encontrar otros lugares de interés como la Chiesa di San Tomio, donde, entre otras cosas, se recuperó en el siglo XVI parte de un arco romano del siglo II, que casi con toda seguridad formaba parte del pórtico del foro romano de Verona. Otra construcción a destacar es el Palazzo Giusti, un edificio del siglo XV que aún conserva el escudo de armas de la familia Giusti en el portal de arco apuntado. También podréis divisar el Palazzo Morando Zeiner Wallner, un gran edificio diseñado por Domenico Curtoni a finales del siglo XVI y restaurado en el siglo XIX con gusto sanmicheliano por Francesco Ronzani.
En el punto donde la calle se ensancha y cambia de dirección, se construyó en el año 1816 la Logia de Arvedi, cuyo diseño fue encargado al arquitecto veronés Giuseppe Barbieri y que en la actualidad es uno de los ejemplos más interesantes del neoclasicismo veronés. Por último deciros que a lo largo de la vía podréis encontrar tanto comercios locales, como locales de marcas mundialmente conocidas.

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Verona, seguro que la encontraréis en esta Guía de Verona
16. Museo de Castelvecchio en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Seguimos este listado de los 30 lugares qué ver en Verona con el Museo de Castelvecchio.
El Museo de Castelvecchio es uno de los museos más importantes de la ciudad y está dedicado especialmente al arte italiano y europeo. No obstante, antes de adentrarnos en el museo en sí, conviene resaltar el enclave en el que se encuentra, el Castelvecchio. Inicialmente castillo fue construido con fines defensivos entre los años 1354 y 1356 por orden de Cangrande II della Scala. Con el paso de los siglos se modificó y su uso cambió, pero conviene resaltar que en la época napoleónica sufrió diversos daños; se rebajaron las torres, eliminando las almenas, y entre los años 1801 y 1806 se llevaron a cabo los lados norte y este para albergar un cuartel francés.
Tras la transferencia de propiedad al estado italiano, el edificio permaneció como cuartel hasta el año 1924, cuando, gracias a Antonio Avena, director de los museos cívicos, y a Ferdinando Forlati, arquitecto de la Superintendencia, se llevó a cabo una restauración de estilo medieval y se convirtió en sede de las colecciones cívicas de arte veronés, con obras que abarcan desde principios de la Edad Media hasta el siglo XVIII. Durante las obras de restauración, se levantaron las torres, se restauraron los caminos de ronda y se decoraron los interiores en estilo medieval y renacentista. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, Verona fue una de las ciudades más bombardeadas de Italia debido a su posición estratégica y a la presencia de numerosos ministerios de la República Social Italiana. De modo que el castillo sufrió daños durante un ataque aliado del 4 de enero de 1945 y cuando los alemanes huyeron de Verona volaron todos los puentes de la ciudad, incluido el de Castelvecchio.
Qué ver en el Museo de Castelvecchio
Tras la Segunda Guerra Mundial se decidió restaurar el castillo. Las obras de restauración fueron llevadas a cabo por el arquitecto Carlo Scarpa y se realizaron en tres etapas (años 1958 y 1974). El museo se puede dividir en diversas secciones:
- Escultura: Las colecciones del museo se abren con una colección de escultura románica. Entre las obras de mayor interés se encuentran:
- Crocifisso e dolenti: Obra del siglo XIV en toba (originalmente pintada) del llamado Maestro de Santa Anastasia, procedente de la iglesia de San Giacomo di Tomba
- Sarcofago dei santi Sergio e Bacco: Bajorrelieve del año 1179
- Santa Cecilia e santa Caterina: Esculturas del siglo XIV del Maestro de Santa Anastasia
- Statua equestre di Cangrande della Scala y Statua equestre di Mastino II della Scala: Del complejo gótico de las Tumbas Scaligeras
- Pintura: En el ala residencial del castillo, construida para defender a la familia de las amenazas tanto externas a la ciudad como internas a ella, se albergan las colecciones pictóricas de las escuelas veronesa y veneciana. En la sección de pintura gótica podréis encontrar obras de maestros como Pisanello, Altichiero o Michelino da Besozzo. Posteriormente la colección se adentra en las obras de Verona a finales del Renacimiento, con algunas obras maestras de la escuela veneciana como el Grande crocifisso de Jacopo Bellini. Más tarde el museo llega al Renacimiento y ahí se pueden observar obras de Domenico y Francesco Morone, de Giovanni Bellini, de Filippo Lippi, de Andrea Mantegna… Antes de llegar al final, llegaréis a los siglos XVI y XVII y podréis divisar obras tempranas de Paolo Caliari, Jacopo Tintoretto, Paolo Farinati y Alessandro Turchi. Por último, os adentraréis en el siglo XVIII, dónde destaca Giambattista Tiepolo.
- Dibujos: En el año 1974, el director de los museos cívicos, Licisco Magagnato, adquirió los 662 planos del proyecto de Carlo Scarpa y hoy en día se encuentran en los archivos del museo.
