60 lugares puedes que os parezcan muchos para una ciudad como Bolonia a la que mucha gente no le dedica más de dos días. Sin embargo, he de reconocer que la séptima localidad más grande de Italia y la capital de la región de Emilia – Romaña me encandiló y me sorprendió desde el principio. Es por eso que me animé a descubrirla en profundidad y el resultado de ello ha sido este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Si 60 lugares os parecen excesivos, o no disponéis de un mayor número de días para poder visitar todos los lugares que aparecen en está lista, a continuación os dejo otros artículos en los que he quitado lugares de interés no tan imprescindibles. Deciros también que en cada artículo se quitan 10 lugares que aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que continúan en los posts con menos lugares son las mismas.
- 10 lugares qué ver en Bolonia
- 20 lugares qué ver en Bolonia
- 30 lugares qué ver en Bolonia
- 40 lugares qué ver en Bolonia
- 50 lugares qué ver en Bolonia

60 lugares qué ver en Bolonia
1. Pavillon de l’Esprit Nouveau
Comenzamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con el Pavillon de l’Esprit Nouveau.
El Pabellón del Esprit Nouveau fue un edificio de exposiciones temporales diseñado por Le Corbusier y Pierre Jeanneret en el año 1925 para la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas celebrada en Paris ese mismo año. Y lo que podemos ver en la actualidad en Bolonia es una reconstrucción fidedigna realizada en el año 1977 por los arquitectos Giuliano Gresleri y José Oubrerie.
El pabellón tenía como objetivo encontrar un equilibrio entre la alta densidad urbana y la calidad de las viviendas. Fue inicialmente excluido de la exposición con el pretexto de la falta de espacio disponible, pero fue construido de todos modos. Los organizadores lo juzgaron negativamente, tanto que quisieron ocultarlo del público con una valla de seis metros de altura, pero, gracias a la intervención de la ministra de Educación Nacional, el pabellón volvió a ser visible. La construcción de Le Corbusier fue, de hecho, un insulto directo al país anfitrión, ya que era una negación explícita del Art Decó, que la Expo en cambio celebraba.
El Pavillon se concibió como una vivienda modular, que podía combinarse con otras similares para formar un bloque más grande. La estructura está formada por una caja geométrica blanca, atravesada en el centro por un árbol y amueblada con muebles de producción industrial. La planta en forma de «L» incluye una gran terraza, para brindar a cada habitante una casa con un gran espacio exterior, con vistas al verde del patio. La última restauración del pabellón se realizó en el año 2017.

2. Porta Maggiore di Bologna
La Porta Maggiore di Bologna es una de las puertas más interesantes de Bolonia.
Una de las puertas más peculiares de Bolonia es la Porta Maggiore di Bologna. Fue construida originalmente en la segunda mitad del siglo XIII y durante siglos fue la puerta principal de Bolonia. En 1507 Julio II la fortificó construyendo una pequeña fortaleza e incorporando la antigua torre del homenaje, desplazando el paso más al norte con una nueva abertura en las murallas. Posteriormente se fue realineando paulatinamente la entrada con la carretera principal y se construyó un nuevo puente.
La puerta fue reconstruida en un marcado estilo barroco en el año 1770 según un diseño del arquitecto Gian Giacomo Dotti, pero en el año 1903 se decretó su demolición. Sin embargo, una vez iniciadas las obras en el año 1909, surgió un debate que llevó a que se paralizara la destrucción de la puerta y en cambio las ruinas que quedaban fueron conservadas y restauradas por el arquitecto Alfonso Rubbiani, provocando que en la actualidad tenga una forma totalmente distinta al resto. Asimismo, la Porta Maggiore, como las demás puertas de la tercera muralla, fue objeto de importantes obras de restauración entre 2007 y 2009.

3. Mercato delle Erbe en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Uno de los lugares desconocidos de Bolonia dónde sacar mejores fotografías es el Mercato delle Erbe.
El edificio del mercado más relevante del centro histórico de Bolonia fue diseñado por los ingenieros Arturo Carpi y Gioacchino Luigi Mellucci en el año 1910. En un inicio el edificio albergó las treccole, o lo que es lo mismo, los puestos de los vendedores ambulantes que se habían alejado de la Piazza Maggiore. El edificio fue severamente dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y fue reabierto después de unas extensas obras de renovación, que terminaron en el año 1949.
Con el tiempo, la conformación de todo el barrio cambió profundamente, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, y eso también provocó que el mercado se transformara. Se construyeron un gran número edificios en los años 50 y 60 sobre los que ahora se asienta el mercado. El interior tiene planta de cruz griega y una cubierta construida en hierro y cristal. Desde 2014, tras la reestructuración de algunas zonas del mercado, en el interior de la construcción también están presentes restaurantes, bares, pizzerías, freidurías y sandwicherías.

4. Chiesa Santuario Santa Maria della Pioggia
Proseguimos este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Chiesa Santuario Santa Maria della Pioggia.
La iglesia tiene su origen en el Oratorio de San Bartolomeo di Reno. Este pequeño templo, construido en 1204, estaba situado dentro de un complejo destinado a acoger a los peregrinos y a los pobres. En la segunda mitad del siglo XIV, durante el desmantelamiento de algunas casas cercanas, una imagen de la Virgen con el Niño surgió de los escombros y fue colocada en el interior del oratorio. Este objeto fue llevado en procesión en el año 1561, cuando una grave sequía azotó la campiña boloñesa. Unos días después empezó a llover intensamente y la imagen empezó a ser conocida como la Madonna della Pioggia.
Esto provocó que el oratorio adquiriera importancia en la zona y que muchos peregrinos visitaran el santuario. En 1729, durante una misa religiosa, parte del techo se derrumbó sobre la multitud que estaba abajo. No hubo muertos, ni heridos y el resultado positivo se atribuyó a un milagro. La iglesia fue reconstruida tres años más tarde según un diseño del arquitecto Alfonso Torreggiani. No obstante, entre 1929 y 1931, el interior de la iglesia sufrió una serie de intervenciones que dieron lugar a la decoración actual. Asimismo, también fue profundamente reconstruida después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
La fachada está precedida por un pórtico con tres arcos de medio punto sostenidos por sencillas columnas. En su momento presentaba una decoración pictórica creada en 1757, pero en la actualidad ha desaparecido casi por completo. El interior es de una sola nave cubierta por bóveda de cañón, con cuatro pequeñas capillas laterales. Evidentemente no está a la altura de las grandes iglesias de Bolonia, pero si os pilla de paso es un lugar curioso.
Precio
- Entrada Gratuita

5. Porta Galliera
Una de las puertas más imponentes de Bolonia es la Porta Galliera.
La Porta Galliera es una de las puertas más relevantes de las que aún quedan en pie de la séptima ciudad más grande de Italia, ya que está situada en el antiguo cardo maximus de la Bononia romana. La primera construcción de la puerta fue una torre del homenaje cuadrangular llevada a cabo a principios del siglo XII, cuando se levantó la tercera muralla de la cuidad.
La puerta fue reconstruida al mismo tiempo que la construcción de la cercana Fortaleza de la Galliera. Un enclave realizado entre los años 1330 y 1333 y destinado a acoger al Papa Juan XXII. No obstante, la fortaleza fue destruida en 1334 por la población boloñesa que se rebeló contra el estado papal. Más tarde, en el siglo XVII la puerta sufrió varias remodelaciones y entre 1661 y 1663, debido al mal estado de los cimientos originales, fue completamente reconstruida por Bartolomeo Provaglia.
Fue testigo del acontecimiento final de la insurrección del 8 de agosto de 1848 y hay una placa colocada dentro del arco conmemora a los boloñeses caídos en esa ocasión. Asimismo, el 28 de agosto de 1944, debido a su proximidad a la estación de tren, la puerta fue gravemente dañada por un ataque aéreo aliado. Posteriormente fue reparada y en los años recientes ha sufrido diversas renovaciones (entre 2007 y 2009 y la última en 2019).

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
6. Fontana del Nettuno en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
La Fontana del Nettuno es uno de los puntos más icónicos de la ciudad y por tanto no podía no estar en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
La estructura fue proyectada por el arquitecto y pintor palermitano Tommaso Laureti entre 1563 y 1565 y la escultura de bronce de Neptuno la realizó el escultor flamenco Giambologna. A pesar de que fue concebida con un fin puramente ornamental, la fuente pronto fue utilizada por los boloñeses con fines prácticos; los vendedores de verduras de la cercana Piazza Maggiore la utilizaban para limpiar sus productos y las lavanderas boloñesas acudían allí para lavar su ropa. Asimismo, incluso llegó a ser utilizada ilegalmente como urinario, algo que provocó que en el año 1604 se pusiera una valla alrededor de la obra, que logró evitar eficazmente estas acciones.
Restauraciones de la Fontana del Nettuno
A lo largo de su historia, la Fuente de Neptuno ha sufrido numerosas restauraciones; la primera tuvo lugar en el año 1708 y la realizó Carlo Fagottini, quien reparó las grietas más visibles. Unos años más tarde, en el 1728, se llevaron a cabo nuevas reparaciones ejecutadas por arquitecto municipal Francesco Maria Angelini. No obstante, para la primera intervención significativa, hubo que esperar hasta el año 1762, cuando Rinaldo Gandolfi procedió a impermeabilizar la pierna izquierda con un molde de cera fósil. El imparable deterioro de la fuente obligó al Ayuntamiento a impulsar nuevas intervenciones de limpieza en el año 1887.
El monumento fue sometido a una nueva restauración en 1907, a cargo del escultor Enrico Barberi, quien utilizó martillos de bronce moleteados para su limpieza con el fin de no dañar la superficie de la fuente. Durante la Primera Guerra Mundial fue trasladada a los almacenes del Palacio de Accursio y, entre 1943 y 1945, Neptuno fue retirado de la fuente debido a los peligros asociados a la Segunda Guerra Mundial. Antes de ser devuelto a su ubicación original, fue sometido a una operación realizada por Bruno Bearzi, quien eliminó las incrustaciones e intentó frenar la progresión de los procesos corrosivos. No obstante, la primera restauración realizada con métodos científicos modernos comenzó en febrero de 1988, bajo la supervisión de Giovanni Morigi y Ottorino Nonfarmale, y continuó durante aproximadamente dos años. La última restauración se realizó entre los años 2016 y 2017.
Cómo es la Fontana del Nettuno
La Fuente de Neptuno se apoya sobre una base de tres escalones revestida de mármol de Verona. El centro está decorado con emblemas papales, con ornamentos fantásticos y con cuatro querubines sosteniendo delfines, en referencia al Ganges, el Nilo, el Amazonas y el Danubio que simbolizan los cuatro continentes conocidos en la época. La altura de la estatua de Neptuno es de aproximadamente 320 cm.
Neptuno, que con gran empuje vertical y simetría extiende su mano izquierda contra el viento, casi como si quisiera calmar las olas, transmite en realidad un mensaje explícito de exaltación dinástica del Papa Pío IV, convirtiéndose así en un símbolo del poder político de la Iglesia sobre Bolonia; así como Neptuno domina las aguas, el Papa domina el mundo.
El tridente de la fuente inspiró a Mario Maserati y fue utilizado como emblema de su primer automóvil, el Maserati Tipo 26, y posteriormente adoptado como logotipo de su empresa. Por último deciros que hay varias copias de la fuente; como la de Laeken en Bruselas, la de Palos Verdes Estates en California o la de Batumi en Georgia.

