30 mejores lugares qué ver en Milán espectaculares.

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Cuando pensamos en Milán, enseguida se nos viene a la mente un único monumento, el cual es el majestuoso e impresionante Duomo de Milán. Sin embargo, tras mi viaje de 4 días a Milán puedo aseguraros que está ciudad tiene mucho más que ofrecer y que por regla general se le dedica menos tiempo del que en realidad merece. Es por eso que a continuación os voy a mostrar los que son a mi parecer los 30 mejores lugares qué ver en Milán.

Si 30 lugares os parecen escasos o disponéis de un mayor número de días para poder visitar más lugares que los sumamente imprescindibles, a continuación os dejo otros artículos en los que he ido añadiendo otros lugares de interés. Decir también que en cada artículo se añaden 10 lugares que no aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que ya estaban en el post anterior son las mismas. De igual manera, también hay otros dos artículos con menos lugares por si no disponéis de tanto tiempo.

30 mejores lugares que ver en Milán
30 mejores lugares que ver en Milán

30 mejores lugares que ver en Milán

1. Porta Garibaldi 

Iniciamos este post de los 30 mejores lugares que ver en Milán con la Porta Garibaldi.

Este arco neoclásico hoy en día es una de las seis puertas principales de Milán. Anteriormente en el enclave yacía una de las puertas de época española (Porta Comasina), pero en época napoleónica el gobierno de Francesco Melzi d’Eril proyectó una renovación general de las puertas de entrada a Milán. Tras la abolición de los baluartes y el derribo de las puertas españolas, cuya función militar quedaba ya obsoleta, el proyecto pretendía reconvertirlos en casetas de peaje, pero con un estilo adecuado al prestigio de la capital del Reino de Italia.

Fue construido también para conmemorar la visita de Francisco I de Austria en el año 1825 y el arco fue finalmente terminado entre 1826 y 1827 y durante muy poco tiempo convivió con la anterior puerta del siglo XVI. Posteriormente se derribó la antigua puerta, liberando espacio frente al nuevo edificio, al que luego se unirían las casetas de peaje erigidas entre diciembre de 1834 y agosto de 1836

Porta Garibaldi 
Porta Garibaldi 

2. Via Paolo Sarpi

Muy cerca de la Porta Garibaldi se encuentra la Via Paolo Sarpi, la cual constituye la calle principal del barrio de Chinatown de Milán.

Es una calle peatonal de aproximadamente 1Km, que está repleta de establecimientos asiáticos. Y es que desde las primeras décadas del siglo XX, la presencia de inmigrantes chinos en la zona ha ido en aumento.

Anteriormente era una calle transitada, pero todo cambió con la renovación realizada entre 2010 y 2011, que hizo que la vía se transformara en una elegante calle peatonal apta para bicicletas y adornada con macetas de flores y árboles. Desde ese momento el atractivo turístico ha aumentado y poco a poco se va haciendo un hueco en las rutas turísticas de la capital lombarda.

Por último debo deciros que cada año se celebra el Año Nuevo Chino y el desfile se realiza mayoritariamente por esta calle, que está decorada para la ocasión. Eso sumado a la masiva presencia china, combinada con los típicos ideogramas en las calles, da a la calle y al barrio una fuerte identidad.

Via Paolo Sarpi
Via Paolo Sarpi

3. Chiesa del Carmine

Seguimos este post de los 30 lugares qué ver en Milán con la que es la iglesia más importante del barrio de Brera, la Chiesa del Carmine.

Pese a que en el enclave anteriormente yacían otros templos religiosos, la iglesia actual fue construida entre 1400 y 1446. Una vez terminada, la bóveda de la iglesia se derrumbó y los trabajos de restauración comenzaron sólo tres años después. A mediados del siglo XV, la iglesia se convirtió en un destino favorito para los entierros aristocráticos y en el siglo XVII, el presbiterio se reformó en estilo barroco. Asimismo la fachada actual se completó en 1880.

La fachada actual es de estilo neogótico y es obra de Carlo Maciachini, famoso por haber diseñado el Cementerio Monumental de Milán. Asimismo, hay que destacar que sobre el portal central, decorado con un luneto de mosaico con la Virgen entronizada entre San Simone Stock y un ángel, se encuentra el gran rosetón decorado con un rayo ricamente esculpido. El interior de la iglesia es de planta de cruz latina, con el pedestal dividido en tres naves cubiertas con bóveda de crucería.

Chiesa del Carmine
Chiesa del Carmine

4. Quadrilatero d’Oro

Si os gusta la moda y la ropa de lujo, uno de vuestros imprescindibles en Milán será el Quadrilatero d’Oro.

Es un distrito comercial formado por unas pocas calles en las que se encuentran algunas de las marcas más caras y lujosas de todo el planeta. Algunas de las más destacables son: Balenciaga, Armani, Gucci, Burberry, Off-White

De todos formas, aunque no tengáis intención de comprar (como era mi caso), os animo a que recorráis el barrio, ya que ya solo por ver los escaparates merece la pena acercarse.