- Armas: El Museo de Castelvecchio también posee una interesante colección de armas y armaduras medievales y renacentistas, incluida la espada de Cangrande recuperada de su sarcófago.
Robo del año 2015
Cómo anécdota conviene destacar que, en la noche del 19 de noviembre de 2015, tres ladrones robaron 17 obras de arte. El historiador de arte Vittorio Sgarbi definió el robo como «uno de los más graves en la historia del arte italiano». Sin embargo, el 15 de marzo de 2016, los Carabinieri arrestaron a 12 personas entre Moldavia y Verona, incluido el guardia de seguridad que estaba de servicio la noche del robo, quien se cree que era el informante del museo. Finalmente las pinturas fueron encontradas y recuperadas el 6 de mayo en la región ucraniana de Odessa, cuando estaban a punto de ser trasladadas a Moldavia.
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a sábado: De 10:00h a 18:00h
Precio
- Adultos: 9€
- Grupos de más de 15 personas, mayores de 65 años: 6€
- Jóvenes entre 18 y 25 años: 2€
- Menores de 18 años: Gratis

17. Torre de Lamberti
Uno de los lugares más icónicos de Verona es la Torre de Lamberti.
La Torre de Lamberti es un enclave que se ve prácticamente desde cualquier lugar de la ciudad, ya que es la torre más alta de Verona, con 84 metros de altura. Fue construida en el año 1172 y de hecho, esta primera fase románica, de modesta altura, se identifica fácilmente, ya que corresponde a la parte del edificio caracterizada por un muro en el que se alternan franjas regulares de ladrillos y bloques de toba.
No obstante, la historia de la torre cambió cuando en el año 1403 un rayo provocó el derrumbe de la cima de la torre, lo que dio lugar a obras de restauración y elevación. Estas obras comenzaron en el año 1448 y finalizaron entre 1463 y 1464, dando lugar a la construcción del campanario octogonal actual, en el que se abren altas y elegantes ventanas góticas con parteluces de piedra. Más tarde, entre los años 1779 y 1798, se añadió finalmente el reloj.
En el año 1972 se abrió al público y desde lo alto se obtienen las mejores vistas de Verona. Una perspectiva 360º de la ciudad y los alrededores, que es verdaderamente increíble.
Horario
- De lunes a viernes: De 10:00h a 18:00h
- Sábados, domingos y festivos: De 11:00h a 19:00h
Precio
- Adultos: 6€
- Grupos de más de 15 personas, mayores de 60 años, niños de 8 a 14 años, estudiantes de 15 a 30 años: 4,50€
- Menores de 8 años: Gratis

18. Teatro Romano de Verona
Otro de los lugares que no os podéis perder si acudís a la 11º ciudad más grande de Italia es el Teatro Romano de Verona.
El Teatro Romano de Verona es uno de los teatros mejor conservados del norte de Italia. Se llevó a cabo a orillas del río a finales del siglo I a. C., por lo que fue necesario construir muros de contención. Posteriormente, durante la Edad Media, el edificio cayó en desuso y más tarde en ruinas, hasta el punto de que sobre sus restos surgió todo un barrio que aprovechaba la estructura del propio teatro. De hecho, las casas se alzaban directamente sobre las estructuras romanas, y algunas de las antiguas entradas y escaleras se utilizaron para acceder al barrio.
Las excavaciones arqueológicas y su restauración no se llevaron a cabo hasta el siglo XIX, cuando Andrea Monga, un acaudalado comerciante aficionado a la arqueología, adquirió toda la zona donde se alzaba el antiguo edificio y, entre los años 1834 y 1844, dirigió las excavaciones arqueológicas del yacimiento. En el año 1904, la zona fue finalmente adquirida por la administración municipal, que continuó las excavaciones arqueológicas hasta el año 1914 gracias a la contribución de Ricci y Ghirardini. Finalmente, entre los años 1970 y 1971, se llevaron a cabo las últimas obras, que abarcaron el foso del escenario en su parte oriental.
Por último, conviene destacar que el teatro se encuentra en el interior del Museo Arqueológico desde el año 1924. La entrada a la zona arqueológica y al museo se realiza a través del Palazzo Fontana, un edificio renacentista que da acceso a las excavaciones arqueológicas del teatro. A continuación os dejo las distintas secciones del museo:
- Vivir en Verona en la época romana
- Las necrópolis
- Arco de los Gavi
- Anfiteatro romano
- Teatro romano
- Santuario de Isis y Serapis
- Esculturas de bronce
- Esculturas de mármol
- Celdas monásticas
- Claustro y monumentos funerarios
- Iglesia de San Girolamo y mosaicos romanos
- Gran terraza y monumentos de piedra
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a sábado: De 10:00h a 18:00h
Precio
- Adultos: 9€
- Grupos de más de 15 personas, mayores de 65 años: 6€
- Jóvenes entre 18 y 25 años: 2€
- Menores de 18 años: Gratis

19. Arche Scaligere en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Proseguimos este artículo de los 30 lugares qué ver en Verona con el Arche Scaligere.
