70 mejores lugares qué ver en Milán.

Índice de contenidos

Cuando uno piensa en Milán, piensa en el Duomo de Milán. Sin embargo, a través de este extenso artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán voy a mostraros que la capital de la región de Lombardía y la segunda ciudad más grande de Italia es muchísimo más.

Si 70 lugares os parecen excesivos, o no disponéis de un mayor número de días para poder visitar todos los lugares que aparecen en está lista, a continuación os dejo otros artículos en los que he ido quitando lugares de interés no tan imprescindibles. Decir también que en cada artículo se quitan 10 lugares que aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que continúan en los posts con menos lugares son las mismas. De igual manera, también hay otro artículo con más lugares por si disponéis de más tiempo.

70 lugares mejores qué ver en Milán
70 mejores lugares mejores qué ver en Milán

70 mejores lugares qué ver en Milán

1. Apple Piazza Liberty

Comenzamos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Apple Piazza Liberty.

Esta plaza es considerada por muchas personas la más bonita de Milán. No sé si lo será, pero por lo menos una de las más innovadoras sí que es. Antes de adentrarnos en el enclave hoy en día, comentaros que su nombre original, «Piazza Liberty», proviene del antiguo hotel de estilo Art Nouveau construido en el año 1905 en Corso Vittorio Emanuele II número 15 por los arquitectos Angelo Cattaneo y Giacomo Santamaria.

El hotel después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial en el año 1943 fue dañado y posteriormente demolido. Durante 50 años el enclave estuvo siendo utilizado como aparcamiento, hasta que en el año 2012 se decidió peatonalizar la zona y cerrarla al tráfico. Hoy en día en la plaza destacan una tienda Nespresso (en la planta baja del Palazzo della Reale Assicurazioni), la Torre Tirrena y sobre todo la tienda subterránea de Apple.

Este complejo diseñado por el famoso arquitecto Norman Foster, junto con su estudio de arquitectura Norman Foster + Partners fue inaugurado en el año 2018. La construcción consta de una estructura de cristal y con forma de paralelepípedo de 8 metros de altura rodeada por una fuente con 56 chorros de agua, que esconde en su interior una escalera que sirve de entrada a la propia tienda.

Apple Piazza Liberty en el post de los 70 lugares mejores qué ver en Milán
Apple Piazza Liberty

2. Navigli Darsena

El primero de los lugares qué ver en el barrio de Navigli es el Navigli Darsena.

En la actualidad es un enclave utilizado por muchos jóvenes, y no tan jóvenes, para sentarse en una de sus orillas por la tarde y ver el atardecer tomando algo. Sin embargo, esta cuenca de agua artificial se utilizaba para el amarre y almacenamiento de los barcos, que navegaban por los canales milaneses.

Historia Navigli Darsena

La Darsena se encuentra en la zona donde anteriormente existía el pequeño Lago de Sant’Eustorgio, una cuenca de agua artificial construida en la época medieval (seguramente antes del año 1211), que se encontraba aproximadamente entre la basílica del mismo nombre y las casetas de peaje de la Piazza XXIV Maggio, cerca de la actual Porta Ticinese.

Al igual que la Dársena, el pequeño Lago de Sant’Eustorgio estaba conectado al foso de las murallas españolas de Milán, recibía las aguas del Naviglio Grande y tenía como emisario el Cavo Ticinello, que aún hoy es el desbordamiento de la Dársena.

La construcción de la Darsena se finalizó en el año 1603 y se apoyaba en las murallas españolas de Milán, construidas entre los años 1548 y 1562 para sustituir las murallas medievales de Milán. En sus inicios, además de recibir aguas del Naviglio Grande, también recibía aguas del Olona. Hoy en día, el Olona ya no abastece a la Darsena, pero en cambio se construyó el Naviglio Pavese en el año 1819 y ha sido la salida principal de la Darsena desde entonces.

Con la transformación del Lago de Sant’Eustorgio en la Darsena la importancia del entorno creció significativamente y se convirtió en uno de los puntos de referencia para los milaneses. El tráfico fluvial aumentó siglo tras siglo y a mediados del siglo XIX entraban y salían de la Dársena más de ocho mil buques al año.

La suerte de la Darsena continuó durante el siglo XX, cuando las orillas del Navigli se industrializaron y las fábricas que surgieron cerca de ellas se abastecieron de materias primas y enviaron sus productos a través de las vías navegables lombardas, de las cuales la Darsena representaba el puerto de atraque más importante. Eso provocó que a principios del siglo XX la Darsena se convirtiera en el tercer puerto italiano de tránsito de mercancías.

Sin embargo, con el paso de las décadas, el tráfico fluvial en los Navigli milaneses disminuyó notablemente por la progresiva construcción de la red de carreteras italiana y la contaminación del Olona. Eso provocó que el último barco de transportes de mercancías que entró a la Darsena lo hiciera en el año 1979.

En el año 2004 se cedieron los terrenos para realizar un parking subterráneo, pero los trabajos se tuvieron que parar porque se encontraron cimientos de las murallas españolas de Milán. Tras años de disputas judiciales y políticas, en el año 2015 se renovó la Dársena para la Expo 2015.

Como datos estadísticos, deciros que en la actualidad la Dársena mide 750 metros de largo y 25 metros de ancho; tiene una superficie de 17.500 metros cuadrados y un fondo de un metro y medio.

3. Porta Nuova en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

Proseguimos este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Porta Nuova.

La Porta Nuova es una de las es una de las seis puertas principales de Milán, construida a lo largo de los baluartes españoles, hoy demolidos. La puerta española fue derribada durante la época napoleónica, cuando se inició un proyecto para reconvertir las puertas principales de los baluartes a una función aduanera y ornamental, dado que su función militar ya no tenía sentido.

La puerta actual, todavía presente en el mismo lugar que la anterior puerta española demolida, fue construida según un diseño del arquitecto Giuseppe Zanoia entre los años 1810 y 1813. En el momento de la construcción de esta nueva puerta se esperaba que la ciudad se expandiera hacia el exterior. No obstante, este desarrollo no pudo suceder en los años siguientes, puesto que la carretera quedó bloqueada por la construcción de la estación de tren Porta Nuova. En la actualidad, el edificio principal de la estación se ha transformado en el hotel de lujo Maison Moschino.

Para terminar deciros que en el año 2002 la puerta se restauró notablemente.

Porta Nuova  en el post de los 70 lugares mejores qué ver en Milán
Porta Nuova

4. Chiesa Parrocchiale di San Gioachimo

El siguiente lugar que debe aparecer en este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán es la Chiesa Parrocchiale di San Gioachimo.

Este templo religioso fue construido en el año 1885, muy cerca de la entonces nueva estación central de Milán de 1864, en una zona recientemente urbanizada y en desarrollo. La estación se desmanteló en el año 1931, pero las vías permanecieron activas, ya que se convirtieron en la Estación Porta Nuova.

Adentrándonos de nuevo en la iglesia, deciros que fue realizada por el arquitecto Enrico Terzaghi en el estilo neorrenacentista sobre una planta central cuadrada desarrollada en forma de cruz griega.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • Mañanas: De 07:15h a 11:00h 
    • Tardes: De 15:30 a 18:40h
  • Sábados:
    • Mañanas: De 08:00 a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 19:00h
  • Domingos y festivos:
    • Mañanas: De 08:00 a 11:30h
    • Tardes: De 16:30h a 19:50h
Chiesa Parrocchiale di San Gioachimo  en el post de los 70 lugares mejores qué ver en Milán
Chiesa Parrocchiale di San Gioachimo

5. Chiesa di Santa Maria alla Fontana

Otra de las iglesias que más me sorprendieron fue la Chiesa di Santa Maria alla Fontana.

Esta iglesia, que es la más importante del barrio de Isola, fue atribuida durante mucho tiempo a Leonardo da Vinci (también a Bramante y Cristoforo Solari por la presencia de elementos arquitectónicos inspirados en monumentos clásicos). No obstante, en el año 1982 el archivista Grazioso Sironi encontró y publicó un contrato fechado el 17 de marzo de 1508 en el que aparece el arquitecto Giovanni Antonio Amadeo como verdadero diseñador y ejecutor.

No obstante, lo que se puede ver en la actualidad es el resultado de la transformación que sufrió en el año 1922. Cuando los arquitectos Griffini y Mezzanotte realizaron una gran reconstrucción, sobre todo en la fachada.

Horario

  • Todos los días: De 08:00h a 19:00h

Precio

  • Entrada Gratuita
Chiesa di Santa Maria alla Fontana
Chiesa di Santa Maria alla Fontana

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

6. Basílica di San Babila en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

La Basílica di San Babila es otro de los templos religioso que no puede no estar en este artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

A pesar de que no se conoce la fecha exacta de construcción, los historiadores del arte y la arquitectura lombardos creen que se realizó en el siglo IX. A lo largo de los siglos, la Basílica de San Babila fue objeto de diversos cambios arquitectónicos, como la renovación de la fachada en la época barroca.

El templo carecía de la popularidad que sí tenían otros de los alrededores y estaba en un estado bastante deplorable, así que en el el año 1826 algunos dirigentes sugirieron que lo mejor era demolerlo. Sin embargo, estos proyectos no se materializaron y eso provocó que entre los años 1881 y 1890 el arquitecto Paolo Cesa Bianchi completara una fuerte restauración de la basílica, devolviéndola a sus formas originales.

Se construyó una nueva la fachada neorrománica, que fue terminada en el año 1905 por el arquitecto Cesare Nava. Asimismo, el campanario, que se derrumbó en el año 1575, fue reconstruido en el año 1821 en estilo barroco y revestido en estilo neorrománico en el año 1927. No obstante, los bombardeos aéreos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, provocaron una mayor destrucción, que provocó que se tuviera que restaurar el templo notablemente y quedara poco de la estructura original.

Horarios
  • De lunes a sábados:
    • Mañanas: De 07:30h a 12:00h
    • Tardes: De 15:30h a 19:00h
  • Domingos:
    • Mañanas: De 08:30h a 13:15h
    • Tardes: De 16:00h a 19:30h
Basilica di San Babila  en el post de los 70 lugares mejores qué ver en Milán
Basilica di San Babila

7. Galleria del Corso

Muy cerca de la Basílica se encuentra la Galleria del Corso.

La Galleria del Corso es una de las cinco galerías construidas en Milán en el periodo de entreguerras (1919 – 1939). Concretamente la construcción se inició en el año 1923 y se finalizó en el año 1926. Por su interior han pasado numerosos cines y teatros, pero en la actualidad no queda ninguno. De hecho, poco queda de esos primero años, puesto que en el año 2011 se realizó una profunda restauración, que ha provocado que en su interior hoy en día haya un hotel y un centro comercial.

La galería cuenta con una altura de 8 plantas y 85 metros de largo. Para terminar deciros que algunos de los aspectos más destacables son los suelos de mármol decorados con mosaicos venecianos y el tragaluz de hierro.

Galleria del Corso
Galleria del Corso

8. Piazza Cesare Beccaria

Seguimos este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Piazza Cesare Beccaria.

Esta céntrica plaza es un lugar ideal para evadirse del ajetreo de la segunda ciudad más grande de Italia. En la misma, uno de los elementos más destacables es la estatua que da nombre a la plaza, el Monumento a Cesare Beccaria.

La escultura fue inaugurada en el año 1871 y está dedicada a Cesare Beccaria, que fue un jurista, filósofo, economista y literato italiano, que ha pasado a la historia como de los máximos exponentes de la Ilustración italiana.

Muy cerca del enclave está situado el Walk of Fame Milano y el edificio más destacable de la plaza es el Palazzo del Capitano di Giustizia.

Piazza Cesare Beccaria
Piazza Cesare Beccaria

9. Chiesa di San Gottardo in Corte en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

La Chiesa di San Gottardo in Corte es uno de los templos religiosos que no os podéis perder en el centro de Milán.