Quadrilatero d'Oro
Quadrilatero d’Oro

5. Porta Romana

Otras de las puertas más importantes de la ciudad es la Porta Romana y de ahí que no pueda faltar en este listado de los 30 lugares qué ver en Milán.

Las murallas romanas de Milán ya tenían una puerta orientada en la misma dirección que Porta Romana; sin embargo, estaba situada mucho más cerca del centro de la ciudad, en un lugar que corresponde a lo que hoy es Piazza Missori. En la Edad Media (siglo XII) se ampliaron las murallas y la puerta se trasladó hacia el exterior. En el siglo XVI se construyó un tercer sistema de murallas bajo dominio español, y la puerta se alejó del centro hasta su ubicación actual. La construcción de la puerta se completó en el año 1596, con motivo de la visita de la reina Margarita de España a Milán. Durante dos siglos, Porta Romana fue la entrada más monumental de Milán. Hoy en día en cambio, merece la pena más visitarla por su importancia histórica, que por su estado actual.

La estructura presenta un arco de sillería de orden dórico, inspirado en los arcos imperiales romanos del siglo II – III. Por último, hay que destacar que la puerta da nombre a uno de los distritos históricos de Milán.

Porta Romana
Porta Romana

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

6. Il Dito

Proseguimos este artículo de los 30 lugares qué ver en Milán con Il Dito.

Esta escultura de mármol del artista italiano Maurizio Cattelan fue inaugurada en el año 2010 por la entonces alcaldesa de Milán, Letizia Moratti. La obra está ubicada en el centro de la Piazza degli Affari de Milán, que se encuentra enfrente del Palazzo Mezzanotte, sede de la Bolsa de Milán.

Aunque es conocida como «Il Dito», su nombre original es «LOVE», que es el acrónimo de «Libertà, Odio, Vendetta, Eternità» («Libertad, Odio, Venganza, Eternidad»). No obstante, Maurizio Cattelan nunca ha revelado el significado exacto de la escultura de 11 metros de altura. Las dos explicaciones más aceptadas son:

  • Representa una crítica del saludo fascista
  • Protesta contra las instituciones financieras después de la crisis financiera de 2007 – 2008

De hecho, el edificio de la Bolsa fue construido durante el fascismo por el arquitecto Paolo Mezzanotte y terminado en el año 1932.

Por último comentaros que la escultura inicialmente solo se iba a exponer de manera temporal. No obstante, dada la gran aceptación que había tenido, el concejal de Cultura de la ciudad, Massimiliano Finazzer Flory, propuso que la pieza fuera permanente. Eso no sentó muy bien a la comunidad empresarial, que se opuso a la idea. Pero finalmente, después de largas deliberaciones, se decidió que se quedaría permanentemente.

Il Dito
Il Dito

7. Teatro de La Scala

Un monumento que aparece en todas las guías de Milán es el Teatro de La Scala y de ahí que no pudiera no estar en este artículo de los 30 lugares qué ver en Milán.

Considerado uno de los teatros más prestigiosos del mundo, el Teatro de La Scala ha acogido desde que Giuseppe Piermarini lo diseñara y los inaugurara en el año 1778 a los mejores artistas del ámbito internacional de la ópera, el ballet y la música clásica.

Anteriormente existía otro teatro en Milán, el Teatro Regio Ducal, que fue destruido en el año 1776. Sin embargo, en el enclave en el que se encuentra el Teatro de La Scala yacía la Iglesia de Santa María alla Scala, que fue demolida también demolida en el año 1776. Además comentaros como anécdota que, al igual que otros casinos de la época,, La Scala fue también un casino.

La estructura original fue renovada en el año 1907, cuando se cambió a un diseño muy parecido al actual. No obstante en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos dañaron seriamente el teatro. Tuvo que ser reconstruido y reestrenado el 11 de mayo de 1946 con un concierto memorable dirigido por Arturo Toscanini.

Por último deciros que se realizó una última renovación de bastante importancia y controversia entre los años 2002 y 2004 y que hoy en día el edificio posee un museo con una extraordinaria colección de pinturas, bocetos, estatuas y otros documentos relacionados con la ópera.

Precio
  • Adultos: 12€
  • Reducida (Entre 12 y 18 años, mayores de 65 años): 8€
  • Menores de 12 años: Gratis
Horarios
  • De lunes a domingo: De 09:30h a 17:30h

Otra opción de entrar es acudir a alguno de los espectáculos que aún se hacen en el teatro. Podéis comprarlos desde este link.

Teatro de La Scala
Teatro de La Scala

8. Museo del Risorgimento

Uno de los museos gratuitos que considero que más merecen la pena de la ciudad es el Museo del Risorgimento.

Este museo creado en el año 1886 muestra el periodo de la historia italiana que va desde el año 1796 (el primer descenso a Italia de Napoleón Bonaparte) al 1870 (la toma de Roma ).