El Arche Scaligere, también conocido como las Tumbas de Scaliger, es un complejo monumental funerario de estilo gótico. De hecho, el historiador francés Georges Duby, en su obra «Europa de la Edad Media», definió las tumbas como «uno de los monumentos más distinguidos y significativos del arte gótico«.
Probablemente ya en el siglo XII, o al menos a partir del siglo XIII, el cementerio de la Chiesa di Santa Maria Antica se convirtió en el lugar de enterramiento de todas las ramas de la Famiglia scaligera. Hoy en día las tumbas se encuentran dentro de un recinto de rejas de hierro forjado y pertenecen a los siguientes miembros notables de la dinastía Scaligera:
- Cangrande della Scala: (muerto en el año 1329, destacado gibelino, amigo y protector de Dante, el más famoso de los gobernantes de la ciudad de esta familia). Fue la primera tumba que se construyó y fue diseñada por el arquitecto de la Chiesa di Santa Maria Antica, quien lo planificó como un tabernáculo gótico, sostenido por las figuras de unos perros. Sobre el sepulcro, la estatua yacente del difunto se caracteriza por una inusual sonrisa. El sepulcro se decora a cada lado con altorrelieves de tema religioso y bajorrelieves de tema militar. En la cúspide del baldaquino se disponía una estatua ecuestre de Cangrande, ahora reemplazada por una copia (el original se conserva en el Museo de Castelvecchio).
- Mastino II della Scala: (muerto en el año 1351). Comenzada en el año 1345, fue modificada durante su construcción. Originalmente pintada y dorada, rodeada por cuatro estatuas de las Virtudes en las esquinas.
- Alberto II della Scala: (muerto en el año 1352). Al contrario que los demás, no tiene baldaquino, limitándose a un sarcófago, aunque ricamente decorado.
- Giovanni della Scala: (muerto en el año 1359). Se construyó en el muro de la iglesia. Se finalizó en el año 1359 por Andriolo de’ Santi y hasta el año 1400 se localizó en la iglesia de San Fermo Maggiore. En el año 1831 se desplazó al Ponte Navi y en la actualidad se encuentra al fondo del cementerio.
- Cansignorio della Scala: (muerto en el año 1375). Construida en el año 1375, es la más ricamente decorada. Fue diseñada por Bonino da Campione, con esculturas de santos guerreros, personajes evangélicos, las Virtudes y los Apóstoles; además de la gran estatua ecuestre de Cansignorio.

20. Giardino Giusti
Uno de los lugares más curiosos de Verona es el Giardino Giusti.
El Giardino Giusti es uno de los jardines italianos más famosos del Renacimiento tardío y forma parte de la red de los Grandes Jardines Italianos. La familia Giusti, originaria de la Toscana, se trasladó a Verona a finales del siglo XIII, donde comenzó a dedicarse al teñido de lana. En el año 1406, Provolo Giusti adquirió la zona y posteriormente se construyó el palacio y el jardín del siglo XVI. El jardín del siglo XVI fue severamente dañado durante la Segunda Guerra Mundial, tanto que al final del conflicto varias plantas fueron completamente arrancadas o destruidas. Sin embargo, se ha cuidado mucho desde la finalización del conflicto y eso ha permitido que se recupere gran parte de la belleza original.
Desde el patio de honor del palacio de los Giusti se accede al jardín, cuya sección inicial está formada por un amplio parterre organizado geométricamente y dividido en dos secciones por la larga avenida central que, flanqueada por altos cipreses, conduce a la gruta del genius loci y a la máscara que domina. La gigantesca máscara, atribuida a Bartolomeo Ridolfi, es probablemente el elemento más icónico de los jardines, pero también podréis encontrar una fuente de mármol rojo de Verona, zonas verdes cuadrangulares y cuevas.
Horario
- Todos los días: De 09:00h a 20:00h
Precio
- Adultos: 13€
- Estudiantes: 9€
- Verona Card: 9€

21. Piazza delle Erbe
Continuamos este post de los 30 lugares qué ver en Verona con mi lugar favorito de la ciudad más poblada de Véneto, la Piazza delle Erbe.
La Piazza delle Erbe es la plaza más antigua de Verona, ya que está situada dónde antiguamente se encontraba el Foro Romano. Eso provocó que en la época romana fuera el centro de la vida política y económica la ciudad. Más tarde, sufrió grandes transformaciones en la época medieval y en la Primera Guerra Mundial fue el escenario de una gran masacre que pasó a la historia.
El 14 de noviembre de 1915 tres aviones pintados de negro lanzaron numerosas bombas sobre la plaza y se produjo una masacre que terminó con un centenar de muertos y heridos. Este evento tuvo una importancia notable, ya que fue la primera vez que la Primera Guerra Mundial trajo muertes de civiles a la ciudad.