Esta iglesia está en el interior del complejo del Palacio Real de Milán y está incluido en el recorrido del Museo del Duomo di Milano. Fue construida entre los años 1330 y 1336 y a lo largo de los siglos ha sufrido modificaciones, pero su estado reciente no era el mejor, hasta que en el año 2015 se realizó una restauración, que hizo que el templo volviera a florecer.

En su apariencia actual, la iglesia mantiene las antiguas estructuras del siglo XIV, pero también es cierto que entre los años 1771 y 1775 la iglesia perdió la fachada y el atrio porque se tuvo que colocar la gran escalera del palacio contra la iglesia. Sin lugar a dudas lo más destacable del exterior es la torre del campanario, en la que se situó el primer reloj público de la ciudad. Para terminar comentaros que el interior de la iglesia es de estilo neoclásico, resultado de intervenciones de finales del siglo XVIII .

Chiesa di San Gottardo in Corte
Chiesa di San Gottardo in Corte

10. Archi di Porta Nuova

Esta puerta que es, junto con la Porta Ticinese Medievale, el único vestigio de las antiguas murallas milanesas del siglo XI sufrió algunas modificaciones durante los siglos XIX y XX, como la ampliación de los pasos peatonales a los lados del doble arco medieval.

La puerta corrió el riesgo de ser demolida después de que el Ayuntamiento de Milán, en el año 1869, convocara una discusión sobre la demolición o el mantenimiento de los arcos. Finalmente la demolición no fue aprobada por la firme oposición de gran parte del mundo cultural milanés de la época.

Por último deciros que en la cara interior de la puerta se han insertado unas lápidas de época romana con fines decorativos, cuya ubicación original se desconoce.

Archi di Porta Nuova
Archi di Porta Nuova

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

11. Fondazione Giangiacomo Feltrinelli

Continuamos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Fondazione Giangiacomo Feltrinelli.

Este moderno edificio fue construido entre los años 2008 y 2013 por los arquitectos Herzog & de Meuron (ganadores del Premio Pritzker en 2001). No obstante, la construcción de cinco plantas de forma piramidal no fue inaugurada hasta el año 2016. El edificio mide 188 metros de largo y 32 metros de ancho. Asimismo, hay que destacar que cuenta 1224 ventanas y que está construido en un estilo arquitectónico contemporáneo.

En el interior podréis encontrar exposiciones culturales, ya que la Fondazione Giangiacomo Feltrinelli se ocupa de la investigación social e historiográfica, así como de la organización cultural a nivel internacional. Su objetivo es promover el estudio de las disciplinas históricas, políticas y socioeconómicas modernas y contemporáneas, con conocimientos sobre la historia y el desarrollo del socialismo y los movimientos obreros.

Fondazione Giangiacomo Feltrinelli en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Fondazione Giangiacomo Feltrinelli

12. Casa Galimberti

Uno de los lugares que más me sorprendieron de la capital de la región de Lombardía fue la Casa Galimberti.

Este fotogénico edificio diseñado por el arquitecto Giovanni Battista Bossi entre los años 1903 y 1905 está considerado una de las construcciones más brillantes del Liberty (un estilo con influencias del Art Nouveau floral francés, el modernismo español y el Jugendstil y el eclecticismo alemanes), gracias al revestimiento de gran parte de la fachada exterior con cerámica labrada, azulejos, hierro forjado y dibujos florales en cemento.

Este edificio fue mandado a construir por los hermanos Galimberti, que también mandaron construir en los mismos años la Casa Campanini (otro de los mejores ejemplos del Liberty).

El estado poco a poco iba siendo peor, así que en el año 2018 se optó por hacer una profunda restauración, que ha dejado la fallada tal y como la podemos observar hoy en día.

Casa Galimberti  en el post de los 60 lugares mejores qué ver en Milán
Casa Galimberti

13. Naviglio Pavese en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

El Naviglio Pavese es uno de los puntos más recomendables de visitar en el barrio de Navigli.

El Naviglio Pavese es un canal navegable artificial, que tiene 33 km y que fluye de Milán a Pavía. Como todos los demás canales de Milán, combinaba su función de riego (que aún desempeña hoy) con la de vía fluvial. Fue excavado a partir del año 1812, bajo el Reino Napoleónico de Italia y, tras diversos acontecimientos, inaugurado en el año 1819, bajo el Reino Austriaco de Lombardía – Véneto (aun que se cree que la idea de llevarlo a cabo llevaba estando presente desde el año 1359).

Hasta aproximadamente mediados del siglo XX se utilizó ampliamente para la navegación mercante, aunque la construcción del tranvía de vapor Milán – Binasco – Pavia, reducía bastante el tráfico. Finalmente, se cerró la navegación del canal en la década de 1960. Esto parece que puede cambiar pronto, puesto que se han iniciado trabajos para restaurarlo para que se pueda navegar totalmente.

Este canal es alto menos estético que el principal, pero en el mismo encontraréis numerosos restaurantes y lugares para tomar algo. Además, suele ser el epicentro de la vida nocturna más juvenil.

14. Museo del Risorgimento

Uno de los museos gratuitos que considero que más merecen la pena de la ciudad es el Museo del Risorgimento.

Este museo creado en el año 1886 muestra el periodo de la historia italiana que va desde el año 1796 (el primer descenso a Italia de Napoleón Bonaparte) al 1870 (la toma de Roma ).

El museo surgió de un núcleo de hallazgos y documentos que fueron recogidos en Milán y sus alrededores para la Exposición General Italiana de Turín en 1884. Tras la exposición, los recuerdos regresaron a Milán y fueron trasladados a la sala de los jardines públicos de Porta Venezia, dónde estuvieron desde el año 1846 hasta el año 1896, cuando se movieron al Castillo Sforzesco. Posteriormente, en el año 1943, debido a los bombardeos que afectaron al castillo, el museo fue trasladado temporalmente a la planta baja de la Casa Manzoni. Finalmente, en el año 1950, el espacio expositivo se instaló dentro del Palazzo Moriggia, su sede actual.

La colección del museo contiene obras de arte, reliquias, pinturas, grabados, armas y objetos que recuerdan la época napoleónica, las guerras de independencia, los Cinco Días de Milán y la epopeya de Garibaldi.

Entrada
  • Gratuita
Horarios
  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h
Museo del Risorgimento
Museo del Risorgimento

15. Via Torino

Una de las calles comerciales de mayor importancia de la capital de la región de Lombardía es la Via Torino.

Esta vía es una de las más transitadas de la ciudad, ya que es la encargada de unir la Piazza Duomo con la Corso di Porta Ticinese, que es la que une el centro de Milán con el barrio de Navigli. Al ser una de las calles más antiguas de Milán, desde el inicio ha tenido cierta tradición comercial. Hasta el año 1859 no tomó su nombre actual y hoy en día encontraréis tiendas de algunas de las marcas más conocidas, sobre todo entre el público más juvenil.

Para acabar comentaros que, además de las tiendas, podréis encontraros a lo largo de la calle diversos templos religiosos de interés como: la Chiesa di Santa Maria presso San Satiro, la Iglesia de San Giorgio al Palazzo, el Tempio Civico di San Sebastiano…

Via Torino en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Via Torino

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

16. Iglesia de San Giorgio al Palazzo en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

Seguimos este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Iglesia de San Giorgio al Palazzo.

La primera iglesia que se construyó en este enclave data del año 750. Más tarde, en el siglo XII, se construyó una iglesia más grande, pero no queda mucho de esa época, ya que en el siglo XVI y durante los tres siglos siguientes, el edificio se vio afectado por una serie de intervenciones que modificaron fuertemente su aspecto original.

Algunos de las creaciones que se hicieron durante estos tres siglos fueron:

  • Las capillas laterales se construyeron en el siglo XVI, la más destacable la Capilla de la Pasión, pintada al fresco en el año 1516 por Bernardino Luini
  • El templo fue renovado en el año 1623 en estilo barroco diseñado por Francesco Maria Richini
  • En el año 1774 se construyó la nueva fachada según un diseño de Francesco Croce
  • Entre los años 1800 y 1821 Luigi Cagnola supervisó la restauración radical del interior de la iglesia
  • En el año 1899 se completaron el campanario y la cúpula neoclásicos diseñados por Alfonso Parrocchetti
Horarios
  • De lunes a sábados:
    • Mañanas: De 07:00h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 18:00h
  • Domingos:
    • Mañanas: De 09:00h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 18:00h
Iglesia de San Giorgio al Palazzo en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Iglesia de San Giorgio al Palazzo

17. Unipol Tower

La Unipol Tower es un rascacielos que se llevó a cabo entre los años 2019 y 2023. La torre consta de 23 plantas sobre rasante y 3 plantas subterráneas, una superficie total de 33.000 m² y una altura total de 126 metros.

El arquitecto encargado del diseño fue Mario Cucinella y el rascacielos cuenta con un revestimiento en forma de X, similar a un nido. Además, el edificio fue diseñado para maximizar la eficiencia energética gracias a la presencia, a lo largo de los muros exteriores, de una doble cavidad que mitiga el calor del verano y aísla del frío del invierno. Por último deciros que a nivel estético es un edificio fascinante, que combina a la perfección con la Torre Unicredit.

Es el 14º edificio más alto de Italia y el 9º de Milán.

Unipol Tower
Unipol Tower

18. Arco di Porta Ticinese

Seguimos este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con el Arco di Porta Ticinese.

La Porta Ticinese, también llamada Porta Marengo en la época napoleónica, es una de las seis puertas principales de Milán que fue construida a lo largo de los baluartes españoles, hoy demolidos. La construcción que se puede observar hoy en día fue diseñada por Luigi Cagnola en estilo neoclásico y fue construida entre los años 1802 y 1814.

En la actualidad, si nos adentramos por la Corso di Porta Ticinese hacia el centro, nos encontraremos con la puerta medieval del mismo nombre.

Arco di Porta Ticinese en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Arco di Porta Ticinese

19. Piazza della Scala en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

La Piazza della Scala es uno de los enclaves por los que pasaréis sí o sí durante vuestra estancia en la ciudad.

A pesar de lo que se pueda pensar, lo cierto es que la Piazza della Scala es una incorporación relativamente reciente, ya que la plaza fue creada en el año 1858 cuando se demolieron varios edificios que se encontraban enfrente del famosísimo Teatro alla Scala. Con la demolición de estos edificios, la perspectiva del Teatro alla Scala cambió completamente, puesto que pasó de ser un edificio situado en una calle estrecha y que solo se podía ver si pasabas por delante, a convertirse en un conjunto arquitectónico, cuya fachada dominaba la nueva plaza.

Para terminar comentaros que desde la plaza se puede acceder a la impresionante Galería Vittorio Emanuele II y que en la misma se encuentra el Monumento a Leonardo da Vinci, obra del escultor Pietro Magni e inaugurado en el año 1872 con motivo de la Segunda Exposición Nacional de Bellas Artes.

Piazza della Scala
Piazza della Scala

20. Corso Vittorio Emanuele II

La Corso Vittorio Emanuele II es una de las calles que sí o sí recorreréis en la capital de la región de Lombardía.

Esta calle que conecta la Piazza Duomo con la Piazza San Babila es una de las más populares del centro de Milán. Hoy en día es una vía peatonal, que cuenta con numerosos comercios. Sin embargo, la vía tiene orígenes muy antiguos, ya que en época romana era la arteria que conducía hacia el noreste, posteriormente tomó el nombre de Carril dei Servi (siglos XVII y XVIII) y fue el primer tramo de la calle que conectaba Piazza Duomo a la Porta Venezia.

Posteriormente, la antigua Calle Servi fue regularizada y ampliada en los años veinte y treinta del siglo XIX. Lo que provocó que las antiguas casas de origen medieval fueran sustituidas por edificios más de estilo neoclásico. Además en la década de 1830 se comenzó a construir la Basílica de San Carlo al Corso.

Después de las obras, la calle tomó el nombre de Corso Francesco, en honor del emperador y rey ​​de Lombardía – Véneto. No obstante, con la unificación de Italia, pasó a tener su nombre actual, Corso Vittorio Emanuele II. Durante la Segunda Guerra Mundial los edificios fueron bombardeados y tuvieron que ser reconstruidos con notables modificaciones.

