Pese a que el Duomo de Milán acapara todas las miradas, Milán es una ciudad que tiene mucho más que ofrecer. Es una localidad en la que podrán disfrutar viajeros de todos los gustos y aficiones. Por un lado tiene un nivel arquitectónico al alcance de muy pocas ciudades de la zona (y eso ya es decir en Italia), cuenta con parques para los que buscan una mayor tranquilidad, dispone de rascacielos para los aficionados a lo moderno, posee museos para los amantes del arte, la historia y la ciencia. En definitiva, es una metrópoli con infinidad de atractivos, los cuales os he intentado resumir en este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán.
Si 40 lugares os parecen excesivos, o no disponéis de un mayor número de días para poder visitar todos los lugares que aparecen en está lista, a continuación os dejo otros artículos en los que he ido quitando lugares de interés no tan imprescindibles. Decir también que en cada artículo se quitan 10 lugares que aparecían en el post anterior, pero que las descripciones de los sitios que continúan en los posts con menos lugares son las mismas. De igual manera, también hay otros cuatro artículos con más lugares por si disponéis de más tiempo.
- 10 lugares qué ver en Milán
- 20 lugares qué ver en Milán
- 30 lugares qué ver en Milán
- 50 lugares qué ver en Milán
- 60 lugares qué ver en Milán
- 70 lugares qué ver en Milán
- 80 lugares qué ver en Milán

40 mejores lugares que ver en Milán
1. San Bernardino alle Ossa
Comenzamos este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con una de las iglesias más famosas de la ciudad, San Bernardino alle Ossa.
Los orígenes del complejo de San Bernardino se remontan al año 1127, cuando el ciudadano milanés Gottifredo de Busseri fundó el Hospital de San Barnaba destinado a la cura de leprosos. Poco después, en el año 1210 se construyó una sala para albergar los huesos que ya no cabían en el cementerio (lo que hoy en día es el osario).
Junto a esta sala se edificó en el año 1269 una pequeña iglesia. Sin embargo, tanto la iglesia como el osario tuvieron que ser reconstruidos tras el colapso del campanario de la próxima Iglesia de Santo Stefano Maggiore en el año 1642. Asimismo, diez años más tarde, en el 1652, se cerró el hospital y el cementerio. Por lo que se exhumaron los restos para completar la decoración del osario.
Ante la necesidad de erigir un templo mayor para albergar a los fieles que se acercaban en gran número a la capilla del osario, en el año 1750 los arquitectos Andrea Biffi y Carlo Giuseppe Merlo construyeron una gran iglesia en estilo rococó y barroco. No obstante, la fachada de aspecto más parecido a un edificio civil que a uno religioso, no fue finalizada hasta el año 1776.
Osario
Adentrándonos un poco más en el principal atractivo del lugar, deciros que se encuentra a la izquierda de la entrada principal de la iglesia y que, tras un breve pasillo, os encontraréis por una sala llena de huesos, que cuenta con una bóveda pintada al fresco en el año 1695 por Sebastiano Ricci.
Muchos han planteado la hipótesis de que estos huesos corresponden a los numerosos mártires cristianos asesinados por los herejes arrianos en la época de San Ambrosio, pero la teoría no parece sostenerse, ya que parecen pertenecer a pacientes fallecidos del Hospital de San Barnaba, priores y hermanos que la dirigieron, condenados a decapitación, prisioneros que murieron en prisión, miembros de familias aristocráticas que fueron enterrados en tumbas cercanas…
Por último deciros como anécdota que en el año 1738, el rey Juan V de Portugal quedó tan impresionado con la capilla, que decidió replicarla idéntica en cada detalle en Évora, en la capilla se conoce como Capela dos Ossos.
Precio
- Entrada Gratuita
- Hay que dejar algo de propina por entrar al osario
Horario
- De lunes a viernes:
- 07:30h a 12:00h
- 13:00h a 16:00h
- Sábados y domingos: De 07:30h a 12:00h
2. Museo del Duomo di Milano
Si sois tan aficionados de Duomo de Milán como lo fui yo tras verlo por primera vez, una visita muy recomendable es la del Museo del Duomo di Milano y de ahí que tenga que estar en este listado de los 40 mejores lugares qué ver en Milán.
