Qué ver en Milán en 1 día.

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Día 3: Ruta Milán en 1 día

Son las 07:30h de la mañana cuando suena el despertador en el Scacco Matto House Milano Centrale en un día en el que a través de este post de Qué ver en Milán en 1 día visitaríamos algunos de los lugares más imprescindibles de la segunda ciudad más grande de Italia y la capital de la región de Lombardía. Si queréis ver los lugares que visitamos el primer día y seguir el recorrido, lo podréis ver en el post de la Ruta Milán en medio día.

Bajamos a la calle y tras recorrer una calle paralela a la popular Corso Buenos Aires, nos encontramos con uno de los lugares que más me sorprendieron de Milán, la Casa Galimberti.

Este fotogénico edificio diseñado por el arquitecto Giovanni Battista Bossi entre los años 1903 y 1905 está considerado una de las construcciones más brillantes del Liberty (un estilo con influencias del Art Nouveau floral francés, el modernismo español y el Jugendstil y el eclecticismo alemanes), gracias al revestimiento de gran parte de la fachada exterior con cerámica labrada, azulejos, hierro forjado y dibujos florales en cemento.

Este edificio fue mandado a construir por los hermanos Galimberti, que también mandaron construir en los mismos años la Casa Campanini (otro de los mejores ejemplos del Liberty).

El estado poco a poco iba siendo peor, así que en el año 2018 se optó por hacer una profunda restauración, que ha dejado la fallada tal y como la podemos observar hoy en día.

Casa Galimberti en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Casa Galimberti

Porta Venezia

Muy cerca de la casa, se encuentra la Porta Venezia, que es una de las puertas de entrada y salida de la ciudad.

Como os decía, esta es una de las seis puertas principales de Milán, construida a lo largo de los bastiones españoles y que hoy en día están demolidos. En su forma actual, la puerta se remonta al siglo XIX. Sin embargo, hubieron dos puertas antes; una en la muralla medieval y otra en la muralla romana. De hecho, pese a que su nombre actual sea Porta Venezia, a lo largo de la historia en sus distintas formas ha sido denominada como “Porta Orientale” o “Porta Riconoscenza”.

Porta Venezia consta de dos edificios neoclásicos gemelos, que solían albergar oficinas de aduana. Cada edificio tiene pórticos en tres lados y un conjunto de cuatro nichos. Los bajorrelieves y las estatuas son de gusto clásico y reproducen dioses y temas romanos.

Porta Venezia en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Porta Venezia

Princi

Eran cerca de las 10:00h y aun no habíamos desayunado. De manera que cuando vi que una de las cafeterías más famosas de la ciudad tenía un local cerca de dónde nos encontrábamos, decidí que no podía haber una opción mejor. Si queréis saber el precio y lo que me pareció, os lo muestro en el post de a continuación.

Princi en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Princi

Basílica di San Babila

Tras recorrer durante varios minutos el barrio de Quadrilatero d’Oro y ver las tiendas más lujosas de la ciudad, optamos por acercarnos a divisar el exterior de la Basílica di San Babila.

A pesar de que no se conoce la fecha exacta de construcción, los historiadores del arte y la arquitectura lombardos creen que se realizó en el siglo IX. A lo largo de los siglos, la Basílica de San Babila fue objeto de diversos cambios arquitectónicos, como la renovación de la fachada en la época barroca.

El templo carecía de la popularidad que sí tenían otros de los alrededores y estaba en un estado bastante deplorable, así que en el el año 1826 algunos dirigentes sugirieron que lo mejor era demolerlo. Sin embargo, estos proyectos no se materializaron y eso provocó que entre los años 1881 y 1890 el arquitecto Paolo Cesa Bianchi completara una fuerte restauración de la basílica, devolviéndola a sus formas originales.

Se construyó una nueva la fachada neorrománica, que fue terminada en el año 1905 por el arquitecto Cesare Nava. Asimismo, el campanario, que se derrumbó en el año 1575, fue reconstruido en el año 1821 en estilo barroco y revestido en estilo neorrománico en el año 1927. No obstante, los bombardeos aéreos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, provocaron una mayor destrucción, que provocó que se tuviera que restaurar el templo notablemente y quedara poco de la estructura original.