El museo surgió de un núcleo de hallazgos y documentos que fueron recogidos en Milán y sus alrededores para la Exposición General Italiana de Turín en 1884. Tras la exposición, los recuerdos regresaron a Milán y fueron trasladados a la sala de los jardines públicos de Porta Venezia, dónde estuvieron desde el año 1846 hasta el año 1896, cuando se movieron al Castillo Sforzesco. Posteriormente, en el año 1943, debido a los bombardeos que afectaron al castillo, el museo fue trasladado temporalmente a la planta baja de la Casa Manzoni. Finalmente, en el año 1950, el espacio expositivo se instaló dentro del Palazzo Moriggia, su sede actual.

La colección del museo contiene obras de arte, reliquias, pinturas, grabados, armas y objetos que recuerdan la época napoleónica, las guerras de independencia, los Cinco Días de Milán y la epopeya de Garibaldi.

Entrada
  • Gratuita
Horarios
  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h
Museo del Risorgimento
Museo del Risorgimento

9. Porta Venezia

Porta Venezia es otra de las puertas de entrada y salida de la ciudad.

Como os decía, está es otra de las seis puertas principales de Milán, construida a lo largo de los bastiones españoles y que hoy en día están demolidos. En su forma actual, la puerta se remonta al siglo XIX. Sin embargo, hubieron dos puertas antes; una en la muralla medieval y otra en la muralla romana. De hecho, pese a que su nombre actual sea Porta Venezia, a lo largo de la historia en sus distintas formas ha sido denominada como «Porta Orientale» o «Porta Riconoscenza».

Porta Venezia consta de dos edificios neoclásicos gemelos, que solían albergar oficinas de aduana. Cada edificio tiene pórticos en tres lados y un conjunto de cuatro nichos. Los bajorrelieves y las estatuas son de gusto clásico y reproducen dioses y temas romanos.

Porta Venezia
Porta Venezia

10. Fiera Milano Congressi

Uno de los lugares menos conocidos y que más me sorprendieron de toda la ciudad fue la Fiera Milano Congressi.

Este complejo diseñado por el arquitecto Massimiliano Fuksas fue inaugurado en el año 2005 y cuenta con un total de 345.000 metros cuadrados brutos cubiertos y 60.000 metros cuadrados de exposición al aire libre. El elemento que une los pabellones y el espacio, es una sinuosa estructura compuesta por más de 40.000 piezas de vidrio. Os animo a acercaros para por lo menos ver el exterior, ya que es una auténtica pasada.

Fiera Milano Congressi
Fiera Milano Congressi

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

11. Torre Unicredit

Continuamos con este articulo de los 30 mejores lugares qué ver en Milán con el edificio más alto de Milán y de Italia.

Este edificio, que se terminó de construir en 2012, es con 231 metros el edificio más alto de la Península Itálica y el 13º de la Unión Europea. El rascacielos fue diseñado por el arquitecto César Pelli y forma parte del proyecto Porta Nuova, que está transformando parte del área de los barrios de Isola, Varesine y Garibaldi en una zona de edificios residenciales y de oficinas.

La zona en la que se encuentra es actualmente una de las más modernas de la metrópoli. Asimismo, está situado junto Bosco Verticale y a mi parecer es uno de esos lugares que no os podéis perder si acudís a Milán, no solo por el edificio en sí, que también, sino por el entorno en el que está.

Torre Unicredit
Torre Unicredit

12. Santa Maria delle Grazie

El siguiente lugar que merece estar en este post es la Iglesia de Santa Maria delle Grazie. Una iglesia que se terminó de construir en 1482 y que es donde se encuentra el famosísimo cuadro de La última cena, del que os hablaré más tarde.

Si bien es cierto que fue mayoritariamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial (uno de los pocos muros que se salvaron fueron los de La última cena) y que recientemente ha sido reconstruida (algo que a mi parecer le quita valor). La verdad es que tanto por el exterior, como por el interior, se convierte sin duda en una de las iglesias más bonitas de la ciudad. Además es una basílica menor y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por último deciros que en el interior de la iglesia, en la parte más antigua de estilo gótico, destacan en una capilla de la derecha los bellos frescos con la Historia de la Pasión, de Gaudenzio Ferrari. Asimismo, en la misma capilla estuvo La coronación de espinas de Tiziano, hoy en el Museo del Louvre.

Santa Maria delle Grazie
Santa Maria delle Grazie

13. Estación Central de Milán 

Seguramente, tanto si llegáis en tren, como si llegáis en autobús o en avión, el primer monumento de relativa importancia que tendréis la oportunidad de ver es la Estación Central de Milán. 

Con un tráfico diario de más de 320.000 pasajeros y un movimiento de más de 500 trenes por día es la principal estación ferroviaria de la capital lombarda, la segunda de Italia por número de pasajeros (después de Roma Termini ) y la octava estación de ferrocarril más grande de Europa.

Esta estación que a muchos por sus estilo arquitectónico les parecerá un mamotreto fue inaugurada en el año 1931. Asimismo, como se tardó tanto en construir, cada vez era más grande y majestosa porque cuando Benito Mussolini se convirtió en Primer Ministro quiso que la estación de ferrocarril representara el poder del régimen fascista (a pesar de que la primera piedra había sido puesta por Vittorio Emanuele II).