Fue la primera calle de Milán que fue peatonalizada, a mediados de la década de 1980. En esos mismos años perdió la gran concentración de cines, que la caracterizaba, y muchos de ellos han sido sustituidos por tiendas de grandes marcas de moda.

Corso Vittorio Emanuele II
Corso Vittorio Emanuele II

21. Chiesa del Carmine

Continuamos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la que es la iglesia más importante del barrio de Brera, la Chiesa del Carmine.

Pese a que en el enclave anteriormente yacían otros templos religiosos, la iglesia actual fue construida entre 1400 y 1446. Una vez terminada, la bóveda de la iglesia se derrumbó y los trabajos de restauración comenzaron sólo tres años después. A mediados del siglo XV, la iglesia se convirtió en un destino favorito para los entierros aristocráticos y en el siglo XVII, el presbiterio se reformó en estilo barroco. Asimismo la fachada actual se completó en 1880.

La fachada actual es de estilo neogótico y es obra de Carlo Maciachini, famoso por haber diseñado el Cementerio Monumental de Milán. Asimismo, hay que destacar que sobre el portal central, decorado con un luneto de mosaico con la Virgen entronizada entre San Simone Stock y un ángel, se encuentra el gran rosetón decorado con un rayo ricamente esculpido. El interior de la iglesia es de planta de cruz latina, con el pedestal dividido en tres naves cubiertas con bóveda de crucería.

Chiesa del Carmine
Chiesa del Carmine

22. Torre Diamante

Uno de los rascacielos que más ha llamado la atención en los últimos tiempos en la capital de Lombardía es la Torre Diamante.

Con una altura de 140 metros es en la actualidad el séptimo edificio más alto de Milán y el noveno de Italia. De la misma manera, este edificio que tiene una estructura multifacética, que recuerda la forma de un diamante, es el edificio de acero más alto de Italia.

Fue diseñado por arquitecto ítaloestadounidense Lee Polisano, miembro del estudio de arquitectura Kohn Pedersen Fox, y la construcción se llevo a cabo entre los años 2010 y 2012. Además de la torre principal, el complejo está formado por algunas construcciones de menor altura, llamadas Diamantini (pequeños diamantes), que funcionan como continuidad del rascacielos, formando un complejo empresarial. Para terminar comentaros que desde el año 2016, el principal propietario es el banco BNP Paribas.

Torre Diamante en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Torre Diamante

23. Colonne di San Lorenzo en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán

Otro de los lugares que no puede faltar en este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán es la Colonne di San Lorenzo.

Las Columnas de San Lorenzo son un antiguo edificio de la época tardorromana, que se encuentran enfrente de la Basílica de San Lorenzo y que son uno de los pocos restos que quedan de la Milán Imperial.

Se trata de dieciséis columnas de mármol de Musso que cuentan con una altura de 7 metros y medio y que contienen capiteles corintios. Las columnas fueron transportadas a su ubicación actual para completar la construcción de la Basílica de San Lorenzo. Los capiteles, en cambio, proceden de otras construcciones. De hecho se puede apreciar como son diferentes en estilo y tamaño.

El conjunto que hoy podemos contemplar fue construido en la Edad Media, entre los siglos XI y XII. Sin embargo, hasta el año 1935 la actual plaza que se levanta entre las Columnas y la Basílica de San Lorenzo, estaba llena de edificios. Se decidió echar abajo las construcciones para aportar mayor amplitud y monumentalidad a la basílica. Posteriormente pasó por la plaza una línea del tranvía, pero se trasladó.

Para terminar deciros que hoy en día es un lugar muy popular entre milaneses para sentarse y tomar algo. Por lo que es otro de los enclaves con más ambiente de la ciudad.

Colonne di San Lorenzo en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Colonne di San Lorenzo

24. Iglesia de San Alessandro in Zebedia

Proseguimos este post de los 70 mejores lugares que ver en Milán con la Iglesia de San Alessandro in Zebedia.

Esta iglesia construida entre los años 1601 y el 1658 es uno de los mejores ejemplos del barroco lombardo temprano. En este mismo enclave estuvo ubicada la Prisión de Zebedeo entre el siglo IX y el siglo XIII. Además, también estaba en pie una Antigua iglesia de Sant’Alessandro, que se cree que se comenzó a construir en el siglo V.

Adentrándonos en la arquitectura del templo, hay que destacar que la fachada está decorada con bajorrelieves y está flanqueada por dos campanarios. De la misma manera, la iglesia consta de un edificio principal de planta de cruz griega con cúpula central y un presbiterio independiente, que también tiene cúpula. En el interior se pueden observar obras barrocas, que hacen de esta iglesia una galería de arte lombardo de los siglos XVI al XVIII, en la que destacan las pinturas de Camillo Procaccini y Daniele Crespi.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • Mañanas: De 07:00h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 19:00h
  • Sábados y domingos:
    • Mañanas: De 09:30h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 19:00h
Iglesia de San Alessandro in Zebedia en el post de los 60 mejores lugares qué ver en Milán
Iglesia de San Alessandro in Zebedia

25. Torre Libeskind

El siguiente lugar que debe aparecer en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán es la Torre Libeskind.

La Torre Libeskind es uno de los tres rascacielos que conforman la impresionante imagen del barrio de City Life de Milán y, con 175 metros de altura, es el cuarto edificio más alto de la ciudad, el quinto del país y el 46º de la Unión Europea.

Es el más bajo de los tres que se encuentran en el barrio y su diseñador fue el arquitecto americano Daniel Libeskind. Las obras tardaron en completarse 5 años; desde 2015 hasta 2020. De la misma manera, conviene apreciar que el edificio de 28 plantas cuenta con una forma curva. Por último, deciros que la fachada está hecha de vidrio sostenible y de última generación.

Torre Libeskind
Torre Libeskind

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

26. Corso Buenos Aires en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Si tenéis intención de ir de compras por Milán, una de las calles que no podéis perderos es Corso Buenos Aires.

Esta calle de 1,6Km de longitud cuenta con más de 350 tiendas y, al ser uno de los paseos comerciales más largos de Europa, para muchos es la Quinta Avenida de Nueva York europea.

A pesar de que la calle ya existía previamente, no se empezó a denominar como Corso Buenos Aires hasta el año 1906. La decisión fue tomada por el alcalde Ettore Ponti para promover una imagen internacional de la ciudad, ya que se celebró en Milán la Exposición Universal de 1906. Anteriormente, en el siglo XIX, la calle era muy transitada para los que realizaban el trayecto de Milán y Monza. Eso continuó siendo así hasta la construcción de Viale Zara y Viale Fulvio Testi, que tuvo lugar en la década de 1910.

Hoy en día se pueden observar numerosas fachadas del siglo XIX y XX. Asimismo, aunque es complicado encontrar esta calle sin gente, la época de mayor ajetreo es en Navidad, ya que, además de la gente que acude por las compras navideñas, suele ser una de las calles más decoradas de Milán.

Para terminar deciros que Corso Buenos Aires solía ser conocido por las numerosas tiendas locales, que vendían productos tradicionales milaneses; sin embargo, estos han sido reemplazados en su mayoría por tiendas de moda modernas. De la misma manera, algunos de los edificios antiguos fueron reemplazados por modernos bloques de viviendas de considerable altura.

Corso Buenos Aires
Corso Buenos Aires

27. Piazza Gae Aulenti

Proseguimos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Piazza Gae Aulenti.

Esta moderna plaza, que está ubicada en los pies de la Torre Unicredit, fue inaugurada en el año 2012 y una de sus principales características es que está elevada 6 metros sobre el nivel de la Via Vincenzo Capelli.

El enclave es de forma circular y cuenta con un diámetro de 100 metros. Fue obra del arquitecto italiano Gae Aulenti y desde la misma se puede obtener una perspectiva casi conjunta de algunos de los edificios más contemporáneos de la capital de la región de Lombardía. Por lo que se dice que es uno de los símbolos de la Milán moderna.

Otro de los aspectos más destacables es la fuente central y por momentos incluso parece que te encuentres en una plaza de un centro comercial, por los comercios que yacen en la misma. Por último hay que destacar que está situada al lado de la Milano Porta Garibaldi y que es un lugar ideal para los amantes a la fotografía urbana.

Piazza Gae Aulenti
Piazza Gae Aulenti

28. Basílica de Sant’Eustorgio

Seguimos este artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Basílica de Sant’Eustorgio.

Esta basílica fue fundada alrededor del año 344, en el período en el que la ciudad romana de Mediolanum (la actual Milán) era la capital del Imperio Romano Occidental (entre los años 286 al 402). Por lo que es una de las iglesias más antiguas de Milán.

Posteriormente la iglesia fue reconstruida en estilo románico. Asimismo, las renovaciones no pararon de suceder a lo largo de toda la historia y una de las más destacables fue cuando se hizo una restauración en estilo neorrománico de la fachada en el año 1865.

Para terminar deciros que la leyenda dice que San Eustorgio recibió directamente del emperador Constante I un enorme sarcófago de piedra que contenía las reliquias de los Magos. Las reliquias, que fueron robadas durante el saqueo de las tropas de Federico Barbarroja en el año 1162 y fueron llevadas a la Catedral de Colonia, fueron devueltas en parte en el año 1904 y se conservaron en el santuario colocado sobre el altar de la capilla de los Magos.

Horarios
  • Todos los días:
    • Mañanas: De 07:45h a 12:00h
    • Tardes: De 15:30h a 18:30h
Basílica de Sant'Eustorgio
Basílica de Sant’Eustorgio

29. Torre Pirelli en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

La Torre Pirelli es otro de los lugares que no podían no estar en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

Este edificio construido entre los años 1956 y 1960 cuenta con 127 metros de altura y en el momento de su construcción fue el edificio más alto de Italia, hasta que fue superado por la Torre Telecom Italia en Nápoles en el año 1995. Asimismo, también fue el edificio más alto de la Unión Europea, hasta que fue superado por la Tour du Midi en Bruselas en el año 1966.

Otros datos estadísticos a destacar es que cuando fue terminado era el rascacielos de hormigón armado más alto de Europa y el tercero en el mundo. De la misma manera, hoy en día sigue siendo el 12º edificio más alto de Italia (empatado con el 11º).

Aquí sucedió uno de los hechos que más han trascendido en la historia reciente de Milán. El 18 de abril de 2002, un avión turístico pilotado por el ítalo – suizo Luigi Fasulo, de 67 años, se estrelló contra el piso 26 del edificio tras algunos errores del piloto y fallos técnicos, dañando gravemente la estructura exterior y destruyendo dos pisos. La colisión causó tres víctimas: el piloto y dos mujeres, Anna Maria Rapetti y Alessandra Santonocito, empleadas de la Región de Lombardía. Hoy en día, el piso 26 alberga el «Lugar del Recuerdo», dedicado a las víctimas. Además, eso provocó que el edificio sufriera una profunda renovación en el año 2005.

Torre Pirelli
Torre Pirelli

30. Naviglio Grande

El Naviglio Grande es sin lugar a dudas el lugar más espectacular qué ver en el barrio de Navigli.

Este canal construido parcialmente entre los años 1177 y 1179 fue el primer y mayor canal de Europa, ya que logró conectar Milán con el Lago Maggiore y Suiza. Históricamente es el más importante de los canales milaneses y el más largo, ya que su longitud total es de 49,9 Km.

Sus aguas provienen del Río Ticino, pero en un inicio el canal no era navegable y su única función era regar los campos de los alrededores. No obstante, desde el año 1272 sí que comenzó a ser navegable y eso cambió la dinámica de la zona.

La importancia del Duomo de Milán en el Naviglio Grande

El 15 de marzo de 1386, el arzobispo de Milán Antonio da Saluzzo colocó la primera piedra de la nueva catedral de la ciudad; debería haber sido un gran edificio de ladrillo típico del gótico lombardo. Sin embargo, al año siguiente, Gian Galeazzo Visconti, que quería un magnífico monumento para su capital, acordó con el arzobispo una construcción de mármol, siguiendo la estela de las grandes catedrales europeas de la época. Por este motivo puso a disposición de la Fabbrica del Duomo las canteras de Candoglia, así como el derecho a extraer piedras dondequiera que se encontraran, y en el año 1388 el derecho a transportarlas sin peaje.

