20 lugares qué ver en Turín fascinantes.

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Turín es una metrópoli que cuenta con un icono que sobresale por encima del resto de monumentos, la Mole Antonelliana. Sin embargo, la cuarta ciudad más grande de Italia tiene mucho más que ofrecer y es sin lugar a dudas una de las localidades más bonitas del norte del país. Es por eso que, tras mi estancia en la capital de la región del Piemonte, me he animado a realizar este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín.

Si 20 lugares os parecen escasos, o disponéis de un mayor número de días para poder visitar más lugares que los sumamente imprescindibles, a continuación os dejo otros artículos en los que he ido añadiendo otros lugares de interés. Decir también que en cada artículo se añaden 10 lugares que no aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que ya estaban en el post anterior son las mismas. De igual manera, también hay otro artículo con menos lugares por si no disponéis de tanto tiempo.

20 lugares qué ver en Turín
20 lugares qué ver en Turín

20 lugares qué ver en Turín

1. Porta Nuova

Comenzamos este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín con uno de los puntos más importantes de la ciudad, la Porta Nuova.

Esta estación construida en el año 1864 fue ampliada varias veces en los años posteriores. No obstante, poco queda de esa estación inicial, ya que para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006 se incluyó a la estación y las áreas circundantes en un programa de remodelación. Pero las obras finalmente se alargaron más de la cuenta y no se acabaron hasta 2009, cuando se hizo la primera inauguración oficial de la estación. Pese a ello, aun no se habían finalizado todas las obras, ya que en el año 2016 se terminó el estacionamiento subterráneo, y en 2017 la remodelación de las tiendas.

Hoy en día es la tercera estación más grande de Italia (tras Roma Termini y Milano Centrale), ya que es utilizada cada día por aproximadamente 192.000 pasajeros (70 millones al año) y 450 trenes. Además es las 25º estación con más pasajeros de Europa.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Porta Nuova.

Porta Nuova
Porta Nuova

2. Catedral de Turín

La Catedral de Turín es uno de los puntos más visitados de la cuarta ciudad más grande de Italia.

Esta iglesia, construida entre los años 1491 y 1498, es el único edificio puramente renacentista que podemos encontrar en Turín. De primeras lo más destacable es la fachada de mármol blanco, la cual fue restaurada en la década de 1990. De hecho, no ha sido el único elemento reformado, ya la catedral ha sufrido a lo largo de los años diversas obras de remodelación; en el año 1656 se rehízo la bóveda de la nave, en el año 1834 fueron pintados los frescos del interior templo….

Capilla de la Sábana Santa

He de reconocer que personalmente no es un edificio que me fascinara y es probablemente de las catedrales más flojas que he visitado. Pese a ello cuenta con un gran elemento a destacar, que es la Capilla de la Sábana Santa. Esta capilla anexa, construida entre los años 1668 y 1694 por el arquitecto Guarino Guarini, es una obra maestra de la arquitectura barroca italiana.

La capilla de la Sábana Santa se cerró al público el 4 de mayo de 1990, cuando un fragmento de mármol de una cornisa interna se desprendió y cayó sobre el pavimento. Todo iba según lo previsto y cuando los trabajos de restauración estaban a punto de finalizar, un cortocircuito durante en noche entre el 11 y el 12 de abril de 1997 provocó un importante incendio, que causó grandes daños el edificio.

La capilla, afectada por una imponente obra de restauración y reconstrucción, que duró más de 21 años, fue reabierta a los visitantes en el año 2018. Pero desde entonces solo se puede visitar entrando desde el Palazzo Reale di Torino.

Por último comentaros que en el interior de la capilla se encuentra el Sudario de Turín, que se dice que fue el que envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret tras su crucifixión.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • De 10:00h a 12:30h
    • De 16:00h 19:00h
  • Sábado:
    • De 09:00h a 13:00h
    • De 15:00h a 19:30h
  • Domingo:
    • De 08:00h a 13:00h
    • De 15:00h a 19:30h

Si queréis saber el precio o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Catedral de Turín.

Catedral de Turín
Catedral de Turín

3. Puerta Palatina

Proseguimos este post de los 20 lugares qué ver en Turín con uno de los lugares que más me sorprendieron, la Puerta Palatina.

La Puerta Palatina era una de las puertas de acceso de la antigua ciudad romana Iulia Augusta Taurinorum (actual Turín) y representa el principal testimonio arqueológico de la época romana de la ciudad, así como una de las puertas del siglo I a. C. mejor conservadas del mundo.

Historia Puerta Palatina

De las cuatro puertas que se cree que habían en época romana, solo se conservan dos; la Porta Decumana, situada bajo el Palazzo Madama, y esta. Adentrándonos en esta, no se sabe el momento exacto en el que se construyó, pero sí que fue alrededor del siglo I a. C. Su función no era defensiva, pero en el año 1404, tras siglos de incursiones y deterioro parcial, se tuvo que reconstruir la torre izquierda.