Horarios
  • De lunes a sábados:
    • Mañanas: De 07:30h a 12:00h
    • Tardes: De 15:30h a 19:00h
  • Domingos:
    • Mañanas: De 08:30h a 13:15h
    • Tardes: De 16:00h a 19:30h
Basilica di San Babila en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Basilica di San Babila

Basílica de San Carlo al Corso

Muy cerca está situada otra de las iglesias que más me sorprendieron durante mi estancia en Milán.

Este templo católico de estilo neoclásico fue construido para reemplazar la Iglesia medieval de Santa Maria dei Servi. Inspirado en el Panteón Romano y con importantes similitudes con la iglesia de San Francesco da Paola en Nápoles, el arquitecto Filippo Pizzagalli llevo a cabo las obras entre los años 1838 y 1847 (Carlo Amati hizo la fachada). En el año 1938 el Papa Pío XI la elevó a basílica menor y, aunque se han hecho algunas remodelaciones y renovaciones, no fue gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial.

El exterior destaca por una columnata frontal, que está compuesta por 36 grandes columnas corintias monolíticas de granito de Baveno. No obstante, todas las miradas se centran en la enorme cúpula de 32,2 metros de diámetro y en la parte trasera se encuentra el campanario que, con 72 metros de altura, es el más alto de Milán.

Horarios
  • De lunes a sábados:
    • Mañanas: De 07:00h a 12:00h
    • Tardes: De 16:00h a 20:00h
  • Domingos:
    • Mañanas: De 09:30h a 13:00h
    • Tardes: De 16:00h a 22:00h
Basílica de San Carlo al Corso
Basílica de San Carlo al Corso

Corso Vittorio Emanuele II

La basílica se encuentra en una de las calles peatonales más importantes de Milán, la Corso Vittorio Emanuele II.

Esta calle que conecta la Piazza Duomo con la Piazza San Babila es una de las más populares del centro de Milán. Hoy en día es una vía peatonal, que cuenta con numerosos comercios. Sin embargo, la vía tiene orígenes muy antiguos, ya que en época romana era la arteria que conducía hacia el noreste, posteriormente tomó el nombre de Carril dei Servi (siglos XVII y XVIII) y fue el primer tramo de la calle que conectaba Piazza Duomo a la Porta Venezia.

Posteriormente, la antigua Calle Servi fue regularizada y ampliada en los años veinte y treinta del siglo XIX. Lo que provocó que las antiguas casas de origen medieval fueran sustituidas por edificios más de estilo neoclásico.

Después de las obras, la calle tomó el nombre de Corso Francesco, en honor del emperador y rey ​​de Lombardía – Véneto. No obstante, con la unificación de Italia, pasó a tener su nombre actual, Corso Vittorio Emanuele II. Durante la Segunda Guerra Mundial los edificios fueron bombardeados y tuvieron que ser reconstruidos con notables modificaciones.

Fue la primera calle de Milán que fue peatonalizada, a mediados de la década de 1980. En esos mismos años perdió la gran concentración de cines, que la caracterizaba, y muchos de ellos han sido sustituidos por tiendas de grandes marcas de moda.

Corso Vittorio Emanuele II
Corso Vittorio Emanuele II

Apple Piazza Liberty

Continuamos este post de Qué ver en Milán en 1 día con la Apple Piazza Liberty.

Esta plaza es considerada por muchas personas la más bonita de Milán. No sé si lo será, pero por lo menos una de las más innovadoras sí que es. Antes de adentrarnos en el enclave hoy en día, comentaros que su nombre original, “Piazza Liberty”, proviene del antiguo hotel de estilo Art Nouveau construido en el año 1905 en Corso Vittorio Emanuele II número 15 por los arquitectos Angelo Cattaneo y Giacomo Santamaria.

El hotel después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial en el año 1943 fue dañado y posteriormente demolido. Durante 50 años el enclave estuvo siendo utilizado como aparcamiento, hasta que en el año 2012 se decidió peatonalizar la zona y cerrarla al tráfico. Hoy en día en la plaza destacan una tienda Nespresso (en la planta baja del Palazzo della Reale Assicurazioni), la Torre Tirrena y sobre todo la tienda subterránea de Apple.