Eso provocó que la importancia del canal creciera exponencialmente, ya que Candoglia está en Toce, en la orilla derecha del Lago Maggiore y el mármol llegará a Milán por agua pasando del lago al Ticino y luego al Naviglio Grande hasta el pequeño lago de Sant’Eustorgio.

Naviglio Grande hoy en día

El canal evolucionó ligeramente a lo largo de los siglos. No obstante, el verdadero cambio sucedió a principios del siglo XIX, cuando se hizo necesaria una nueva modificación para aumentar aún más el caudal del Naviglio Grande en vista de la apertura completa del Naviglio Pavese. Más tarde, en el año 1943 el tramo inicial del canal, de Tornavento a Turbigo, dejó de estar activo (por él circulan unos pocos centímetros de agua) y fue sustituido por el Canal Industrial, que alimenta tres centrales hidroeléctricas.

Hasta el año 1979 siguió teniendo un uso comercial importante, pero las orillas del canal no soportaban las olas de los barcos y el canal pasó a tener una única función, regar los campos. Tras unos años de ligero abandono, el gobierno de la Región de Lombardía decidió recuperar numerosos edificios históricos para hacer que la zona volviera a tener interés. A eso hay que añadirle que en el año 2003 se crearon barcos turísticos para recorrer los canales. Por lo que, sumado a otras renovaciones más recientes, eso ha provocado que hoy en día sea una de las zonas más animadas de la ciudad. Concretamente en el Naviglio Grande encontraréis numerosos restaurantes y bares en los que comer, tomar algo y disfrutar de la vida nocturna de Milán en su máximo esplendor.

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

31. San Bernardino alle Ossa

Continuamos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con una de las iglesias más famosas de la ciudad, San Bernardino alle Ossa.

Los orígenes del complejo de San Bernardino se remontan al año 1127, cuando el ciudadano milanés Gottifredo de Busseri fundó el Hospital de San Barnaba destinado a la cura de leprosos. Poco después, en el año 1210 se construyó una sala para albergar los huesos que ya no cabían en el cementerio (lo que hoy en día es el osario).

Junto a esta sala se edificó en el año 1269 una pequeña iglesia. Sin embargo, tanto la iglesia como el osario tuvieron que ser reconstruidos tras el colapso del campanario de la próxima Iglesia de Santo Stefano Maggiore en el año 1642. Asimismo, diez años más tarde, en el 1652, se cerró el hospital y el cementerio. Por lo que se exhumaron los restos para completar la decoración del osario.

Ante la necesidad de erigir un templo mayor para albergar a los fieles que se acercaban en gran número a la capilla del osario, en el año 1750 los arquitectos Andrea Biffi y Carlo Giuseppe Merlo construyeron una gran iglesia en estilo rococó y barroco. No obstante, la fachada de aspecto más parecido a un edificio civil que a uno religioso, no fue finalizada hasta el año 1776.

Osario

Adentrándonos un poco más en el principal atractivo del lugar, deciros que se encuentra a la izquierda de la entrada principal de la iglesia y que, tras un breve pasillo, os encontraréis por una sala llena de huesos, que cuenta con una bóveda pintada al fresco en el año 1695 por Sebastiano Ricci.

Muchos han planteado la hipótesis de que estos huesos corresponden a los numerosos mártires cristianos asesinados por los herejes arrianos en la época de San Ambrosio, pero la teoría no parece sostenerse, ya que parecen pertenecer a pacientes fallecidos del Hospital de San Barnaba, priores y hermanos que la dirigieron, condenados a decapitación, prisioneros que murieron en prisión, miembros de familias aristocráticas que fueron enterrados en tumbas cercanas…

Por último deciros como anécdota que en el año 1738, el rey Juan V de Portugal quedó tan impresionado con la capilla, que decidió replicarla idéntica en cada detalle en Évora, en la capilla se conoce como Capela dos Ossos.

Precio
  • Entrada Gratuita
    • Hay que dejar algo de propina por entrar al osario
Horario
  • De lunes a viernes:
    • 07:30h a 12:00h
    • 13:00h a 16:00h
  • Sábados y domingos: De 07:30h a 12:00h
San Bernardino alle Ossa
San Bernardino alle Ossa

32. Museo del Duomo di Milano

Si sois tan aficionados de Duomo de Milán como lo fui yo tras verlo por primera vez, una visita muy recomendable es la del Museo del Duomo di Milano y de ahí que tenga que estar en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

En este museo fue inaugurado en el año 1953 con la intención de no desperdiciar y de valorar todo el material que no está en el Duomo. A lo largo de 26 salas divididas en 14 áreas temáticas según el orden cronológico de las fases de construcción de la Catedral encontraréis esculturas, tapices, grabados, bocetos de terracota, material gráfico, pinturas, modelos de madera, vidrieras…

Hoy en día el museo se encuentra en el interior del Palacio Real y entre las más de doscientas obras que podéis encontraros, algunas que no podéis perderos son: «La Disputa de Jesús en el Templo» de Tintoretto, una maqueta de madera del Duomo de Milán, en general la sala de tapices, el Crucifico de Ariberto de Intimiano…

Si necesitáis información sobre el horarios, precios, tipos de entrada para acceder al museo y al duomo conjuntamente, a continuación os dejo un post en el que lo explico (no se puede entrar únicamente al museo, hay que adquirir alguna entrada conjunta, que lo incluya).

Museo del Duomo di Milano
Museo del Duomo di Milano

33. Navigli en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Navigli es probablemente el barrio más de moda en la actualidad. Este barrio conocido como la «Venecia de Milán» es un lugar ideal para pasear durante el día y para disfrutar del ambiente durante la noche. En sin lugar a dudas la zona más animada de la ciudad y la zona con más opciones nocturnas para salir.

Asimismo, es probable que en fines de semana pueda parecer un poco agobiante, de modo que si buscáis un ambiente más relajado quizá este no sea vuestro barrio.

34. Torre Hadid

Seguimos con este artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Torre Hadid.

La Torre Hadid, también conocida como Torre Generali es obra de la famosísima arquitecta Zaha Hadid. Hoy en día es uno de los tres grandes rascacielos que han situado al barrio de City Life de Milán en el mapa. Asimismo, con 177 metros de altura es el tercer edificio más alto de la ciudad, el cuarto edificio más alto de Italia y el 45º de la Unión Europea.

El edificio cuenta con 44 plantas y tardó en construirse tres años; desde 2014 hasta 2017. Para terminar debo deciros que fue el segundo rascacielos más bonito del 2017 según el Premio Rascacielos Emporis, por detrás de la Lotte World Tower en Seúl.

Torre Generali
Torre Generali

35. Chiesa di San Fedele

Otra de las iglesias más bonitas de la capital de Lombardía es la Chiesa di San Fedele y de ahí que esté en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

Esta iglesia construida en el siglo XVI, obra de Pellegrino Tibaldi, fue primera casa profesa de los jesuitas en Milán. Se cree que anteriormente ya yacía en el enclave otro templo religioso, pero no quedan restos.

A pesar de que la iglesia se dio por finalizada en el año 1579, quedaron aun partes del edificio por realizar. Un ejemplo de ello es que bajo la dirección de Francesco Maria Richini se completaron las obras del coro en el año 1684 y ese mismo año el arquitecto Andrea Biffi inició la construcción de la cúpula.

Tras la supresión de la orden de los jesuitas en el año 1773, la iglesia fue confiada a los canónigos procedentes de la cercana iglesia del siglo XIV de Santa Maria della Scala, que fue demolida en el año 1776 para que se pudiera construir el Teatro alla Scala. La iglesia tomó entonces su nombre actual y se enriqueció con muchas de las decoraciones y obras de arte del edificio destruido. Asimismo, la fachada se completó en el año 1835.

Para terminar deciros que los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial la dañaron y por tanto tuvo que sufrir una gran reconstrucción. Además, como anécdota, hay que destacar que Alejandro Manzoni (uno de los novelistas italianos más famosos) rezaba en el templo y de hecho, un día de 1873 cayó en las escaleras de la iglesia, sufriendo un trauma que le provocó un deterioro rápido e irreversible, que hizo que falleciera meses después.

Horarios
  • Lunes y martes: De 07:30h a 16:00h
  • De miércoles a viernes: De 07:30h a 18:00h
  • Sábado: De 14:00h a 19:00h
  • Domingo:
    • Mañanas: De 10:00h a 12:00h
    • Tardes: De 14:00h a 19:30h
Chiesa di San Fedele
Chiesa di San Fedele

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

36. Torre Isozaki en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

La Torre Isozaki, también conocida como Torre Allianz, es el segundo edificio más alto de la ciudad y a su vez es el segundo edificio más alto de Italia.

Este rascacielos de 209 metros de altura (en realidad llega a 259 si contamos la antena, lo que le situaría en la primera posición del ranking y sería el edificio más alto de Italia) se terminó de construir en el año 2015 y actualmente es el 16º edificio más alto de la Unión Europea. Fue diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki y el arquitecto italiano Andrea Maffei y fue el tercer rascacielos más bonito del 2015 según el Premio Rascacielos Emporis.

Se tardó solo 3 años en construir el edificio y en el interior del mismo yace un título Guinness World Records. El record en cuestión es el del mural más grande del mundo a lo largo de las escaleras de un edificio. Asimismo, también se ha anunciado que el edificio acogerá la sede del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina 2026. Por último comentaros que cuenta con 50 pisos y eso lo convierte en el edificio de Italia con más número de pisos.

Torre Allianz
Torre Allianz

37. Via Paolo Sarpi

Una de las calles más animadas de Milán es la Via Paolo Sarpi y además es la calle principal del barrio de Chinatown de Milán.

Es una calle peatonal de aproximadamente 1Km, que está repleta de establecimientos asiáticos. Y es que desde las primeras décadas del siglo XX, la presencia de inmigrantes chinos en la zona ha ido en aumento.

Anteriormente era una calle transitada, pero todo cambió con la renovación realizada entre 2010 y 2011, que hizo que la vía se transformara en una elegante calle peatonal apta para bicicletas y adornada con macetas de flores y árboles. Desde ese momento el atractivo turístico ha aumentado y poco a poco se va haciendo un hueco en las rutas turísticas de la capital lombarda.

Por último debo deciros que cada año se celebra el Año Nuevo Chino y el desfile se realiza mayoritariamente por esta calle, que está decorada para la ocasión. Eso sumado a la masiva presencia china, combinada con los típicos ideogramas en las calles, da a la calle y al barrio una fuerte identidad.

Via Paolo Sarpi
Via Paolo Sarpi

38. Basílica de San Carlo al Corso

Una de las iglesias que más me sorprendieron durante mi estancia en Milán fue la Basílica de San Carlo al Corso.

Este templo católico de estilo neoclásico fue construido para reemplazar la Iglesia medieval de Santa Maria dei Servi. Inspirado en el Panteón Romano y con importantes similitudes con la iglesia de San Francesco da Paola en Nápoles, el arquitecto Filippo Pizzagalli llevo a cabo las obras entre los años 1838 y 1847 (Carlo Amati hizo la fachada). En el año 1938 el Papa Pío XI la elevó a basílica menor y, aunque se han hecho algunas remodelaciones y renovaciones, no fue gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial.

El exterior destaca por una columnata frontal, que está compuesta por 36 grandes columnas corintias monolíticas de granito de Baveno. No obstante, todas las miradas se centran en la enorme cúpula de 32,2 metros de diámetro y en la parte trasera se encuentra el campanario que, con 72 metros de altura, es el más alto de Milán.