En este museo fue inaugurado en el año 1953 con la intención de no desperdiciar y de valorar todo el material que no está en el Duomo. A lo largo de 26 salas divididas en 14 áreas temáticas según el orden cronológico de las fases de construcción de la Catedral encontraréis esculturas, tapices, grabados, bocetos de terracota, material gráfico, pinturas, modelos de madera, vidrieras…
Hoy en día el museo se encuentra en el interior del Palacio Real y entre las más de doscientas obras que podéis encontraros, algunas que no podéis perderos son: «La Disputa de Jesús en el Templo» de Tintoretto, una maqueta de madera del Duomo de Milán, en general la sala de tapices, el Crucifico de Ariberto de Intimiano…
Si necesitáis información sobre el horarios, precios, tipos de entrada para acceder al museo y al duomo conjuntamente, a continuación os dejo un post en el que lo explico (no se puede entrar únicamente al museo, hay que adquirir alguna entrada conjunta, que lo incluya).
3. Navigli en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Navigli es probablemente el barrio más de moda en la actualidad. Este barrio conocido como la «Venecia de Milán» es un lugar ideal para pasear durante el día y para disfrutar del ambiente durante la noche. En sin lugar a dudas la zona más animada de la ciudad y la zona con más opciones nocturnas para salir.
Asimismo, es probable que en fines de semana pueda parecer un poco agobiante, de modo que si buscáis un ambiente más relajado quizá este no sea vuestro barrio.
4. Torre Hadid
Seguimos con este artículo de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con la Torre Hadid.
La Torre Hadid, también conocida como Torre Generali es obra de la famosísima arquitecta Zaha Hadid. Hoy en día es uno de los tres grandes rascacielos que han situado al barrio de City Life de Milán en el mapa. Asimismo, con 177 metros de altura es el tercer edificio más alto de la ciudad, el cuarto edificio más alto de Italia y el 45º de la Unión Europea.
El edificio cuenta con 44 plantas y tardó en construirse tres años; desde 2014 hasta 2017. Para terminar debo deciros que fue el segundo rascacielos más bonito del 2017 según el Premio Rascacielos Emporis, por detrás de la Lotte World Tower en Seúl.
5. Chiesa di San Fedele
Otra de las iglesias más bonitas de la capital de Lombardía es la Chiesa di San Fedele y de ahí que esté en este listado de los 40 mejores lugares qué ver en Milán.
Esta iglesia construida en el siglo XVI, obra de Pellegrino Tibaldi, fue primera casa profesa de los jesuitas en Milán. Se cree que anteriormente ya yacía en el enclave otro templo religioso, pero no quedan restos.
A pesar de que la iglesia se dio por finalizada en el año 1579, quedaron aun partes del edificio por realizar. Un ejemplo de ello es que bajo la dirección de Francesco Maria Richini se completaron las obras del coro en el año 1684 y ese mismo año el arquitecto Andrea Biffi inició la construcción de la cúpula.
Tras la supresión de la orden de los jesuitas en el año 1773, la iglesia fue confiada a los canónigos procedentes de la cercana iglesia del siglo XIV de Santa Maria della Scala, que fue demolida en el año 1776 para que se pudiera construir el Teatro alla Scala. La iglesia tomó entonces su nombre actual y se enriqueció con muchas de las decoraciones y obras de arte del edificio destruido. Asimismo, la fachada se completó en el año 1835.
Para terminar deciros que los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial la dañaron y por tanto tuvo que sufrir una gran reconstrucción. Además, como anécdota, hay que destacar que Alejandro Manzoni (uno de los novelistas italianos más famosos) rezaba en el templo y de hecho, un día de 1873 cayó en las escaleras de la iglesia, sufriendo un trauma que le provocó un deterioro rápido e irreversible, que hizo que falleciera meses después.
Horarios
- Lunes y martes: De 07:30h a 16:00h
- De miércoles a viernes: De 07:30h a 18:00h
- Sábado: De 14:00h a 19:00h
- Domingo:
- Mañanas: De 10:00h a 12:00h
- Tardes: De 14:00h a 19:30h
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
6. Torre Isozaki en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
La Torre Isozaki, también conocida como Torre Allianz, es el segundo edificio más alto de la ciudad y a su vez es el segundo edificio más alto de Italia.
Este rascacielos de 209 metros de altura (en realidad llega a 259 si contamos la antena, lo que le situaría en la primera posición del ranking y sería el edificio más alto de Italia) se terminó de construir en el año 2015 y actualmente es el 16º edificio más alto de la Unión Europea. Fue diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki y el arquitecto italiano Andrea Maffei y fue el tercer rascacielos más bonito del 2015 según el Premio Rascacielos Emporis.
Se tardó solo 3 años en construir el edificio y en el interior del mismo yace un título Guinness World Records. El record en cuestión es el del mural más grande del mundo a lo largo de las escaleras de un edificio. Asimismo, también se ha anunciado que el edificio acogerá la sede del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina 2026. Por último comentaros que cuenta con 50 pisos y eso lo convierte en el edificio de Italia con más número de pisos.