Qué ver en la Piazza delle Erbe
La Piazza delle Erbe es hoy en día uno de loa centro neurálgicos de Verona y el epicentro de la ciudad, así que da igual a la hora que paséis que es complicado no encontrar a gente. En el centro del enclave encontraréis el edificio del antiguo ayuntamiento de la ciudad, la Torre Lamberti, la Casa de los Jueces y las casas Mazzanti. En uno de los laterales podréis observar el barroco Palacio Maffei y la Torre del Gardello y al otro lado podréis encontrar el Domus Mercatorum, antigua sede de la Banca Popolare di Verona.
Además a lo largo de la plaza podréis atravesar el mercado y algunos monumentos como la Fontana di Madonna Verona (data del año 380, aunque cuenta con añadidos medievales posteriores), la Colonna di San Marco, la Colonna Antica o la Berlina.
22. Arena di Verona
Sin lugar a dudas el monumento más famoso y fotografiado de Verona es la Arena di Verona.
La Arena di Verona está considerado como uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo y es famoso también por ser el lugar que acoge durante los meses de verano el Festival de Ópera de la Arena.
Historia de la Arena di Verona
La falta de fuentes escritas sobre la inauguración del anfiteatro dificulta enormemente proporcionar una cronología segura, hasta el punto de que en el pasado se han propuesto dataciones que van del siglo I al III. No obstante, en la actualidad la mayor parte de los historiadores creen que fue construido en el año 30 d. C. La historia del anfiteatro en la antigüedad es en gran parte desconocida, pero es posible que el anfiteatro, además de para espectáculos, también fuera utilizado para el martirio de los cristianos.
Ya en la época medieval, durante el reinado romano – germánico de Teodorico el Grande, probablemente se realizaron algunas obras de mantenimiento y numerosos espectáculos. Sin embargo, fue el propio rey Teodorico el responsable del daño más grave que sufrió el anfiteatro en su larga historia; la demolición de la mayor parte del anillo exterior para la construcción de una muralla. Esto además provocó que se redujera la altura de la Arena di Verona, ya que se consideraba demasiado peligrosa si era conquistada durante un asedio.
Tras sufrir numerosos daños por catástrofes naturales, en el año 1450, con la llegada del gobierno veneciano, se redactaron nuevos estatutos poniendo en valor a la Arena di Verona. Esto provocó que Verona fuera la primera ciudad, ya en el siglo XVI, en iniciar toda una serie de operaciones para proteger y la restaurar la Arena di Verona.
Entre 1568 y 1586 se realizó una primera gran restauración, que hizo que el anfiteatro pasara de un estado de semiabandono a recuperar todo sus esplendor. Asimismo, a lo largo de los siglos XVII y XVIII se realizaron nuevas restauraciones y excavaciones arqueológicas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Superintendencia de Monumentos, dirigida por el arquitecto Piero Gazzola, construyó contrafuertes temporales dentro y fuera de la construcción para protegerla de los bombardeos. Al finalizar la guerra, estos contrafuertes fueron demolidos y el exterior fue reforzado estáticamente según un diseño del ingeniero Riccardo Morandi. Otras intervenciones realizadas entre los años 1954 y 1960 consistieron en la restauración de los arcos que aún ocupaban almacenes y tiendas y la demolición de todas las estructuras no originales, como losas divisorias y escaleras de madera, tejados interiores y muros de contención.
La Arena di Verona en la actualidad
En la actualidad la Arena di Verona cuenta con una altura de 31 metros y un tamaño de 152,43 metros × 123,23 metros. Además, conviene destacar que el aforo actual es de 22.000 personas, pero hay que tener en cuenta que el escenario ocupa aproximadamente un tercio de las localidades y que el pórtico en la parte más alta de la cavea ya no está presente. De modo que se puede hablar muy realistamente de un aforo, en época romana, de aproximadamente 30.000 asientos (a principios del siglo I Verona era una gran ciudad, comparable en tamaño a Mediolanum (actual Milán)).
Como os decía anteriormente, en los meses de verano Festival de Ópera de la Arena, que se lleva celebrando en la Arena desde el año 1913. Además en los últimos años también se han celebrado numerosos conciertos de música ligera de artistas italianos como Umberto Tozzi, Claudio Baglioni, Tiziano Ferro, Adriano Celentano, Gianni Morandi, Laura Pausini… y de artistas internacionales como Roger Waters, Paul McCartney, Elton John, Pearl Jam, Simple Minds, Duran Duran, Adele, Spandau Ballet, Deep Purple, Sting…
Por último conviene destacar que en el año 2026, la Arena di Verona albergará la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán – Cortina d’Ampezzo 2026.
Horarios
- Lunes: Cerrado
- De martes a domingo: De 09:00h a 17:30h
Precio
- Adultos: 12€
- Mayores de 65 años: 9€
- Entre 18 y 24 años: 3€
- Menores de 18 años: Gratis
- Visita guiada por la Arena de Verona
23. Basílica de Santa Anastasia en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Proseguimos este listado de los 30 lugares qué ver en Verona con la Basílica de Santa Anastasia.