Este complejo diseñado por el famoso arquitecto Norman Foster, junto con su estudio de arquitectura Norman Foster + Partners fue inaugurado en el año 2018. La construcción consta de una estructura de cristal y con forma de paralelepípedo de 8 metros de altura rodeada por una fuente con 56 chorros de agua, que esconde en su interior una escalera que sirve de entrada a la propia tienda.

Apple Piazza Liberty en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Apple Piazza Liberty

Galleria del Corso

Justo enfrente de la plaza se encuentra uno de los lugares más fotogénicos de Milán, la Galleria del Corso.

La Galleria del Corso es una de las cinco galerías construidas en Milán en el periodo de entreguerras (1919 – 1939). Concretamente la construcción se inició en el año 1923 y se finalizó en el año 1926. Por su interior han pasado numerosos cines y teatros, pero en la actualidad no queda ninguno. De hecho, poco queda de esos primero años, puesto que en el año 2011 se realizó una profunda restauración, que ha provocado que en su interior hoy en día haya un hotel y un centro comercial.

La galería cuenta con una altura de 8 plantas y 85 metros de largo. Para terminar deciros que algunos de los aspectos más destacables son los suelos de mármol decorados con mosaicos venecianos y el tragaluz de hierro.

Galleria del Corso en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Galleria del Corso

Piazza Cesare Beccaria

Seguimos este artículo de Qué ver en Milán en 1 día acercándonos a la Piazza Cesare Beccaria.

Esta céntrica plaza es un lugar ideal para evadirse del ajetreo de la segunda ciudad más grande de Italia. En la misma, uno de los elementos más destacables es la estatua que da nombre a la plaza, el Monumento a Cesare Beccaria.

La escultura fue inaugurada en el año 1871 y está dedicada a Cesare Beccaria, que fue un jurista, filósofo, economista y literato italiano, que ha pasado a la historia como de los máximos exponentes de la Ilustración italiana.

Muy cerca del enclave está situado el Walk of Fame Milano y el edificio más destacable de la plaza es el Palazzo del Capitano di Giustizia.

Piazza Cesare Beccaria en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Piazza Cesare Beccaria

San Bernardino alle Ossa

Muy cerca se encuentra una de las iglesias más famosas de la ciudad, San Bernardino alle Ossa.

Los orígenes del complejo de San Bernardino se remontan al año 1127, cuando el ciudadano milanés Gottifredo de Busseri fundó el Hospital de San Barnaba destinado a la cura de leprosos. Poco después, en el año 1210 se construyó una sala para albergar los huesos que ya no cabían en el cementerio (lo que hoy en día es el osario).

Junto a esta sala se edificó en el año 1269 una pequeña iglesia. Sin embargo, tanto la iglesia como el osario tuvieron que ser reconstruidos tras el colapso del campanario de la próxima Iglesia de Santo Stefano Maggiore en el año 1642. Asimismo, diez años más tarde, en el 1652, se cerró el hospital y el cementerio. Por lo que se exhumaron los restos para completar la decoración del osario.

Ante la necesidad de erigir un templo mayor para albergar a los fieles que se acercaban en gran número a la capilla del osario, en el año 1750 los arquitectos Andrea Biffi y Carlo Giuseppe Merlo construyeron una gran iglesia en estilo rococó y barroco. No obstante, la fachada de aspecto más parecido a un edificio civil que a uno religioso, no fue finalizada hasta el año 1776.

Osario

Adentrándonos un poco más en el principal atractivo del lugar, deciros que se encuentra a la izquierda de la entrada principal de la iglesia y que, tras un breve pasillo, os encontraréis por una sala llena de huesos, que cuenta con una bóveda pintada al fresco en el año 1695 por Sebastiano Ricci.

Muchos han planteado la hipótesis de que estos huesos corresponden a los numerosos mártires cristianos asesinados por los herejes arrianos en la época de San Ambrosio, pero la teoría no parece sostenerse, ya que parecen pertenecer a pacientes fallecidos del Hospital de San Barnaba, priores y hermanos que la dirigieron, condenados a decapitación, prisioneros que murieron en prisión, miembros de familias aristocráticas que fueron enterrados en tumbas cercanas…

Por último deciros como anécdota que en el año 1738, el rey Juan V de Portugal quedó tan impresionado con la capilla, que decidió replicarla idéntica en cada detalle en Évora, en la capilla se conoce como Capela dos Ossos.