7. Via Paolo Sarpi
Una de las calles más animadas de Milán es la Via Paolo Sarpi y además es la calle principal del barrio de Chinatown de Milán.
Es una calle peatonal de aproximadamente 1Km, que está repleta de establecimientos asiáticos. Y es que desde las primeras décadas del siglo XX, la presencia de inmigrantes chinos en la zona ha ido en aumento.
Anteriormente era una calle transitada, pero todo cambió con la renovación realizada entre 2010 y 2011, que hizo que la vía se transformara en una elegante calle peatonal apta para bicicletas y adornada con macetas de flores y árboles. Desde ese momento el atractivo turístico ha aumentado y poco a poco se va haciendo un hueco en las rutas turísticas de la capital lombarda.
Por último debo deciros que cada año se celebra el Año Nuevo Chino y el desfile se realiza mayoritariamente por esta calle, que está decorada para la ocasión. Eso sumado a la masiva presencia china, combinada con los típicos ideogramas en las calles, da a la calle y al barrio una fuerte identidad.
8. Basílica de San Carlo al Corso
Una de las iglesias que más me sorprendieron durante mi estancia en Milán fue la Basílica de San Carlo al Corso.
Este templo católico de estilo neoclásico fue construido para reemplazar la Iglesia medieval de Santa Maria dei Servi. Inspirado en el Panteón Romano y con importantes similitudes con la iglesia de San Francesco da Paola en Nápoles, el arquitecto Filippo Pizzagalli llevo a cabo las obras entre los años 1838 y 1847 (Carlo Amati hizo la fachada). En el año 1938 el Papa Pío XI la elevó a basílica menor y, aunque se han hecho algunas remodelaciones y renovaciones, no fue gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial.
El exterior destaca por una columnata frontal, que está compuesta por 36 grandes columnas corintias monolíticas de granito de Baveno. No obstante, todas las miradas se centran en la enorme cúpula de 32,2 metros de diámetro y en la parte trasera se encuentra el campanario que, con 72 metros de altura, es el más alto de Milán.
Horarios
- De lunes a sábados:
- Mañanas: De 07:00h a 12:00h
- Tardes: De 16:00h a 20:00h
- Domingos:
- Mañanas: De 09:30h a 13:00h
- Tardes: De 16:00h a 22:00h
9. Basilica of San Simpliciano en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Parece que en Milán sólo hayan iglesias, pero es que merecen mucho la pena y no puedo dejar de mencionarlas. Es por eso que el siguiente lugar que tiene que aparecer en este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán es la Basilica of San Simpliciano.
Este templo religioso fue construido en el siglo IV y es la segunda iglesia cristiana más antigua conocida con planta de cruz latina. Más tarde, el edificio fue modificado entre los siglos XII y XIII, dándole el aspecto románico actual, pero se conservaron los muros originales hasta una altura de 22 metros.
En el siglo XVI, el gobernador español Ferrante Gonzaga hizo bajar el campanario 25 metros. Asimismo, la cúpula y las alas laterales también fueron modificadas en el año 1582. Entre 1838 y 1841, por iniciativa del párroco debido a un deterioro general del edificio, la iglesia fue sometida a fuertes intervenciones de estilo neoclásico y neogótico por parte del arquitecto Giulio Aluisetti. Por último, la fachada fue reelaborada en el año 1870 y en el 1927 se añadieron vidrieras.
Las capillas laterales presentan decoraciones de diversas épocas; desde el Renacimiento hasta el Barroco, pasando por el Rococó y el Neoclásico. En el crucero derecho hay una pintura de Alessandro Varotari (más conocido como Il Padovanino) y junto a la entrada del ábside hay santos pintados al fresco por Aurelio Luini. Para terminar hay que destacar la bóveda del ábside está decorada con la que se considera la obra maestra de Ambrogio da Fossano, la Coronación de María.
Horarios
- De lunes a viernes:
- Mañanas: De 07:15h a 12:00h
- Tardes: De 15:00h a 19:00h
- Sábado:
- Mañanas: De 08:00h a 12:00h
- Tardes: De 15:00h a 19:00h
- Domingo:
- Mañanas: De 07:30h a 12:30h
- Tardes: De 16:00h a 19:00h
10. Basílica de San Lorenzo
Otra iglesia que no puede faltar en este artículo de los 40 mejores lugares qué ver en Milán es la Basílica de San Lorenzo.