7. Mercato di Mezzo
Si buscáis un mercado gastronómico en el centro de Bolonia, tenéis que acudir al Mercato di Mezzo.
Pese a que en la actualidad sea el mercado más moderno del centro de la capital de la región de Emilia – Romaña, lo cierto es que el Mercato di Mezzo lleva siendo desde la edad media uno de los lugares históricos más representativos de la cultura alimentaria boloñesa.
Tras la unificación italiana, se convirtió en el primer mercado cubierto de la ciudad y desde 2014, después de un importante proyecto de renovación y reurbanización, alberga tiendas y puestos de comida en la planta baja, una pizzería en el primer piso y una cervecería y vinatería en el sótano. Aunque en lo personal me parece que hay mejores lugares dónde comer en Bolonia, es un enclave con buen ambiente
Horario
- Lunes, martes, miércoles, sábado y domingo: De 09:00h a 00:00h
- Jueves y viernes: De 09:00h a 01:00h

8. Porta Santo Stefano
Otra de las puertas que no os podéis perder en Bolonia es la Porta Santo Stefano.
La Porta Santo Stefano, que se encuentra en la carretera que va a Florencia, fue construida en el siglo XIII y renovada varias veces en los dos siglos siguientes. Pese a que fue aún más fortificada durante el siglo XV, fue gravemente dañada por el fuego de artillería a lo largo de un asedio en 1512, siendo destruida la torre original. Al año siguiente fue dotada nuevamente de una torre del homenaje.
Sin embargo, en el año 1843 se demolieron completamente los edificios anteriores y se construyó un nuevo paso monumental, formado por los dos edificios que aún hoy se conservan. Esta nueva puerta fue diseñada por el arquitecto Filippo Antolini por orden del Papa Gregorio XVI.
Tras la demolición de la tercera muralla de la ciudad (de la que formaba parte la Porta Santo Stefano) en el año 1902, los dos edificios de la puerta tuvieron diversos usos: baños públicos, sede de la policía municipal, sede del Comité Histórico y Artístico de Bolonia sede del el Círculo Anarquista Berneri…

9. Teatro Comunale di Bologna en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
El Teatro Comunale di Bologna es uno de los edificios que no os podéis perder en la séptima ciudad más grande de Italia.
El Teatro Comunale di Bologna es uno de los teatros líricos más importantes de Italia. Si bien es cierto que, desde principios del siglo XVII, existían varios teatros que presentaban ópera en Bolonia, estos se habían quedado en desuso o se habían incendiado. Así que desde principios del siglo XVIII, el Teatro Marsigli – Rossi presentaba obras operísticas de compositores populares de la época, como Vivaldi, Gluck o Niccolò Piccinni. No obstante, ese teatro, construido en 1651, se incendió en febrero de 1745, lo que motivó la construcción de un nuevo teatro público, el Nuovo Teatro Pubblico, nombre que recibió inicialmente el Teatro Comunale di Bologna cuando se inauguró el 14 de mayo de 1763.
Este nuevo teatro fue diseñado por Antonio Galli da Bibbiena e inaugurado con Il trionfo di Clelia, que Gluck compuso para esa ocasión. A lo largo del siglo XIX el teatro presenció la presentación de veinte óperas de Gioachino Rossini. Asimismo, se pudieron ver siete de las diez óperas que Vincenzo Bellini presentó en la década de 1830. Obras de Giuseppe Verdi y, posteriormente, en 1871, el estreno italiano de Lohengrin de Wagner. De hecho, Bolonia se convirtió en sede de varios otros estrenos de óperas de Wagner en Italia, conviertiendose en uno de los teatros más relevantes del país.
Adentrándonos en la estructura del teatro, conviene señalar que el auditorio, que en un inicio tenía forma de campana, consta de cuatro niveles de palcos. Pese a que se llevaron a cabo diversas renovaciones entre 1818 y 1820, así como entre 1853 y 1854, la fachada no fue concluida hasta el año 1936 y en el interior de muchos palcos se conservan todavía las decoraciones que los palquistas de los siglos XVIII y XIX.
Por ultimo hay que destacar que, tras un incendio que destruyó gran parte del escenario en 1931, el teatro cerró sus puertas y no reabrió hasta el 14 de noviembre de 1935. Para esa fecha, el auditorio original, con forma de campana, había dado paso a uno con forma de herradura y capacidad para 1034 personas

10. Porta San Donato
Una de las puertas más infravaloradas de Bolonia es la Porta San Donato.
La Porta San Donato, que ha sido la más maltratada de Bolonia, fue construida con ladrillo por primera vez en el siglo XIII. En 1354 se añadió el puente levadizo y, aunque la puerta fue tapiada e inutilizada en el año 1428, posteriormente fue reabierta y remodelada en el siglo XV.
Cerrada y reabierta varias veces, entre los años 1952 y 1959, en contra la opinión de la Dirección General de Antigüedades y Bellas Artes, se derribaron más de un metro de muros para permitir un mejor flujo de vehículos. Por último deciros que, al igual que las demás puertas de la ciudad, la Porta San Donato fue objeto de importantes obras de restauración entre los años 2007 y 2009.

11. Porta Mascarella
Continuamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Porta Mascarella.
Al igual que el resto de puertas presentes hoy en día en Bolonia, la Porta Mascarella formó parte de la tercera muralla de la ciudad. Una muralla, que se comenzó a construir en el año 1327, que se finalizó en el año 1390, que se extendía por aproximadamente 7,6 km y que tenía doce puertas dotadas de un puente levadizo para cruzar el foso exterior.
Centrándonos en esta puerta, hay que señalar que fue construida en el año 1300, sobre la carretera que atravesaba Malalbergo y llegaba a Ferrara. En el año 1354 fue dotada de un puente elevadizo y en el año 1511 se construyó la techumbre, eliminándose así la torre que la dominaba. A lo largo de los siglos ha sufrido varias renovaciones, pero se mantuvo intacta su estructura principal. Al igual que las demás puertas de la ciudad, Porta Mascarella fue objeto de importantes obras de restauración entre 2007 y 2009. No obstante, está considerada como la puerta que mejor conserva su aspecto original.

12. Scalinata del Pincio
Uno de los enclaves más fascinantes de Bolonia es la Scalinata del Pincio.
Esta plaza, que se encuentra junto al Parco della Montagnola, fue inaugurada el 28 de junio de 1896 por el Rey Humberto I y la Reina Margarita. Fue diseñada por Tito Azzolini y Attilio Muggia y adquirió el nombre del Pincio de Roma, para celebrar que Roma se había convertido en la capital de Italia unos años antes (1871).
Iniciadas en 1893, por iniciativa del alcalde Dallolio, las obras se prolongaron durante tres años sin interrupción, empleando una media de 100 – 150 obreros al día. En conjunto la obra se compone de tres partes: las escaleras, el pórtico de Via Indipendenza y el pórtico a lo largo de las murallas. El cuerpo central está formado por dos frentes superpuestos, con una terraza panorámica en la parte superior, accesible mediante las escaleras laterales.
La fachada principal está decorada con dos bajorrelieves: Bologna docet de Arturo Colombarini y Bologna Libertas de Ettore Sabbioni. En el centro hay una fuente, realizada por Diego Sarti y Pietro Veronesi, que representa una ninfa atacada por un pulpo. Será llamada comúnmente «La mujer del gigante» y Giosuè Carducci le dedicará un famoso soneto. En el segundo frente, que sostiene el jardín, hay otros tres bajorrelieves, con temas históricos vinculados al lugar: El regreso de la victoria de Fossalta de Pietro Veronesi, La expulsión de los austriacos de Tullo Golfarelli y La destrucción de la fortaleza de Galliera de Arturo Orsoni .

13. MAMbo – Museo d’Arte Moderna di Bologna
Si buscáis un museo diferente en Bolonia tenéis que acudir al MAMbo – Museo d’Arte Moderna di Bologna.
La historia del MAMbo – Museo d’Arte Moderna di Bologna está indisolublemente ligada a la Galleria d’Arte Moderna di Bologna, institución que dio origen al museo actual y que estuvo abierta entre el 1926 y el 2007.
El museo actual se inauguró 5 de mayo de 2007 en un edificio fue construido en el año 1915 como panadería municipal para hacer frente a las dificultades de abastecimiento de los ciudadanos de Bolonia durante la Primera Guerra Mundial. Más tarde, en la década de 1940 el edificio fue ampliado y albergó el Ente Autonomo dei Consumi, hasta su cierre definitivo en 1958. A lo largo de los años el edificio sufrió diversas transformaciones hasta su recuperación arquitectónica definitiva para transformarlo en museo. Esa transformación sucedió en la segunda mitad de los años noventa y fue llevado a cabo por la empresa Finanziaria Bologna Metropolitana con la colaboración del Studio Arassociati de Milán, reelaborando un proyecto concebido por Aldo Rossi.
Tal y como se expone en la página web oficial del museo, «el recorrido expositivo se divide actualmente en áreas temáticas que documentan algunos de los aspectos más innovadores de la práctica artística desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad«. Aunque no cuenta con un gran número de obras de autores reconocidos, es un museo muy curioso con performances muy peculiares y que en los últimos ha ganado mucho prestigio y se ha llegado a considerar incluso como el equivalente italiano de la Tate Modern.
Horario
- Lunes: Cerrado
- Martes y miércoles: De 14:00h a 19:00h
- Jueves: De 14:00h a 20:00h
- Viernes, sábado, domingo y festivos: De 10:00h a 19:00h
Precios
- Entrada General: 6€
- Mayores de 65 años: 4€
- Entre 18 y 25 años: 2€
- Bologna Welcome Card: Gratis

14. Porta Lame en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
La Porta Lame sí o sí debía estar en este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Como ocurre con el resto de puertas que aun quedan en pie de Bolonia, formaba parte de la tercera muralla de la ciudad. Fue construida por primera vez en el siglo XIII y la puerta más próxima al puerto de la ciudad. Originalmente contaba con una torre del homenaje cubierta y en 1334 fue dotada de dos puentes levadizos; uno para carros y otro para peatones. Con la demolición de la torre del homenaje medieval, entre 1674 y 1677 se reconstruyó completamente la puerta según proyecto de Agostino Barelli y se erigió el actual edificio de estilo barroco.
El 7 de noviembre de 1944, los partisanos libraron una feroz batalla contra el ejército alemán, logrando finalmente imponerse. La batalla de Porta Lame es recordada como el enfrentamiento más importante entre tropas nazi – fascistas y partisanos dentro de una ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Al igual que el resto de puerta de Bolonia, gracias a las obras de restauración realizadas entre 2007 y 2009, la Porta Lame ha recuperado su antiguo esplendor.

15. Monastero di Santa Caterina de Vigri
Otro de los templos que no os podéis perder en Bolonia es el Monastero di Santa Caterina de Vigri.
El Monastero di Santa Caterina de Vigri es uno de los templos más populares entre los locales. Aquí encontraréis el cuerpo de Santa Catalina de Bolonia (Santa Caterina de’ Vigri), que fue una religiosa italiana, mística y artista, fundadora del primer convento de Clarisas en Bolonia y considerada como la santa protectora de las artes liberales.
La iglesia fue construida entre 1477 y 1480 por Nicolò Marchionne da Firenze y Francesco Fucci da Doccia. La fachada renacentista es el único elemento que se conserva de ese período, ya que el edificio fue completamente restaurado en 1687 por Giacomo Monti y gravemente dañado por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial (1943). En el interior lo más destacable es el cuerpo momificado de Santa Catalina, ya que las decoraciones barrocas quedaron completamente destruida por los bombardeos aliados.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 09:00h a 12:30h
- Tardes: De 15:00h a 18:00h
Precio
- Entrada Gratuita

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
16. Basilica di San Martino en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Seguimos este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Basilica di San Martino.
La Basilica di San Martino se llevó a cabo en el año 1217. Sin embargo, poco queda de esa época, puesto que las bóvedas de tracería de ladrillo del techo se añadieron en el año 1457 y la fachada actual de estilo gótico se añadió en el año 1879, según un diseño de Giuseppe Modonesi.
El interior también presenta formas góticas, con tres naves divididas por pilares y arcos apuntados, que sostienen las mencionadas bóvedas de crucería. A lo dos lados del templo podréis encontrar capillas con decoraciones que van desde el 1500 al 1800. Por último destacar que, aunque el interior no es excesivamente atractivo, en el mismo podréis visitar pórtico que fue construido en 1511 según un diseño de Giovanni da Brensa.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 08:00h a 12:00h
- Tardes: De 16:00h a 19:30h
Precio
- Entrada Gratuita

17. Parco della Montagnola
El Parco della Montagnola es una de las zonas verdes más importantes del centro de Bolonia.
El Parco della Montagnola es uno de los espacios verdes más famosos y antiguos del centro de la sétima ciudad más grande de Italia, ya que fue inaugurado en el año 1808. El diseño fue confiado a Giovan Battista Martinetti, quien llevó a cabo un sistema vial circular.
El parque se alza sobre las ruinas del palacio construido por Bertrando del Poggetto para albergar al Papa y su corte, posteriormente destruido por la furia popular. Por un lado se accede por Scalinata del Pincio y por el otro rodeando la Statua di Parco della Montagnola. Dentro del parque hay una piscina circular construida para la Exposición Emiliana de 1888, que contiene esculturas de animales de Diego Sarti. Además, conviene destacar que en la plaza de enfrente, la Piazza VIII Agosto, todos los viernes y sábados se celebra un gran mercado llamado «La Piazzola», también conocido como «Mercado de la Montagnola«.
Por último hay que señalar que, pese a que no se un parque extremadamente bello, aquí se celebró la «Batalla de Montagnola» el 8 de agosto de 1848,. Una pelea en la que los revolucionarios italianos de Bolonia derrotaron y expulsaron temporalmente a los austriacos.
- Abierto las 24 horas

18. Memoriale della Shoah
Otro de los puntos más interesantes de Bolonia es el Memoriale della Shoah.
Inaugurado el 27 de enero de 2016, el Memorial es el resultado de un proyecto de Onorato di Manno, Andrea Tanci, Gianluca Sist, Lorenzo Catena y Chiara Cucina, ganadores del concurso internacional promovido por la Comunidad Hebrea de Bolonia, junto al Ayuntamiento, la Región y numerosas otras instituciones públicas y privadas. El jurado que examinó los proyectos concursantes estuvo presidido por Peter Eisenman, autor del Memorial del Holocausto en Berlín.
Tal y como se recoge en la página oficial del monumento, «dos bloques de acero de 10 metros de altura se sitúan uno frente al otro, convergiendo uno hacia el otro hasta crear un espacio apenas lo suficientemente ancho para que pase una persona», con la intención generar una fuerte sensación de opresión y desorientación. «El monumento está concebido como un imán: quiere atraer a la gente, hacerles reflexionar, debatir, pensar sobre lo que ocurrió». Además, el monumento está hecho de un acero que se oxida de forma natural al aire libre, para representar el paso del tiempo.
Por último conviene destacar que entre los dos bloques, un pavimento de grava recuerda a las vías de tren entre los campos de Auschwitz I y Birkenau. Punto de llegada de los trenes y donde se realizaba la selección de las personas aptas para trabajar y las destinadas para las cámaras de gas.