Precio
  • Entrada Gratuita
    • Hay que dejar algo de propina por entrar al osario
Horario
  • De lunes a viernes:
    • 07:30h a 12:00h
    • 13:00h a 16:00h
  • Sábados y domingos: De 07:30h a 12:00h
San Bernardino alle Ossa en el post de Qué ver en Milán en 1 día
San Bernardino alle Ossa

Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán

Chiesa di San Gottardo in Corte

De camino hacia uno de los lugares más imprescindibles Qué ver en Milán en 1 día vimos el exterior de la Chiesa di San Gottardo in Corte.

Esta iglesia está en el interior del complejo del Palacio Real de Milán y está incluido en el recorrido del Museo del Duomo di Milano. Fue construida entre los años 1330 y 1336 y a lo largo de los siglos ha sufrido modificaciones, pero su estado reciente no era el mejor, hasta que en el año 2015 se realizó una restauración, que hizo que el templo volviera a florecer.

En su apariencia actual, la iglesia mantiene las antiguas estructuras del siglo XIV, pero también es cierto que entre los años 1771 y 1775 la iglesia perdió la fachada y el atrio porque se tuvo que colocar la gran escalera del palacio contra la iglesia. Sin lugar a dudas lo más destacable del exterior es la torre del campanario, en la que se situó el primer reloj público de la ciudad. Para terminar comentaros que el interior de la iglesia es de estilo neoclásico, resultado de intervenciones de finales del siglo XVIII .

Chiesa di San Gottardo in Corte en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Chiesa di San Gottardo in Corte

Galleria Vittorio Emanuele II

Atravesamos la Piazza Duomo y llegamos a uno de eso lugares que cuando se piensa en Milán enseguida viene a la cabeza, la Galleria Vittorio Emanuele II

Esta galería que conecta la Piazza della Scala con la Piazza del Duomo es uno de esos enclaves que impresiona tanto en fotografías, como en persona. Es un lugar muy fotogénico en la que se sitúan tiendas de algunas de las marcas más lujosas del planeta como Louis Vuitton, Prada, Armani, Gucci…

Su nombre proviene de Vittorio Emanuele II, primer rey de la Italia unificada, la galería fue construida por Giuseppe Mengoni entre 1865 y 1877. Asimismo, me gustaría destacar que la calle está cubierta por unos arcos de cristal y techo de hierro fundido, un diseño popular para arcadas durante el siglo XIX. De hecho, el uso de la estructura de hierro inspiró también la Torre Eiffel, en París.

Galleria Vittorio Emanuele II en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Galleria Vittorio Emanuele II

Piazza della Scala

Atravesamos la galería y nos sentamos a descasar y a hidratarnos en la Piazza della Scala.

A pesar de lo que se pueda pensar, lo cierto es que la Piazza della Scala es una incorporación relativamente reciente, ya que la plaza fue creada en el año 1858 cuando se demolieron varios edificios que se encontraban enfrente del famosísimo Teatro alla Scala. Con la demolición de estos edificios, la perspectiva del Teatro alla Scala cambió completamente, puesto que pasó de ser un edificio situado en una calle estrecha y que solo se podía ver si pasabas por delante, a convertirse en un conjunto arquitectónico, cuya fachada dominaba la nueva plaza.

Para terminar comentaros que desde la plaza se puede acceder a la impresionante Galería Vittorio Emanuele II y que en la misma se encuentra el Monumento a Leonardo da Vinci, obra del escultor Pietro Magni e inaugurado en el año 1872 con motivo de la Segunda Exposición Nacional de Bellas Artes.

Piazza della Scala
Piazza della Scala

Teatro de La Scala

Como os decía, justo enfrente se encuentra el Teatro de La Scala, que es otro de los imprescindibles Qué ver en Milán en 1 día.

Considerado uno de los teatros más prestigiosos del mundo, el Teatro de La Scala ha acogido desde que Giuseppe Piermarini lo diseñara y los inaugurara en el año 1778 a los mejores artistas del ámbito internacional de la ópera, el ballet y la música clásica.