La última gran renovación se hizo entre los años 2005 y 2010. De la misma manera, adentrándonos en la arquitectura del edificio, hay que destacar que la fachada que da a la Piazza Duca d’Aosta tiene 200 metros de ancho y su bóveda una altura de 72 metros, algo absolutamente impresionante. En general la estación no tiene un estilo arquitectónico definido, sino que es una mezcla de diferentes estilos, en particular Art Nouveau y Art Déco combinados con la monumentalidad de la arquitectura fascista.

Para terminar debo deciros que durante la Segunda Guerra Mundial el andén 21 de la época (que no se corresponde con el actual andén 21) se utilizaba para poner en marcha los trenes de mercancías que deportaban a los judíos italianos a campos de concentración y exterminio. Entre los años 1943 y 1944 numerosos trenes llenos de judíos deportados se dirigieron a Auschwitz y otros campos de concentración. En el año 2013 se inauguró cerca de la plataforma 21 el Memorial de la Shoah en memoria de las víctimas del Holocausto en Italia.

Información Práctica sobre el Memorial de la Shoah
Horarios
  • Todos los días menos los viernes: De 10:00h a 16:00h

* Último viernes de cada mes sí que está abierto de 10:00h a 18:00h y entrada gratuita.

Precios
  • Adultos: 10€
  • Estudiantes y mayores de 65 años: 5€
  • Niños hasta 5 años: Gratis
Estación Central de Milán  en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Estación Central de Milán 

14. Barrio de Isola

Muy cerca de la Estación Central de Milán (a la que también conviene acceder al interior), está situado uno de los barrios que más me cautivaron de la ciudad.

No tenía muchas expectativas, ya que no es una zona que cuente con excesivos atractivos. No obstante, tuve la suerte de que cuando acudí coincidió con el día de mercado (sábado) y había un ambiente muy agradable.

De igual modo, si queréis obtener la que es a mí parecer la mejor fotografía de Milán, tenéis que acudir a Via Pastrengo.

Barrio de Isola en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Barrio de Isola

15. Arco della Pace 

Proseguimos con este post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán, con el Arco della Pace.

A pesar de que la primera piedra se puso en el año 1807, las obras tuvieron que parar por la caída de Napoleón en el año 1814. Más tarde, en el año 1826, se retomó la realización del monumento, bajo el mandato del emperador Francisco I de Austria, que lo dedicó al Congreso de Viena (congreso que sucedió en el año 1815 y que acordó la paz entre las distintas potencias europeas). Finalmente en el año 1838 se inauguró y en la actualidad es uno de los principales monumentos neoclásicos de Milán.

Toda la estructura es de granito de Baveno, revestida en piedra de Crevoladossola y cuenta con capiteles corintios. Las dimensiones generales de la fachada son 24 metros de ancho por 25 metros de alto y hoy en día es una de las puertas de entrada de uno de los parque más importantes de Milán, el Parque Sempione.

Si queréis saber la ubicación exacta en la que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía Arco della Pace.

Arco della Pace  en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Arco della Pace

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

16. Corso Garibaldi

Corso Garibaldi es una calle que quizá arquitectónicamente no es de las más bonitas de la ciudad, pero lleva ya unos años de moda, cuenta con mucha vida nocturna y durante el día es también una de las calles más animadas de la ciudad.

Esta vía peatonal de aproximadamente 1.100 metros de largo originalmente se llamaba Corso di Porta Comasina. En el pasado fue un humilde suburbio extramuros, caracterizado por un aspecto popular, animado principalmente por las actividades de los artesanos y comerciantes de Como.

La calle fue uno de los principales objetivos de los austriacos durante los disturbios de marzo de 1848. Más tarde, en 1860 ya se paso a llamar Corso Garibaldi, porque se dice que Garibaldi entró en Milán por esta calle.

Es una vía que une la Puerta Garibaldi, con el barrio de Brera (el centro histórico y el nuevo centro de negocios). Asimismo en la misma se encuentran algunas de las tiendas más interesantes para los amantes al streetwear, como Supreme o Nikelab.

Corso Garibaldi  en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Corso Garibaldi

17. Bosco Verticale

El siguiente lugar que aparece en este artículo es el símbolo de la Milán moderna y uno de los edificios más bonitos de la ciudad, el Bosco Verticale.

Estos edificios, que fueron inaugurados en el año 2014 y que cuentan con 111 y 78 metros de altura, fueron los ganadores en el año 2015 del premio al «rascacielos más bello e innovador del mundo», el cual es otorgado por Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano. Asimismo, también se le incluyo en la lista de los “cincuenta rascacielos más emblemáticos del mundo” en 2019.

El creador de esté icónico y diferencial rascacielos fue Stefano Boeri y lo cierto es que es un proyecto que ha servido de referencia para otros muchos y que escenifica a la perfección la creciente concienciación con el medio ambiente que existe en el mundo.

Si queréis saber el lugar exacto en el que se encuentra, seguro que lo encontraréis en la Guía Bosco Verticale.