Más tarde, el proceso de renovación urbana iniciado en las primeras décadas del siglo XVIII por Vittorio Amedeo II, preveía la desaparición de la Porta Palatina. Pero finalmente el desmantelamiento no se llevó a cabo, gracias a la intervención del ingeniero Antonio Bertola, quien logró convencer al duque de la necesidad de conservar la antigua obra arquitectónica.

Posteriormente funcionó como cárcel y se renovó notablemente. No obstante, la gran renovación sucedió en los primeros años del siglo XX. Cuando se descubrió un teatro cercano y el arquitecto Alfredo D’Andrade llevó a cabo una restauración radical. Esta restauración, sumada a la que hizo el régimen fascista entre los años 1934 y 1938, hizo que todos los edificios de los alrededores se destruyeran y solo quedare en pie la puerta.

Hasta la década de 1970, la Porta Palatina era transitable por el tráfico de automóviles, lo que permitía el tránsito bajo los arcos, pero la nueva reorganización urbana de la década de 1980 hizo que el área fuera completamente peatonal, preservando su integridad. Finalmente, en 2006, con motivo de los XX Juegos Olímpicos de Invierno, el área fue completamente rediseñada y se creó un parque arqueológico en el que hoy en día se pueden observar la Porta Palatina, el teatro y los hallazgos de las murallas romanas.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Puerta Palatina.

Puerta Palatina
Puerta Palatina

4. Galleria Umberto I

Uno de los puntos más fotogénicos y desconocidos de Turín es la Galleria Umberto I.

A pesar de que no está al nivel de la Galleria Subalpina, la galería más increíble de Turín, lo cierto es que esta también es muy interesante. Esta galería inaugurada en el año 1889 se encuentra en un edificio que fue un antiguo hospital.

Es la galería más grande de la capital de la región del Piemonte, pero arquitectónicamente es bastante simple, ya que cuenta con una única planta. Lo más destacable es el techo de vidrio y metal y los comercios locales que yacen en la misma.

Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Galleria Umberto I.

Galleria Umberto I en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Galleria Umberto I

5. Palazzo Reale di Torino

El Palazzo Reale di Torino es uno de los puntos que no puede no estar en este listado de los 20 lugares qué ver en Turín.

Turín fue la capital de la Casa de Saboya desde el siglo XII hasta el XIX y, de las 13 «Residencias de la casa real de Saboya» declaradas Patrimonio de la Humanidad que hay en Turín, está fue la primera y la más importante.

Historia Palazzo Reale di Torino

El palacio, que cuenta con una considerable fachada de 107 metros de ancho, fue construido entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Sin embargo, ha sido un edificio que ha estado en constante evolución, ya que a finales del siglo XVII se construyó la Capilla de la Sábana Santa para albergar el Sudario de Turín, en el siglo XVIII se hicieron modificaciones y desde entonces se han hecho numerosas restauraciones.

Tras años de esplendor, llega poco a poco el declive y entre los años 1799 y 1815 la residencia oficial de la familia real deja de ser el Palazzo Reale di Torino por la ocupación napoleónica (en esos años fue el Palacio Real de Cagliari).

Con la llegada del Risorgimento, el palacio permaneció como sede de la monarquía hasta el año 1865, cuando los Saboya se mudaron al Palacio del Quirinal en Roma, dejando su primera residencia, simplemente, como alojamiento para sus visitas a Turín. El traslado de la capital a Roma redujo drásticamente la importancia del lugar y con la caída de la monarquía en el año 1946, el enclave se quedó prácticamente abandonado.

Arquitectura Palazzo Reale di Torino

El exterior del palacio es bastante sobrio, pero genera una idiosincrasia bastante evidente con la arquitectura barroca de toda la plaza. En el interior destacan los tapices y una colección de jarrones chinos y japoneses. Asimismo, podemos esclarecer que a lo largo de palacio podréis observar tres estilos: el barroco, el rococó y el neoclásico.

Antes de mostraros la información práctica, deciros que se puede acceder a la famosa Capilla de la Sábana Santa desde el Palazzo Reale di Torino y que si queréis información sobre la capilla, os la dejo aquí.

Horarios
  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 09:00h a 19:00h
Precios
  • Entrada General: 15€
  • De 18 a 25 años: 2€
  • Menores de 18 años: Gratis
  • Piemonte Card: Gratis

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Palazzo Reale di Torino.

Palazzo Reale di Torino en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Palazzo Reale di Torino

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Turín, seguro que la encontraréis en esta Guía de Turín


6. Chiesa di Santa Barbara Vergine e Martire

Una de las iglesias que más me sorprendieron de Turín fue la Chiesa di Santa Barbara Vergine e Martire.