La Basílica de Santa Anastasia es mi iglesia favorita de Verona y de hecho está considerado como el templo más grande, majestuoso y representativo de la 11º ciudad más grande de Italia. Se cree que en el lugar donde se encuentra el actual edificio religioso ya existía en época lombarda una iglesia cristiana, construida según la tradición a instancias del rey ostrogodo Teodorico. Sin embargo, no queda nada de ese templo y el actual se comenzó a construir en el año 1290, en un período que coincidió con el abandono general de la arquitectura románica tradicional en favor de la arquitectura gótica.
Precisamente la iglesia se llevó a cabo en estilo gótico, pero no se conoce con precisión la identidad del arquitecto. En la segunda mitad del siglo XIV, el declive de las donaciones tuvo un impacto negativo en las obras de construcción, causando una ralentización significativa. No obstante, finalmente la basílica fue consagrada el 22 de octubre de 1471 por el cardenal y obispo de Verona, Giovanni Michiel.
Se siguieron añadiendo elementos y entre los años 1509 y 1517, después de la Guerra de la Liga de Cambrai, Verona pasó a estar bajo el control del Sacro Imperio Romano Germánico y la ceremonia de sumisión al emperador Maximiliano I de Habsburgo se celebró en Santa Anastasia. Entre los años 1878 y 1881, el edificio se sometió a amplios trabajos de restauración, durante los cuales se reforzó el campanario, se reemplazó parte del mármol de la puerta principal y se repararon los altares de la capilla. Asimismo, se realizaron nuevas restauraciones en la década de 1970 y en el año 1981. No obstante, la más importante llegó en el año 2010, cuando se completó una nueva gran intervención de restauración que abarcó toda la basílica y que está considerada como una de las intervenciones más importantes jamás realizadas en un monumento veronés.
Qué ver en la Basílica de Santa Anastasia
El exterior del templo representa un magnífico ejemplo de arquitectura gótica veronesa con influencias renacentistas. La fachada, incompleta, se caracteriza por diversos elementos, entre los que destacan una gran puerta enmarcada por un arco apuntado de mármol, un rosetón central y dos ventanas con parteluz a la altura de las naves. Como anécdota deciros que la fachada de la Basílica de Santa Anastasia tiene una estructura similar a la basílica veneciana de los Santos Juan y Pablo, perteneciente a la misma orden y construida casi simultáneamente.
Cerca del brazo izquierdo del crucero, en la punta de la primera capilla absidal de la izquierda, se alza el imponente campanario, de cuya historia se sabe poco. Cuenta con 72 metros de altura, es de estilo gótico y tiene un fuste con pilastras de ladrillo.
El interior de la iglesia, rico en obras de arte, se divide en tres naves cubiertas con bóvedas de crucería. Las naves están separadas por dos series de seis columnas cilíndricas de mármol blanco y mármol rojo veronés, con capiteles góticos. La planta se organiza en forma de cruz latina y, además de la Capilla Cavalli, el Monumento a la Cortesía Serego y la Capilla Pellegrini, uno de los elementos que no os podéis perder en el interior son las pilas de agua bendita situadas junto a las primeras columnas, sostenidas por estatuas de dos jorobados bigotudos.
Horario
- De lunes a viernes: De 09:30h a 18:30h
- Sábado: De 09:30h a 18:00h
- Domingo: De 13:00h a 18:00h
Precio
- Entrada Individual: 4€
- Verona 4 Chiese Card: 8€ (7 € para mayores de 65 años y estudiantes)
24. Corso Porta Borsari
La Corso Porta Borsari es otro de los enclaves que no podía faltar en este listado de los 30 lugares qué ver en Verona.
Esta calle, que une la Porta Borsari con la Piazza delle Erbe, es una de las vías más transitadas de la ciudad con más habitantes de la región de Véneto. A lo largo de la misma podréis encontrar numerosos comercios y lugares de interés como el Palazzo Fattori, la Chiesa di San Giovanni in Foro, el Palazzo Melegatti, el Pozzo dell’Amore o la Torre del Gardello.
Sin embargo, me gustaría centrarme en el inicio de la calle, la Porta Borsari. Esta es una de las puertas monumentales de las murallas romanas de Verona, su construcción data del primer siglo después de Cristo y de hecho, en la época imperial constituía la principal entrada a la ciudad.
Es una calle peatonal que os animo a recorrer con calma para encontrar la esencia de Verona y descubrir rincones escondidos tremendamente fotogénicos.
25. Castel San Pietro
Uno de los lugares más imprescindibles de visitar en Verona es el Castel San Pietro.