Bosco Verticale  en el post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán
Bosco Verticale

18. Chinatown de Milán

Otro de los barrios que toda persona que visita Milán tiene que recorrer es el Chinatown de Milán. Una zona que no aparece en muchas guías y que quizá no cuenta con ningún atractivo verdaderamente destacable, pero que solo por vivir el ambiente merece la pena. En comparación con otros Chinatowns no es de los mejores, pero dentro de Europa sí que lo podría ser.

Chinatown de Milán  en el post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán
Chinatown de Milán

19. Parque Sempione

El Parque Sempione es sin lugar a dudas el parque más popular del centro de Milán y de ahí que no pueda no estar en este post de los 30 lugares qué ver en Milán.

Este parque de 386.000 m² fue construido a finales del siglo XIX sobre una antigua plaza, que usaban como formación militar. Concretamente el parque fue llevado a cabo entre los años 1888 y 1894, según el proyecto del arquitecto Emilio Alemagna. Un proyecto que incluía avenidas transitables por carruajes, un pequeño lago y un mirador donde actualmente se encuentra la Biblioteca del Parque Sempione.

Desde su creación, el parque ha servido como punto de encuentro para cuando los milaneses tienen tiempo libre. Entre los edificios más significativos del parque, además del Palazzo dell’Arte, destacan la Arena Civic, el pabellón del Acuario Cívico de Milán de Locati y la Torre Littoria. Sin contar los dos puntos de entrada y salida, que son los más impresionantes; el Arco della Pace y el Castello Sforzesco.

Parque Sempione  en el post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán
Parque Sempione

20. Corso Como

Corso Como es sin lugar a dudas otra de las calles más bonitas de Milán y de ahí que deba estar en este listado de los 30 lugares qué ver en em Milán.

Esta calle peatonal de 200 metros es una de las más animadas de la capital de Lombardía. Recorrer esta vía significa pasar de la Milán más moderna a una de las puertas más icónicas de la ciudad, Porta Garibaldi. Además es una calle muy popular para buscar dónde comer Milán. Por último deciros que os animo a que os fijéis en la vegetación que sobresale de los edificios.

Corso Como en el post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán
Corso Como

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

21. Parco Biblioteca degli Alberi

Continuamos este post con uno de los 30 mejores lugares que ver en Milán. Se trata de uno de los parques que más me sorprendieron de la ciudad, el Parco Biblioteca degli Alberi.

Este es un parque que no aparece en muchas guías como tal, pero en el que está situado uno de los edificios más populares de la Milán moderna, el Bosco Verticale. No obstante, sus atractivos van más allá de estas fantásticas torres. Es un enclave que se encuentra en una de las zonas que más ha evolucionado en los últimos tiempos, en la misma se están construyendo alguno de los rascacielos más importantes de la ciudad, entre los que se encuentra el edificio más alto de Italia, la Torre Unicredit.

Adentrándonos en la historia del lugar, deciros que fue creado en el año 2018 y fue diseñado por la paisajista holandesa Petra Blaisse y el diseñador holandés Piet Oudolf, junto con Studio Inside – Outside. Como anécdota deciros que se llama “biblioteca”, puesto que emula a una biblioteca de vegetación, que alberga más de 100 especies. Para terminar deciros que es un parque que ideal para pasear y para disfrutar de las grandes edificios de sus alrededores, para los amantes de los rascacielos es un must.

Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otro aspecto de interés, seguro que lo encontraréis en la Guía Parco Biblioteca degli Alberi.

Parco Biblioteca degli Alberi  en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Parco Biblioteca degli Alberi

22. Cementerio Monumental de Milán

El siguiente lugar que aparece en este post es el Cementerio Monumental de Milán.

Este cementerio es uno de los dos más grandes de la capital de Lombardía. Fue diseñado por el arquitecto Carlo Maciachini y se inauguró en el año 1866. La entrada principal se realiza a través del gran Famedio, un enorme edificio de estilo neomedieval hecho de mármol y piedra, que contiene las tumbas de algunos de los ciudadanos más honorables de la ciudad y del país, incluida la del novelista Alessandro Manzoni. Asimismo, aunque este es el símbolo del cementerio, a lo largo del mismo podéis encontrar tumbas verdaderamente alucinantes, como una que representa a la Columna de Trajano.

Existe una sección judía, que tiene una entrada independiente. De la misma manera, el cementerio contiene el Templo Crematorio, el cual fue el primer crematorio que se abrió en el mundo occidental. Se inauguró 10 años después de que abriera el cementerio, en el año 1876, y estuvo operativo hasta el año 1992. Por el momento, de los que he estado, es el cementerio que contaba con las tumbas más altas. Como siempre, la idea era ver quien tenía más poder, incluso después de la muerte. A continuación os dejo algunas personas de interés, que está enterradas en el cementerio.