Esta iglesia es una de las más antiguas de la ciudad, puesto que, aunque el edificio ha sido reconstruido y modificado varias veces, fue construido originalmente entre los años 390 y 410. De hecho, junto con las Columnas de San Lorenzo, que se encuentran justo enfrente, está considerado uno de los principales complejos monumentales de la época romana imperial tardía en Milán. También se cree que la basílica es el primer edificio centralmente simétrico en el Occidente cristiano y que es una de las primeras basílicas cristianas de Milán.
El período comprendido entre los siglos XI y XII fue muy convulso para el edificio; gravemente dañado por dos incendios en los años 1071 y 1075, su cúpula se derrumbó en el año 1103, para ser nuevamente destruida junto con parte del edificio en otro incendio en el año 1124. Posteriormente, la iglesia fue reconstruida en estilo románico, manteniendo sin cambios la distribución interna original.
Si a lo largo de la Edad Media la Basílica de San Lorenzo fue un símbolo del legado imperial romano en Milán, en el Renacimiento el templo se convirtió en un símbolo de los cánones clásicos perdidos buscados por los humanistas. No obstante, en el año 1573 la iglesia volvió a ver caer su cúpula durante una celebración litúrgica.
Como anécdota, deciros que se cree que durante la reconstrucción se produjo un acontecimiento milagroso que había sido predicho por el arzobispo Carlo Borromeo. El acontecimiento en cuestión es que en el año 1585 una mujer enferma fue curada ante un cuadro de la Madonna del Latte expuesto en la Piazza della Vetra (hoy en día está en el altar mayor de la iglesia). A raíz de este acontecimiento, las donaciones se multiplicaron, permitiendo que los trabajos de reconstrucción avanzaran más rápidamente y finalizaran en el año 1626.
Desde ese momento las modificaciones no han sido excesivamente destacables, a excepción de que el año 1934 las casas construidas delante de la basílica fueron destruidas y se creo una plaza pública. Para terminar deciros que la planta, cuya estructura se ha mantenido casi inalterada desde su fundación, está formada por un cuadrado y un círculo superpuestos, propiamente llamado tetraconcha.
Horarios
- De lunes a viernes:
- Mañanas: De 08:00h a 12:30h
- Tardes: De 15:00h a 18:30h
- Sábados y domingos:
- Mañanas: De 09:00h a 13:00h
- Tardes: De 15:00h a 19:00h
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
11. Porta Garibaldi
Continuamos este post de los 40 mejores lugares que ver en Milán con la Porta Garibaldi.
Este arco neoclásico hoy en día es una de las seis puertas principales de Milán. Anteriormente en el enclave yacía una de las puertas de época española (Porta Comasina), pero en época napoleónica el gobierno de Francesco Melzi d’Eril proyectó una renovación general de las puertas de entrada a Milán. Tras la abolición de los baluartes y el derribo de las puertas españolas, cuya función militar quedaba ya obsoleta, el proyecto pretendía reconvertirlos en casetas de peaje, pero con un estilo adecuado al prestigio de la capital del Reino de Italia.
Fue construido también para conmemorar la visita de Francisco I de Austria en el año 1825 y el arco fue finalmente terminado entre 1826 y 1827 y durante muy poco tiempo convivió con la anterior puerta del siglo XVI. Posteriormente se derribó la antigua puerta, liberando espacio frente al nuevo edificio, al que luego se unirían las casetas de peaje erigidas entre diciembre de 1834 y agosto de 1836
12. Museos del Castello Sforzesco
El siguiente lugar que debe aparecer en este listado de los 40 mejores lugares qué ver en Milán son los Museos del Castello Sforzesco.
Si ya de por si visitar el Castello Sforzesco es algo imprescindible que hacer en Milán, si en su interior yacen 8 museos que se pueden visitar con una única entrada ya no hay excusa para no hacerlo.
A continuación os dejo cuales son los ocho museos y lo más interesante de cada uno:
- Museo Miguel Ángel Pietà Rondanini: Desde el año 2015, en el edificio dónde se encontraba el antiguo Hospital Español del Castillo Sforza, se encuentra la última obra de Miguel Ángel Buonarroti, la Piedad Rondanini. Fue creada en los últimos diez años de su vida y este museo se basa únicamente en esta obra.
- Museo de Arte Antiguo: Probablemente el museo más relevante de los ocho y mi favorito. Ubicado en las elegantes salas de la antigua residencia de Galeazzo Maria Sforza y Ludovico el Moro, el Museo de Arte Antiguo cuenta con una de las mayores colecciones de esculturas de Italia. Con aproximadamente 400 obras procedentes de monasterios, puertas de la ciudad y residencias nobles del Milán medieval, el museo narra más de mil años de historia, desde el siglo V hasta el XVI, a través del talento de artistas de Lombardía y otras regiones.