Horarios
  • De lunes a sábados:
    • Mañanas: De 07:00h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 20:00h
  • Domingos:
    • Mañanas: De 09:30h a 13:00h
    • Tardes: De 16:00h a 22:00h
Basílica de San Carlo al Corso
Basílica de San Carlo al Corso

39. Basilica of San Simpliciano en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Parece que en Milán sólo hayan iglesias, pero es que merecen mucho la pena y no puedo dejar de mencionarlas. Es por eso que el siguiente lugar que tiene que aparecer en este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán es la Basilica of San Simpliciano.

Este templo religioso fue construido en el siglo IV y es la segunda iglesia cristiana más antigua conocida con planta de cruz latina. Más tarde, el edificio fue modificado entre los siglos XII y XIII, dándole el aspecto románico actual, pero se conservaron los muros originales hasta una altura de 22 metros.

En el siglo XVI, el gobernador español Ferrante Gonzaga hizo bajar el campanario 25 metros. Asimismo, la cúpula y las alas laterales también fueron modificadas en el año 1582. Entre 1838 y 1841, por iniciativa del párroco debido a un deterioro general del edificio, la iglesia fue sometida a fuertes intervenciones de estilo neoclásico y neogótico por parte del arquitecto Giulio Aluisetti. Por último, la fachada fue reelaborada en el año 1870 y en el 1927 se añadieron vidrieras.

Las capillas laterales presentan decoraciones de diversas épocas; desde el Renacimiento hasta el Barroco, pasando por el Rococó y el Neoclásico. En el crucero derecho hay una pintura de Alessandro Varotari (más conocido como Il Padovanino) y junto a la entrada del ábside hay santos pintados al fresco por Aurelio Luini. Para terminar hay que destacar la bóveda del ábside está decorada con la que se considera la obra maestra de Ambrogio da Fossano, la Coronación de María.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • Mañanas: De 07:15h a 12:00h
    • Tardes: De 15:00h a 19:00h
  • Sábado:
    • Mañanas: De 08:00h a 12:00h
    • Tardes: De 15:00h a 19:00h
  • Domingo:
    • Mañanas: De 07:30h a 12:30h
    • Tardes: De 16:00h a 19:00h
Basilica of San Simpliciano
Basilica of San Simpliciano

40. Basílica de San Lorenzo

Otra iglesia que no puede faltar en este artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán es la Basílica de San Lorenzo.

Esta iglesia es una de las más antiguas de la ciudad, puesto que, aunque el edificio ha sido reconstruido y modificado varias veces, fue construido originalmente entre los años 390 y 410. De hecho, junto con las Columnas de San Lorenzo, que se encuentran justo enfrente, está considerado uno de los principales complejos monumentales de la época romana imperial tardía en Milán. También se cree que la basílica es el primer edificio centralmente simétrico en el Occidente cristiano y que es una de las primeras basílicas cristianas de Milán.

El período comprendido entre los siglos XI y XII fue muy convulso para el edificio; gravemente dañado por dos incendios en los años 1071 y 1075, su cúpula se derrumbó en el año 1103, para ser nuevamente destruida junto con parte del edificio en otro incendio en el año 1124. Posteriormente, la iglesia fue reconstruida en estilo románico, manteniendo sin cambios la distribución interna original.

Si a lo largo de la Edad Media la Basílica de San Lorenzo fue un símbolo del legado imperial romano en Milán, en el Renacimiento el templo se convirtió en un símbolo de los cánones clásicos perdidos buscados por los humanistas. No obstante, en el año 1573 la iglesia volvió a ver caer su cúpula durante una celebración litúrgica.

Como anécdota, deciros que se cree que durante la reconstrucción se produjo un acontecimiento milagroso que había sido predicho por el arzobispo Carlo Borromeo. El acontecimiento en cuestión es que en el año 1585 una mujer enferma fue curada ante un cuadro de la Madonna del Latte expuesto en la Piazza della Vetra (hoy en día está en el altar mayor de la iglesia). A raíz de este acontecimiento, las donaciones se multiplicaron, permitiendo que los trabajos de reconstrucción avanzaran más rápidamente y finalizaran en el año 1626.

Desde ese momento las modificaciones no han sido excesivamente destacables, a excepción de que el año 1934 las casas construidas delante de la basílica fueron destruidas y se creo una plaza pública. Para terminar deciros que la planta, cuya estructura se ha mantenido casi inalterada desde su fundación, está formada por un cuadrado y un círculo superpuestos, propiamente llamado tetraconcha.

Horarios
  • De lunes a viernes:
    • Mañanas: De 08:00h a 12:30h
    • Tardes: De 15:00h a 18:30h
  • Sábados y domingos:
    • Mañanas: De 09:00h a 13:00h
    • Tardes: De 15:00h a 19:00h
Basílica de San Lorenzo
Basílica de San Lorenzo

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

41. Porta Garibaldi 

Continuamos este post de los 70 mejores lugares que ver en Milán con la Porta Garibaldi.

Este arco neoclásico hoy en día es una de las seis puertas principales de Milán. Anteriormente en el enclave yacía una de las puertas de época española (Porta Comasina), pero en época napoleónica el gobierno de Francesco Melzi d’Eril proyectó una renovación general de las puertas de entrada a Milán. Tras la abolición de los baluartes y el derribo de las puertas españolas, cuya función militar quedaba ya obsoleta, el proyecto pretendía reconvertirlos en casetas de peaje, pero con un estilo adecuado al prestigio de la capital del Reino de Italia.

Fue construido también para conmemorar la visita de Francisco I de Austria en el año 1825 y el arco fue finalmente terminado entre 1826 y 1827 y durante muy poco tiempo convivió con la anterior puerta del siglo XVI. Posteriormente se derribó la antigua puerta, liberando espacio frente al nuevo edificio, al que luego se unirían las casetas de peaje erigidas entre diciembre de 1834 y agosto de 1836

Porta Garibaldi 
Porta Garibaldi 

42. Museos del Castello Sforzesco

El siguiente lugar que debe aparecer en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán son los Museos del Castello Sforzesco.

Si ya de por si visitar el Castello Sforzesco es algo imprescindible que hacer en Milán, si en su interior yacen 8 museos que se pueden visitar con una única entrada ya no hay excusa para no hacerlo.

A continuación os dejo cuales son los ocho museos y lo más interesante de cada uno:

  1. Museo Miguel Ángel Pietà Rondanini: Desde el año 2015, en el edificio dónde se encontraba el antiguo Hospital Español del Castillo Sforza, se encuentra la última obra de Miguel Ángel Buonarroti, la Piedad Rondanini. Fue creada en los últimos diez años de su vida y este museo se basa únicamente en esta obra.
  2. Museo de Arte Antiguo: Probablemente el museo más relevante de los ocho y mi favorito. Ubicado en las elegantes salas de la antigua residencia de Galeazzo Maria Sforza y Ludovico el Moro, el Museo de Arte Antiguo cuenta con una de las mayores colecciones de esculturas de Italia. Con aproximadamente 400 obras procedentes de monasterios, puertas de la ciudad y residencias nobles del Milán medieval, el museo narra más de mil años de historia, desde el siglo V hasta el XVI, a través del talento de artistas de Lombardía y otras regiones.
  3. Museo Arqueológico, Sección Egipcia: El museo explora los aspectos clave del antiguo Egipto a través de figuras icónicas como el faraón, los escribas y los artesanos. Además de objetos cotidianos, se pueden observar estatuillas momiformes (ushabti), amuletos, imágenes de deidades antropomorfas y zoomorfas, diversos tipos de sarcófagos y momias.
  4. Museo Arqueológico. Sección de Prehistoria y Protohistoria: El museo narra, a través de hallazgos procedentes en su mayor parte de Lombardía, las etapas fundamentales de la evolución cultural y tecnológica desde el Neolítico (VI – IV milenio a.C.) hasta la romanización (finales del siglo III – I a.C.).
  5. Museo de Instrumentos Musicales: Consta con aproximadamente 900 instrumentos de diversas tradiciones, tanto europeas como no europeas. Entre los instrumentos de viento, de cuerda pulsada y de teclado, destacan obras como el virginal doble de Ioannes Ruckers, la viola de Giovanni Granzino y el oboe de Giovanni Maria Anciuti. No llega a ser tan impresionante como el Museo de Instrumentos Musicales de Bruselas, pero es una de las colecciones más importantes de Italia y Europa.
  6. Museo de Artes Decorativas: En este museo podréis encontrar cerámica italiana desde el Renacimiento hasta el siglo XX, marfiles y orfebrería medievales, bronces renacentistas y cristal de Murano y Bohemia (siglos XV – XVIII). Entre sus obras más destacadas se encuentran el ciclo completo de los doce Tapices Trivulzio y obras de Gio Ponti, Arturo Martini y Pietro Melandri.
  7. Pinacoteca: Exhibe obras de la pintura milanesa y lombarda de los siglos XV al XVIII, enriquecidas con obras venecianas y flamencas. Entre los artistas presentes se encuentran Foppa, Bramantino, Luini, Mantegna, Bellini, Correggio y Canaletto.
  8. Museo de Muebles y Esculturas de Madera: Relata seis siglos de historia del mueble, desde el siglo XV hasta el XX. En el museo podréis encontrar muebles y esculturas de madera colocados en ambientes que recrean los contextos históricos y artísticos de los que proceden. Destacan obras de grandes maestros como Gio Ponti y Ettore Sottsass.

Horario

  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h

Precios

  • Entrada General: 5€
  • Entrada Reducida: 3€
Museos del Castello Sforzesco
Museos del Castello Sforzesco

43. Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Seguimos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con la Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore.

La Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore, conocida como como la «Capilla Sixtina» de Milán por sus increíbles frescos, se llevó a cabo entre los años 1503 y 1509. No obstante, la fachada no se terminó hasta el año 1564.

El templo se concibió dividido en dos partes: una sala pública frontal, dedicada a los fieles, y una sala posterior, más amplia, reservada exclusivamente para las monjas. La imponente e impresionante decoración al fresco, que hizo famoso al templo, fue iniciada en la segunda década del siglo XVI por artistas de la escuela de Leonardo da Vinci. La iglesia ha sido objeto de importantes trabajos de restauración desde finales del siglo XX. Una de las restauraciones más importantes fue la del año 1964, cuando se llevaron a cabo intervenciones para salvar a última hora algunos frescos comprometidos por la humedad.

En el interior cuenta con una única nave que está abovedada y dividida en dos espacios por un tabique. En ambas salas, la nave está flanqueada por varias pequeñas capillas cubiertas con bóvedas de cañón, coronadas por una logia serliana. Por último hay que destacar que el muro divisorio está decorado con frescos de Bernardino Luini.

Horario

  • Lunes: Cerrado
  • De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h

Precio

  • Entrada Gratuita
Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore
Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore

44. Quadrilatero d’Oro

Si os gusta la moda y la ropa de lujo, uno de vuestros imprescindibles en Milán será el Quadrilatero d’Oro.

Es un distrito comercial formado por unas pocas calles en las que se encuentran algunas de las marcas más caras y lujosas de todo el planeta. Algunas de las más destacables son: Balenciaga, Armani, Gucci, Burberry, Off-White

De todos formas, aunque no tengáis intención de comprar (como era mi caso), os animo a que recorráis el barrio, ya que ya solo por ver los escaparates merece la pena acercarse. La calle más famosa del barrio es la Via Monte Napoleone, que es la calle con los alquileres más caros del mundo superando a otras más míticas como la Quinta Avenida o la Avenida de los Campos Elíseos. De hecho, alquilar una tienda aquí cuesta 20.000 euros el metro cuadrado al año. Esto significa que si alquilas un local de 100 metros cuadrados te costaría 2.000.000 millones de euros al año.

Quadrilatero d'Oro
Quadrilatero d’Oro

45. Barrio de Isola

Uno de los barrios que más me cautivaron de la ciudad es el barrio de Isola.

No tenía muchas expectativas, ya que no es una zona que cuente con excesivos atractivos. No obstante, tuve la suerte de que cuando acudí coincidió con el día de mercado (sábado) y había un ambiente muy agradable.

De igual modo, si queréis obtener la que es a mí parecer la mejor fotografía de Milán, tenéis que acudir a Via Pastrengo.