  • Alberto Ascari (1918 – 1955): Piloto campeón de Fórmula Uno
  • Filippo Tommaso Marinetti (1876 – 1944): Poeta y principal fundador del movimiento futurista
  • Giuseppe Meazza (1910 – 1979): Futbolista y entrenador
  • Salvatore Quasimodo (1901 – 1968): Premio Nobel de Literatura 1959
  • Herbert Kilpin (1870 – 1916): Fundador del club de fútbol AC Milan
  • Dario Fo (1926 – 2016): Premio Nobel de Literatura 1997

Si necesitáis más información o saber el punto exacto en el que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía del Cementerio Monumental de Milán.

Cementerio Monumental de Milán en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Cementerio Monumental de Milán

23. Piazza Duomo

Llegamos a la que es la plaza más grandiosa de la ciudad, la Piazza Duomo.

Esta plaza de forma rectangular y una superficie de 17000 m² es sin lugar a dudas el epicentro de Milán. Sus orígenes se remontan al año 1330, cuando se creó una plaza del mercado llamada “Piazza dell’Arengo”. A lo largo de los siglos fue modificándose y evolucionando, pero el gran cambio sucedió en el siglo XIX, cuando se amplió la plaza y se crearon la mayoría de edificios que podemos observar hoy en día. A excepción del arengario, que fue construido durante la época fascista para Benito Mussolini pronunciara discursos a la población.

La Piazza del Duomo es una plaza cuyo nombre viene dado por el espectacular monumento que está situado en la misma, el Duomo de Milán. De la misma forma, no es el único monumento destacable de la plaza, ya que también podremos visualizar una de las entradas de la Galleria Vittorio Emanuele II y uno de los museos más interesantes de la Milán y desde donde se obtienen unas más que interesantes vistas de la plaza, el Museo del Novecento.

Os animo a madrugar si tenéis intención de verla sin que esté llena de gente, puesto que al ser el epicentro del núcleo urbano y el lugar desde donde se visualiza el monumento más fascinante de la ciudad, es complicado encontrarla sin gente.

Piazza Duomo en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Piazza Duomo

24. City Life

Otro de los parques más fascinantes de Milán es el City Life.

Este parque es el epicentro del complejo residencial y de oficinas que fue proyectado por los arquitectos Arata Isozaki, Daniel Libeskind y Zaha Hadid. La construcción del complejo se inició en 2007 y se habría debido completar en el año 2015, a tiempo para la Expo de Milán, pero, debido a los retrasos acumulados, la fecha de finalización de las obras se aplazó al año 2020.

Hoy en día es la zona peatonal más grande Milán y una de las más grandes de Europa. De la misma manera, los elementos más destacables del parque son el centro comercial CityLife Shopping District y sobre todo las tres torres que están destinadas a convertirse en uno de los nuevos símbolos de la ciudad: la Torre Allianz (Torre Isozaki), la Torre Generali (Torre Hadid) y la Torre Libeskind.

City Life en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
City Life

25. La última cena

Proseguimos este post de los 30 mejores lugares qué ver en Milán con uno de los monumentos más famosos a nivel mundial de la ciudad, La última cena.

Este cuadro, que Leonardo Da Vinci realizó entre 1495 y 1498, se encuentra en la Iglesia Santa Maria delle Grazie y es un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Está situado en la pared sobre la que se pintó originalmente y, aunque el estado de la pintura es bastante mejorable por las técnicas que utilizó Leonardo, las últimas restauraciones sucedidas en el año 1977 han hecho que pueda sobrevivir.

Antes de acudir había leído que se podía ver pero que no se podían hacer fotos, no obstante, cuando estuve no había ninguna restricción en relación con las fotografías. En lo que sí que existen restricciones, y muy severas, es en el aforo. Por lo que si tenéis intención de acudir os animo a que reservéis con bastante antelación para no llevaros sorpresas. Si queréis saber desde donde se reserva y cuando cuestan las entradas, a continuación os dejo el post.

La Última Cena en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
La Última Cena

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

26. Galleria Vittorio Emanuele II

La Galleria Vittorio Emanuele II es uno de esos lugares que cuando se piensa en Milán, enseguida viene a la cabeza.

Esta galería que conecta la Piazza della Scala con la Piazza del Duomo es uno de esos enclaves que impresiona tanto en fotografías, como en persona. Es un lugar muy fotogénico en la que se sitúan tiendas de algunas de las marcas más lujosas del planeta como Louis Vuitton, Prada, Armani, Gucci…

Su nombre proviene de Vittorio Emanuele II, primer rey de la Italia unificada, la galería fue construida por Giuseppe Mengoni entre 1865 y 1877. Asimismo, me gustaría destacar que la calle está cubierta por unos arcos de cristal y techo de hierro fundido, un diseño popular para arcadas durante el siglo XIX. De hecho, el uso de la estructura de hierro inspiró también la Torre Eiffel, en París.

Galleria Vittorio Emanuele II en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Galleria Vittorio Emanuele II

27. Via Dante

Continuamos con mi calle favorita de la ciudad, Via Dante. Esta calle peatonal une el Castello Sforzesco con la Via Orefici, la cual a su vez conecta con Piazza del Duomo.