19. Istituto Nazionale di Astrofisica en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Aunque no esté en ninguna guía de Bolonia, uno de los edificios más interesantes de la séptima ciudad más grande de Italia es el Istituto Nazionale di Astrofisica.
Pese a que no gusta a todo el mundo, en lo personal el Istituto Nazionale di Astrofisica me parece una de las construcciones más peculiares y únicas de Bolonia. Este complejo fue inaugurado en el año 2018 y es la sede del principal organismo público de investigación italiano en astronomía y astrofísica.
En líneas generales es un complejo que se adapta perfectamente a la zona y que es totalmente distinto a lo que podéis encontrar en el resto de Bolonia. En lo personal considero que es ideal dedicar media mañana para visitar el exterior del edificio y adentrarse en el infravalorado Museo del Patrimonio Industriale, mientras se bordea el Canale Navile.

20. Mercato Albani
El Mercato Albani es uno de los mejores sitios para conocer la vida local de Bolonia.
Si os alejáis un poco del centro de Bolonia, os encontraréis con uno de los mercados más antiguos de la capital de la región de Emilia – Romaña que aún está en funcionamiento en la actualidad. Inaugurado en el año 1934 es un mercado al que acude mucha gente local para hacer su compra semanal.
Además de observar la vida local y ver los productos que se venden, el mercado cuenta con otro atractivo, las persianas pintadas por algunos niños bajo la dirección del ilustrador Andrea Bruno. Persianas muy coloridas, que le aportan ese factor diferencia y de mucho interés al mercado.
Horario
- De lunes a sábado: De 07:30h a 13:00h
- Domingo: Cerrado

21. Parrocchia di Santa Maria e San Domenico della Mascarella
Continuamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Parrocchia di Santa Maria e San Domenico della Mascarella.
La Parrocchia di Santa Maria e San Domenico della Mascarella es una iglesia que no aparece en ninguna guía de Bolonia, pero que en lo personal me gustó mucho y que creo que es bastante representativa de la séptima ciudad más grande de Italia, por los pórticos que la componen.
La iglesia original se llevó a cabo a lo largo del siglo XII. No obstante, fue completamente destruida durante los bombardeos que azotaron a la ciudad de Bolonia en la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser totalmente reconstruida. El interior es bastante austero y no merece en exceso la pena, pero por fuera es una de las iglesias más particulares y estéticas.
Precio
- Entrada Gratuita

22. Santuario di Santa Maria della Vita
El Santuario di Santa Maria della Vita es uno de los lugares que más enamoran de Bolonia.
El Complejo de Santa Maria della Vita, formado por el actual Santuario y el Oratorio de los Battuti, nació del movimiento de los Disciplinati o Flagelantes surgido en Perugia en el año 1260 por iniciativa del laico Raniero Fasani. A finales del siglo XIII surgió una sencilla y pequeña iglesia románica en el enclave. Ya a finales del siglo XIV o principios del XV, en el altar de la iglesia se pintó el fresco con la imagen de la
Virgen entronizada con el Niño y los santos.
Posteriormente, la iglesia quedó olvidada durante algunos años, hasta que en 1614 se redescubrió por casualidad el fresco con la Virgen entronizada con el Niño y los santos, caído en el olvido durante mucho tiempo. El descubrimiento se consideró un milagro y suscitó una gran veneración. Eso provocó que el templo volviera a coger fama, por lo que se decidió que lo mejor era realizar una reconstrucción total del edificio, cuyo proyecto fue confiado a Giovanni Battista Bergonzoni.
Las obras se llevaron a cabo entre 1687 y 1690 y el templo adoptó una planta central elíptica, sobre la que un siglo más tarde se añadió la cúpula diseñada por Antonio Galli da Bibbiena y realizada por Giuseppe Tubertini. La cúpula elevó a la iglesia hasta los 52 metros de altura, convirtiéndola en una de las más altas de Bolonia. Parte del edificio quedó destruido en los bombardeos del 1943, pero fue reconstruido después de la guerra.
Qué ver en el Santuario di Santa Maria della Vita
Desde el exterior, desde la Via Clavature, sólo es visible la gran fachada construida en 1905, según un proyecto del ingeniero Luigi Leonida Bertolazzi. Esta fachada fue realizada en ladrillo estucado y enriquecida con detalles decorativos como marcos y capiteles de hormigón. Adentrándonos en el interior, conviene destacar que es del siglo XVIII, que tiene un marcado estilo barroco y que se compone de un espacio de planta central con dos capillas principales y cuatro menores. Asimismo, como comentaba anteriormente, en el centro podréis observar la cúpula elíptica, que es una de las más altas de la séptima ciudad más grande de Italia.
No obstante, el elemento más popular del Santuario di Santa Maria della Vita se encuentra en la capilla a la derecha del presbiterio, el grupo de terracota de la Lamentación sobre Cristo muerto de Niccolò dell’Arca. Considerada una obra maestra de la escultura del siglo XV, ya que cuenta con una fuerza dramática excepcional. Se trata de una obra compuesta por siete figuras de tamaño natural en terracota con restos de policromía. En el centro está Cristo muerto, acostado con la cabeza reclinada sobre un cojín. Alrededor se disponen las demás figuras, entre las que destacan las dos Marías; María de Cleofás, con las manos delante y María Magdalena, que está a los pies de Cristo, desgarrada por el dolor con sus vestidos ondeando al viento. Las demás figuras están más serenas, aunque en sus rostros se aprecia dolor.
Horarios
- Todos los días: De 10:00h a 18:30h
Precio
- Entrada General: 5€
- Entre 6 y 18 años y estudiantes universitarios: 3€
- Menores de 5 años: Gratis
- Bologna Welcome Card: Gratis

23. Biblioteca Salaborsa en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Uno de los edificios que más sorprenden en Bolonia es la Biblioteca Salaborsa.
Pese a que se encuentra en el interior de uno de los edificios más históricos de Bolonia, el Palazzo d’Accursio, la Biblioteca Salaborsa es un muy lugar muy reciente, ya que se inauguró en diciembre de 2001. El enclave dónde se decidió situar a la biblioteca fue en la Sala Borsa.
Sala Borsa
Una sala con mucha historia, que se construyó entre 1883 y 1886 en el enclave dónde había un antiguo jardín. El resultado de la sala fue un pabellón de hierro fundido y cristal de estilo modernista. En su momento fue un diseño muy innovador, que respondía a los cánones decorativos y funcionales del emergente estilo Art Nouveau. Se utilizó para albergar la bolsa, pero la disminución del volumen de operaciones provocó el cierre de la Bolsa de Valores en 1903. Posteriormente fue un restaurante, albergó también una oficina del Patronato Nacional de Turismo y funcionó también como sede de un banco. Asimismo, después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la década de 1960, la sala fue utilizada como pabellón deportivo, acogiendo partidos de baloncesto y combates de boxeo. Por último, la sala fue usada como oficina administrativa del Ayuntamiento de Bolonia.
Sin embargo, con motivo de la declaración de Bolonia como la Capital Europea de la Cultura en el año 2000, se decidió aprobar y acelerar el proyecto de la biblioteca. Una biblioteca que contiene más de 255.000 volúmenes, 6.700 casetes de vídeo, 11.500 CD, 2.000 CD-ROM y DVD y otros 53.000 objetos de materiales audiovisuales.
Qué ver en la Biblioteca Salaborsa
Más allá del contenido de la biblioteca, lo más interesante es el diseño y la estructura de la sala. Asimismo, en el piso subterráneo podréis observar hallazgos arqueológicos de varias civilizaciones: la villanovesa del siglo VII a.C., la etrusca de Felsina y las de la romana Bononia fundada en el 189 a.C. De esta última quedan los cimientos de un edificio público monumental, probablemente la basílica de la ciudad. Una construcción, que estaba situada en la zona del foro, en la intersección entre el cardo maximus y el decumanus maximus.
Horarios
- Lunes: De 14:00h a 20:00h
- De martes a jueves: De 09:00h a 20:00h
- Viernes y sábado: De 09:00h a 19:00h
- Domingo: Cerrado
Precio
- Entrada Gratuita

24. Chiesa della Madonna di Galliera e di San Filippo Neri
Proseguimos este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Chiesa della Madonna di Galliera e di San Filippo Neri.
La primera iglesia que se llevó cabo en este enclave fue erigida en 1304 como sede de la Cofradía de los Pobres Desvergonzados. No obstante, poco queda de esa primera construcción, ya que en el año 1479 fue reconstruida en estilo renacentista. La fachada comenzó a rehacerse en 1510 bajo la dirección de Donato di Gaio da Cernobbio, pero el arquitecto abandonó el proyecto y tuvo que ser terminada por un segundo arquitecto, cuyo nombre se desconoce.
Más tarde, en 1684, se realizaron una serie de reformas en el interior, bajo la dirección de Giuseppe Antonio Torri. Sin embargo, el templo fue gravemente dañado durante la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser nuevamente reconstruido.
La iglesia tiene una fachada modelada en piedra arenisca. El interior, de una sola nave, cuenta con un altar mayor, que fue construido en estilo barroco por Francesco Galli da Bibbiena. Por último conviene destacar que las bóvedas fueron pintadas al fresco por Giuseppe Marchesi.
Horarios
- De lunes a sábado: De 08:30h a 19:00h
- Domingo: De 09:30h a 18:00h
Precio
- Entrada Gratuita

25. Porta Saragozza
Sin lugar a dudas la puerta más impresionante de Bolonia es la Porta Saragozza.
Esta puerta, que se construyó entre los siglos XIII y XIV, no se usó mucho hasta 1674, cuando se construyó el largo Pórtico de San Lucas, que unía el centro de la ciudad con la Basílica de la Beata Virgen de San Lucas.
No obstante, con el paso del tiempo empezó a quedarse en desuso y en 1859, en concordancia con un creciente movimiento para restaurar los restos medievales en las ciudades italianas, el arquitecto Giuseppe Mengoli reemplazó la puerta que yacía en el enclave en este momento por la actual. Hoy en día tiene una forma de castillo, porque el arquitecto conectó los dos arcos almenados a las dos grandes torres cilíndricas laterales. Aunque pierde valor por esta restaurada, lo cierto es que, a nivel estético, es la más impresionante de Bolonia.

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
26. Galleria del Leone en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
La Galleria del Leone no podía no estar en este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Pese a que no suele ser muy popular entre los turistas, la Galleria del Leone es un enclave sumamente estético, que, si os pilla de paso, puede ser recomendable de visitar. Está situada en el interior del Assicurazioni Generali, que fue construido en el año 1927.
La Galleria del Leone es, junto a la Galleria Cavour, el pasaje cubierto más bonito de la séptima ciudad con más habitantes de Italia.