Esta iglesia es sumamente particular arquitectónicamente hablando y también lo es su historia. En principio fue construida dentro de la antigua ciudadela de Turín en el siglo XVI. Sin embargo, durante las obras para el desmantelamiento de la fortaleza, que sucedieron a mediados del siglo XIX, la iglesia fue demolida y fue reconstruida en el enclave actual entre los años 1867 y 1869.

Destacan los colores utilizados en la parte exterior y la combinación del estilo neogótico del edificio de tres naves con el altar de estilo neorrococó con ángeles y nubes de Bernini. No es la iglesia más increíble del mundo, pero no aparece en ninguna Guía de Turín y me sorprendió gratamente.

Si queréis saber el precio o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Chiesa di Santa Barbara Vergine e Martire.

Chiesa di Santa Barbara Vergine e Martire en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Chiesa di Santa Barbara Vergine e Martire

7. Piazza Statuto

Proseguimos este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín con la Piazza Statuto.

Con la creación del Reino de Italia en el año 1861, el rey Vittorio Emanuele II de Saboya autorizó la construcción de la última de las grandes plazas del período Risorgimento en Turín. En el año 1863 se iniciaron finalmente las obras con la intención de darle un estilo neoclásico a la plaza. Pero en 1864 la capital del reino se trasladó de Turín a Florencia, por lo que Vittorio Emanuele II de Saboya delegó la obra de construcción de la plaza directamente al Municipio, que intentó completar los edificios en el año 1865 según el proyecto original y, viendo que el proyecto no era viable, luego procedió a vender los edificios en una subasta.

Además de las fachadas que dan a la plaza, en la misma podemos destacar dos puntos; por un lado los grandes pórticos que podemos encontrar en los laterales de la plaza y por el otro el Monumento al Traforo del Frejus, que está situado en la parte central. Este monumento es una fuente que se realizó en el año 1879 y que está dedicado a la ejecución del carril del túnel de Frejus. Se considera a esta fuente como uno de los pocos monumentos que existen dedicados al ángel caído.

Por último comentaros que ha sido una plaza utilizada en numerosas ocasiones para realizar protestas. La más recordable es la del año 1962, cuando la plaza fue escenario de una de las primeras grandes huelgas obreras de la posguerra.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Piazza Statuto.

Piazza Statuto en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Piazza Statuto


8. Chiesa Corpus Domini

Otro de los templos religiosos que no os podéis perder si acudís a la capital de la región del Piemonte es la Chiesa Corpus Domini y por tanto tiene que estar sí o sí en el artículo de los 20 lugares qué ver en Turín.

Esta iglesia fue construida entre los años 1598 y 1671 para conmemorar el milagro eucarístico que, según diversas fuentes, tuvo lugar en 1453 durante la guerra entre el Ducado de Saboya y el Delfinado. Personalmente considero que es sin lugar a dudas uno de los templos barrocos más bonitos de Turín y en el interior se puede encontrar un portón de hierro, que indica el lugar donde ocurrió el milagro.

Personalmente mi parte predilecta fue el interior, que es de una sola nave y que fue reformado en gran parte en el siglo XVIII. De hecho, lo único que no ha sido renovado ha sido el altar mayor, que es el original construido por Francesco Lanfranchi en el año 1664.

Horarios
  • Lunes y miércoles: De 07:30h a 18:00h
  • Martes: De 07:30h a 15:00h
  • Jueves y sábado: De 12:00h a 19:00h
  • Viernes: De 07:30h a 14:00h
  • Domingo: De 09:30h a 18:00h

Si queréis saber el precio o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Chiesa Corpus Domini.

Chiesa Corpus Domini en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Chiesa Corpus Domini

9. Palazzo Madama

El Palazzo Madama es uno de los edificios más increíbles de la ciudad y como tal debe aparecer en este post de los 20 lugares qué ver en Turín.

Este edificio también está incluido en el la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con otras 13 residencias de la Casa de Saboya en Turín. Asimismo, hay que destacar que probablemente sea el edificio que mejor escenifique los dos mil años de historia de Turín.

Historia del Palazzo Madama

A comienzos del siglo I a. C., el lugar de este palacio estaba ocupado por la Porta Decumana (aun quedan dos torres de la puerta restauradas en la actualidad). Tras la caída del imperio romano, fue un bastión fortificado y posteriormente el edificio pasó a ser posesión de los Saboya – Acaja, una rama secundaria de la Casa de Saboya. A principios del siglo XIV la familia optó por convertirlo en un castillo. Sin embargo, un siglo más tarde el edifico se reedificó en forma cuadrada, con un patio interior, un pórtico y cuatro torres cilíndricas en cada esquina. La forma de este edificio todavía es claramente reconocible en la parte trasera del palacio. Asimismo, hay que comentar que, tras la extinción de los Acaja, el edificio se convirtió en residencia de huéspedes de la casa de Saboya.