Esta espectacular vía comercial y peatonal fue creada a finales del siglo XIX. Es una vía en la que encontraréis numerosos establecimientos y en la que si levantáis la vista hacía arriba visualizaréis algunos de los edificios más señoriales de la metrópoli. Os animo a que la recorráis con calma y disfrutéis del ambiente que suele haber, ya que es una de las calles más concurridas de Milán. Además uno de los aspectos más destacables de la calle es la increíble perspectiva que se obtiene de la parte central del Castello Sforzesco.

Via Dante en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Via Dante

28. Barrio de Brera

Cuando buscáis en las guías de Milán por cual es el barrio que no podéis dejar de visitar, la gran mayoría os dirá que sin duda el barrio que no podéis dejar de recorrer es el barrio de Brera.

Brera es un barrio de calles peatonales, estrechas, con tiendas artesanales; en definitiva es una villa en el centro de Milán, la cual es muy diferente al resto de Milán. En lo personal, sí que he de reconocer que esperaba un poco más, pero sigo pensando que es de obligada visita y además en el mismo se encuentra el museo más impresionante de la ciudad, la Pinacoteca de Brera.

Barrio de Brera  en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Barrio de Brera

29. Castello Sforzesco

Llegamos al penúltimo lugar de este listado de los 30 lugares qué ver en Milán con el Castello Sforzesco.

Aunque no es tan popular como otros monumentos de la ciudad, lo cierto es que, este castillo que se comenzó a construir en el año 1360, es otro de los imprescindibles de Milán. No obstante, de esa primera construcción queda bien poco, ya que fue destruido durante la República Ambrosiana Dorada en el año 1447. Más tarde, en el año 1450, Francisco I Sforza, una vez que venció a los republicanos, comenzó la reconstrucción del castillo para convertirlo en su residencia. Leonardo da Vinci pintó frescos en varias habitaciones y a finales de siglo el castillo se convirtió en una de las cortes más lujosas de la época.

A principios del siglo XVI la Torre del Filarete (la principal) se derrumbó porque un soldado detonó accidentalmente una bomba. En el año 1536 el castillo fue entregado al rey de España Carlos V (esto dio estabilidad al castillo, ya que desde principio de siglo se habían sucedido nueve gobiernos diferentes de distintos países). Se reforzó la fortificación y a principios del siglo XVII se completaron las obras con fosos, que separaban completamente el castillo de la ciudad.

Con la llegada de Napoleón, en el año 1800 se ordenó su total demolición. Finalmente solo se destruyeron las torres laterales y los bastiones españoles. En el siglo XIX hubieron saqueos y muchos milaneses propusieron demolerlo para construir un barrio residencial. Sin embargo, prevaleció la cultura histórica y el arquitecto Luca Beltrami sometió el castillo a una gran reconstrucción, que tenía como objetivo devolverlo a las formas del señorío Sforza. La restauración finalizó en el año 1905, con la inauguración de la Torre Filarete, reconstruida según dibujos del siglo XVI.

En el año 2010 se llevaron a cabo las últimas labores de restauración y actualmente es el enclave utilizado para los Museos del Castello Sforzesco. El museo más importante del lugar es el Museo de Arte Antiguo, en el que se encuentra la famosa Piedad Rondanini, la última escultura en la que trabajó Miguel Ángel, y el manuscrito del Códice Trivulziano de Leonardo da Vinci. Asimismo otros museos son; la Pinacoteca, el Museo Egipcio, el Museo de Artes Decorativas o el Museo de Instrumentos Musicales.

La entrada al castillo es gratuita, pero la entrada a los museos no.

Precio de cada uno de los museos
  • General: 5€
  • Mayores de 65 y estudiantes: 3€
  • Menores de 25: Gratis
Horarios
  • Castillo:
    • Verano: De lunes a domingo: De 07:00h a 18:00h
    • Invierno: De lunes a domingo: De 07:00h a 19:00h
  • Museo:
    • De lunes a domingo: De 09:00h a 17:30h
Castello Sforzesco en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Castello Sforzesco

30. Duomo de Milán

No podía terminar este post de los 30 lugares qué ver en Milán de otra manera que con el lugar más bonito e impresionante de Milán, el Duomo de Milán. Al inicio he comentado que Milán es mucho más que el duomo y es cierto, pero eso no quita para que podamos decir que este monumento es una auténtica maravilla y que está a años luz del resto de la localidad.

A pesar de que se comenzó a construir en el año 1386, no se finalizó hasta el año 1965. Gran parte de la culpa de que haya tardado tanto en realizarse, es que es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo y de hecho en muchos rankings está posicionada como la segunda catedral gótica más grande del mundo y la iglesia más grande de Italia.

Historia Duomo de Milán

En el enclave en el que se encuentra hoy en día, anteriormente yacía la antigua Catedral de Santa Maria Maggiore. Se derrumbó el campanario y se decidió que la mejor opción era construir un nuevo templo católico, el Duomo de Milán.

Inicialmente se prepararon los cimientos para un edificio de tres naves, con capillas laterales cuadradas. Sin embargo, el proyecto estaba comenzando a ser tan ambicioso, que se optó por prescindir de las capillas y elevar a cinco el número de naves. A finales de siglo, en el año 1393, se realizó el primer capitel. Algo novedoso, ya que la presencia de capiteles sobre los pilares lo diferencia claramente del gótico más allá de los Alpes. Más tarde, en el año 1418 el Papa Martín V consagró el altar mayor y se celebró una gran ceremonia.