- Museo Arqueológico, Sección Egipcia: El museo explora los aspectos clave del antiguo Egipto a través de figuras icónicas como el faraón, los escribas y los artesanos. Además de objetos cotidianos, se pueden observar estatuillas momiformes (ushabti), amuletos, imágenes de deidades antropomorfas y zoomorfas, diversos tipos de sarcófagos y momias.
- Museo Arqueológico. Sección de Prehistoria y Protohistoria: El museo narra, a través de hallazgos procedentes en su mayor parte de Lombardía, las etapas fundamentales de la evolución cultural y tecnológica desde el Neolítico (VI – IV milenio a.C.) hasta la romanización (finales del siglo III – I a.C.).
- Museo de Instrumentos Musicales: Consta con aproximadamente 900 instrumentos de diversas tradiciones, tanto europeas como no europeas. Entre los instrumentos de viento, de cuerda pulsada y de teclado, destacan obras como el virginal doble de Ioannes Ruckers, la viola de Giovanni Granzino y el oboe de Giovanni Maria Anciuti. No llega a ser tan impresionante como el Museo de Instrumentos Musicales de Bruselas, pero es una de las colecciones más importantes de Italia y Europa.
- Museo de Artes Decorativas: En este museo podréis encontrar cerámica italiana desde el Renacimiento hasta el siglo XX, marfiles y orfebrería medievales, bronces renacentistas y cristal de Murano y Bohemia (siglos XV – XVIII). Entre sus obras más destacadas se encuentran el ciclo completo de los doce Tapices Trivulzio y obras de Gio Ponti, Arturo Martini y Pietro Melandri.
- Pinacoteca: Exhibe obras de la pintura milanesa y lombarda de los siglos XV al XVIII, enriquecidas con obras venecianas y flamencas. Entre los artistas presentes se encuentran Foppa, Bramantino, Luini, Mantegna, Bellini, Correggio y Canaletto.
- Museo de Muebles y Esculturas de Madera: Relata seis siglos de historia del mueble, desde el siglo XV hasta el XX. En el museo podréis encontrar muebles y esculturas de madera colocados en ambientes que recrean los contextos históricos y artísticos de los que proceden. Destacan obras de grandes maestros como Gio Ponti y Ettore Sottsass.
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h
Precios
- Entrada General: 5€
- Entrada Reducida: 3€
13. Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Seguimos este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con la Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore.
La Iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore, conocida como como la «Capilla Sixtina» de Milán por sus increíbles frescos, se llevó a cabo entre los años 1503 y 1509. No obstante, la fachada no se terminó hasta el año 1564.
El templo se concibió dividido en dos partes: una sala pública frontal, dedicada a los fieles, y una sala posterior, más amplia, reservada exclusivamente para las monjas. La imponente e impresionante decoración al fresco, que hizo famoso al templo, fue iniciada en la segunda década del siglo XVI por artistas de la escuela de Leonardo da Vinci. La iglesia ha sido objeto de importantes trabajos de restauración desde finales del siglo XX. Una de las restauraciones más importantes fue la del año 1964, cuando se llevaron a cabo intervenciones para salvar a última hora algunos frescos comprometidos por la humedad.
En el interior cuenta con una única nave que está abovedada y dividida en dos espacios por un tabique. En ambas salas, la nave está flanqueada por varias pequeñas capillas cubiertas con bóvedas de cañón, coronadas por una logia serliana. Por último hay que destacar que el muro divisorio está decorado con frescos de Bernardino Luini.
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a domingo: De 10:00h a 17:30h
Precio
- Entrada Gratuita
14. Quadrilatero d’Oro
Si os gusta la moda y la ropa de lujo, uno de vuestros imprescindibles en Milán será el Quadrilatero d’Oro.
Es un distrito comercial formado por unas pocas calles en las que se encuentran algunas de las marcas más caras y lujosas de todo el planeta. Algunas de las más destacables son: Balenciaga, Armani, Gucci, Burberry, Off-White…
De todos formas, aunque no tengáis intención de comprar (como era mi caso), os animo a que recorráis el barrio, ya que ya solo por ver los escaparates merece la pena acercarse. La calle más famosa del barrio es la Via Monte Napoleone, que es la calle con los alquileres más caros del mundo superando a otras más míticas como la Quinta Avenida o la Avenida de los Campos Elíseos. De hecho, alquilar una tienda aquí cuesta 20.000 euros el metro cuadrado al año. Esto significa que si alquilas un local de 100 metros cuadrados te costaría 2.000.000 millones de euros al año.