Anteriormente existía otro teatro en Milán, el Teatro Regio Ducal, que fue destruido en el año 1776. Sin embargo, en el enclave en el que se encuentra el Teatro de La Scala yacía la Iglesia de Santa María alla Scala, que fue demolida también demolida en el año 1776. Además comentaros como anécdota que, al igual que otros casinos de la época,, La Scala fue también un casino.

La estructura original fue renovada en el año 1907, cuando se cambió a un diseño muy parecido al actual. No obstante en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos dañaron seriamente el teatro. Tuvo que ser reconstruido y reestrenado el 11 de mayo de 1946 con un concierto memorable dirigido por Arturo Toscanini.

Por último deciros que se realizó una última renovación de bastante importancia y controversia entre los años 2002 y 2004 y que hoy en día el edificio posee un museo con una extraordinaria colección de pinturas, bocetos, estatuas y otros documentos relacionados con la ópera.

Precio
  • Adultos: 12€
  • Reducida (Entre 12 y 18 años, mayores de 65 años): 8€
  • Menores de 12 años: Gratis
Horarios
  • De lunes a domingo: De 09:30h a 17:30h

Otra opción de entrar es acudir a alguno de los espectáculos que aún se hacen en el teatro. Podéis comprarlos desde este link.

Teatro de La Scala en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Teatro de La Scala

Il Dito

Caminamos por el Centro de Milán y llegamos a uno de los lugares más peculiares de la ciudad, Il Dito.

Esta escultura de mármol del artista italiano Maurizio Cattelan fue inaugurada en el año 2010 por la entonces alcaldesa de Milán, Letizia Moratti. La obra está ubicada en el centro de la Piazza degli Affari de Milán, que se encuentra enfrente del Palazzo Mezzanotte, sede de la Bolsa de Milán.

Aunque es conocida como “Il Dito”, su nombre original es “LOVE”, que es el acrónimo de “Libertà, Odio, Vendetta, Eternità” (“Libertad, Odio, Venganza, Eternidad”). No obstante, Maurizio Cattelan nunca ha revelado el significado exacto de la escultura de 11 metros de altura. Las dos explicaciones más aceptadas son:

  • Representa una crítica del saludo fascista
  • Protesta contra las instituciones financieras después de la crisis financiera de 2007 – 2008

De hecho, el edificio de la Bolsa fue construido durante el fascismo por el arquitecto Paolo Mezzanotte y terminado en el año 1932.

Por último comentaros que la escultura inicialmente solo se iba a exponer de manera temporal. No obstante, dada la gran aceptación que había tenido, el concejal de Cultura de la ciudad, Massimiliano Finazzer Flory, propuso que la pieza fuera permanente. Eso no sentó muy bien a la comunidad empresarial, que se opuso a la idea. Pero finalmente, después de largas deliberaciones, se decidió que se quedaría permanentemente.

Il Dito en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Il Dito

Santa Maria delle Grazie

El siguiente lugar que visitamos en esta ruta de Qué ver en Milán en 1 día fue la Iglesia de Santa Maria delle Grazie. Una iglesia que se terminó de construir en 1482 y que es donde se encuentra el famosísimo cuadro de La última cena.

Si bien es cierto que fue mayoritariamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial (uno de los pocos muros que se salvaron fueron los de La última cena) y que recientemente ha sido reconstruida (algo que a mi parecer le quita valor). La verdad es que tanto por el exterior, como por el interior, se convierte sin duda en una de las iglesias más bonitas de la ciudad. Además es una basílica menor y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por último deciros que en el interior de la iglesia, en la parte más antigua de estilo gótico, destacan en una capilla de la derecha los bellos frescos con la Historia de la Pasión, de Gaudenzio Ferrari. Asimismo, en la misma capilla estuvo La coronación de espinas de Tiziano, hoy en el Museo del Louvre.

Santa Maria delle Grazie en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Santa Maria delle Grazie

Parque Sempione

Eran las 12:00h de la mañana y el calor se hacia notar. Así que decidimos que la mejor opción era buscar un banco a la sombra en el parque más popular del centro de Milán, el Parque Sempione.

Este parque de 386.000 m² fue construido a finales del siglo XIX sobre una antigua plaza, que usaban como formación militar. Concretamente el parque fue llevado a cabo entre los años 1888 y 1894, según el proyecto del arquitecto Emilio Alemagna. Un proyecto que incluía avenidas transitables por carruajes, un pequeño lago y un mirador donde actualmente se encuentra la Biblioteca del Parque Sempione.