Barrio de Isola
Barrio de Isola

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

46. Barrio de Brera en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Cuando buscáis en las guías de Milán por cual es el barrio que no podéis dejar de visitar, la gran mayoría os dirá que sin duda el barrio que no podéis dejar de recorrer es el barrio de Brera.

Brera es un barrio de calles peatonales, estrechas, con tiendas artesanales; en definitiva es una villa en el centro de Milán, que es muy diferente al resto de Milán. En lo personal, sí que he de reconocer que esperaba un poco más, pero sigo pensando que es de obligada visita y además en el mismo se encuentra el museo más impresionante de la ciudad, la Pinacoteca de Brera.

Barrio de Brera  en el post de los 50 mejores lugares que ver en Milán
Barrio de Brera

47. Teatro de La Scala

Un monumento que aparece en todas las guías de Milán es el Teatro de La Scala y de ahí que no pudiera no estar en este artículo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

Considerado uno de los teatros más prestigiosos del mundo, el Teatro de La Scala ha acogido desde que Giuseppe Piermarini lo diseñara y los inaugurara en el año 1778 a los mejores artistas del ámbito internacional de la ópera, el ballet y la música clásica.

Anteriormente existía otro teatro en Milán, el Teatro Regio Ducal, que fue destruido en el año 1776. Sin embargo, en el enclave en el que se encuentra el Teatro de La Scala yacía la Iglesia de Santa María alla Scala, que fue demolida también demolida en el año 1776. Además comentaros como anécdota que, al igual que otros casinos de la época,, La Scala fue también un casino.

La estructura original fue renovada en el año 1907, cuando se cambió a un diseño muy parecido al actual. No obstante en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos dañaron seriamente el teatro. Tuvo que ser reconstruido y reestrenado el 11 de mayo de 1946 con un concierto memorable dirigido por Arturo Toscanini.

Por último deciros que se realizó una última renovación de bastante importancia y controversia entre los años 2002 y 2004 y que hoy en día el edificio posee un museo con una extraordinaria colección de pinturas, bocetos, estatuas y otros documentos relacionados con la ópera.

Precio
  • Adultos: 12€
  • Reducida (Entre 12 y 18 años, mayores de 65 años): 8€
  • Menores de 12 años: Gratis
Horarios
  • De lunes a domingo: De 09:30h a 17:30h

Otra opción de entrar es acudir a alguno de los espectáculos que aún se hacen en el teatro. Podéis comprarlos desde este link.

Teatro de La Scala
Teatro de La Scala

48. Chinatown de Milán

Otro de los barrios que toda persona que visita Milán tiene que recorrer es el Chinatown de Milán. Una zona que no aparece en muchas guías y que quizá no cuenta con ningún atractivo verdaderamente destacable, pero que solo por vivir el ambiente merece la pena. En comparación con otros Chinatowns no es de los mejores, pero dentro de Europa sí que lo podría ser.

Chinatown de Milán  en el post de los 50 mejores lugares qué ver en Milán
Chinatown de Milán

49. Porta Venezia en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Porta Venezia es otra de las puertas de entrada y salida de la ciudad.

Como os decía, está es otra de las seis puertas principales de Milán, construida a lo largo de los bastiones españoles y que hoy en día están demolidos. En su forma actual, la puerta se remonta al siglo XIX. Sin embargo, hubieron dos puertas antes; una en la muralla medieval y otra en la muralla romana. De hecho, pese a que su nombre actual sea Porta Venezia, a lo largo de la historia en sus distintas formas ha sido denominada como «Porta Orientale» o «Porta Riconoscenza».

Porta Venezia consta de dos edificios neoclásicos gemelos, que solían albergar oficinas de aduana. Cada edificio tiene pórticos en tres lados y un conjunto de cuatro nichos. Los bajorrelieves y las estatuas son de gusto clásico y reproducen dioses y temas romanos.

Porta Venezia
Porta Venezia

50. Fiera Milano Congressi

Uno de los lugares menos conocidos y que más me sorprendieron de toda la ciudad fue la Fiera Milano Congressi.

Este complejo diseñado por el arquitecto Massimiliano Fuksas fue inaugurado en el año 2005 y cuenta con un total de 345.000 metros cuadrados brutos cubiertos y 60.000 metros cuadrados de exposición al aire libre. El elemento que une los pabellones y el espacio, es una sinuosa estructura compuesta por más de 40.000 piezas de vidrio. Os animo a acercaros para por lo menos ver el exterior, ya que es una auténtica pasada.

Fiera Milano Congressi
Fiera Milano Congressi

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

51. Torre Unicredit

Continuamos este articulo de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con el edificio más alto de Milán y de Italia.

Este edificio, que se terminó de construir en 2012, es con 231 metros el edificio más alto de la Península Itálica y el 13º de la Unión Europea. El rascacielos fue diseñado por el arquitecto César Pelli y forma parte del proyecto Porta Nuova, que está transformando parte del área de los barrios de Isola, Varesine y Garibaldi en una zona de edificios residenciales y de oficinas.

La zona en la que se encuentra es actualmente una de las más modernas de la metrópoli. Asimismo, está situado junto Bosco Verticale y a mi parecer es uno de esos lugares que no os podéis perder si acudís a Milán, no solo por el edificio en sí, que también, sino por el entorno en el que está.

Torre Unicredit
Torre Unicredit

52. Santa Maria delle Grazie

El siguiente lugar que merece estar en este post es la Iglesia de Santa Maria delle Grazie. Una iglesia que se terminó de construir en 1482 y que es donde se encuentra el famosísimo cuadro de La última cena, del que os hablaré más tarde.

Si bien es cierto que fue mayoritariamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial (uno de los pocos muros que se salvaron fueron los de La última cena) y que recientemente ha sido reconstruida (algo que a mi parecer le quita valor). La verdad es que tanto por el exterior, como por el interior, se convierte sin duda en una de las iglesias más bonitas de la ciudad. Además es una basílica menor y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por último deciros que en el interior de la iglesia, en la parte más antigua de estilo gótico, destacan en una capilla de la derecha los bellos frescos con la Historia de la Pasión, de Gaudenzio Ferrari. Asimismo, en la misma capilla estuvo La coronación de espinas de Tiziano, hoy en el Museo del Louvre.

Santa Maria delle Grazie
Santa Maria delle Grazie

53. Via Dante en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Proseguimos con mi calle favorita de la ciudad, Via Dante. Esta calle peatonal une el Castello Sforzesco con la Via Orefici, la cual a su vez conecta con Piazza del Duomo.

Esta espectacular vía comercial y peatonal fue creada a finales del siglo XIX. Es una vía en la que encontraréis numerosos establecimientos y en la que si levantáis la vista hacía arriba visualizaréis algunos de los edificios más señoriales de la metrópoli. Os animo a que la recorráis con calma y disfrutéis del ambiente que suele haber, ya que es una de las calles más concurridas de Milán. Además uno de los aspectos más destacables de la calle es la increíble perspectiva que se obtiene de la parte central del Castello Sforzesco.

Via Dante en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
Via Dante

54. Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci

El siguiente lugar que debe aparecer en este post de los 70 mejores lugares que ver en Milán es el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci.

El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci, que está situado cerca del lugar donde Leonardo da Vinci tenía terrenos plantados, es el museo técnico – científico más grande de Italia y uno de los más grandes de Europa, con una superficie total de 50.000 m².

El museo se encuentra en un claustro benedictino que se convirtió en monasterio olivetano en el siglo XVI. A principios del siglo XIX, con la ocupación napoleónica, el monasterio se convirtió primero en hospital militar y luego en cuartel. No obstante, Guido Ucelli, fundador del museo, consiguió obtener el área en el año 1947. El arquitecto Piero Portaluppi dirigió las obras de renovación hasta 1952, junto con Enrico Griffini y Ferdinando Reggiori, y en el año 1953 se inauguró el museo.

Las colecciones incluyen 21.000 piezas históricas, entre ellas instrumentos técnicos y científicos, máquinas y plantas relacionadas con el transporte, la energía, la industria siderúrgica, las telecomunicaciones, la tecnología de la información y la astronáutica.

Hoy en día las exposiciones permitentes son estas:

  • Telecomunicaciones
  • Astronomía y espacio
  • Música y teatro
  • Mosaico tecnológico: redes, industrias y consumo en la Italia moderna
  • Industria química básica
  • Acero
  • Aluminio
  • Fundición industrial
  • Procesamiento de hierro y acero
  • Energía y materiales
  • Ciclo de vida del producto
  • Física de partículas
  • Nutrición
  • Transporte ferroviario
  • Galerías Leonardo da Vinci
  • Transporte naval
  • Transporte aéreo

En lo personal me parece uno de los museos más completos de Europa, ideal tanto para adultos, como para los más pequeños, ya que hay salas muy interactivas. En lo personal la parte final del transporte ferroviario, naval y aéreo me parece la más monumental, pero destacaría colecciones como la de las telecomunicaciones, el mosaico tecnológico italiano, el aluminio y el procesamiento de hierro y acero.

Horario

  • Lunes: Cerrado
  • De martes a viernes: De 10:00h a 18:00h
  • Sábado y domingo: De 10:00h a 19:00h

Precio

  • Entrada General: 10€
  • Entrada Reducida(entre 3 y 26 años, mayores de 65 años): 7,50€
  • Menores de 3 años: Gratis
Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci
Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci

55. Arco della Pace 

Proseguimos con este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán, con el Arco della Pace.

A pesar de que la primera piedra se puso en el año 1807, las obras tuvieron que parar por la caída de Napoleón en el año 1814. Más tarde, en el año 1826, se retomó la realización del monumento, bajo el mandato del emperador Francisco I de Austria, que lo dedicó al Congreso de Viena (congreso que sucedió en el año 1815 y que acordó la paz entre las distintas potencias europeas). Finalmente en el año 1838 se inauguró y en la actualidad es uno de los principales monumentos neoclásicos de Milán.

Toda la estructura es de granito de Baveno, revestida en piedra de Crevoladossola y cuenta con capiteles corintios. Las dimensiones generales de la fachada son 24 metros de ancho por 25 metros de alto y hoy en día es una de las puertas de entrada de uno de los parque más importantes de Milán, el Parque Sempione.

Si queréis saber la ubicación exacta en la que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía Arco della Pace.

Arco della Pace en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Arco della Pace

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

56. Corso Garibaldi en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Corso Garibaldi es una calle que quizá arquitectónicamente no es de las más bonitas de la ciudad, pero lleva ya unos años de moda, cuenta con mucha vida nocturna y durante el día es también una de las calles más animadas de la ciudad.

Esta vía peatonal de aproximadamente 1.100 metros de largo originalmente se llamaba Corso di Porta Comasina. En el pasado fue un humilde suburbio extramuros, caracterizado por un aspecto popular, animado principalmente por las actividades de los artesanos y comerciantes de Como.

La calle fue uno de los principales objetivos de los austriacos durante los disturbios de marzo de 1848. Más tarde, en 1860 ya se paso a llamar Corso Garibaldi, porque se dice que Garibaldi entró en Milán por esta calle.

Es una vía que une la Puerta Garibaldi, con el barrio de Brera (el centro histórico y el nuevo centro de negocios). Asimismo en la misma se encuentran algunas de las tiendas más interesantes para los amantes al streetwear, como Supreme o Nikelab.

Corso Garibaldi en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Corso Garibaldi

57. Basílica de San Ambrosio

Otro de mis templos favoritos de Milán es la Basílica de San Ambrosio.

La Basílica de San Ambrosio, que es una de las iglesias más antiguas de Milán, se considera tradicionalmente la segunda iglesia más importante de la ciudad después del Duomo de Milán.

La primera fase del templo se llevó a cabo entre los años 379 y 386, a finales del Imperio romano cuando Mediolanum (la actual Milán ) era la capital del Imperio romano de Occidente (función que ejerció entre los años 286 y 402). No obstante, siglos después fue reconstruida casi por completo, adquiriendo su aspecto definitivo entre el año 1088 y principios del siglo XII.