Desde este edificio militar, que se encuentra en la colina de San Pietro, se obtienen las mejores vistas de todo Verona. Antes de adentrarnos en las vistas, deciros que el edificio fue diseñado por la KK Genie – Direktion Verona austriaca y fue construido entre los años 1852 y 1858. Años en los que también se restauraron los restos de la muralla del castillo preexistente, construido a finales del siglo XIV.
Para acceder al castillo podéis o subir caminando por la Passeggiata a Castel San Pietro (5 minutos) o por el Funicolare di Castel San Pietro. Desde mi punto de vista, al no ser que tengáis algún problema de movilidad o estéis muy cansados, optaría por subir andando.
Centrándonos ya de lleno en las vistas, deciros que desde el castillo se obtiene una magnífica perspectiva del Centro Histórico de Verona. Sobre todo destaca la fotografía que se obtiene del Duomo di Verona junto con el Ponte Pietra. Además también se divisan la Basilica di Sant’ Anastasia, la Torre de Lamberti, la Chiesa di San Fermo Maggiore, la Torre del Gardello… Desde mi punto de vista la mejor opción es acudir al atardecer y disfrutar de las vistas mientras se acaba el día.
Horario Funicular
- Horario de verano (abril – octubre): De 10:00h 21:00h
- Horario de invierno (noviembre – marzo): De 10:00h 17:00h
Precio Funicular
- Ida y vuelta: 3€
- Solo ida: 2€
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Verona, seguro que la encontraréis en esta Guía de Verona
26. Chiesa di San Fermo Maggiore en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
La Chiesa di San Fermo Maggiore es otra de las iglesias más majestuosas de Verona.
Esta iglesia es el resultado de tres templos que se han ido construyendo a lo largo de los siglos, En los cimientos se pueden leer las huellas de una iglesia que se cree que fue llevada a cabo en el siglo V. La construcción inferior es una iglesia benedictina, que todavía ofrece una sugestiva espiritualidad gracias a la alternancia de grandes áreas de sombra y espacios de luz suave, provenientes de pequeñas rendijas verticales. Y por último el templo superior, que es una iglesia franciscana y que cuenta con un gran espacio destinado a reunir grandes multitudes de fieles.
Aunque las diversas iglesias se llevaron a cabo entre los siglos XI y XV, lo cierto es que, en las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial, un bombardeo sobre la ciudad de Verona el 2 de febrero de 1945 provocó un incendio en la iglesia. El preciado techo de madera del templo se salvó milagrosamente, pero, tras la guerra, el complejo fue renovado y la iglesia superior fue sometida a obras complejas que no finalizaron hasta el año 1960. Dos años más tarde, también se completó la restauración del claustro y sus anexos, mientras que la restauración de los frescos interiores de la iglesia superior no se completó hasta el año 1965.
Qué ver en la Chiesa di San Fermo Maggiore
La fachada de la iglesia, a dos aguas, se divide en dos secciones; la parte inferior, que data del período románico y que fue enriquecida por los franciscanos con pilastras que terminan en pequeños arcos, ventanas ojivales y marcos. Y la parte superior, que fue reconstruida en el período gótico. Asimismo, las demás fachadas están coronadas por arcos colgantes y pináculos, que le dan un aire gótico a los diversos volúmenes que conforman la iglesia.
El campanario, que se alza a lo largo del lado norte del presbiterio, fue iniciado en el siglo XII por los benedictinos, erigido en el siglo siguiente y renovado y terminado en el siglo XIV por los franciscanos. Es un campanario de planta cuadrada, que está construido en parte con ladrillos y en parte con bloques de piedra caliza.
Adentrándonos en el interior, deciros que la llamada iglesia superior presenta una única planta de salón rectangular, caracterizada por un desarrollo marcadamente longitudinal. El presbiterio, elevado por tres escalones, está separado del salón por un coro semicircular, mientras que al otro lado remata con un gran ábside poligonal de cinco lados. La cubierta del salón es única, con un falso techo de madera en forma de casco de barco invertido de cinco lóbulos. Esta estructura de cubierta también está decorada por dos «galerías de los santos» compuestas por 416 pinturas sobre tablas del siglo XIV.
Bajo el espacio del salón y el presbiterio se encuentra la iglesia baja, con tres naves marcadas por dos filas de soportes, donde se alternan pilares cuadrados con pilares cruciformes. No obstante, aunque el exterior de la iglesia y esta parte baja son interesantes, lo más impresionante de la iglesia es el salón superior con el majestuoso y estético techo de madera.
Horario
- De lunes a sábado: De 09:30h a 18:00h
- Domingo: De 13:00h a 18:00h
Precio
- Entrada Individual: 4€
- Verona 4 Chiese Card: 8€ (7 € para mayores de 65 años y estudiantes)
27. Plaza Bra
Seguimos este post de los 30 lugares qué ver en Verona con la Plaza Bra.
Algunos consideran que la Plaza Bra es la plaza más grande de Italia, pero lo que si que es seguro es que es la más grande del centro de Verona. Comandada por la Arena di Verona, este enclave no siempre ha tenido la importancia y la relevancia que tiene en la actualidad.