Desde su creación, el parque ha servido como punto de encuentro para cuando los milaneses tienen tiempo libre. Entre los edificios más significativos del parque, además del Palazzo dell’Arte, destacan la Arena Civic, el pabellón del Acuario Cívico de Milán de Locati y la Torre Littoria. Sin contar los dos puntos de entrada y salida, que son los más impresionantes; el Arco della Pace y el Castello Sforzesco.

Parque Sempione en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Parque Sempione

Alice Pizza

A la hora de estar deambulando por el parque nos dimos cuenta de que la mejor opción era volver al alojamiento y descansar un rato, puesto que el calor era insoportable. Por lo que cogimos la línea 2 del metro en la parada Cadorna, que nos llevó hasta la parada de Loreto por 2,2€. Una vez allí nos dirigimos al alojamiento, pero antes nos acercamos a coger para llevar unos trozos de pizzas de la franquicia de pizzas al taglio más famosa de Italia. Si queréis saber el precio y lo que me pareció, os dejo toda la información en el artículo de a continuación.

Duomo de Milán

Teníamos la entrada a las terrazas del Duomo de Milán a las 17:00h. Así que decidimos descansar un rato y un poco antes de la hora cogimos el metro hacia la Piazza Duomo. Una vez allí hubo algo de lío, pero rápidamente nos dirigimos hacia el lado izquierdo del Duomo (mirándolo de frente desde la plaza) y comenzamos a subir los escalones, que nos llevarían hasta las terrazas del lugar más especular de Milán y uno de los más increíbles de Italia, el Duomo de Milán.

A pesar de que se comenzó a construir en el año 1386, no se finalizó hasta el año 1965. Gran parte de la culpa de que haya tardado tanto en realizarse, es que es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo y de hecho en muchos rankings está posicionada como la segunda catedral gótica más grande del mundo y la iglesia más grande de Italia.

Historia Duomo de Milán

En el enclave en el que se encuentra hoy en día, anteriormente yacía la antigua Catedral de Santa Maria Maggiore. Se derrumbó el campanario y se decidió que la mejor opción era construir un nuevo templo católico, el Duomo de Milán.

Inicialmente se prepararon los cimientos para un edificio de tres naves, con capillas laterales cuadradas. Sin embargo, el proyecto estaba comenzando a ser tan ambicioso, que se optó por prescindir de las capillas y elevar a cinco el número de naves. A finales de siglo, en el año 1393, se realizó el primer capitel. Algo novedoso, ya que la presencia de capiteles sobre los pilares lo diferencia claramente del gótico más allá de los Alpes. Más tarde, en el año 1418 el Papa Martín V consagró el altar mayor y se celebró una gran ceremonia.

Poco a poco la iglesia iba evolucionando, pero quedaba uno de los apartados más importantes, la fachada. Pellegrino Tibaldi diseñó un proyecto en el año 1580 que iba a realizarse, pero Carlo Borromeo falleció en el año 1584 y, al ser la persona de mayor importancia que apoyaba la idea, el proyecto perdió fuerza y ganó importancia el de Martino Bassi. Poco a poco la realización de la fachada fue prosperando hasta que en el año 1805 Napoleón Bonaparte mandó a Giuseppe Zanoia que iniciara los trabajos para la finalización de la fachada, para la coronación de Napoleón como rey de Italia. Finalmente se completó en el año 1813 por Carlo Amati y se le siguieron añadiendo estatuas de tamaño humano a lo largo del siglo XIX.

Desde el siglos XIX se han realizado numerosos trabajos de restauración. Los primeros fueron cuando en el año 1866 se derribó el bajo campanario situado en la nave y se trasladaron las campanas a la cúpula. También, a lo largo del siglo XIX, se completaron los chapiteles y la decoración arquitectónica. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, la catedral resultó dañada durante los ataques aéreos.

Para terminar, en el año 1969, para evitar derrumbes (ya se habían desprendido trozos de mármol, incluso de gran tamaño), se cerró al tráfico la zona que rodea el Duomo y se redujo la velocidad de los trenes de la línea 1 del metro, que pasan por el subterráneo. Asimismo, la restauración estética de las torres se inició en el año 1981 y concluyó en el año 1986, con motivo del sexto centenario de su construcción. Las restauraciones hoy en día son constantes y es habitual encontrar el duomo con algún andamio.