15. Barrio de Isola
Uno de los barrios que más me cautivaron de la ciudad es el barrio de Isola.
No tenía muchas expectativas, ya que no es una zona que cuente con excesivos atractivos. No obstante, tuve la suerte de que cuando acudí coincidió con el día de mercado (sábado) y había un ambiente muy agradable.
De igual modo, si queréis obtener la que es a mí parecer la mejor fotografía de Milán, tenéis que acudir a Via Pastrengo.
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
16. Barrio de Brera en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Cuando buscáis en las guías de Milán por cual es el barrio que no podéis dejar de visitar, la gran mayoría os dirá que sin duda el barrio que no podéis dejar de recorrer es el barrio de Brera.
Brera es un barrio de calles peatonales, estrechas, con tiendas artesanales; en definitiva es una villa en el centro de Milán, que es muy diferente al resto de Milán. En lo personal, sí que he de reconocer que esperaba un poco más, pero sigo pensando que es de obligada visita y además en el mismo se encuentra el museo más impresionante de la ciudad, la Pinacoteca de Brera.
17. Teatro de La Scala
Un monumento que aparece en todas las guías de Milán es el Teatro de La Scala y de ahí que no pudiera no estar en este artículo de los 40 mejores lugares qué ver en Milán.
Considerado uno de los teatros más prestigiosos del mundo, el Teatro de La Scala ha acogido desde que Giuseppe Piermarini lo diseñara y los inaugurara en el año 1778 a los mejores artistas del ámbito internacional de la ópera, el ballet y la música clásica.
Anteriormente existía otro teatro en Milán, el Teatro Regio Ducal, que fue destruido en el año 1776. Sin embargo, en el enclave en el que se encuentra el Teatro de La Scala yacía la Iglesia de Santa María alla Scala, que fue demolida también demolida en el año 1776. Además comentaros como anécdota que, al igual que otros casinos de la época,, La Scala fue también un casino.
La estructura original fue renovada en el año 1907, cuando se cambió a un diseño muy parecido al actual. No obstante en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos dañaron seriamente el teatro. Tuvo que ser reconstruido y reestrenado el 11 de mayo de 1946 con un concierto memorable dirigido por Arturo Toscanini.
Por último deciros que se realizó una última renovación de bastante importancia y controversia entre los años 2002 y 2004 y que hoy en día el edificio posee un museo con una extraordinaria colección de pinturas, bocetos, estatuas y otros documentos relacionados con la ópera.
Precio
- Adultos: 12€
- Reducida (Entre 12 y 18 años, mayores de 65 años): 8€
- Menores de 12 años: Gratis
Horarios
- De lunes a domingo: De 09:30h a 17:30h
Otra opción de entrar es acudir a alguno de los espectáculos que aún se hacen en el teatro. Podéis comprarlos desde este link.
18. Chinatown de Milán
Otro de los barrios que toda persona que visita Milán tiene que recorrer es el Chinatown de Milán. Una zona que no aparece en muchas guías y que quizá no cuenta con ningún atractivo verdaderamente destacable, pero que solo por vivir el ambiente merece la pena. En comparación con otros Chinatowns no es de los mejores, pero dentro de Europa sí que lo podría ser.
19. Porta Venezia en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Porta Venezia es otra de las puertas de entrada y salida de la ciudad.
Como os decía, está es otra de las seis puertas principales de Milán, construida a lo largo de los bastiones españoles y que hoy en día están demolidos. En su forma actual, la puerta se remonta al siglo XIX. Sin embargo, hubieron dos puertas antes; una en la muralla medieval y otra en la muralla romana. De hecho, pese a que su nombre actual sea Porta Venezia, a lo largo de la historia en sus distintas formas ha sido denominada como «Porta Orientale» o «Porta Riconoscenza».
Porta Venezia consta de dos edificios neoclásicos gemelos, que solían albergar oficinas de aduana. Cada edificio tiene pórticos en tres lados y un conjunto de cuatro nichos. Los bajorrelieves y las estatuas son de gusto clásico y reproducen dioses y temas romanos.
20. Fiera Milano Congressi
Uno de los lugares menos conocidos y que más me sorprendieron de toda la ciudad fue la Fiera Milano Congressi.