En un inicio este lugar estaba ubicado fuera de las murallas de la ciudad y bastante alejado de las principales vías de comunicación. No obstante, con la construcción de la Arena di Verona en el siglo I d. C., comenzó a ganar importancia. Con la ampliación de las murallas de la ciudad en la edad media (entre los años 1130 y 1153) empezó a tomar forma, pero el verdadero desarrollo de la plaza llegó en la primera década del siglo XVII, cuando en el lado sur se iniciaron la construcción de la Gran Guardia y la sede de la Academia Filarmónica de Verona.
La plaza fue posteriormente nivelada varias veces y fue objeto de numerosas intervenciones. En el año 1808 el arquitecto Luigi Trezza pavimentó de nuevo el suelo y en el año 1820 se realizaron excavaciones alrededor del anfiteatro, para sacar a la luz su base, que estaba enterrada unos dos metros debido a los sedimentos que se habían depositado tras las numerosas inundaciones que había sufrido la ciudad. A nivel histórico también conviene destacar que, entre los años 1884 y 1951, la plaza fue recorrida por las vías del tranvía urbano.
Pese a que todas las miradas se las lleva la Arena di Verona (como no puede ser de otra manera), lo cierto es que la Plaza Bra es mucho más. Aquí podréis divisar grandes edificios como el Palazzo Barbieri, que es la sede del Ayuntamiento de Verona, o el majestuoso Palazzo della Gran Guardia. Sin embargo, para mi la parte más estética de la plaza es el llamado Paseo Liston, que es el conjunto de construcciones de colores, que datan del siglo XV al XVIII, y que generan una estampa maravillosa. Además en los pórticos inferiores podréis encontrar numerosos restaurantes.
28. Ponte di Castelvecchio
Sin lugar a dudas mi puente favorito de Verona es el Ponte di Castelvecchio.
El impresionante Ponte di Castelvecchio es un enclave tremendamente fotogénico, que, aunque fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido en el año 1951, está considerado como la construcción más meritoria y admirable de la Edad Media veronesa.
Inicialmente el puente fue llevado a cabo entre los años 1354 y 1356, bajo el gobierno de Cangrande II della Scala. El objetivo de la construcción fue asegurar que la fortaleza de Castelvecchio. No se conoce al diseñador y constructor del puente, pero lo que sí se sabe es que la robustez de la estructura permitió que el puente sobreviviera intacto a lo largo de cinco siglos de historia hasta que, en el año 1802, los franceses, que ocuparon Verona tras el Tratado de Lunéville desmantelaron la torre del lado rural y eliminaron las almenas. Tras la Segunda Guerra Mundial, en el proyecto de reconstrucción participaron Piero Gazzola, Alberto Minghetti y Libero Cecchini.
A nivel técnico el Ponte di Castelvecchio es una obra avanzada a la época en que se construyó. El arco derecho tiene una luz de 48,69 metros, mientras que los dos arcos menores tienen luces de 29,15 y 24 metros. De hecho, el arco mayor está considerado por algunos estudiosos como el más grande de Europa en el momento de su construcción y además tenía un tamaño adecuado para facilitar el paso de embarcaciones

29. Duomo de Verona en el post de los 30 lugares qué ver en Verona
Continuamos este listado de los 30 lugares qué ver en Verona con el Duomo de Verona.
Pese a que no esta al nivel de otras catedrales italianas, el Duomo de Verona es una de las iglesias más imprescindibles de visitar en la 11º ciudad más grande de Italia. La construcción del Duomo de Verona es algo compleja, ya que se llevó a cabo entre finales del siglo VIII y principios del IX sobre las ruinas de dos iglesias paleocristianas. No obstante, casi nada queda de la construcción del siglo IX, puesto que la ciudad de Verona sufrió un enorme terremoto en el año 1117.
La catedral fue reconstruida en estilo románico a partir del año 1120, pero se desconoce el autor de la obra. Esta estructura románica, cuyo trazado planimétrico ha llegado prácticamente inalterado hasta nuestros días, permanece todavía legible incluso en los paramentos de los muros del templo. En el siglo XV se llevó a cabo la primera gran renovación de la iglesia y en la misma se elevaron las naves (alcanzaron la altura actual), se sustituyeron las columnatas por ocho robustos pilares que soportaban arcos apuntados y se crearon bóvedas de crucería para cubrir los espacios internos.
Las obras continuaron hasta finales del siglo XVI, época de nuevas transformaciones. Se alteró la disposición del presbiterio, que fue rehabilitado tanto funcionalmente, como a nivel decorativo. De hecho, la decoración al fresco del ábside y del arco triunfal data del año 1534 y es obra del pintor renacentista Francesco Torbido. Más tarde, entre los años 1575 y 1579, Bernardino Brugnoli diseñó la elevación del campanario y en el año 1587 se completó la elevación de la fachada. Las últimas obras importantes se remontan a finales del siglo XIX y principios del XX; en el año 1880 se rehízo la planta, mientras que entre los años 1913 y 1931 se realizó una nueva elevación del campanario. Tras estas obras, se llevaron a cabo principalmente intervenciones de restauración conservadora y consolidación estructural, las más significativas entre los años 1979 y 1987, entre los años 2005 y 2009, y por último entre los años 2013 y 2015.