En el año 1637, la regente del duque Carlos Emmanuel II, Cristina de Francia, la eligió como su residencia personal ordenó que se cubriera el patio y que se remodelaran los apartamentos interiores. Sesenta años después, otra regente, María Juana de Saboya, tuvo una influencia aun mayor en el edificio, puesto que le pidió al arquitecto Filippo Juvarra que diseñara un nuevo palacio barroco en piedra blanca. Inició la renovación en el año 1716, pero las obras se detuvieron en el año 1721, después de que solo se completara la parte frontal. Por lo que hoy en día se puede observar muy claramente las dos partes bien diferenciadas.

Posteriormente el palacio albergó la sede del gobierno provisional francés durante las Guerras Napoleónicas. Ya en el siglo XIX, el rey Carlos Alberto lo eligió como sede de la Pinacoteca Regia y, más tarde, del Senado Subalpino (el Parlamento del Reino de Cerdeña ) y del Tribunal Superior. Por último hay que comentar que el edificio ha sufrido numerosas restauraciones y que, desde el año 1934, alberga el Museo Municipal de Arte Antiguo.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 10:00h a 18:00h
  • Martes: Cerrado
Precios
  • Entrada General: 10€
  • Mayores de 65 años y jóvenes entre 19 y 25 años: 8€
  • Menores de 18 años: Gratis
  • Piemonte Card: Gratis

Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Palazzo Madama.

Palazzo Madama en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Palazzo Madama

10. Torre Campanaria Duomo di Torino

La Torre Campanaria Duomo di Torino es sin lugar a dudas uno de los elementos que más llamarán vuestra atención durante vuestra estancia en la ciudad y de ahí que no pueda faltar en este listado de los 20 lugares qué ver en Turín.

La Torre Campanaria Duomo di Torino se encuentra justo al lado de la Catedral de Turín y para acceder a la misma hay que visitar el Museo Diocesano di Torino. Fue construida en la segunda mitad del siglo XV, aunque entre los años 1720 y 1722 el arquitecto de la corte Filippo Juvarra renovó la parte superior. Por lo que, tal y como se indica en la página web oficial del museo, la torre adquirió así su aspecto actual: una construcción de ladrillo que está rematada con una espadaña barroca de estuco y piedra.

Ha sido recientemente restaurada y cuenta con un altura de 67 metros. No obstante, el mirador de la torre se encuentra a 43 metros de altura y desde el mismo se obtiene una interesante panorámica 360º de toda la ciudad.

Cuando acudí a Turín el museo estaba cerrado y por tanto no pude ni visitarlo ni averiguar precios y horarios. No obstante, os dejo aquí la página oficial.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Torre Campanaria Duomo di Torino.

Torre Campanaria Duomo di Torino en el post de los 20 lugares qué ver en Turín
Torre Campanaria Duomo di Torino

11. Mole Antonelliana

Continuamos este post de los 20 lugares qué ver en Turín con el lugar más icónico de la ciudad, la Mole Antonelliana.

La Mole Antonelliana es sin lugar a dudas el lugar más espectacular de la cuarta ciudad más grande de Italia. Este imponente edificio fue construido entre los años 1663 y 1889 y en esos momentos fue el edificio realizado con ladrillo más alto de Europa. En la actualidad cuenta con 167,5 metros de altura, siendo el segundo edificio más alto de Turín.

Historia

Adentrándonos en la historia del enclave de estilo ecléctico, deciros que en un inicio iba a ser concebido como sinagoga. Para que se llevara a cabo, se eligió al prestigioso arquitecto Alessandro Antonelli, pero las modificaciones que hizo del proyecto inicial (en un principio el edificio iba a tener una altura de 47 metros), hicieron que hubieran discordancias con la comunidad judía. Finalmente, el arquitecto llevó el proyecto a otros niveles y trabajó en el mismo hasta el año de su muerte (1888). Un año más tarde se dio por terminado el monumento cuando se puso un genio alado en la parte superior.

Desde entonces el edificio ha sido dañado en muchas veces por distintas situaciones meteorológicas y eso ha provocado que se haya restaurado en numerosas ocasiones. Una de las más importantes fue en el año 1953, cuando un violento chaparrón, acompañado de un tornado, destruyó los 47 metros superiores del pináculo, que fue reconstruido en 1961 como una estructura metálica revestida de piedra (algo que hizo que perdiera el título del edificio hecho de ladrillo más alto de Europa).

A pesar de que, como os decía anteriormente, en un inicio el edificio iba a ser una sinagoga, en la década de los 70 la comunidad judía se desentendió del proyecto. Por lo que eso provocó que al término de la construcción el edificio fuera utilizado desde 1908 a 1938 para albergar el Museo del Risorgimento. Más tarde, fue usado como espacio para exposiciones temporales y desde el año 2000 como Museo Nacional del Cine de Turín.