27. Chiesa San Giovanni in Monte
Una de las iglesias más peculiares de Bolonia es la Chiesa San Giovanni in Monte.
La iglesia actual se remonta a un templo redondo del siglo V, que fue citado por primera en un documento del año 1045. La iglesia fue ampliada en estilo románico en 1286 y profundamente modificada durante el siglo XV. Desde el siglo XVII se celebran en este edificio los conciertos anuales de la Academia Filarmónica dedicados a San Antonio de Padua; La más famosa es la del 30 de agosto de 1770, a la que probablemente asistió el joven Mozart, que entonces tenía catorce años.
La fachada, que data de 1474, es de estilo ranacenista y fue diseñada por Domenico Berardi. No obstante, de esa primera fachada queda bien poco, ya que se tuvo que someter a una gran restauración en el año 1914. Su frente trilobulado está inspirado en ejemplos de la arquitectura veneciana. El campanario, que cuenta con 40 metros de altura, data de los siglos XIII – XIV, mientras que la cúpula octogonal se realizó en el año 1496 y es obra de Domenico Balatino.
El 29 de enero de 1944, la Chiesa San Giovanni in Monte resultó gravemente dañada después de un bombardeo aliado. Tres capillas fueron completamente destruidas y hubieron daños considerables en el pórtico exterior, la bóveda y otras capillas. Tuvo que ser restaurada entre los años 1947 y 1950 y lo que se ve en la actualidad es el resultado de esa restauración.
Adentrándonos en las características del templo, conviene destacar que el interior presenta formas góticas, una planta de cruz latina y tres naves divididas por pilares octogonales y cubiertas con bóveda de crucería. El altar es prerrománico y románico, ya que las columnas octagonales y la cruz se remontan al siglo XI. Asimismo el Cristo en la cruz es una escultura de madera del siglo XVI.
Antiguamente la iglesia tenía un gran número de obras de renombre, pero con la llegada de Napoleón algunas de ellas fueron trasladadas al Louvre. Después de la derrota de Napoleón, la mayoría de las obras de arte regresaron, pero hoy en día se pueden encontrar en diversos museos italianos como la Pinacoteca Nazionale di Bologna. Aún así en el interior podréis divisar las vidrieras del siglo XV, diseñadas por Lorenzo Costa y Francesco del Cossa, un retablo del siglo XIV y frescos de los hermanos Giulio y Giacomo Raibolini, que fueron redescubiertos en el año 1894.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 07:30h a 12:00h
- Tardes: De 15:30h a 19:00h
Precio
- Entrada Gratuita

28. Collezioni Comunali D’Arte
Seguimos este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Collezioni Comunali D’Arte.
La Collezioni Comunali D’Arte se inauguró en el año 1936 en el interior de uno de mis edificios favoritos de la ciudad, el Palazzo d’Accursio. El museo contiene obras desde el siglo XIII hasta el siglo XX y muchas de ellas se adquirieron en la época post – unificación y en las primeras décadas del siglo XX. No obstante, otras muchas ya estaban en el anteriormente en el Palazzo d’Accursio.
Otra de las cosas que dan valor al museo, es que mientras se divisa la colección se recorren algunas de las salas más importantes del palacio. Se accede desde la Sala Farnese y a lo largo de la visita se recorren otras como la Sala Urbana, la Galería Vidoniana, la Capilla Farnese, la Sala Boschereccia…
Algunas de las obras más importantes son:
- Statua del Cane Tago
- Estatua de Apolo de Canova
- Automi dell’orologio di Palazzo d’Accursio
- Ruth de Francesco Hayez
- Retrato de Gonfaloniere de Artemisia Gentileschi
Horario
- Lunes: Cerrado
- Martes y jueves: De 14:00h a 19:00h
- Miércoles y viernes: De 10:00h a 19:00h
- Sábado y domingo: De 10:00h a 18:30h
Precios
- Entrada General: 6€
- Mayores de 65 años: 4€
- Entre 18 y 25 años: 2€
- Bologna Welcome Card: Gratis

29. Porta San Felice en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Otra de las puertas más increíbles de Bolonia es la Porta San Felice.
La Porta San Felice era la puerta más occidental y la segunda más importante de las antiguas murallas medievales exteriores de la ciudad de Bolonia. La construcción se erigió en el siglo XIII y fue dotada de una fortaleza y un puente levadizo en el año 1334.
En 1805, con ocasión de una visita de Napoleón, fue ampliamente restaurada (tanto que se la llamó durante algunos años Porta Napoleone). Posteriormente sufrió una nueva restauración en 1840 y, finalmente, en 1903 fue aislada de los muros que la flanqueaban. No obstante, lo que vemos en la actualidad es fruto de unas obras de restauración realizadas entre 2007 y 2009, que hicieron que la Porta San Felice recuperara su antiguo esplendor.

30. Museo Civico Medievale de Bolonia
Uno de los museo más interesantes de la capital de la región de Emilia – Romaña es el Museo Civico Medievale de Bolonia.
Antes de adentrarnos en el museo en sí, conviene destacar que se encuentra en el interior del Palacio Ghisilardi – Fava, que es uno de los mejores ejemplos del renacimiento boloñés. La institución nació en el año 1985 y, aunque es un museo medieval, en las primeras salas encontraréis un repaso a las épocas moderna y contemporánea, con documentos de época conquistadora e incluso algunos objetos asiáticos.
No obstante, tal y como se describe en la página oficial de la oficina de turismo de Bolonia, «la parte más significativa del museo se compone principalmente de los numerosos testimonios de la Bolonia medieval, comenzando con los antiguos objetos de principios de la Edad Media de los siglos VII al IX«. Asimismo, conviene señalar que en este museo podréis encontrar un notable numero de esculturas de bronce renacentistas y barrocas, incluyendo la famosa maqueta de Nettuno de Giambologna, el Arcángel San Miguel que derriba al demonio de Alessandro Algardi y el Busto de Gregorio XV Ludovisi de Gian Lorenzo Bernini.
En el museo también podréis encontrar una rica colección de armas, marfil y cristal, y una sección dedicada a antiguos manuscritos iluminados. A continuación os dejo algunos de los objetos más populares del museo:
- Aquamanile (Sala 6)
- Estatua de Bonifacio VIII en placas de cobre dorado (Sala 7)
- Capa de fabricación inglesa (Sala 7)
- Monumentos funerarios de los médicos del Estudio (Sala 4)
- Marfiles franceses e italianos (Sala 21)
- Cristal de Murano
- Colecciones de armas y armaduras medievales, renacentistas y orientales (Salas 18 y 19)
- Sección de arte oriental y de Oriente Medio (Sala 20)
- Testimonios de la vida de la corte de Bentivoglio (Salas 17 y 22)
- Bronces renacentistas y barrocos (obras de Giambologna, Alessandro Algardi, Gian Lorenzo Bernini, Alessandro Menganti) (Sala 15)
- Sección dedicada al arte de la miniatura boloñesa del siglo XIII al XVI (Sala 16)
Horario
- Lunes: Cerrado
- Martes y jueves: De 14:00h a 19:00h
- Miércoles, viernes, sábado y domingo: De 10:00h a 19:00h
Precios
- Entrada General: 6€
- Mayores de 65 años: 3€
- Entre 18 y 25 años: 2€
- Bologna Welcome Card: Gratis

31. Basilica di Santa Maria dei Servi
Continuamos este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia con una de las iglesias más famosas de la ciudad, la Basilica di Santa Maria dei Servi.
La Basilica di Santa Maria dei Servi es sin lugar a dudas una de las iglesias más icónicas de la capital de la región de Emilia – Romaña. La primera piedra se puso en el año 1345 y la ejecución de esta primera construcción, probablemente diseñada por el arquitecto boloñés Antonio di Vincenzo, fue terminada en el año 1383. Sin embargo, en el año 1386 comenzaron los trabajos de ampliación y embellecimiento, diseñados por el padre Andrea Manfredi de Faenza.
En los siglos siguientes la iglesia fue modificada y redecorada varias veces. El campanario fue construido en 1453 y en el siglo XVII se creó una sacristía en una de las capillas laterales, dedicada a San Juan Evangelista. En 1797, tras la llegada de las tropas de Napoleón a Bolonia, la iglesia y el monasterio fueron utilizados como cuartel. Mas tarde, en 1802, la Basilica di Santa Maria dei Servi se convirtió en parroquia y desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las salas más antiguas del monasterio anexas a la basílica albergan un cuartel de los Carabineros.
Qué ver en la Basilica di Santa Maria dei Servi
Una de las principales características del templo es el pórticos exterior, que lo compone. En 1392 el Ayuntamiento de Bolonia autorizó a Andrea Manfredi a construir la parte del pórtico que flanquea la iglesia en el lado izquierdo, la que da a la Strada Maggiore. Otros arcos fueron añadidos progresivamente, en varias etapas; en el año 1492, entre 1515 y 1521 y en el siglo XVII. No obstante no alcanzó su forma actual cuadrada hasta el año 1864, diseñada por Giuseppe Modonesi. El pórtico fue decorado en el siglo XV con frescos realizados por artistas emilianos. Posteriormente fue cubierto por una nueva decoración realizada tras una restauración de todo el pórtico, que tuvo lugar en el año 1628.
La fachada, realizad con ladrillo, presenta un óculo circular pensado para el rosetón que nunca llegó a construirse. El exterior del ábside, que data de 1437, es un bello ejemplo del gótico boloñés. Asimismo, conviene destacar que el espacioso cuadripórtico, que está situado delante de la iglesia, tiene arcos de medio punto, que están sostenidos por elegantes columnas de mármol veronés. Por último conviene señalar que el campanario mide 52 metros y que la iglesia tiene una planta basilical con tres naves, cuent con ochos capillas laterales y las bóvedas de crucería están sustentadas por arcos apuntados con nervaduras de terracota.
Horarios
- Lunes: Cerrado
- De martes a sábado:
- Mañanas: De 08:30h a 12:00h
- Tardes: De 16:00h a 18:00h
Precio
- Entrada Gratuita

32. Torre Prendiparte
Sin lugar a dudas el icono de Bolonia son las torres y por tanto no podía faltar en este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia la Torre Prendiparte.
De las más de 100 torres que conformaron Bolonia entre los siglos XII y XIII, hoy en día tan solo sobreviven 24. Una de las más destacables es la Torre Prendiparte. Esta torre fue construida en la segunda mitad del siglo XII, tiene una altura de 59,50 metros (61 metros con el pináculo en la cima), lo que hace que se convierta en la segunda torre más alta de Bolonia de las 24 que quedan.
El grosor de los muros en la base (unos 2,80 metros) indica que, muy probablemente, la torre fue cortada o no se terminó de construir. La torre fue vendida por primera vez en 1293 por 500 liras, pero poco después la familia Prendiparte recuperó su posesión. La abandonaron definitivamente en el siglo XV, cuando pasó a la familia Fabruzzi. En el siglo XVI pasó a ser una iglesia y, entre 1751 y 1796, funcionó como prisión.
En la actualidad, gracias a recientes obras de restauración, las 12 plantas del edificio son ahora totalmente accesibles. Hoy en día se puede subir a lo alto de la torre para divisar unas interesantes vistas del resto de Bolonia, pero el reducido horario complica las visitas.
Horarios
- De lunes a sábado: Cerrado
- Domingo: De 11:00h a 17:00h
Precios
- Entrada General: 10€
- Entrada Reducida (entre 10 y 17 años): 8€
- Menores de 10 años: Gratis

33. Chiesa di Santa Maria Maggiore en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Una de las iglesias más fotogénicas de Bolonia es la Chiesa di Santa Maria Maggiore.
No es una iglesia tan reconocida como otras de Bolonia, pero estéticamente por dentro me gusto mucho y creo que escenifica de manera ideal el paso de los siglos en la ciudad; La primera vez que se citó fue en una bula papal (decreto oficial de la Iglesia Católica, emitido por el Papa) de 1073, que declaró que ya existía desde la primera mitad del siglo VI y que estaba situada dentro de un convento de monjas benedictinas. No obstante, fue completamente reconstruida hacia finales del siglo XI y en 1464 sufrió nuevas ampliaciones, que implicaron la prolongación de las naves hacia Via Galliera y la construcción del nuevo ábside. A lo largo de los siglos posteriores se llevaron a cabo nuevas capillas y, a mediados del siglo XVI, se construyó la capilla mayor.
En 1665 la iglesia fue sometida a una serie de importantes obras, dirigidas por el arquitecto Paolo Canali, que le dieron su aspecto actual. De hecho, la orientación de la Chiesa di Santa Maria Maggiore fue invertida: el ábside de finales del siglo XVI fue demolido y en su lugar se erigió la nueva fachada porticada que se abría a Via Galliera.
Como la gran mayoría de iglesias de Bolonia, fue desconsagrada en la época napoleónica. La parte superior de la fachada, incluido el frontón triangular, se terminó definitivamente en 1955. Sin embargo, fue dañada por el terremoto de 2012 y tuvo que ser sometida a una importante restauración. El templo fue reabierto al culto en noviembre de 2019.
El interior, decorado con pilastras jónicas y el entramado superior, presenta una planta basilical con tres naves separadas por pilares con columnas adosadas y cubiertas por bóvedas de crucería. De la misma manera, aquí yacen pinturas de Prospero Fontana, Alessandro Tiarini, Vincenzo Spisanelli, Mauro Gandolfi, Pietro Fancelli, Jacopo Alessandro Calvi y Alessandro Guardassoni
Precio
- Entrada Gratuita