Arquitectura Duomo de Milán

Pese a que en muchas ocasiones se dice que la Catedral de Milán tiene un estilo claramente gótico, lo cierto es que al haberse construido y reconstruido en tantos periodos del tiempo, no queda del todo claro. Por lo que, aunque claramente los estilos a los que más se asemeja es el gótico y el neogótico, lo cierto es que yo soy partidario de describir al Duomo de Milán como un templo religioso con estilo propio y en continua renovación.

Esta catedral, que tiene su altura máxima en 108 metros, cuenta con una de las fachadas más reconocidas e impresionantes a nivel mundial. De hecho, la fachada de 56 metros de altura máxima escenifica a la perfección la evolución del Duomo de Milán, puesto que en la misma podemos apreciar el Renacimiento tardío de Tibaldi, pasar por el Barroco de Francesco Maria Richini y llegar el neogótico napoleónico de Acquisti.

El Duomo de Milán es de planta de cruz latina, cuenta con cinco naves, 135 agujas y 3400 estatuas. De la misma manera, otro de los aspectos que más destaca es el tamaño de los pilares y la altura de la bóveda (45 metros), que impresiona nada más accedes al interior.

Terrazas del Duomo de Milán

Por último voy a hablaros de otra de las cosas que no os podéis perder ya no solo en el Duomo de Milán, sino en Milán, subir a las terrazas.

Se puede acceder tanto por escaleras (no es algo excesivamente duro), como por ascensor. Una vez arriba podréis obtener una de las mejores vistas de la ciudad. Una perspectiva casi 360º de la capital de Lombardía, que es una auténtica delicia y que recomiendo divisar al atardecer.

Tipos de entrada Duomo de Milán

Para acceder al Duomo existen diferentes tipos de entradas, dependiendo si además del Duomo quieres visitar otros puntos como los tejados o el museo, o incluso si para subir a los tejados lo quieres hacer por las escaleras o por ascensor:

  • ELEVADOR DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por ascensor, Museo, Baptisterio):
    • General: 22€
    • Reducida: 11€
  • ESCALERAS DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio):
    • General: 16€
    • Reducida: 8€
  • PASE DE CULTURA (Catedral, Área Arqueológica, Museo, Baptisterio):
    • General: 10€
    • Reducida: 5€
  • TECHOS – Acceso por ascensor (Tejados por ascensor):
    • General: 15€
    • Reducida: 7.5€
  • TECHOS – Acceso a pie (Tejados por escalera):
    • General: 13€
    • Reducida: 6,5€
  • DUOMO DE MILÁN + MUSEO DUOMO (Catedral + Museo):
    • General: 8€
    • Reducida: 4€
  • DUOMO + AMBROSIANA (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio y `Pinacoteca Ambrosiana):
    • General: 30€
    • Reducida: 20€

Las entradas se pueden comprar de manera online con un pequeño recargo, o mirando de frente a la catedral, en el lado derecho de la misma están las taquillas.

Si tenéis intención de acudir al interior y de subir a los tejados a continuación os dejo una guía con toda la información práctica para que no os perdáis nada.

Duomo de Milán en el post de Qué ver en Milán en 1 día
Duomo de Milán

 Via Dante

Tras alucinar con las vistas y, porque no decirlo, pasar algo de calor, continuamos este recorrido de Qué ver en Milán en 1 día con mi calle favorita de la ciudad, Via Dante.

Esta espectacular vía comercial y peatonal fue creada a finales del siglo XIX. Es una vía en la que encontraréis numerosos establecimientos y en la que si levantáis la vista hacía arriba visualizaréis algunos de los edificios más señoriales de la metrópoli. Os animo a que la recorráis con calma y disfrutéis del ambiente que suele haber, ya que es una de las calles más concurridas de Milán. Además uno de los aspectos más destacables de la calle es la increíble perspectiva que se obtiene de la parte central del Castello Sforzesco.

Via Dante
Via Dante

Castello Sforzesco

Recorrimos la calle y llegamos a las puertas del Castello Sforzesco. No nos dio tiempo a adentrarnos, pero decidimos bordearlo.