Mole Antonelliana en la actualidad

Hoy en día es uno de los monumentos más icónicos de Italia y, además del albergar el Museo Nacional del Cine de Turín, desde lo alto podréis obtener una fantástica perspectiva de toda la ciudad.

Por último, comentaros como anécdota, que aparece en el anverso de la moneda italiana de 2 céntimos de euro y fue la inspiración para el emblema oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 09:00h a 19:00h
  • Martes: Cerrado
Precios
  • Museo:
    • Entrada General: 12€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 10€
    • Menores de 6 años: Gratis
  • Ascensor:
    • Entrada General: 9€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 7€
    • Menores de 6 años: Gratis
  • Museo + Ascensor:
    • Entrada General: 17€
    • Entrada Reducida (De 6 a 26 años): 14€
    • Menores de 6 años: Gratis

Con la Piemonte Card tienes la entrada al museo gratis y la subida a la cúpula con la entrada reducida

Mole Antonelliana
Mole Antonelliana

12. Galleria Subalpina

El siguiente lugar que no puede faltar en este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín es la Galleria Subalpina.

Esta galería comercial, construida entre los años 1873 y 1874, es uno de los lugares más fotogénicos de la capital del Piemonte. Influenciada por los típicos pasajes parisinos, se caracteriza por un gran y luminoso salón de cincuenta metros de largo y catorce metros de ancho que mezcla elementos de estilo renacentista y barroco.

Esta obra del escultor Pietro Rubino fue la tercera galería comercial que se construyó en Turín, después de la Galleria Umberto I y la desaparecida Galleria Natta. Por último hay que destacar que fue dañada por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y que tras el conflicto fue reconstruida sobre la base de los diseños originales.

Si queréis saber dónde se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Galleria Subalpina.

Galleria Subalpina
Galleria Subalpina

13. Piazza Castello

Proseguimos este listado de los 20 lugares qué ver en Turín con la plaza más bonita de la ciudad, la Piazza Castello.

Este enclave es el centro neurálgico de Turín y es la segunda plaza más grande de la ciudad. Se cree que fue creada en el año 1584, aunque fue dañada gravemente en la guerra civil que destruyó Turín entre los años 1637 y 1640. Más tarde, fue reconstruida por Cristina de Francia y durante todo el siglo XVII y buena parte del XVIII la plaza estuvo dividida en tres sectores distintos.

Fueron pasando los siglos y se construían y se destruían diversos edificios. De hecho, durante la ocupación napoleónica, los edificios más resaltables que podemos observar en la actualidad estuvieron a punto de ser demolidos, pero finalmente se salvaron. Posteriormente, en los primeros años del siglo XX, la plaza estaba siendo utilizada como paso de coches y tranvías. Sin embargo, en el año 2000 la plaza fue peatonalizada (las futuras obras de la línea 2 del metro de Turín prevén que afecten a la plaza).

Lugares de interés en la Piazza Castello

Algunos de los lugares a los que les tenéis que prestar especial atención son:

Por último deciros que en la plaza confluyen las cuatro calles más importantes del centro de Turín.

Piazza Castello
Piazza Castello

14. Palazzo Carignano

Otro de los edificios más espectaculares de Turín es el Palazzo Carignano.

Este palacio declarado Patrimonio de la Humanidad (junto con otros 13 lugares) por ser una de las Residencias de la Casa Real de Saboya, fue construido por el arquitecto italiano Guarino Guarini. La construcción inicial se realizó entre los años 1679 y 1685 en estilo barroco. No obstante, también se llevó a cabo una fachada trasera en estilo ecléctico, mayoritariamente renacentista, entre los años 1864 y 1871. Dicha fachada contrastaba con la fachada principal, la cual es ondulada y se realizó con un ladrillo rojo bastante distinguible.

El edificio no solo es visualmente atractivo, sino que también cuenta con una notoriedad histórica bastante destacable, ya que aquí fue dónde nació Carlos Alberto de Saboya – Carignano, que sería el posterior Rey de Cerdeña en el año 1831. Ese año abandonó el Palacio Carignano y fue cedido al Estado.

Hasta el año 1848 se utilizó para albergar primero el Consejo de Estado y luego la dirección de Correos. Desde ese año, el edificio fue destinado para la Cámara de Diputados del Parlamento Subalpino. Posteriormente, en el año 1861, con la apertura del primer Parlamento italiano, la sala resultó demasiado pequeña y para hacerla más grande se decretó la ampliación del edificio hacia el este (creación de la nueva fachada). Pero mientras se realizaban las obras, la capital pasó de ser Turín a ser Florencia (1864) y eso provocó que la sala destinada a albergar el nuevo Parlamento italiano, nunca se utilizara para el propósito para el que fue construida.