34. Museo del Patrimonio Industriale
Pese a que no es muy visitado, uno de los museos más completos y que en mi opinión no os podéis perder, si acudís a Bolonia, es el Museo del Patrimonio Industriale.
Este museo, que se encuentra en el interior del Fornace Galotti (un antiguo edificio industrial de la segunda mitad del siglo XIX), es uno de los más interesantes de la séptima ciudad con más habitantes de Italia. Está situado en una zona en la que os encontraréis un paisaje totalmente distinto al del Casco Histórico. Aquí os trasladaréis al siglo pasado por la presencia de molinos de arroz, fábricas hidráulicas, hornos, la primera central eléctrica de la ciudad… y todos estos edificios rodeados por el paso del Canale Navile, que fue utilizado para el transporte de mercancías hasta la Segunda Guerra Mundial.
El Museo del Patrimonio Industriale nació como institución en el año 1982, pero la exposición que se puede ver en la actualidad proviene del año 2000, coincidiendo con la declaración de Bolonia como la Capital Europea de la Cultura de ese año. La exposición se centra en el estudio, la documentación y la difusión de la historia productiva de Bolonia y su territorio, desde el siglo XIV hasta hoy, haciendo referencia a hombres, empresas, tecnologías, formación profesional, técnicas, innovaciones tecnológicas y de producto.
Qué ver en el Museo del Patrimonio Industriale
El Museo del Patrimonio Industriale es un museo profundamente didáctico e interactivo, por lo que recórrelo se hace bastante entretenido. Además, al no ser un museo muy reconocido, podréis disfrutar de las actividades y las exposiciones con más calma. El museo esta dividido en estos espacios:
- Horno Hoffmann: En la planta baja, en el pórtico que rodea el horno Hoffmann, se describe la historia del Fornace Galotti y en general de la producción industrial de ladrillos de Bolonia, iniciada en la segunda mitad del siglo XIX. Aquí encontraréis maquetas, estaciones interactivas, moldes, artefactos ornamentales y un vídeo que documenta los procesos de fabricación y las tipologías de productos.
- Instituto Aldini – Valeriani: Siguiendo en la planta baja, se exponen maquetas, máquinas e instrumentos técnico – científicos procedentes de las colecciones del Instituto Aldini – Valeriani, la escuela técnica más antigua de la ciudad. Aquí podréis encontrar un resumen de las principales etapas tecnológicas de la revolución industrial, centrándose en la industrialización de Bolonia en el siglo XIX y principios del XX.
- Bolonia, la capital del packaging: Lo último que veréis en la planta baja será la colección de máquinas de entre 1940 y 1960, que marcaron el nacimiento y el desarrollo del sector boloñés de dosificación, envasado y envoltura de productos.
- Hecho en Bolonia. La ciudad del agua y la seda: La primera sección de la planta superior está dedicada a la industria sedera boloñesa de los siglos XIV – XVIII, que fue capaz de exportar toneladas de hilos y velos cada año. La importancia de esta industria se muestra con escenografías, exposiciones, maquetas, audiovisuales y modelos de plantas en funcionamiento. De hecho, uno de mis puntos favoritos del museo fue ver el funcionamiento de una fábrica de seda boloñesa reconstruida a escala 1:2.
- Hecho en Bolonia. La ciudad de la cultura mecánica: La segunda parte de la planta superior está dedicada a la ciudad moderna de la cultura mecánica y electromecánica. En la misma se pueden ver productos simbólicos como máquina de tortellini Zamboni – Troncon (1911), la ACMA 713 para embalaje Idrolitina (1927), la motocicleta FBM Gabbiano (1956), el automóvil de carreras Maserati, los condensadores SSR Ducati Manens (1925). Aquí podréis observar la importancia de empresas como Calzoni, Minganti y Morara (máquinas – herramientas); ACMA, GD y SASIB (máquinas automáticas); Carpigiani (máquinas de helados); Minarelli y Ducati (motos y motores); Mortara-Rangoni (dispositivos médicos)…
- De la excelencia al futuro
Horarios
- De lunes a miércoles: Cerrado
- Jueves y viernes: De 09:00h a 13:00h
- Sábado y domingo: De 10:00h a 18:30h
Precio
- Entrada General: 5€
- Mayores de 65 años: 3€
- Entre 19 y 25 años: 2€
- Menores de 18 años, estudiantes universitarios: Gratis
- Bologna Welcome Card: Gratis

35. La Piccola Venezia
Uno de los lugares más populares de Bolonia es La Piccola Venezia.
Cada día se forman colas y colas en la Finestrella di Via Piella para ver el lugar más instagrameable de Bolonia. Sinceramente os animo a acudir a primera hora del día para evitar las colas y perder demasiado tiempo.
Es un enclave estético, en el que abres una ventana que da a un trozo del Canal de Moline. Pero más allá de la belleza del lugar, La Piccola Venezia sirve para explicar que Bolonia cuenta con una red escondida de 60 kilómetros de canales, que fueron construidos a finales del siglo XI. En un principio la red de canales era visible, pero a lo largo del siglo XX se fueron soterrando.
Por la capital de la región de Emilia – Romaña no pasaba ningún río, así que para abastecer las necesidades de la ciudad se llevó a cabo una red de canales, que hizo que Bolonia fuera la quinta más poblada de Europa en el siglo XII. La mayor parte de estos canales no están visibles hoy en día, pero si os alejáis un poco del Centro Histórico os encontraréis algunos pequeños tramos de agua que sí pertenecen a esta extensa red.

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
36. Basilica Patriarcale di San Domenico en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Seguimos este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Basilica Patriarcale di San Domenico.
La Basilica Patriarcale di San Domenico es una de las más famosas de Bolonia, porque en su interior se encuentran los restos de Santo Domingo, el fundador de la Orden Dominica (Orden de los Frailes Predicadores).
Santo Domingo de Guzmán falleció en 1221 y sus restos se encuentran en una tumba de mármol, que es lugar de peregrinación, que es conocida como el Arca de Santo Domingo y que es obra de Nicola Pisano. Antes de adentrarnos en la iglesia, conviene destacar que, hasta el siglo XIX, los dominicos representaron la segunda comunidad masculina más numerosa, después de los franciscanos. Además es una orden que destacó en el campo de la teología por figuras como Alberto Magno o Santo Tomás de Aquino.
Historia de la Basilica Patriarcale di San Domenico
Domingo de Guzmán (1170-1221), al llegar a Bolonia en enero de 1218, quedó impresionado por la vitalidad de la localidad y rápidamente reconoció la importancia de esta ciudad universitaria para su misión evangelizadora. Aunque Santo Domingo falleció, los dominicos continuaron con la idea del fundador y compraron unos terrenos para construir la primitiva Basilica Patriarcale di San Domenico entre los años 1228 y 1240. La iglesia rápidamente se hizo popular y se convirtió en el prototipo de muchas otras iglesias dominicanas que posteriormente se llevaron a cabo en todo el mundo.
Con el paso del tiempo tiempo se realizaron numerosas modificaciones y adaptaciones sobre el núcleo original. En el siglo XIV se añadieron algunas capillas y el campanario de estilo gótico. Más tarde, en los siglos XV y XVI, se construyeron diversas capillas como la que se encuentra a la izquierda de la fachada, que es la capilla renacentista Ghisilardi y que se realizó entre los años 1530 y 1534.
En los años 1728 y 1732 se realizaron importantes modificaciones y restauraciones realizadas por Carlo Francesco Dotti, con el fin de ampliar el interior. Dotti también hizo construir un pórtico adosado a la fachada, pero el pórtico fue posteriormente demolido por orden del Ayuntamiento de Bolonia en el año 1874.
Qué ver en la Basilica Patriarcale di San Domenico
Lo primero que uno ve cuando se acerca a la iglesia es la fachada, que fue terminada en el año 1240 como el último elemento de la iglesia original del siglo XIII. No obstante, la fachada sufrió varias modificaciones a lo largo de los siglos. El aspecto actual se debe a un proyecto del arquitecto Raffaele Faccioli, ejecutado por Alfonso Rubbiani entre los años 1909 y 1910. Este proyecto tenía la intención de restaurar el aspecto románico original, recuperando la forma de cabaña y el rosetón.
Adentrándonos en el interior, el templo cuenta con tres naves (una central y dos laterales), numerosas capillas laterales, un crucero y un coro. Como no puede ser de otra manera, uno de los lugares que no os podéis perder es la Capilla de San Domenico, que contiene la estética Arca de Santo Domingo (1267) en la que se conservan los restos del santo. Fue construida en estilo barroco en el primer tercio del siglo XVII por el arquitecto Floriano Ambrosini, quien sustituyó la antigua capilla gótica del siglo XIII que albergaba los restos del santo desde 1233.
Horarios
- De lunes a sábado:
- Mañanas: De 09:00h a 12:00h
- Tardes: De 15:30h a 18:00h
- Domingo: De 15:30h a 17:00h
Precio
- Entrada Gratuita

37. Pinacoteca Nazionale di Bologna
La Pinacoteca Nazionale di Bologna es, a nivel pictórico, el museo más interesante de Bolonia.
La institución se creó en el año 1762, con la compra de ocho pinturas de principios del siglo XVI procedentes de la demolición de la Iglesia de Santa Maria Maddalena. En 1802 se abrió la primera sede y con la caída del Imperio napoleónico en 1815, muchas obras requisadas por los franceses tras el saqueo de Napoleón regresaron del Louvre a Bolonia.
Con el paso de los años la pinacoteca fue adquiriendo más obras, pero no fue hasta el año 1997, cuando la Pinacoteca fue completamente renovada y adaptada a los estándares europeos. La Pinacoteca Nazionale di Bologna es hoy una de las más modernas e importantes pinacotecas nacionales y en ella se ofrece una amplia colección de pinturas emilianas de los siglos XIII al XVIII y otras obras fundamentales de artistas relacionados con la ciudad.
Qué ver en la Pinacoteca Nazionale di Bologna
La Pinacoteca Nazionale di Bologna cuenta con 30 salas que cronológicamente arrancan con tablas góticas de autores locales. Destacan las obras de Lorenzo Monaco y especialmente Giotto, con un políptico de cinco tablas y predela. Tras el amplio despliegue de tablas y de frescos sacados de diversos templos, el museo exhibe ejemplos de autores venecianos y ferrareses y posteriormente se adentra en la transición al siglo XVI, con diversas obras del boloñés Francesco Francia.
Justo después podréis observar la obra más famosa de la Pinacoteca Nazionale di Bologna, El éxtasis de Santa Cecilia de Rafael Sanzio. Si continuáis el recorrido os encontraréis con obras de El Greco (una Última Cena de sus primeros años), Tiziano (Cristo y el buen ladrón crucificados), Tintoretto (La Visitación) y Luca Cambiaso (La Adoración de los pastores).
Tras varias salas sin mucho interés, en la sala 23 arranca el despliegue pictórico más sólido y prestigioso del museo: la colección de obras de Agostino, Ludovico y Annibale Carracci, los renovadores del barroco temprano que plantaron cara a Caravaggio.
La sala 24 está dedicada exclusivamente a Guido Reni y aquí podremos encontrar obras relevantes como La matanza de los inocentes, Retrato de mujer y Sansón victorioso bebiendo de la quijada. Y para terminar, las secciones de los siglos XVIII y XIX no son tan interesantes, si bien incluyen ejemplos de Gaetano Gandolfi, Giuseppe Maria Crespi o Francesco Filippini.
Horarios
- Lunes: Cerrado
- De martes a domingo: De 09:00h a 19:00h
Precios
- Entrada General: 8€
- Entrada Reducida (entre 18 y 25 años): 2€
- Menores de 18 años: Gratis
- Bologna Welcome Card: Gratis

38. Basilica di Sant’Antonio
Otra de las iglesias que más me fascinaron de la séptima ciudad más grande de Italia es la Basilica di Sant’Antonio.
Este templo, que cuenta con una profunda vinculación a San Antonio de Padua, se llevó a cabo entre los años 1898 y 1904 en un marcado estilo neogótico. El arquitecto encargado del diseño fue Carlos Barberi y su interior consta de tres naves, completamente pintadas con escenas de la vida de San Francisco. Además el interior del templo cuenta con una particular decoración de bandas blancas y negras, que en lo personal me gustó mucho.
La fachada de ladrillo es también claramente neogótica y, por último, hay que destacar que la iglesia está compuesta también de un campanario del año 1928.
Precios
- Entrada Gratuita

39. Pórticos de Bolonia en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Si hay una cosa que distingue a Bolonia del resto de ciudades del mundo son sus pórticos y es por eso que deben estar en este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Casi 40 kilómetros de pórticos solo en el Centro Histórico y 62 kilómetros de pórticos si se cuentan los que están fuera de las puertas de la ciudad, convierten a Bolonia en la ciudad con más pórticos del mundo. Es por eso que, desde 2021, una parte de los Pórticos de Bolonia está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Los pórticos de Bolonia nacieron casi espontáneamente, probablemente a principios de la Edad Media, con la intención de facilitar la actividad comercial y para ofrecer refugio de los elementos climatológicos y del sol, permitiendo a la gente caminar por las calles en cualquier condición climática.
Los primeros testimonios históricos se remontan al año 1041. No obstante, la expansión masiva de los pórticos comenzó en 1288, cuando un decreto municipal estableció que todas las casas nuevas debían construirse con pórtico, mientras que las casas existentes que no lo tuvieran estaban obligadas a añadirlo. En un principio los pórticos fueron hechos de madera, luego, a raíz de un decreto emitido en 1568 fueron convertidos a ladrillo o piedra. A pesar de ello, en la ciudad todavía se conservan edificios con pórticos de madera, algunos de ellos de época medieval y otros restaurados a principios del siglo XX.
A continuación os voy a mostrar alguno de los tramos más interesantes, aunque lo mejor es ir perdiéndote por las calles de Bolonia, mientras los vas recorriendo:
- Pórtico más amplio: El pórtico de la Basílica de Santa Maria dei Servi en Strada Maggiore se considera el más amplio de Bolonia. Fue proyectado a finales del siglo XIV y su construcción se inició en 1393 y se completó sólo en 1855.
- Pórtico más alto: El pórtico más alto de la ciudad es el del edificio de la Archidiócesis de Bolonia, en Via Altabella, que tiene casi diez metros de altura.
- Pórtico más estrecho: El pórtico más estrecho de la ciudad, de tan sólo 95 centímetros de ancho, se encuentra en la Via Senzanome, en el barrio de Saragozza. Anteriormente esta zona era famosa por los numerosos burdeles que allí se encontraban.
- Pórtico más largo: El Pórtico de San Luca, con sus 3.796 metros de longitud, es el pórtico más largo no solo de Bolonia, sino del mundo
- Pórticos medievales: El ejemplo más famoso es la Casa Isolani en Strada Maggiore. El pórtico, sostenido por vigas de madera muy altas (de unos 9 metros), fue construido alrededor de 1250. Es uno de los pocos ejemplos que se conservan de edificios civiles boloñeses del siglo XIII y es de estilo románico – gótico. Otros ejemplos de pórticos de madera medievales son los de la Casa Grassi y las casas de enfrente en Via Marsala, la Casa Azzoguidi en Via San Nicolò y la Casa Ramponesi en Via del Carro.
- Pórticos renacentistas: Algunos de los más populares son el pórtico lateral de la Basílica de San Giacomo Maggiore en Via Zamboni, el Palazzo Bolognini – Isolani y las casas Beccadelli en Piazza Santo Stefano y el altísimo pórtico «dei Bastardini» en Via D’Azeglio.
Antes de continuar hay que hablar del Pórtico Pavaglione. Este pórtico conforma la logia que se extiende desde Via De’ Musei hasta Via Luigi Carlo Farini, flanqueando la Via dell’Archiginnasio y la Piazza Luigi Galvani. Fue construido a mediados del siglo XVI por voluntad del Papa Pío IV y diseñado por Terribilia. El pórtico tiene 139 metros de largo, 30 arcos y es uno de los pórticos más representativos de Bolonia.
Para terminar os dejo los 12 tramos de pórticos que la UNESCU recoge como Patrimonio de la Humanidad:
- Pórticos residenciales de Santa Caterina
- Plaza porticada de Santo Stefano
- Calle porticada de Galliera
- Pórtico del Baraccano
- Galerías comerciales de Pavaglione y Banchi
- Pórtico devocional de San Luca
- Pórticos académicos de la vía Zamboni
- Pórtico de la Cartuja
- Pórticos de Piazza Cavour y Via Farini
- Pórticos triunfales de la Strada Maggiore
- Edificio pórtico en el barrio de la Barca
- Edificio porticado del MAMbo.