Qué ver en el Duomo de Verona
Antes de adentrarnos en el Duomo de Verona en sí, deciros que el complejo arquitectónico también incluye el Palacio Episcopal, el Claustro de los Canónigos, la Biblioteca Capitular, el Baptisterio de San Giovanni in Fonte y la Iglesia de Santa Elena.
Volviéndonos a centrar en la Catedral de Verona deciros que la fachada de la iglesia está dividida en tres partes por dos contrafuertes triangulares y que en la sección central se encuentra el portal de entrada abocinado, embellecido con esculturas que representan a santos y a los dos paladines Orlando y Oliviero. Otro de los elementos más destacables del templo es el campanario de 75 metros de altura (la segunda torre más alta de Verona), cuya base pertenece a una enorme obra románica, erigida entre los siglos XII y XIII.
El interior del edificio presenta una planta rectangular dividida en tres naves por dos series de arcos ligeramente apuntados, cada uno sostenido por cuatro enormes pilares atados de mármol rojo de Verona. Asimismo, las naves se dividen en cinco tramos, de los cuales el central se extiende hacia el presbiterio, creando así un espacio marcadamente longitudinal. Por último deciros que el antiguo presbiterio, elevado por tres escalones, está protegido por el elegante coro semicircular, diseñado por Michele Sanmicheli, y compuesto por una base alta sobre la que se alzan las columnas jónicas que sostienen el entablamento moldeado.
Horario
- De lunes a viernes: De 11:00h a 17:30h
- Sábado: De 11:00h a 15:30h
- Domingo: De 13:30h a 17:30h
Precio
- Entrada Individual: 4€
- Verona 4 Chiese Card: 8€ (7 € para mayores de 65 años y estudiantes)

30. Casa di Giulietta
Terminamos este artículo de los 30 lugares qué ver en Verona con el lugar más famoso de la ciudad, la Casa di Giulietta.
La Casa di Giulietta en realidad es un palacio señorial de origen medieval, reconvertido en museo en época moderna y que es el lugar donde la tradición popular, mezclando realidad y fantasía, sitúa la casa de la protagonista de la famosa obra de William Shakespeare, Romeo y Julieta, siendo el balcón de la fachada, el lugar donde se desarrolla una de sus más conocidas escenas.
El edificio es una casa – torre medieval, cuya presencia se atestigua por primera vez en documentos de el año 1351. En el interior de la construcción se encontraba posada «del Cappello», propiedad de los herederos de Antonio Cappello, como lo demuestra también la presencia del escudo de armas en forma de sombrero en la clave del arco que da al patio interior. Y es que precisamente por este escudo de armas, entre los siglos XVIII y XIX, cuando se buscaban los lugares relacionados con la tragedia shakespeariana, el edificio se asoció erróneamente con la familia Capuleto (la familia de Giulietta en la obra de Shakespeare).
En el año 1905 el Ayuntamiento de Verona adquirió el edificio y finalmente, en el año 1939, el director de los museos cívicos, Antonio Avena, completó el diseño de la casa – museo. Su intervención combinó decoraciones de estilo neomedieval creadas desde cero en paredes y techos con elementos de las colecciones cívicas, como piedras, columnillas, chimeneas, escudos de armas y mobiliario de entre los siglos XIII y XV. Para el balcón se fabricaron especialmente dos ménsulas de mármol rojo, mientras que para la balaustrada se recuperó una losa medieval de las colecciones cívicas.
La popularidad de la casa y el balcón creció considerablemente en la posguerra. Fue en este período que el nuevo director de los museos cívicos, Licisco Magagnato, decidió reorganiar el itinerario. Las salas de los cinco niveles se completaron con un núcleo de obras medievales, incluyendo frescos de finales del siglo XIV, mobiliario y otros objetos de las colecciones cívicas. Finalmente, el 1 de junio de 1973, la estatua de bronce de Julieta, obra de Nereo Costantini donada por el Club de Leones de Verona, se colocó en el patio interior.
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a sábado: De 09:00h a 19:00h
Precio
- Adultos: 12€
- Grupos de más de 15 personas, mayores de 65 años: 9€
- Jóvenes entre 18 y 25 años: 3€
- Menores de 18 años: Gratis

30 lugares qué ver en Verona
Enlaces de interés
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Llévate hasta 600€ por retraso o cancelación de vuelo
Entrada a la Casa de Julieta sin colas + Audioguía
Visita guiada por la Arena de Verona
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Si te interesa saber quién está detrás de Planaje, te dejo el artículo en el que te muestro quién soy, para que me conozcas mejor.