Con el traslado de la capital, el Palacio no sólo perdió su función como sede institucional, sino que su identidad como residencia cortesana se desvaneció paulatinamente y el edificio fue utilizado por la Universidad de Turín. Desde el año 1939 se ha utilizado para albergar el Museo Nacional del Risorgimento.

Horarios
  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 10:00h a 18:00h
Precios
  • Entrada General: 10€
  • Entrada reducida: 8€
  • Estudiantes universitarios y miembros de Unitre: 5€
  • Secundaria escolares: 4
  • Niños de primaria y secundaria inferior: 2,50€
  • Niños menores de 6 años: Gratis

Si queréis saber la ubicación exacta o dónde se encuentra, seguro que lo encontraréis en la Guía Palazzo Carignano.

Palazzo Carignano en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Palazzo Carignano

15. Santuario della Consolata

Mi templo religioso favorito de Turín es el Santuario della Consolata.

Esta iglesia, construida en el siglo XVIII por Guarino Guarini, es una verdadera obra maestra del barroco piamontés. Pero antes de que se construyera en el siglo XVIII, se cree que en época romana aquí se encontraba la una de las torres de la muralla. Además en el siglo V, el obispo Maximus erigió una pequeña iglesia dedicada a San Andrés Apóstol. Pero la historia del enclave no termina ahí, ya que más de mil años más tarde fue construida una nueva iglesia en estilo románico con tres naves.

De estas primeras iglesias quedan poco restos en la actualidad, ya que en el año 1448, la Orden Benedictina encargó una mayor expansión del templo. La iglesia aguantó el Asedio de Turín de 1706 y durante la ocupación napoleónica fue un cuartel. Antes de que Napoleón ocupara Turín, la iglesia se renovó tan fuertemente que se considera que en el siglo XVIII es cuando se construyó, pero lo cierto es que este siglo complementó a las construcciones de los siglos anteriores. Es por eso que podemos decir que es un conjunto arquitectónico ecléctico, puesto que incluye partes de una antigua muralla romana, un campanario románico, un conjunto de cúpulas barrocas, un pórptico neoclásico…

Hoy en día es una basílica menor y conviene comentaros que el santuario fue bombardeado por la Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña en el año 1943. Fue nuevamente restaurada y para finalizar comentaros como anécdota que, en el año 2015, el Papa Francisco regaló la Rosa de Oro al santuario con motivo de su relación histórica con la Sábana Santa de Turín.

Horarios
  • De lunes a viernes: De 07:45h a 19:45h
  • Sábado: De 07:45h a 19:00h
  • Domingo: De 07:45h a 20:30h

Si queréis saber el precio y cualquier otra información práctica, seguro que lo encontraréis en la Guía Santuario della Consolata.

Santuario della Consolata en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Santuario della Consolata

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Turín, seguro que la encontraréis en esta Guía de Turín

16. Via Giuseppe Garibaldi

Seguimos con la calle más bonita de Turín, la Via Giuseppe Garibaldi.

Esta vía conecta dos de las plazas más importantes de Turín; la Piazza Statuto y la Piazza Castello. Para adentrarnos en la historia del enclave, tenemos que irnos a tiempos romanos, prácticamente cuando se creó Turín, ya que esta calle era el decumanus maximus de la entonces Julia Augusta Taurinorum (nombre que le pusieron los romanos a Turín). Como no puede ser de otra manera, esta calle era uno de los dos ejes principales de la antigua ciudad romana, que entonces tenía apenas cinco mil habitantes.

A pesar de que en los años posteriores a la caída del imperio romano se deterioró notablemente y redujo su anchura, no perdió su importancia comercial. Con el pasó de los siglos fue evolucionando y llegó a ser hasta un canal, pero desde el año 1714 se llevaron a cabo unas obras ideadas por Víctor Amadeo II de Saboya y continuadas por su sucesor Carlos Manuel III, que hicieron que se redefiniera el perímetro.

Debido a que era la calle más importante de la ciudad, en la que se situaban muchos edificios importantes, ya desde el año 1730 estuvo dotada de aceras, en la actualidad consideradas con mucha probabilidad las más antiguas de Europa. En ese mismo siglo XVIII se construyeron numerosas iglesias y edificios de interés en la calle y, aunque hubieron numerosos conflictos, en el año 1979 se hizo totalmente peatonal. Hoy en día, con 963 metros, es una de las calles peatonales más largas de Europa (ver cual es la calle peatonal más larga de Europa).

Via Giuseppe Garibaldi en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Via Giuseppe Garibaldi

17. Piazza San Carlo

Si antes os decía que la Piazza Castello es el epicentro de Turín, el único enclave que puede discutir esta afirmación es la Piazza San Carlo.