40. Via Clavature
Uno de los enclaves más fotogénicos de Bolonia es la Via Clavature.
La Via Clavature es una de mis calles favoritas de la ciudad; una calle peatonal, con ambiente, con vida y, sobre todo, desde la que se puede obtener la mejor perspectiva de la estética Torre dell’Orologio. Os animo a que la recorráis desde la Via Castiglione hacia la Piazza Maggiore para que a través de uno de los arcos del Palazzo dei Banchi podáis divisar la magnífica torre del Palazzo d’Accursio.

41. Basilica of San Giacomo Maggiore
Continuamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Basilica of San Giacomo Maggiore.
Pese a no ser de las más populares de la capital de la región de Emilia – Romaña, lo cierto es que la Basilica of San Giacomo Maggiore fue una de mis favoritas. La primera piedra del templo se colocó en el año 1267 y el edificio fue terminado en el año 1315, pero su consagración no tuvo lugar hasta el año 1344, cuando se finalizó el ábside.
En el siglo XV la familia Bentivoglio construyó en la iglesia la capilla familiar (1463 – 1468) y el pórtico del camino de San Donato (1477-1481). En 1471 se levantó el campanario y entre 1483 y 1498 se transformó completamente el interior, con la construcción de una nueva cubierta con tres bóvedas de crucería y una cúpula. Esto también creó espacios para nuevas capillas en los muros laterales, que se enriquecieron con altares renacentistas y barrocos y numerosas pinturas.
La fachada, de proporciones románicas tardías, es la parte más antigua de la iglesia. Las decoraciones en piedra de Istria de las ventanas ojivales, de estilo veneciano, fueron añadidas por maestros lombardos en 1295. El pórtico, que se puede observar en uno de los laterales de la iglesia, tenía 36 columnas corintias. Además, conviene destacar que el campanario mide 52 metros de altura y que la cúpula de la iglesia fue diseñada por Antonio Morandi y tiene un estilo renacentista. El interior cuenta con numerosas capillas y presenta decoraciones renacentistas y barrocas. Asimismo, en las bóvedas podréis observar frescos realizados en 1495 por los talleres de Francia y Lorenzo Costa.
Oratorio de Santa Cecilia
Por último conviene señalar que desde los pórticos laterales se puede acceder al Oratorio de Santa Cecilia. Los orígenes de este enclave se remontan a antes del año 1267 y está considerado hoy en día como uno de los lugares más extraordinarios del Renacimiento boloñés, puesto que en el interior conserva un ciclo de diez frescos iniciados en 1506 sobre la vida de Santa Cecilia y que son obra de Francesco Francia, Lorenzo Costa y Amico Aspertini (el precio del oratorio varía).
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 07:30h a 12:30h
- Tardes: De 15:30h a 18:00h
Precio
- Entrada Gratuita

42. Archiginnasio de Bolonia en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Uno de los lugares que más me fascinaron de la séptima ciudad más grande de Italia es el Archiginnasio de Bolonia.
El Archiginnasio de Bolonia es uno de los palacios más impresionantes y relevantes de Bolonia, ya que fue la sede más importante de la Universidad de Bolonia y ahora alberga la Biblioteca Municipal Archiginnasio. La construcción del edificio se remonta al siglo XVI, cuando la zona de la Piazza Maggiore fue reestructurada drásticamente por orden papal. El proyecto fue asignando a Antonio Morandi, que completó las obras entre 1562 y 1563.
El Archiginnasio de Bolonia la sede de la universidad más antigua del mundo, la Universidad de Bolonia
Desde el 1563 hasta el 1803 el Archiginnasio de Bolonia fue la sede de la Universidad de Bolonia. La universidad considerada como la más antigua del mundo o de Europa (no se tiene claro la flecha exacta en la que se creó la Universidad de Bolonia (se cree que el 1080), ni si hubo alguna institución islámica que se pudiera considerar universidad y que se creara antes). A partir del 1803 la sede de la Universidad de Bolonia se trasladó al Palazzo Poggi, que es donde se encuentra todavía en la actualidad.
En la actualidad alberga la biblioteca más grande de Emilia – Romaña
Volviendo al edificio, conviene señalar que desde 1838 alberga la Biblioteca Municipal Archiginnasio, la más grande de Emilia – Romaña, ya que conserva aproximadamente 35.000 manuscritos divididos en importantes textos de diversas disciplinas como historia, filosofía, política, literatura, arte…
El palacio se estructura en dos plantas con un pórtico frontal y un patio central con doble hilera de logias. En el centro del patio, frente a la entrada, se encuentra la Capilla de Santa Maria dei Bulgari. No obstante, en lo personal lo que más me impresionó del edificio es el mural heráldico, que es el más grande del mundo. Un mural muy colorido, que está compuesto actualmente por alrededor de 6.000 (originalmente había más de 7.000) escudos de estudiantes e inscripciones en honor a los profesores.
Uno de los puntos más populares del Archiginnasio de Bolonia es el Teatro Anatomico (construido según diseño de Antonio Levanti en 1637). Era una sala dedicada al estudio de la anatomía con forma de anfiteatro. Fue construida con madera de abeto, con artesonado y decorada con estatuas. Sin embargo, sufrió una enorme restauración después de la Segunda Guerra Mundial, porque los bombardeos aliados de 1944 la dañaron gravemente.
Horarios
- De lunes a viernes: De 09:00h a 19:00h
- Sábados: De 09:00h a 18:00h
- Domingo: Cerrado
Precios
- Entrada al patio interior: Gratis
- Entrada al Teatro Anatomico: 3€
- No se puede acceder a la biblioteca como turistas

43. Basilica Santuario Santo Stefano – Complesso delle Sette Chiese
La Basilica Santuario Santo Stefano – Complesso delle Sette Chiese es uno de los templos que no podía no estar en este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Pese a que individualmente ninguna de las iglesias destaque en exceso, lo cierto es que en conjunto generan un complejo único y sumamente particular. La hipótesis más acreditada de que se formara ese complejo en este enclave es que fue erigido por San Petronio sobre las ruinas de un templo pagano anterior. Estas son las construcciones que conforman el complejo:
- Iglesia de San Esteban o del Santo Crucifijo: Construida en el siglo VIII y el presbiterio reformado en el siglo XVII.
- Iglesia del Santo Sepulcro: Construida, según la tradición, en el siglo V. Reconstruida a principios del siglo XI y con grandes restauraciones posteriores a finales del siglo XIX. El edificio, de planta central, se constituye sobre un perímetro con una base octogonal irregular en cuyo centro se erige una cúpula dodecagonal. En su interior se alzan doce columnas de mármol y ladrillo, mientras que en el centro se encuentra un santuario que albergaba las reliquias de San Petronio, halladas aquí en 1141.
- Iglesia de los Santos Vitale y Agrícola: Construida en el siglo IV (es la parte más antigua del complejo) y reconstruida por primera vez en el siglo XII. La fachada se renovó profundamente en el siglo XIX.
- Patio de Pilatos: Se llevó a cabo en el siglo XIII.
- Iglesia de la Trinidad: Se ejecutó en el siglo XIII, pero, con las renovaciones de finales del siglo XIX, se reconstruyó en estilo neorrománico. Aquí podréis encontrar un gran grupo de madera de la Adoración de los Magos, con estatuas de tamaño humano, que es el pesebre más antiguo del mundo compuesto por estatuas de bulto redondo. La obra fue esculpida inicialmente con troncos de tilo y olmo, posiblemente en la última década del siglo XIII. La obra permaneció incolora hasta 1370, cuando fue encargada por el pintor boloñés Simone dei Crocifissi, quien se encargó de la rica policromía y el dorado con su personalísimo estilo gótico. Entre los años 2000 y 2004 se realizó la última restauración.
- Museo de Santo Stefano e Iglesia de la Benda: El museo se distribuye en siete salas, incluida la de la Iglesia de Benda. Este templo es renacentista y data del siglo XVI.
- Claustro medieval: De mayor tamaño que el Patio de Pilatos, se caracteriza por tener dos plantas; la inferior es probablemente anterior al año 1000 y la superior es de mediados del siglo XII y probablemente obra de Pietro d’Alberico. Bajo los pórticos del claustro hay numerosas placas en las paredes con los nombres de casi todos los boloñeses caídos durante la Primera Guerra Mundial y en el atrio hay otras grandes placas que cubren toda la pared, que llevan los nombres de los boloñeses caídos durante la Segunda Guerra Mundial. Otra de las cosas más destacables del claustro es que desde el mismo es claramente visible el campanario del conjunto. Un campanario que originariamente era del siglo XIII, pero que lo que podemos ver en la actualidad es del siglo XIX.
Horarios
- Lunes: Cerrado
- De martes a domingo:
- Mañanas: De 07:30h a 12:30h
- Tardes: De 14:30h a 19:30h
Precio
- Entrada Gratuita

44. Piazza Galvani
Seguimos este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Piazza Galvani.
La Piazza Galvani es un enclave presidido por el ábside de la impresionante Basílica de San Petronio y dominado por el Archiginnasio de Bolonia. Desde 1449 el enclave dónde hoy yace la plaza fue utilizado como mercado de la seda, una producciones más importantes de la zona boloñesa hasta el siglo XVII.
En 1563, con la construcción del Palacio Archiginnasio, la plaza fue ampliada por el Papa Pío IV y originalmente se llamó Piazza dell’Academia. En 1801 la plaza, que adquirió su forma actual, fue denominada Piazza della Pace para conmemorar la firma de la paz entre Napoleón y Austria. No obstante, en 1879 la plaza recibió su nombre definitivo, en memoria de Luigi Galvani; un médico, físico, biólogo y filósofo italiano, que estudió la electricidad animal. Hoy en día en el centro de la plaza se puede observar una estatua de Luigi Galvani, creada por el escultor romano Adalberto Cencetti.

45. Palazzo Re Enzo
Uno de los edificios que más recuerdo dejan de Bolonia es el Palazzo Re Enzo.
Este enclave, que es uno de lo más estéticos de la ciudad, fue construido entre 1244 y 1246 por voluntad del alcalde Filippo Ugoni. Sin embargo, tan sólo tres años después de su construcción, el edificio se convirtió en la residencia forzosa del Rey Enzo de Cerdeña y en este enclave permaneció hasta el día de su muerte. La planta baja era utilizada para guardar la maquinaria de guerra, en el segundo piso estaban las oficinas del magistrado y la capilla y en el año 1386, Antonio di Vincenzo, realizó la Sala dei Trecento, que se convertiría en el archivo de la ciudad.
El piso superior fue profundamente renovado en 1771 por Giovanni Giacomo Dott. No obstante, la mayor parte de lo que se ve en la actualidad proviene del año 1905, cuando Alfonso Rubbiani restauró el aspecto gótico del edificio; reconstruyó las almenas originales, los arcos de la planta baja y la escalera del siglo XV, pero también realizó numerosos añadidos imaginativos dictados por la moda neomedieval de la época. En el año 2003 se realizó una nueva restauración de la parte exterior del palacio y en la actualidad, a la derecha del edificio, todavía se encuentra el acceso a la capilla de Santa Maria dei Carcerati, donde iban los condenados a muerte.