Esta nueva basílica heredó escrupulosamente la planta de la iglesia paleocristiana original del siglo IV, ya que se compuso de tres naves absidales sin crucero y con un cuadripórtico delante. Pese a que la basílica sufrió graves daños durante los bombardeos de Milán del año 1943, que destruyeron principalmente la parte exterior del pórtico, la cúpula y el mosaico tras el altar, lo cierto es que en la actualidad se mantiene la mayoría de la estructura original de la reconstrucción del siglo XII.

La Basílica de San Ambrosio se presenta hoy como un modelo aislado de la arquitectura románica lombarda, ya que otros ejemplos comparables (como las catedrales de Pavía , Novara y Vercelli) han sido destruidos o transformados radicalmente. Sin duda, fue un ejemplo para el desarrollo posterior de la arquitectura románica en la zona de influencia lombarda. De hecho, la cúpula, que data del siglo XII, se convirtió en un modelo para las posteriores construidas en la región de Lombardía.

La basílica tiene una amplia fachada a dos aguas aplanada y está equipada con dos logias superpuestas. Los lados de la logia inferior, que se compone de tres arcos de igual tamaño, se unen con el pórtico, que tiene arcos ligeramente más altos. Por último deciros que frente a la fachada se encuentra el cuadripórtico, que es el lugar más fotografiado del complejo.

Horarios

  • De lunes a sábado:
    • Mañanas: De 09:30h a 12:30h
    • Tardes: De 14:30h a 18:00h
  • Domingo: De 15:00h a 17:00h

Precio

  • Entrada Gratuita
Basílica de San Ambrosio
Basílica de San Ambrosio

58. Pinacoteca de Brera

La Pinacoteca de Brera es probablemente el museo de arte más importante de la ciudad, ya que está considerada como una de las mejores colecciones de arte de toda Italia.

Este museo de 24.000 metros cuadrados organizados en 38 salas se encuentra en el Palacio de Brera, que alberga también otras instituciones: la Biblioteca Nacional Braidense, el observatorio de Brera, el Jardín Botánico, el Instituto Lombardo de Ciencias y Letras y la Academia de Bellas Artes. Adentrándonos en el museo, conviene destacar que la inauguración de la nueva «Reale Pinacoteca» (lo que hoy en día es la Pinacoteca de Brera) se celebró en el año 1809. Desde el principio tuvo un gran éxito, pero poco a poco fue adquiriendo más obras, hasta convertirse en una de las mejores pinacotecas de Italia.

Centrándonos en la colección, deciros que es una de las más importantes de pintura italiana del siglo XIII al XX. Entre las obras más destacadas se encuentran «El Beso» de Francesco Hayez, «Boda de la Virgen» de Rafael, la «Lamentación sobre Cristo Muerto» de Mantegna, así como obras de Caravaggio, Modigliani, Tintoretto, Antonio van Dyck o Canaletto.

Entrada
  • General: 16€
  • Reducida: 11€
  • Ciudadanos de la UE de 18 a 25 años: 3€
  • Menores de 18 años: Gratis

*Entrada gratuita el primer domingo de cada mes.

Horarios
  • De martes a domingo: De 08:30h a 19:15h
  • Lunes: Cerrado
Pinacoteca de Brera
Pinacoteca de Brera

59. Parque Sempione en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

El Parque Sempione es sin lugar a dudas el parque más popular del centro de Milán y de ahí que no pueda no estar en este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán.

Este parque de 386.000 m² fue construido a finales del siglo XIX sobre una antigua plaza, que usaban como formación militar. Concretamente el parque fue llevado a cabo entre los años 1888 y 1894, según el proyecto del arquitecto Emilio Alemagna. Un proyecto que incluía avenidas transitables por carruajes, un pequeño lago y un mirador donde actualmente se encuentra la Biblioteca del Parque Sempione.

Desde su creación, el parque ha servido como punto de encuentro para cuando los milaneses tienen tiempo libre. Entre los edificios más significativos del parque, además del Palazzo dell’Arte, destacan la Arena Civic, el pabellón del Acuario Cívico de Milán de Locati y la Torre Littoria. Sin contar los dos puntos de entrada y salida, que son los más impresionantes; el Arco della Pace y el Castello Sforzesco.

Parque Sempione  en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Parque Sempione

60. Corso Como

Corso Como es sin lugar a dudas otra de las calles más bonitas de Milán y de ahí que deba estar en este listado de los 70 mejores lugares qué ver en em Milán.

Esta calle peatonal de 200 metros es una de las más animadas de la capital de Lombardía. Recorrer esta vía significa pasar de la Milán más moderna a una de las puertas más icónicas de la ciudad, Porta Garibaldi. Además es una calle muy popular para buscar dónde comer Milán. Por último deciros que os animo a que os fijéis en la vegetación que sobresale de los edificios.

Corso Como en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Corso Como

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

61. Parco Biblioteca degli Alberi

Continuamos este post con uno de los 70 mejores lugares que ver en Milán. Se trata de uno de los parques que más me sorprendieron de la ciudad, el Parco Biblioteca degli Alberi.

Este es un parque que no aparece en muchas guías como tal, pero en el que está situado uno de los edificios más populares de la Milán moderna, el Bosco Verticale. No obstante, sus atractivos van más allá de estas fantásticas torres. Es un enclave que se encuentra en una de las zonas que más ha evolucionado en los últimos tiempos, ya que alrededor del parque se están construyendo alguno de los rascacielos más importantes de la ciudad, entre los que se encuentra el edificio más alto de Italia, la Torre Unicredit.

Adentrándonos en la historia del lugar, deciros que fue creado en el año 2018 y fue diseñado por la paisajista holandesa Petra Blaisse y el diseñador holandés Piet Oudolf, junto con Studio Inside – Outside. Como anécdota deciros que se llama «biblioteca», puesto que emula a una biblioteca de vegetación, que alberga más de 100 especies. Para terminar deciros que es un parque que ideal para pasear y para disfrutar de las grandes edificios de sus alrededores, para los amantes de los rascacielos es un must.

Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otro aspecto de interés, seguro que lo encontraréis en la Guía Parco Biblioteca degli Alberi.

Parco Biblioteca degli Alberi en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Parco Biblioteca degli Alberi

62. Cementerio Monumental de Milán

El siguiente lugar que aparece en este post es el Cementerio Monumental de Milán.

Este cementerio es el segundo más grande de la capital de Lombardía. Fue diseñado por el arquitecto Carlo Maciachini y se inauguró en el año 1866. La entrada principal se realiza a través del gran Famedio, un enorme edificio de estilo neomedieval hecho de mármol y piedra, que contiene las tumbas de algunos de los ciudadanos más honorables de la ciudad y del país, incluida la del novelista Alessandro Manzoni. Asimismo, aunque este es el símbolo del cementerio, a lo largo del mismo podéis encontrar tumbas verdaderamente alucinantes, como una que representa a la Columna de Trajano.

Existe una sección judía, que tiene una entrada independiente. De la misma manera, el cementerio contiene el Templo Crematorio, el cual fue el primer crematorio que se abrió en el mundo occidental. Se inauguró 10 años después de que abriera el cementerio, en el año 1876, y estuvo operativo hasta el año 1992. Por el momento, de los que he estado, es el cementerio que contaba con las tumbas más altas. Como siempre, la idea era ver quien tenía más poder, incluso después de la muerte. A continuación os dejo algunas personas de interés, que está enterradas en el cementerio.

  • Alberto Ascari (1918 – 1955): Piloto campeón de Fórmula Uno
  • Filippo Tommaso Marinetti (1876 – 1944): Poeta y principal fundador del movimiento futurista
  • Giuseppe Meazza (1910 – 1979): Futbolista y entrenador
  • Salvatore Quasimodo (1901 – 1968): Premio Nobel de Literatura 1959
  • Herbert Kilpin (1870 – 1916): Fundador del club de fútbol AC Milan
  • Dario Fo (1926 – 2016): Premio Nobel de Literatura 1997

Si necesitáis más información o saber el punto exacto en el que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía del Cementerio Monumental de Milán.

Cementerio Monumental de Milán en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Cementerio Monumental de Milán

63. Piazza Duomo en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Llegamos a la que es la plaza más grandiosa de la ciudad, la Piazza Duomo.

Esta plaza de forma rectangular y una superficie de 17000 m² es sin lugar a dudas el epicentro de Milán. Sus orígenes se remontan al año 1330, cuando se creó una plaza del mercado llamada «Piazza dell’Arengo». A lo largo de los siglos fue modificándose y evolucionando, pero el gran cambio sucedió en el siglo XIX, cuando se amplió la plaza y se crearon la mayoría de edificios que podemos observar hoy en día. A excepción del arengario, que fue construido durante la época fascista para Benito Mussolini pronunciara discursos a la población.

La Piazza del Duomo es una plaza cuyo nombre viene dado por el espectacular monumento que está situado en la misma, el Duomo de Milán. De la misma forma, no es el único monumento destacable de la plaza, ya que también podremos visualizar una de las entradas de la Galleria Vittorio Emanuele II y uno de los museos más interesantes de la Milán y desde donde se obtienen unas más que interesantes vistas de la plaza, el Museo del Novecento.

Os animo a madrugar si tenéis intención de verla sin que esté llena de gente, puesto que al ser el epicentro del núcleo urbano y el lugar desde donde se visualiza el monumento más fascinante de la ciudad, es complicado encontrarla sin gente.

Piazza Duomo en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Piazza Duomo

64. City Life

Otro de los parques más fascinantes de Milán es el City Life.

Este parque es el epicentro del complejo residencial y de oficinas que fue proyectado por los arquitectos Arata Isozaki, Daniel Libeskind y Zaha Hadid. La construcción del complejo se inició en 2007 y se habría debido completar en el año 2015, a tiempo para la Expo de Milán, pero, debido a los retrasos acumulados, la fecha de finalización de las obras se aplazó al año 2020.

Hoy en día es la zona peatonal más grande Milán y una de las más grandes de Europa. De la misma manera, los elementos más destacables del parque son el centro comercial CityLife Shopping District y sobre todo las tres torres que están destinadas a convertirse en uno de los nuevos símbolos de la ciudad: la Torre Allianz (Torre Isozaki), la Torre Generali (Torre Hadid) y la Torre Libeskind.

City Life en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
City Life

65. La última cena

Proseguimos este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con uno de los monumentos más famosos a nivel mundial de la ciudad, La última cena.

Este cuadro, que Leonardo Da Vinci realizó entre 1495 y 1498, se encuentra en la Iglesia Santa Maria delle Grazie y es un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Está situado en la pared sobre la que se pintó originalmente y, aunque el estado de la pintura es bastante mejorable por las técnicas que utilizó Leonardo, las últimas restauraciones sucedidas en el año 1977 han hecho que pueda sobrevivir.

Antes de acudir había leído que se podía ver pero que no se podían hacer fotos, no obstante, cuando estuve no había ninguna restricción en relación con las fotografías. En lo que sí que existen restricciones, y muy severas, es en el aforo. Por lo que si tenéis intención de acudir os animo a que reservéis con bastante antelación para no llevaros sorpresas. Si queréis saber desde donde se reserva y cuando cuestan las entradas, a continuación os dejo el post.

La Última Cena en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
La Última Cena

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

66. Galleria Vittorio Emanuele II en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

La Galleria Vittorio Emanuele II es uno de esos lugares que cuando se piensa en Milán enseguida viene a la cabeza.

Esta galería que conecta la Piazza della Scala con la Piazza del Duomo es uno de esos enclaves que impresiona tanto en fotografías, como en persona. Es un lugar muy fotogénico en la que se sitúan tiendas de algunas de las marcas más lujosas del planeta como Louis Vuitton, Prada, Armani, Gucci…

Su nombre proviene de Vittorio Emanuele II, primer rey de la Italia unificada. La galería fue construida por Giuseppe Mengoni entre 1865 y 1877. Asimismo, me gustaría destacar que la calle está cubierta por unos arcos de cristal y techo de hierro fundido, un diseño popular para arcadas durante el siglo XIX. De hecho, el uso de la estructura de hierro inspiró también la Torre Eiffel, en París.