Al contrario de lo que se pueda pensar, está plaza de forma rectangular, que tiene 168 metros de largo y 76 metros de ancho, no es tan antigua como otras de Turín. Se inauguró en el año 1638 y lo primero que se hizo fue seguir añadiéndole cosas, ya que Cristina de Francia, viuda de Víctor Amadeo I, ordenó la construcción de los pórticos monumentales a los laterales de la plaza. No obstante, en el momento de la inauguración ya yacían en la plaza las dos iglesias gemelas, que en los inicios no eran tan parecidas; la Chiesa di Santa Cristina y la Chiesa di San Carlo Borromeo.

Asimismo, en el centro de la plaza, yace desde los inicios el Monumento a Emanuele Filiberto (restaurando en el año 2007), que antes de que se pusiera en el enclave, estuvo expuesto en el Museo del Louvre. Aunque ahora después nos vamos a adentrar en sucesos más concretos, comentaros que para los Juegos Olímpicos de Turín 2006, la plaza fue objeto de una importante remodelación. La administración municipal optó por una peatonalización total de la plaza. Por lo que se eliminó el tráfico y los aparcamientos de los laterales.

Aspectos a destacar de la Piazza San Carlo
  • En esta plaza, el 21 de septiembre de 1864, tuvo lugar uno de los hechos más trágicos de la historia de Turín. Para poneros en situación, unos días antes se había decidido que la capital de Italia ya no sería Turín, sino Florencia (una decisión impuesta por Francia). De manera que el pueblo de Turín salió pacíficamente a las calles para protestar contra la decisión del gobierno de Minghetti, pero las fuerzas públicas fueron exageradamente despiadadas al reprimir la protesta. El resultado de ello fueron 184 personas muertas y la posterior dimisión de Minghetti.
  • De la misma manera, hay que comentar que en esta plaza es dónde los aficionados de la Juventus celebran sus títulos y triunfos.
  • En la mañana del 2 de mayo del año 2010, el entonces Papa Benedicto XVI se reunió aquí con los ciudadanos de Turín con motivo de la Exposición de la Sábana Santa y celebró allí una misa.
  • Por último deciros que aquí es dónde se celebra el Año Nuevo de Turín.

Si queréis saber dónde se encuentra exactamente o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Piazza San Carlo.

Piazza San Carlo en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Piazza San Carlo

18. Mercado Porta Palazzo

Otro de los enclaves que no puede faltar en este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín es el Mercado Porta Palazzo.

Para que se pueda apreciar la magnitud de este enclave, debo deciros que el Mercado Porta Palazzo es el mercado al aire libre más grande de Europa. No obstante, antes voy a centrarme en la parte cubierta, la cual fue erigida en el año 1916 con el nombre de “Pabellón IV“. Esta estructura metálica, renovada entre los años 1995 y 1998, cuenta con 88 puestos de alimentación en el interior.

Fuera de este edificio cubierto, pronto se creó un mercado al aire libre espontáneo paralelo, integrado por agricultores que vendían productos agrícolas directamente a los consumidores, a los que se sumaron pequeños artesanos y comerciantes con mercancías de dudosa procedencia o de mala calidad. De hecho, esta parte del mercado fue llamada por los turineses l mercà dij busiard (el mercado de los mentirosos), pero tuvo mucho éxito debido a los bajísimos precios de venta.

Viendo que el mercado al aire libre no paraba de crecer se crearon dos pabellones semicubiertos; el “Pabellón II“, que, con 18 puntos de venta, alberga la lonja del pescado y el “Pabellón V“, que cuenta con 53 puntos de venta y alberga establecimientos de carnes y alimentación. A pesar de la creación de estos tres pabellones, la parte importante sigue siendo el gran mercado al aire libre, el cual cuenta con 756 puntos de venta móviles en la calle, sobre carros tradicionales, que se convierten en 796 solo los sábados.

En esta parte del mercado encontrarías frutas y verduras, pescado, productos lácteos, pero también carne, flores, ropa y varios artículos para el hogar. Gestionada en un buen porcentaje por ciudadanos extracomunitarios, pero también por una parte sustancial de comerciantes italianos, es un enclave multicultural imprescindible de conocer.

PalaFuksas

Por último, debo comentaros que en el entre los años 1998 y 2005 se construyó un edificio más moderno en el lugar en el que se encontraba el antiguo mercado de ropa (construido en el año 1963 y derribado en el año 1998). La construcción fue realizada según diseño de Doriana y Massimiliano Fuksas y se caracteriza por un notable uso del vidrio y hormigón.

Aunque se utilizó para algunas exposiciones temporales, finalmente el edificio se inauguró definitivamente el año 2011 como centro comercial. En septiembre del año 2018 se inició una nueva remodelación del edificio y el 13 de abril del año 2019 se inauguró el “Mercado Central de Turín“.