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
46. Piazza Giuseppe Verdi en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
La Piazza Giuseppe Verdi es una de las plazas más fotogénicas de la capital de la región de Emilia – Romaña y por tanto no podía faltar en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Esta plaza, que es una de mis favoritas de Bolonia, fue construida en el siglo XV, como un espacio abierto frente al Palazzo Paleotti. Durante mucho tiempo la plaza no estuvo acreditada por ningún nombre y solo era una parte más de la Via Zamboni. No obstante, en el año 1951 adquirió el nombre del famoso compositor.
En la actualidad plaza está formada por el Teatro Comunale di Bologna y conviene destacar también que los edificios del lado sureste albergaban los antiguos establos de la familia Bentivoglio. Sin embargo, lo más impresionante de la misma es la impresionante perspectiva que se obtiene del ábside de la Basilica of San Giacomo Maggiore. Una de mis fotografías favorita de Bolonia.

47. Basilica Collegiata dei Santi Bartolomeo e Gaetano
Proseguimos este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Basilica Collegiata dei Santi Bartolomeo e Gaetano.
Este templo, popular por aparecer en muchas de las fotografías de Le due Torri: Garisenda e degli Asinelli, se construyó en el año 1516, sobre el enclave dónde ya existía en el siglo XIII una iglesia de modestas dimensiones. El encargado de esas primeras obras fue Andrea Marchesi, pero en 1627 se realizó una nueva e importante reestructuración, que fue confiada a Giovanni Battista Natali. El resultado de esta reforma es lo que podemos ver en la actualidad, ya que el edificio se hizo mucho más grande e incluso la orientación de la fachada cambió.
Una de los puntos más interesantes del templo es el hermoso campanario barroco, que supera los 50 metros de altura. La iglesia, dividida interiormente en tres naves, presenta una rica decoración al fresco de estilo barroco. La bóveda de la nave central fue pintada al fresco por Giacomo Alboresi y, junto a la gran cúpula del crucero decorada por los hermanos Antonio Rolli y Giuseppe Rolli, es lo más espectacular del interior de la basílica. Además, todas las capillas están embellecidas con algunas pinturas del siglo XVII.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 07:30h a 13:00h
- Tardes: De 15:30h a 19:30h
Precio
- Entrada Gratuita

48. Catedral de San Pedro en Bolonia
Uno de los templos religiosos más majestuosos de la ciudad es la Catedral de San Pedro en Bolonia.
Aunque comparada con otras catedrales de Italia y con otros templos de la ciudad la Catedral de Bolonia no sea de las más estéticas, lo cierto es que no podéis acudir a la séptima ciudad más grande de Italia y no visitarla. Ya en el año 1028 existía un templo en el lugar dónde yace el actual, que estaba acompañado de un campanario prerrománico de base circular. Esta iglesia fue destruida por un devastador incendio en el año 1141. Así que se realizó una nueva, que fue consagrada por el papa Lucio III en el año 1184. Y, aunque de esa primera construcción hoy en día queda muy poco, se considera que fue la primera construcción de la Catedral de Bolonia.
Con el paso de los siglos la iglesia fue sufriendo modificaciones como el pórtico que se añadió en la fachada oeste y que se reconstruyó en el año 1467 o la creación de algunos frescos en el interior. A partir del 1575, durante el orden del cardenal Gabriel Paleotti, el edificio se reconstruyó de manera radical en su interior. No obstante, las reconstrucciones fueron tan profundas, que causaron el derrumbamiento de las bóvedas en el año 1599, por lo que se decidió construir la parte principal de la catedral desde cero. Las obras del nuevo edificio comenzaron en 1605 y entre 1743 y 1747 se añadió una nueva fachada, según los diseños del arquitecto Alfonso Torreggiani.
La fachada es típicamente barroca, con una estructura a dos aguas y un revestimiento en las paredes de ladrillos rojos y decoraciones de mármol. Asimismo, el interior actual es de marcado estilo barroco, lo que da una impresión de majestuosidad y grandeza. Entre las obras de arte se encuentran una Anunciación de Ludovico Carracci, una Crucifixión románica en madera de cedro y un grupo escultórico en terracota que representa el Compianto su Cristo morto de Alfonso Lombardi, de principios del siglo XVI. Por último conviene destacar que el campanario paleocristiano, de 40 metros de altura y base irregular, se encuentra en el interior del nuevo campanario de 70 metros de altura, lo que hace que sea la segunda torre más alta de Bolonia, después de la Torre Asinelli.
Horarios
- De lunes a sábado: De 07:00h a 18:30h
- Domingo: De 08:00h a 18:30h
Precio
- Entrada Gratuita

49. Piazza Liber Paradisus en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Pese a que la mayoría de lugares que no os podéis perder en Bolonia se encuentran en el Centro Histórico, lo cierto es que si os alejáis un poco también podréis encontrar otros enclaves que merecen mucho la pena como la Piazza Liber Paradisus.
La Piazza Liber Paradisus es totalmente peatonal y está desarrollada en dos niveles distintos; calle y subterráneo. En la plaza está situada la segunda sede más importante del Ayuntamiento de Bolonia, el Palazzo Bonaccorso. Un edificio, con paredes de vidrio espejado, que fue construido entre 2006 y 2008 y que se encuentra en la zona del antiguo mercado municipal de frutas y verduras.
El nombre de la plaza viene del texto Liber Paradisus, promulgado en 1256 por el alcalde Bonaccorso da Soresina. En este texto está la ley emitida por el Ayuntamiento de Bolonia, que proclamó la abolición de la esclavitud y la liberación de los siervos.
Por último conviene destacar que si os apasiona la fotografía urbana, no os podéis perder esta plaza.

50. Museo per la Memoria di Ustica
Uno de los museos más particulares y cuidados de la ciudad es el Museo per la Memoria di Ustica.
Este museo, inaugurado el 27 de junio de 2007, conmemora la Masacre de Ustica y sus víctimas. Nació gracias a la voluntad de la Asociación de Familiares de las Víctimas de la Masacre de Ustica y es uno de los museos que más me han marcado de los últimos años.
La masacre de Ustica fue un accidente aéreo ocurrido el 27 de junio de 1980 en el sur del mar Tirreno, entre las islas italianas de Ponza y Ustica. El accidente afectó al vuelo IH870 de la aerolínea Itavia, que partió del Aeropuerto de Bolonia y se dirigía al Aeropuerto de Palermo. Los 81 pasajeros y tripulantes a bordo del avión Douglas DC – 9 – 15 murieron en el accidente. Se trata del cuarto desastre aéreo italiano más importante en cuanto a número de víctimas.
Motivos del accidente aéreo de la Masacre de Ustica
A lo largo de los años se han formulado diversas hipótesis sobre la naturaleza, la dinámica y las causas del accidente. Una de las más populares es la de que el vuelo IH870 se encontró en la línea de fuego de un combate aéreo y fue blanco por error de un misil lanzado por un caza francés o de la OTAN con la intención de alcanzar un avión militar de la fuerza aérea libia.
Esta hipótesis fue confirmada en febrero de 2007, por el que era en el momento del accidente el Presidente de la República Italiana, Francesco Cossiga, que atribuyó la responsabilidad del derribo a un misil francés. El misil estaba destinado a un avión libio en el que en teoría estaba el dictador libio Muammar Gaddafi.
Qué se puede ver en el Museo per la Memoria di Ustica
El museo alberga los restos del Douglas DC – 9 – 15 reconstruidos dentro de una instalación de Christian Boltanski. La instalación además cuenta con 81 bombillas débilmente pulsantes suspendidas sobre los restos del avión (como metáfora de los corazones palpitantes de las víctimas) y 81 espejos negros colocados junto a la pasarela por donde pasan los visitantes. Detrás de cada espejo hay un altavoz que reproduce una grabación de una frase que expresa un pensamiento destinado a representar a cada uno de los pasajeros del avión.
Al final del museo se puede ver un vídeo en el que se muestra como se lograron rescatar las más de 2000 piezas y como se llevó a cabo el proceso de reconstrucción.
Horarios
- De lunes a miércoles: Cerrado
- Jueves y viernes: De 09:00h a 13:30h
- Sábado y domingo: De 10:00h a 18:00h
Precio
- Entrada Gratuita

51. Piazza Maggiore
Continuamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con mi lugar favorito de la ciudad, la Piazza Maggiore.
La Piazza Maggiore es la plaza más bonita de Bolonia y, aunque no aparezca en ningún listado, para mi también es una de las plazas más bonitas de Europa (ver Ranking Plazas). Este enclave, que mide 115 metros de largo por 60 metros de ancho (6.900 m²), se encuentra en el epicentro de la localidad y está conformado por algunos de los edificios medievales más importantes de Bolonia.
Aunque ha sufrido modificaciones, se cree que conserva el trazado del siglo XV. Aunque la gran mayoría de las miradas de la plaza se las lleva la fachada de la Basílica de San Petronio, lo cierto es que edificio más antiguo que compone el enclave es el Palacio del Podestà, que data del siglo XII. Asimismo, otras construcciones en las que os debéis fijar son el Palacio Re Enzo, el Palazzo d’Accursio, el Palazzo dei Banchi y el Palazzo dei Notai.
En definitiva; una plaza medieval, extremadamente fotogénica y en la que ver la vida pasar. Es uno de los enclaves con más vida de Bolonia y, aunque hay mejores lugares para ver el atardecer en la ciudad, no podéis despediros de la capital de la región de Emilia – Romaña sin vivir uno desde esta plaza, que os aseguro os robará el corazón.

52. Le due Torri: Garisenda e degli Asinelli
Pese a que mi lugar favorito de Bolonia es la Piazza Maggiore, Le due Torri: Garisenda e degli Asinelli es mi segundo lugar favorito y el icono de la séptima ciudad más grande de Italia.
Entre los siglos XII y XIII el número de torres construidas en la ciudad fue enorme (junto a San Gimignano, a Bolonia muchas veces se la ha considerado como la New York medieval). En la época dorada llegó a haber hasta 100 torres. Hoy en día sobreviven 24 y las dos más famosas son la Torre Asinelli y la Torre Garisenda, más conocidas como Le due Torri.
- Centrándonos en la Torre Asinelli, conviene destacar que fue construida entre los años 1109 y 1119 por el noble Pietro Asinelli. Es la torre medieval más alta de Bolonia y del mundo, ya que tiene una altura de 97,20 metros. Durante todo el siglo XX se intentó instalar un ascensor en su interior, pero finalmente no fue posible y en el interior hay una escalera formada por 498 escalones. La estructura de la torre se inclina hacia el oeste 2,23 metros, con una inclinación de 1,3° respecto al eje vertical lo que la convierte en la torre inclinada más alta de Italia.
- Justo al lado de la Torre Asinelli se encuentra la Torre Garisenda. Esta torre se ejecutó entre los años 1109 y 1110. Inicialmente tenía 60 metros de altura, pero en la actualidad mide 48 metros. Aunque siempre ha estado eclipsada por la Torre Asinelli, la fotografía conjunta de las dos es una auténtica delicia.
Durante muchos años se pudo acceder a lo alto de la Torre Asinelli (5€) para obtener una espectacular perspectiva 360º de Bolonia. Sin embargo, en octubre de 2023, el área alrededor de las torres fue acordonada como medida de precaución después de que se detectaron oscilaciones anormales. A finales de ese mismo año se iniciaron las obras de construcción de un muro de cinco metros de altura para proteger a los transeúntes y los edificios cercanos de la caída de piedras o incluso del colapso total de la torre. La administración municipal de Bolonia calificó la situación de «muy crítica”, desde entonces no se puede acceder a ninguna de las torres y se estimó que la duración de las medidas de estabilización y protección alrededor de la torre durarían varios años.