Galleria Vittorio Emanuele II en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
Galleria Vittorio Emanuele II

67. Estación Central de Milán

Seguramente, tanto si llegáis en tren, como si llegáis en autobús o en avión, el primer monumento de relativa importancia que tendréis la oportunidad de ver es la Estación Central de Milán. 

Con un tráfico diario de más de 320.000 pasajeros y un movimiento de más de 500 trenes por día es la principal estación ferroviaria de la capital lombarda, la segunda de Italia por número de pasajeros (después de Roma Termini ) y la octava estación de ferrocarril más grande de Europa.

Esta estación que a muchos por sus estilo arquitectónico les parecerá un mamotreto fue inaugurada en el año 1931. Asimismo, como se tardó tanto en construir, cada vez era más grande y majestosa porque cuando Benito Mussolini se convirtió en Primer Ministro quiso que la estación de ferrocarril representara el poder del régimen fascista (a pesar de que la primera piedra había sido puesta por Vittorio Emanuele II).

La última gran renovación se hizo entre los años 2005 y 2010. De la misma manera, adentrándonos en la arquitectura del edificio, hay que destacar que la fachada que da a la Piazza Duca d’Aosta tiene 200 metros de ancho y su bóveda una altura de 72 metros, algo absolutamente impresionante. En general la estación no tiene un estilo arquitectónico definido, sino que es una mezcla de diferentes estilos, en particular Art Nouveau y Art Déco combinados con la monumentalidad de la arquitectura fascista.

Para terminar debo deciros que durante la Segunda Guerra Mundial el andén 21 de la época (que no se corresponde con el actual andén 21) se utilizaba para poner en marcha los trenes de mercancías que deportaban a los judíos italianos a campos de concentración y exterminio. Entre los años 1943 y 1944 numerosos trenes llenos de judíos deportados se dirigieron a Auschwitz y otros campos de concentración. En el año 2013 se inauguró cerca de la plataforma 21 el Memorial de la Shoah en memoria de las víctimas del Holocausto en Italia.

Información Práctica sobre el Memorial de la Shoah
Horarios
  • Todos los días menos los viernes: De 10:00h a 16:00h

* Último viernes de cada mes sí que está abierto de 10:00h a 18:00h y entrada gratuita.

Precios
  • Adultos: 10€
  • Estudiantes y mayores de 65 años: 5€
  • Niños hasta 5 años: Gratis
Estación Central de Milán en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Estación Central de Milán 

68. Bosco Verticale

El siguiente lugar que aparece en este artículo es el símbolo de la Milán moderna y uno de los edificios más bonitos de la ciudad, el Bosco Verticale.

Estos edificios, que fueron inaugurados en el año 2014 y que cuentan con 111 y 78 metros de altura, fueron los ganadores en el año 2015 del premio al «rascacielos más bello e innovador del mundo», el cual es otorgado por Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano. Asimismo, también se le incluyo en la lista de los «cincuenta rascacielos más emblemáticos del mundo» en 2019.

El creador de esté icónico y diferencial rascacielos fue Stefano Boeri y lo cierto es que es un proyecto que ha servido de referencia para otros muchos y que escenifica a la perfección la creciente concienciación con el medio ambiente que existe en el mundo.

Si queréis saber el lugar exacto en el que se encuentra, seguro que lo encontraréis en la Guía Bosco Verticale.

Bosco Verticale en el post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán
Bosco Verticale

69. Castello Sforzesco en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán

Llegamos al penúltimo lugar de este listado de los 70 mejores lugares qué ver en Milán con el Castello Sforzesco.

Aunque no es tan popular como otros monumentos de la ciudad, lo cierto es que, este castillo que se comenzó a construir en el año 1360, es otro de los imprescindibles de Milán. No obstante, de esa primera construcción queda bien poco, ya que fue destruido durante la República Ambrosiana Dorada en el año 1447. Más tarde, en el año 1450, Francisco I Sforza, una vez que venció a los republicanos, comenzó la reconstrucción del castillo para convertirlo en su residencia. Leonardo da Vinci pintó frescos en varias habitaciones y a finales de siglo el castillo se convirtió en una de las cortes más lujosas de la época.

A principios del siglo XVI la Torre del Filarete (la principal) se derrumbó porque un soldado detonó accidentalmente una bomba. En el año 1536 el castillo fue entregado al rey de España Carlos V (esto dio estabilidad al castillo, ya que desde principio de siglo se habían sucedido nueve gobiernos diferentes de distintos países). Se reforzó la fortificación y a principios del siglo XVII se completaron las obras con fosos, que separaban completamente el castillo de la ciudad.

Con la llegada de Napoleón, en el año 1800 se ordenó su total demolición. Finalmente solo se destruyeron las torres laterales y los bastiones españoles. En el siglo XIX hubieron saqueos y muchos milaneses propusieron demolerlo para construir un barrio residencial. Sin embargo, prevaleció la cultura histórica y el arquitecto Luca Beltrami sometió el castillo a una gran reconstrucción, que tenía como objetivo devolverlo a las formas del señorío Sforza. La restauración finalizó en el año 1905, con la inauguración de la Torre Filarete, reconstruida según dibujos del siglo XVI.

Precio de cada uno de los museos
  • General: 5€
  • Mayores de 65 y estudiantes: 3€
Horarios
  • Castillo:
    • Verano: De lunes a domingo: De 07:00h a 18:00h
    • Invierno: De lunes a domingo: De 07:00h a 19:00h
  • Museo:
    • De lunes a domingo: De 09:00h a 17:30h
Castello Sforzesco en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
Castello Sforzesco

70. Duomo de Milán

No podía terminar este post de los 70 mejores lugares qué ver en Milán de otra manera que con el lugar más bonito e impresionante de Milán, el Duomo de Milán. Al inicio he comentado que Milán es mucho más que el duomo y es cierto, pero eso no quita para que podamos decir que este monumento es una auténtica maravilla y que está a años luz del resto de la localidad.

A pesar de que se comenzó a construir en el año 1386, no se finalizó hasta el año 1965. Gran parte de la culpa de que haya tardado tanto en realizarse, es que es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo y de hecho en muchos rankings está posicionada como la segunda catedral gótica más grande del mundo y la iglesia más grande de Italia.

Historia Duomo de Milán

En el enclave en el que se encuentra hoy en día, anteriormente yacía la antigua Catedral de Santa Maria Maggiore. Se derrumbó el campanario y se decidió que la mejor opción era construir un nuevo templo católico, el Duomo de Milán.

Inicialmente se prepararon los cimientos para un edificio de tres naves, con capillas laterales cuadradas. Sin embargo, el proyecto estaba comenzando a ser tan ambicioso, que se optó por prescindir de las capillas y elevar a cinco el número de naves. A finales de siglo, en el año 1393, se realizó el primer capitel. Algo novedoso, ya que la presencia de capiteles sobre los pilares lo diferencia claramente del gótico más allá de los Alpes. Más tarde, en el año 1418 el Papa Martín V consagró el altar mayor y se celebró una gran ceremonia.

Poco a poco la iglesia iba evolucionando, pero quedaba uno de los apartados más importantes, la fachada. Pellegrino Tibaldi diseñó un proyecto en el año 1580 que iba a realizarse, pero Carlo Borromeo falleció en el año 1584 y, al ser la persona de mayor importancia que apoyaba la idea, el proyecto perdió fuerza y ganó importancia el de Martino Bassi. Poco a poco la realización de la fachada fue prosperando hasta que en el año 1805 Napoleón Bonaparte mandó a Giuseppe Zanoia que iniciara los trabajos para la finalización de la fachada, para la coronación de Napoleón como rey de Italia. Finalmente se completó en el año 1813 por Carlo Amati y se le siguieron añadiendo estatuas de tamaño humano a lo largo del siglo XIX.

Desde el siglos XIX se han realizado numerosos trabajos de restauración. Los primeros fueron cuando en el año 1866 se derribó el bajo campanario situado en la nave y se trasladaron las campanas a la cúpula. También, a lo largo del siglo XIX, se completaron los chapiteles y la decoración arquitectónica. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, la catedral resultó dañada durante los ataques aéreos.

Para terminar, en el año 1969, para evitar derrumbes (ya se habían desprendido trozos de mármol, incluso de gran tamaño), se cerró al tráfico la zona que rodea el Duomo y se redujo la velocidad de los trenes de la línea 1 del metro, que pasan por el subterráneo. Asimismo, la restauración estética de las torres se inició en el año 1981 y concluyó en el año 1986, con motivo del sexto centenario de su construcción. Las restauraciones hoy en día son constantes y es habitual encontrar el duomo con algún andamio.

Arquitectura Duomo de Milán

Pese a que en muchas ocasiones se dice que la Catedral de Milán tiene un estilo claramente gótico, lo cierto es que al haberse construido y reconstruido en tantos periodos del tiempo, no queda del todo claro. Por lo que, aunque claramente los estilos a los que más se asemeja es el gótico y el neogótico, lo cierto es que yo soy partidario de describir al Duomo de Milán como un templo religioso con estilo propio y en continua renovación.

Esta catedral, que tiene su altura máxima en 108 metros, cuenta con una de las fachadas más reconocidas e impresionantes a nivel mundial. De hecho, la fachada de 56 metros de altura máxima escenifica a la perfección la evolución del Duomo de Milán, puesto que en la misma podemos apreciar el Renacimiento tardío de Tibaldi, pasar por el Barroco de Francesco Maria Richini y llegar el neogótico napoleónico de Acquisti.

El Duomo de Milán es de planta de cruz latina, cuenta con cinco naves, 135 agujas y 3400 estatuas. De la misma manera, otro de los aspectos que más destaca es el tamaño de los pilares y la altura de la bóveda (45 metros), que impresiona nada más accedes al interior.

Terrazas del Duomo de Milán

Por último voy a hablaros de otra de las cosas que no os podéis perder ya no solo en el Duomo de Milán, sino en Milán, subir a las terrazas.

Se puede acceder tanto por escaleras (no es algo excesivamente duro), como por ascensor. Una vez arriba podréis obtener una de las mejores vistas de la ciudad. Una perspectiva casi 360º de la capital de Lombardía, que es una auténtica delicia y que recomiendo divisar al atardecer.

Tipos de entrada Duomo de Milán

Para acceder al Duomo existen diferentes tipos de entradas, dependiendo si además del Duomo quieres visitar otros puntos como los tejados o el museo, o incluso si para subir a los tejados lo quieres hacer por las escaleras o por ascensor:

  • ELEVADOR DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por ascensor, Museo, Baptisterio):
    • General: 22€
    • Reducida: 11€
  • ESCALERAS DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio):
    • General: 16€
    • Reducida: 8€
  • PASE DE CULTURA (Catedral, Área Arqueológica, Museo, Baptisterio):
    • General: 10€
    • Reducida: 5€
  • TECHOS – Acceso por ascensor (Tejados por ascensor):
    • General: 15€
    • Reducida: 7.5€
  • TECHOS – Acceso a pie (Tejados por escalera):
    • General: 13€
    • Reducida: 6,5€
  • DUOMO DE MILÁN + MUSEO DUOMO (Catedral + Museo):
    • General: 8€
    • Reducida: 4€
  • DUOMO + AMBROSIANA (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio y `Pinacoteca Ambrosiana):
    • General: 30€
    • Reducida: 20€

Las entradas se pueden comprar de manera online con un pequeño recargo, o mirando de frente a la catedral, en el lado derecho de la misma están las taquillas.

Si tenéis intención de acudir al interior y de subir a los tejados a continuación os dejo una guía con toda la información práctica para que no os perdáis nada.

Duomo de Milán en el post de los 70 mejores lugares que ver en Milán
Duomo de Milán

70 mejores lugares qué ver en Milán

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Si te interesa saber quién está detrás de Planaje, te dejo artículo en el que te muestro quién soy, para que me conozcas mejor.

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