Poco a poco la iglesia iba evolucionando, pero quedaba uno de los apartados más importantes, la fachada. Pellegrino Tibaldi diseñó un proyecto en el año 1580 que iba a realizarse, pero Carlo Borromeo falleció en el año 1584 y, al ser la persona de mayor importancia que apoyaba la idea, el proyecto perdió fuerza y ganó importancia el de Martino Bassi. Poco a poco la realización de la fachada fue prosperando hasta que en el año 1805 Napoleón Bonaparte mandó a Giuseppe Zanoia que iniciara los trabajos para la finalización de la fachada, para la coronación de Napoleón como rey de Italia. Finalmente se completó en el año 1813 por Carlo Amati y se le siguieron añadiendo estatuas de tamaño humano a lo largo del siglo XIX.

Desde el siglos XIX se han realizado numerosos trabajos de restauración. Los primeros fueron cuando en el año 1866 se derribó el bajo campanario situado en la nave y se trasladaron las campanas a la cúpula. También, a lo largo del siglo XIX, se completaron los chapiteles y la decoración arquitectónica. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, la catedral resultó dañada durante los ataques aéreos.

Para terminar, en el año 1969, para evitar derrumbes (ya se habían desprendido trozos de mármol, incluso de gran tamaño), se cerró al tráfico la zona que rodea el Duomo y se redujo la velocidad de los trenes de la línea 1 del metro, que pasan por el subterráneo. Asimismo, la restauración estética de las torres se inició en el año 1981 y concluyó en el año 1986, con motivo del sexto centenario de su construcción. Las restauraciones hoy en día son constantes y es habitual encontrar el duomo con algún andamio.

Arquitectura Duomo de Milán

Pese a que en muchas ocasiones se dice que la Catedral de Milán tiene un estilo claramente gótico, lo cierto es que al haberse construido y reconstruido en tantos periodos del tiempo, no queda del todo claro. Por lo que, aunque claramente los estilos a los que más se asemeja es el gótico y el neogótico, lo cierto es que yo soy partidario de describir al Duomo de Milán como un templo religioso con estilo propio y en continua renovación.

Esta catedral, que tiene su altura máxima en 108 metros, cuenta con una de las fachadas más reconocidas e impresionantes a nivel mundial. De hecho, la fachada de 56 metros de altura máxima escenifica a la perfección la evolución del Duomo de Milán, puesto que en la misma podemos apreciar el Renacimiento tardío de Tibaldi, pasar por el Barroco de Francesco Maria Richini y llegar el neogótico napoleónico de Acquisti.

El Duomo de Milán es de planta de cruz latina, cuenta con cinco naves, 135 agujas y 3400 estatuas. De la misma manera, otro de los aspectos que más destaca es el tamaño de los pilares y la altura de la bóveda (45 metros), que impresiona nada más accedes al interior.

Terrazas del Duomo de Milán

Por último voy a hablaros de otra de las cosas que no os podéis perder ya no solo en el Duomo de Milán, sino en Milán, subir a las terrazas.

Se puede acceder tanto por escaleras (no es algo excesivamente duro), como por ascensor. Una vez arriba podréis obtener una de las mejores vistas de la ciudad. Una perspectiva casi 360º de la capital de Lombardía, que es una auténtica delicia y que recomiendo divisar al atardecer.

Tipos de entrada Duomo de Milán

Para acceder al Duomo existen diferentes tipos de entradas, dependiendo si además del Duomo quieres visitar otros puntos como los tejados o el museo, o incluso si para subir a los tejados lo quieres hacer por las escaleras o por ascensor:

  • ELEVADOR DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por ascensor, Museo, Baptisterio):
    • General: 22€
    • Reducida: 11€
  • ESCALERAS DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio):
    • General: 16€
    • Reducida: 8€
  • PASE DE CULTURA (Catedral, Área Arqueológica, Museo, Baptisterio):
    • General: 10€
    • Reducida: 5€
  • TECHOS – Acceso por ascensor (Tejados por ascensor):
    • General: 15€
    • Reducida: 7.5€
  • TECHOS – Acceso a pie (Tejados por escalera):
    • General: 13€
    • Reducida: 6,5€
  • DUOMO DE MILÁN + MUSEO DUOMO (Catedral + Museo):
    • General: 8€
    • Reducida: 4€
  • DUOMO + AMBROSIANA (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio y `Pinacoteca Ambrosiana):
    • General: 30€
    • Reducida: 20€

Las entradas se pueden comprar de manera online con un pequeño recargo, o mirando de frente a la catedral, en el lado derecho de la misma están las taquillas.

Si tenéis intención de acudir al interior y de subir a los tejados a continuación os dejo una guía con toda la información práctica para que no os perdáis nada.

Duomo de Milán en el post de los 30 mejores lugares que ver en Milán
Duomo de Milán

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