Este complejo diseñado por el arquitecto Massimiliano Fuksas fue inaugurado en el año 2005 y cuenta con un total de 345.000 metros cuadrados brutos cubiertos y 60.000 metros cuadrados de exposición al aire libre. El elemento que une los pabellones y el espacio, es una sinuosa estructura compuesta por más de 40.000 piezas de vidrio. Os animo a acercaros para por lo menos ver el exterior, ya que es una auténtica pasada.
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
21. Torre Unicredit
Continuamos este articulo de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con el edificio más alto de Milán y de Italia.
Este edificio, que se terminó de construir en 2012, es con 231 metros el edificio más alto de la Península Itálica y el 13º de la Unión Europea. El rascacielos fue diseñado por el arquitecto César Pelli y forma parte del proyecto Porta Nuova, que está transformando parte del área de los barrios de Isola, Varesine y Garibaldi en una zona de edificios residenciales y de oficinas.
La zona en la que se encuentra es actualmente una de las más modernas de la metrópoli. Asimismo, está situado junto Bosco Verticale y a mi parecer es uno de esos lugares que no os podéis perder si acudís a Milán, no solo por el edificio en sí, que también, sino por el entorno en el que está.
22. Santa Maria delle Grazie
El siguiente lugar que merece estar en este post es la Iglesia de Santa Maria delle Grazie. Una iglesia que se terminó de construir en 1482 y que es donde se encuentra el famosísimo cuadro de La última cena, del que os hablaré más tarde.
Si bien es cierto que fue mayoritariamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial (uno de los pocos muros que se salvaron fueron los de La última cena) y que recientemente ha sido reconstruida (algo que a mi parecer le quita valor). La verdad es que tanto por el exterior, como por el interior, se convierte sin duda en una de las iglesias más bonitas de la ciudad. Además es una basílica menor y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Por último deciros que en el interior de la iglesia, en la parte más antigua de estilo gótico, destacan en una capilla de la derecha los bellos frescos con la Historia de la Pasión, de Gaudenzio Ferrari. Asimismo, en la misma capilla estuvo La coronación de espinas de Tiziano, hoy en el Museo del Louvre.
23. Via Dante en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Proseguimos con mi calle favorita de la ciudad, Via Dante. Esta calle peatonal une el Castello Sforzesco con la Via Orefici, la cual a su vez conecta con Piazza del Duomo.
Esta espectacular vía comercial y peatonal fue creada a finales del siglo XIX. Es una vía en la que encontraréis numerosos establecimientos y en la que si levantáis la vista hacía arriba visualizaréis algunos de los edificios más señoriales de la metrópoli. Os animo a que la recorráis con calma y disfrutéis del ambiente que suele haber, ya que es una de las calles más concurridas de Milán. Además uno de los aspectos más destacables de la calle es la increíble perspectiva que se obtiene de la parte central del Castello Sforzesco.
24. Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci
El siguiente lugar que debe aparecer en este post de los 40 mejores lugares que ver en Milán es el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci.
El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci, que está situado cerca del lugar donde Leonardo da Vinci tenía terrenos plantados, es el museo técnico – científico más grande de Italia y uno de los más grandes de Europa, con una superficie total de 50.000 m².
El museo se encuentra en un claustro benedictino que se convirtió en monasterio olivetano en el siglo XVI. A principios del siglo XIX, con la ocupación napoleónica, el monasterio se convirtió primero en hospital militar y luego en cuartel. No obstante, Guido Ucelli, fundador del museo, consiguió obtener el área en el año 1947. El arquitecto Piero Portaluppi dirigió las obras de renovación hasta 1952, junto con Enrico Griffini y Ferdinando Reggiori, y en el año 1953 se inauguró el museo.
Las colecciones incluyen 21.000 piezas históricas, entre ellas instrumentos técnicos y científicos, máquinas y plantas relacionadas con el transporte, la energía, la industria siderúrgica, las telecomunicaciones, la tecnología de la información y la astronáutica.
Hoy en día las exposiciones permitentes son estas:
- Telecomunicaciones
- Astronomía y espacio
- Música y teatro
- Mosaico tecnológico: redes, industrias y consumo en la Italia moderna
- Industria química básica
- Acero
- Aluminio
- Fundición industrial
- Procesamiento de hierro y acero
- Energía y materiales
- Ciclo de vida del producto
- Física de partículas
- Nutrición
- Transporte ferroviario
- Galerías Leonardo da Vinci
- Transporte naval
- Transporte aéreo
En lo personal me parece uno de los museos más completos de Europa, ideal tanto para adultos, como para los más pequeños, ya que hay salas muy interactivas. En lo personal la parte final del transporte ferroviario, naval y aéreo me parece la más monumental, pero destacaría colecciones como la de las telecomunicaciones, el mosaico tecnológico italiano, el aluminio y el procesamiento de hierro y acero.