Aunque no es tan popular como otros monumentos de la ciudad, lo cierto es que, este castillo que se comenzó a construir en el año 1360, es otro de los imprescindibles de Milán. No obstante, de esa primera construcción queda bien poco, ya que fue destruido durante la República Ambrosiana Dorada en el año 1447. Más tarde, en el año 1450, Francisco I Sforza, una vez que venció a los republicanos, comenzó la reconstrucción del castillo para convertirlo en su residencia. Leonardo da Vinci pintó frescos en varias habitaciones y a finales de siglo el castillo se convirtió en una de las cortes más lujosas de la época.

A principios del siglo XVI la Torre del Filarete (la principal) se derrumbó porque un soldado detonó accidentalmente una bomba. En el año 1536 el castillo fue entregado al rey de España Carlos V (esto dio estabilidad al castillo, ya que desde principio de siglo se habían sucedido nueve gobiernos diferentes de distintos países). Se reforzó la fortificación y a principios del siglo XVII se completaron las obras con fosos, que separaban completamente el castillo de la ciudad.

Con la llegada de Napoleón, en el año 1800 se ordenó su total demolición. Finalmente solo se destruyeron las torres laterales y los bastiones españoles. En el siglo XIX hubieron saqueos y muchos milaneses propusieron demolerlo para construir un barrio residencial. Sin embargo, prevaleció la cultura histórica y el arquitecto Luca Beltrami sometió el castillo a una gran reconstrucción, que tenía como objetivo devolverlo a las formas del señorío Sforza. La restauración finalizó en el año 1905, con la inauguración de la Torre Filarete, reconstruida según dibujos del siglo XVI.

En el año 2010 se llevaron a cabo las últimas labores de restauración y actualmente es el enclave utilizado para los Museos del Castello Sforzesco. El museo más importante del lugar es el Museo de Arte Antiguo, en el que se encuentra la famosa Piedad Rondanini, la última escultura en la que trabajó Miguel Ángel, y el manuscrito del Códice Trivulziano de Leonardo da Vinci. Asimismo otros museos son; la Pinacoteca, el Museo Egipcio, el Museo de Artes Decorativas o el Museo de Instrumentos Musicales.

La entrada al castillo es gratuita, pero la entrada a los museos no.

Precio de cada uno de los museos
  • General: 5€
  • Mayores de 65 y estudiantes: 3€
  • Menores de 25: Gratis
Horarios
  • Castillo:
    • Verano: De lunes a domingo: De 07:00h a 18:00h
    • Invierno: De lunes a domingo: De 07:00h a 19:00h
  • Museo:
    • De lunes a domingo: De 09:00h a 17:30h
Castello Sforzesco
Castello Sforzesco

Arco della Pace 

Tras volver a recorrer el Parco Sempione, decidimos terminar esta ruta de Qué ver en Milán en 1 día viendo el atardecer con el Arco della Pace de fondo.

A pesar de que la primera piedra se puso en el año 1807, las obras tuvieron que parar por la caída de Napoleón en el año 1814. Más tarde, en el año 1826, se retomó la realización del monumento, bajo el mandato del emperador Francisco I de Austria, que lo dedicó al Congreso de Viena (congreso que sucedió en el año 1815 y que acordó la paz entre las distintas potencias europeas). Finalmente en el año 1838 se inauguró y en la actualidad es uno de los principales monumentos neoclásicos de Milán.

Toda la estructura es de granito de Baveno, revestida en piedra de Crevoladossola y cuenta con capiteles corintios. Las dimensiones generales de la fachada son 24 metros de ancho por 25 metros de alto y hoy en día es una de las puertas de entrada de uno de los parque más importantes de Milán, el Parque Sempione.

Si queréis saber la ubicación exacta en la que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía Arco della Pace.

Arco della Pace
Arco della Pace

Cogimos de nuevo el metro e hicimos el mismo recorrido que habíamos hecho esta mañana para volver a alojamiento por el mismo precio (2,2€)- Finalmente sobre las 22:00h llegamos al alojamiento, trabajé un poco en Instagram y rápidamente empecé a soñar en el siguiente día en el que se daría fin a este Viaje Turín y Milán en 4 días y os mostraría Cómo ir de Milán a Turín.

Qué ver en Milán en 1 día


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