53. Basilica di San Petronio en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Aunque en Bolonia hay al menos una decena de templos religiosos que son absolutamente fascinantes, el más impresionante es la Basilica di San Petronio.
Si tuviera que definir a la Basilica di San Petronio con dos palabras sería con imponente y monumental. Es una iglesia que mide 132 metros de largo y 60 metros de ancho, cuenta con una altura de bóveda de 44,27 metros y la impresionante fachada alcanza los 51 metros. Todo esto hace que cuente con 258.000 m³, lo que convierte a la Basilica de San Petronio como la 8º iglesia más grande del mundo por volumen interior (7º de Europa y 4º de Italia). Además, también la iglesia gótica de ladrillo más grande del mundo y tiene el título de basílica menor. De hecho, como anécdota, conviene destacar que iba a ser más grande que San Pedro del Vaticano, pero su construcción fue detenida por razones políticas y religiosas en el siglo XVII.
La primera piedra se puso en el año 1390 y se trata de la última gran obra del gótico tardío en Italia, ya que fue iniciada poco después de la Catedral de Milán (1386). La construcción de la basílica duró siglos y no se dio por terminada hasta 1663.
Uno de los puntos más destacable de la iglesia es la inacaba fachada de San Petronio, que mide 60 metros de ancho por 51 metros de alto y que está dividida en dos bandas horizontales; la inferior, con los paneles de mármol realizados entre finales del siglo XIV y principios del siglo XVI, y la superior, con material de ladrillo. No obstante, lo que se ve en la actualidad es fruto de la restauración realizada entre 1972 y 1979 por la Superintendencia de Patrimonio Artístico e Histórico. En el interior destaca la amplitud, las impresionantes columnas y la Capilla de los Magos (Bolognini). En esta capilla destaca el fresco con la gigantesca figura de Lucifer y la representación del profeta Mahoma en el Infierno. Un fresco que no deja indiferente y que desde que lo vi se convirtió en uno de mis favoritos de todos los que he visto en el mundo.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 08:30h a 13:30h
- Tardes: De 15:00h a 18:30h
Precios
- Entrada a la iglesia: Gratis
- Entrada a la Capilla de los Magos (Bolognini), la Capilla de San Sebastiano y la Capilla de San Vincenzo Ferrer:
- Precio General: 5€
- Precio Reducido (entre 11y 18 años y mayores de 65 años): 3€
- Menores de 10 años: Gratis

54. Piazza Santo Stefano
Proseguimos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con la Piazza Santo Stefano.
La Piazza Santo Stefano es uno de los lugares en los que más cómodos os vais a sentir en Bolonia. Una plaza adoquinada, de tamaño reducido y en la que por las tardes se respira un ambiente único. Como no puede ser de otra manera, el elemento que destaca por encima del resto es la Basilica Santuario Santo Stefano – Complesso delle Sette Chiese, pero es el conjunto de la plaza lo que hace que este lugar sea verdaderamente imprescindible.
El enclave, además de por la basílica, está compuesto por la Casa Berti, el Palazzo Isolani, el Palazzo Bolognini Isolani y por el Palazzo Bolognini Amorini Salina, que data del siglo XVI. Los edificios, los pórticos, las terrazas y el atardecer al fondo generan una estampa única que no os podéis perder si acudís a Bolonia.

55. Palacio de Accursio
Uno de los edificios que no podía no estar en este listado de los 60 lugares qué ver en Bolonia es el Palacio de Accursio.
El Palacio de Accursio es uno de los edificios más importantes de la ciudad, ya que lleva siendo la sede del Ayuntamiento de Bolonia desde la Edad Media (1336). En el año 1287 se construyó el primer núcleo del actual palacio. Posteriormente, a partir del 1350, el palacio sufrió algunas modificaciones y se llevó a cabo la Torre dei Lapi. El 15 de septiembre de 1425 los edificios situados al norte del Palacio de Accursio sufrieron un incendio, lo que ofreció una oportunidad para ampliar el palacio. El arquitecto Fioravante Fioravanti erigió una nueva construcción y en 1444 se levantó la Torre Accursio.
Sufrió nuevas ampliaciones en el siglo XVI y no fue hasta el siglo XIX, cuando fue objeto de importantes trabajos de restauración, especialmente en la fachada oriental. Entre 1885 y 1887 se reabrió el pórtico de la parte más antigua, que estaba cerrado desde el siglo XIV. Asimismo, en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial se llevaron a cabo más obras a raíz de los daños sufridos por los bombardeos aéreos.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el edificio se volvió famoso por la masacre que tuvo lugar el 21 de noviembre de 1920. Mientras el alcalde Enio Gnudi presidía la sesión inaugural del consejo y la plaza se llenaba de ciudadanos para celebrarlo, se escucharon varios disparos y la multitud se encontró entre los fascistas que disparaban contra el Palazzo d’Accursio y los carabineros que respondían al fuego. Se llegaron a lanzar granadas desde las ventanas del edificio y en total hubo 10 muertos y 58 heridos. El trágico acontecimiento tuvo gran resonancia a nivel nacional y fue señalado posteriormente como el certificado de nacimiento del fascismo agrario.
Qué ver en el Palacio de Accursio
En la actualidad podemos observar un enorme complejo arquitectónico, que ocupa aproximadamente 15.000 m2. La fachada que da a la Piazza Maggiore es la más ricamente adornada. En la misma se puede apreciar el majestuoso portal del siglo XVI completado en la parte superior por Domenico Tibaldi, la estatua de bronce de Gregorio XIII realizada por Alessandro Menganti, un gran balcón realizado por Alessi en 1553… Además, una características más destacables son las dos águilas de mármol rojo de Verona (se cree que una de ellas fue realizada por Miguel Ángel).
En el interior podréis disfrutar de las Colecciones de arte municipales, que forman parte de los Museos Cívicos de Arte Antiguo. No obstante, lo más interesante del interior es acceder a la Torre Accursio. Desde lo alto de la torre obtendréis una de las mejores perspectivas de la Piazza Maggiore y unas vistas 360º de todo Bolonia. Algunos de los puntos que mejor se divisan son el Palazzo Re Enzo, la Catedral de San Pedro de Bolonia, Le due Torri, la Torre Prendiparte, la Torre Azzoguidi…
Horario
- Todos los días: De 10:00h a 18:30h
Precios
- Entrada General: 10€
- Bologna Welcome Card: Gratis

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Bolonia, seguro que la encontraréis en esta Guía de Bolonia
56. Via dell’Indipendenza en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
Seguimos este artículo de los 60 lugares que ver en Bolonia con la calle más bonita de la ciudad, la Via dell’Indipendenza.
Pese a que por los edificios que la componen pueda parecer una vía muy antigua, lo cierto es que no se creó hasta el año 1865. Hoy en día está considerada en la calle comercial más importante de la séptima ciudad más grande de Italia, ya que en la misma podréis encontrar una gran cantidad de comercios y establecimientos gastronómicos. En ocasiones es peatonal, pero en ocasiones también está abierta al tráfico. Personalmente considero que gana mucho cuando es peatonal, puesto que la perspectiva que se obtiene de los pórticos, con la Catedral de San Pedro de Bolonia y el Palacio de Accursio al fondo es magnífica.
Algunos de los edificios en los que os debéis fijar son:
- Palacio y Torre Scappi
- Edificio Majani
- Catedral de San Pedro de Bolonia
- Grand Hotel Majestic
- Teatro Arena del Sole
- Monumento a Garibaldi
- Hotel Internazionale
- Scalinata del Pincio
- Porta Galliera

57. Basilica di San Francesco
Una de las construcciones que más me fascinaron de Bolonia fue la Basilica di San Francesco.
Esta iglesia, que en noviembre de 1935 el Papa Pío XI elevó a la dignidad de basílica menor, cuenta con una de las fachadas más impresionantes de la séptima ciudad más grande de Italia. Popularmente se cree que la primera pieza se puso en el año 1236 y las primeras obras se dieron por terminadas en 1263. Más tarde, entre 1397 y 1402, se construyó un nuevo gran campanario según proyecto de Antonio di Vincenzo. Posteriormente se construyeron otras capillas a lo largo del perímetro, pero a excepción de la capilla de San Bernardino del siglo XV, todas ellas fueron eliminadas en las restauraciones de finales del siglo XIX.
Tras la llegada de los franceses (1796) la iglesia fue desacralizada, reducida a aduana y perdió gran parte de su patrimonio artístico. Entre 1886 y 1906 Alfonso Rubbiani dirigió una restauración que devolvió a la iglesia su aspecto original, aunque con algunas reconstrucciones importantes. No obstante, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial provocaron nuevos daños, derrumbes en el conjunto (fachada, bóvedas y claustro) y la basílica tuvo que ser restaurada profundamente.
Pese a que su forma y apariencia románica, la Basilica di San Francesco es uno de los edificios italianos que mejor refleja las características del gótico francés, claramente reconocibles sobre todo en los arbotantes del ábside exterior. No obstante, sí que es cierto que la fachada de ladrillo es de estilo románico y por eso muchas veces el conjunto ha sido clasificado como de estilo románico – paduano. El interior es algo austero y presenta tres naves marcadas por pilares octogonales con bóvedas de seis tramos muy altas.
Horarios
- Todos los días:
- Mañanas: De 07:00h a 12:00h
- Tardes: De 15:30h a 19:00h
Precio
- Entrada Gratuita

58. Parrocchia Sacro Cuore Gesu’
Probablemente la iglesia que más recordaré de Bolonia (junto a la Basílica de San Petronio) es la Parrocchia Sacro Cuore Gesu’.
La construcción del templo se inició en el año 1901 y se terminó en el 1912. El arquitecto encargado del diseño fue Edoardo Collamarini y rápidamente se convirtió en una de las iglesias con más fieles de la zona.
El 21 de noviembre de 1929 la cúpula del edificio se derrumbó y dañó gravemente también el resto del edificio. A pesar de la propuesta inicial de algunos arquitectos de demoler la iglesia y construir una nueva de estilo moderno, al final se optó por una reconstrucción fiel. La iglesia reabrió sus puertas en 1935, pero fue dañada nuevamente el 25 de septiembre de 1943 por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, así que se tuvo que volver a reconstruir.
La Parrocchia Sacro Cuore Gesu’ cuenta con unas dimensiones enormes y la escenificación de ello es la altura máxima de 60 metros, que alcanza con la cúpula. La fachada de ladrillo lleva la inscripción DIVINO CORDI IESU REDEMPTORIS y un mosaico que representa a Jesús señalando su Sagrado Corazón. El interior consta de una única gran nave con cuatro grandes capillas laterales, situadas a la entrada de la iglesia.
Al ser una iglesia que no tiene tanta historia y que no se encuentra en el Centro Histórico pasa bastante desapercibida para la mayoría de turistas que acuden a Bolonia, pero os puedo asegurar que es una de las más impresionantes de la ciudad y que es un lugar imprescindible de visitar en la capital de la región de Emilia – Romaña.
Precio
- Entrada Gratuita

59. Via Rizzoli en el post de los 60 lugares qué ver en Bolonia
La Via Rizzoli es otra de las calles que no puede faltar en este artículo de los 60 lugares qué ver en Bolonia.
Si queréis obtener la mejor perspectiva de Le due Torri: Garisenda e degli Asinelli, entonces tendréis que acudir a una de las calles comerciales más importantes de Bolonia. Esta vía que conecta la Piazza del Nettuno con las mencionadas torres mide 300 metros y parte del trazado actual formaba parte del decumanus maximus de la Bolonia romana.
Es probable que en la Edad Media la calle fuera muy transitada y estuviera conformada por edificios con pórticos de madera, que fueron derribados en 1496 para ensancharla y convertirla en lugar de paseo. Sin embargo, la vía, tal y como la podemos ver hoy en día, fue construida a principios del siglo XX. En el proceso de modernización se demolieron algunos edificios históricos (como el Palazzo Lambertini y la antigua residencia del Arte dei Beccai) y se amplió la calzada. De la misma manera, en ese mismo período se construyeron la mayoría de los edificios que forman la calle en la actualidad, como la Casa Commerciale Barilli y el Palazzo Ronzani. Por último hay que destacar que en ocasiones es peatonal, pero en otras pasa el tráfico.

60. Museo della Storia di Bologna
Terminamos este post de los 60 lugares qué ver en Bolonia con mi museo favorito de la ciudad, el Museo della Storia di Bologna.
Antes de adentrarnos en el museo, conviene destacar que está situado en el Palazzo Pepoli Vecchio. Un edificio construido en el 1344 por Taddeo Pepoli y que sufrió numerosas ampliaciones entre el 1474 y el 1723.
A pesar de que no es mi caso, muchas veces cuando se nos viene a la mente la palabra museo enseguida la relacionamos con aburrimiento. Pues en el Museo della Storia di Bologna no hay motivos para relacionar estas dos palabras, ya que conoceréis la historia de Bolonia desde la época etrusca, cuando la ciudad se llamaba Felsina, hasta la actualidad y además de una forma extremadamente didáctica y entretenida.
Tal y como se indica en la página oficial de turismo de Bolonia, el museo cuenta la «historia de la ciudad y de sus habitantes a través de una serie de núcleos expositivos construidos alrededor de episodios clave, personajes simbólicos, anécdotas y temas universales». Todo esto lo vas recorriendo mientras te acompaña una audioguía nada tediosa y mientras vas viendo objetos, imágenes y elementos multimedia.
Para terminar hay que destacar que la fachada exterior contrasta con el interior del edificio. Por eso conviene señalar que el proyecto principal fue realizado por el arquitecto y diseñador de renombre internacional, Mario Bellini. Mientras que el diseño gráfico fue ejecutado por el arquitecto Italo Luppi.
Horarios
- Lunes, miércoles, jueves: De 10:00h a 19:00h
- Viernes, sábado, domingo: De 11:00h a 20:00h
- Martes: Cerrado
Precios
- Entrada General: 10€
- Entrada Reducida (Mayores de 65 años): 7€
- Estudiantes (entre 13 a 18 años y estudiantes universitarios con carnet): 5€
- Menores de 12 años: Gratis
- Bologna Welcome Card: Gratis

60 lugares qué ver en Bolonia
Enlaces de interés
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Entrada al palacio de Accursio con subida a la torre + Aperitivo
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Si te interesa saber quién está detrás de Planaje, te dejo artículo en el que te muestro quién soy, para que me conozcas mejor.