Horarios
  • De lunes a sábado: De 07:00h a 14:00h
  • Domingo: Cerrado

Si queréis saber el punto exacto en el que se encuentra o cualquier otra información práctica, seguro que la encontraréis en la Guía Mercado Porta Palazzo.

Mercado Porta Palazzo en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Mercado Porta Palazzo

19. Piazza Carlo Alberto

Otra de las plazas que más me fascinaron de la cuarta ciudad más grande de Italia es la Piazza Carlo Alberto.

Esta plaza peatonal (desde el año 2006), construida entre los años 1842 y 1859, está situada dónde se extendían los jardines interiores del imponente edificio barroco diseñado por Guarino Guarini, el Palazzo Carignano. Hoy en día se puede observar la fachada construida entre los años 1864 y 1871 y justo enfrente se encuentra el edificio de la Biblioteca Nazionale Universitaria di Torino, que durante toda la época fascista fue sede de la federación provincial del Partido Nacional Fascista.

Por último comentaros que Friedrich Nietzsche vivió en un edificio de la plaza entre los años 1888 y 1889, en una habitación del tercer piso. Allí escribió sus obras “El Anticristo“, “El crepúsculo de los ídolos” y “Ecce Homo“. En la actualidad se puede observar una placa colocada en el año 1944, que conmemora su estancia en la ciudad.

Piazza Carlo Alberto en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Piazza Carlo Alberto

20. Museo Egipcio de Turín

Terminamos este listado de los 20 lugares qué ver en Turín con el museo más famoso e importante de la ciudad, el Museo Egipcio de Turín.

Este museo, considerado el segundo en importancia por su colección de antigüedades egipcias después del Museo Egipcio de El Cairo, se encuentra en el Palazzo dell’Accademia delle Scienze, un edificio de estilo barroco, proyectado en el año 1678 por el arquitecto italiano Guarino Guarini.

Colección del Museo Egipcio de Turín

Adentrándonos en la colección, toco comenzó cuando en el año 1760 Vitalino Donati, profesor de Botánica de la Universidad de Turín, viajó a Egipto por orden de Carlos Manuel III de Cerdeña. Una vez en el país se desplazó por el Nilo más allá de Asuán. En este viaje conseguirá tres estatuas de suma importancia: de Sejmet, de Ramsés II y otra la de la reina Tiy. No obstante, Donati trajo más de 300 objetos, que fueron las primeras piezas del Museo d’Antichitá, más tarde conocido como el Museo Egipcio de Turín.

El museo tal y como lo conocemos hoy en día, se inauguró en el año 1824, concediendo con la compra de la colección de antigüedades egipcias al explorador y diplomático italiano Bernardino Drovetti. Esta colección fue comprada por el rey Carlos Félix de Saboya y constaba de más de mil piezas, compuesta por unas cien grandes estatuas, estelas, sarcófagos con momias, papiros, y múltiples objetos funerarios. En la colección destacan las colosales estatuas de Amenofis I, un Ramsés II sedente, la estatua de Tutmosis II y el Canon Real de Turín.

Además comentaros que Ernesto Schiaparelli fue nombrado director del museo en el año 1894. Eso provocó que se incrementaran los fondos del museo mediante compras y campañas de excavación en Heliópolis, Guiza, Asiut, Hermópolis, el Valle de las Reinas (la tumba de Nefertari), Deir el-Medina y Gebelein.

De la misma manera, deciros que se renovó en el año 2015 y que consta de 3.300 objetos expuestos (26.000 en los almacenes) en 4 plantas de 10.000 m2 en total. Por último comentaros que este fue el primer museo dedicado a la cultura egipcia del mundo y que es uno de los 100 museos más visitados del planeta.

Horarios
  • Lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo: De 09:00h a 18:30h
  • Martes: De 09:00h a 14:00h
Precios
  • Entrada general: 18€
  • Mayores de 70 años y periodistas con la tarjeta vigente: 15€
  • Estudiantes de 15 a 18 años y estudiantes universitarios: 3€
  • Niños de 6 a 14 años: 1€
  • Menores de 5 años: Gratis
  • Piemonte CardGratis
Museo Egipcio de Turín en este post de los 20 lugares qué ver en Turín
Museo Egipcio de Turín

20 lugares qué ver en Turín

Enlaces de interés

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Free tour por Turín

Tour en bicicleta por Turín

Tour por los subterráneos de Turín

Visita guiada por el Palacio Real de Turín

Visita guiada por el Museo Egipcio

Traslados Aeropuerto Turín

Comentad que os parece este artículo de los 20 lugares qué ver en Turín. Si tenéis alguna duda acerca de él y cuál es la parte que más os ha gustado.

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