Horario
- Lunes: Cerrado
- De martes a viernes: De 10:00h a 18:00h
- Sábado y domingo: De 10:00h a 19:00h
Precio
- Entrada General: 10€
- Entrada Reducida(entre 3 y 26 años, mayores de 65 años): 7,50€
- Menores de 3 años: Gratis
25. Arco della Pace
Proseguimos con este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán, con el Arco della Pace.
A pesar de que la primera piedra se puso en el año 1807, las obras tuvieron que parar por la caída de Napoleón en el año 1814. Más tarde, en el año 1826, se retomó la realización del monumento, bajo el mandato del emperador Francisco I de Austria, que lo dedicó al Congreso de Viena (congreso que sucedió en el año 1815 y que acordó la paz entre las distintas potencias europeas). Finalmente en el año 1838 se inauguró y en la actualidad es uno de los principales monumentos neoclásicos de Milán.
Toda la estructura es de granito de Baveno, revestida en piedra de Crevoladossola y cuenta con capiteles corintios. Las dimensiones generales de la fachada son 24 metros de ancho por 25 metros de alto y hoy en día es una de las puertas de entrada de uno de los parque más importantes de Milán, el Parque Sempione.
Si queréis saber la ubicación exacta en la que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía Arco della Pace.
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
26. Corso Garibaldi en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Corso Garibaldi es una calle que quizá arquitectónicamente no es de las más bonitas de la ciudad, pero lleva ya unos años de moda, cuenta con mucha vida nocturna y durante el día es también una de las calles más animadas de la ciudad.
Esta vía peatonal de aproximadamente 1.100 metros de largo originalmente se llamaba Corso di Porta Comasina. En el pasado fue un humilde suburbio extramuros, caracterizado por un aspecto popular, animado principalmente por las actividades de los artesanos y comerciantes de Como.
La calle fue uno de los principales objetivos de los austriacos durante los disturbios de marzo de 1848. Más tarde, en 1860 ya se paso a llamar Corso Garibaldi, porque se dice que Garibaldi entró en Milán por esta calle.
Es una vía que une la Puerta Garibaldi, con el barrio de Brera (el centro histórico y el nuevo centro de negocios). Asimismo en la misma se encuentran algunas de las tiendas más interesantes para los amantes al streetwear, como Supreme o Nikelab.
27. Basílica de San Ambrosio
Otro de mis templos favoritos de Milán es la Basílica de San Ambrosio.
La Basílica de San Ambrosio, que es una de las iglesias más antiguas de Milán, se considera tradicionalmente la segunda iglesia más importante de la ciudad después del Duomo de Milán.
La primera fase del templo se llevó a cabo entre los años 379 y 386, a finales del Imperio romano cuando Mediolanum (la actual Milán ) era la capital del Imperio romano de Occidente (función que ejerció entre los años 286 y 402). No obstante, siglos después fue reconstruida casi por completo, adquiriendo su aspecto definitivo entre el año 1088 y principios del siglo XII.
Esta nueva basílica heredó escrupulosamente la planta de la iglesia paleocristiana original del siglo IV, ya que se compuso de tres naves absidales sin crucero y con un cuadripórtico delante. Pese a que la basílica sufrió graves daños durante los bombardeos de Milán del año 1943, que destruyeron principalmente la parte exterior del pórtico, la cúpula y el mosaico tras el altar, lo cierto es que en la actualidad se mantiene la mayoría de la estructura original de la reconstrucción del siglo XII.
La Basílica de San Ambrosio se presenta hoy como un modelo aislado de la arquitectura románica lombarda, ya que otros ejemplos comparables (como las catedrales de Pavía , Novara y Vercelli) han sido destruidos o transformados radicalmente. Sin duda, fue un ejemplo para el desarrollo posterior de la arquitectura románica en la zona de influencia lombarda. De hecho, la cúpula, que data del siglo XII, se convirtió en un modelo para las posteriores construidas en la región de Lombardía.
La basílica tiene una amplia fachada a dos aguas aplanada y está equipada con dos logias superpuestas. Los lados de la logia inferior, que se compone de tres arcos de igual tamaño, se unen con el pórtico, que tiene arcos ligeramente más altos. Por último deciros que frente a la fachada se encuentra el cuadripórtico, que es el lugar más fotografiado del complejo.
Horarios
- De lunes a sábado:
- Mañanas: De 09:30h a 12:30h
- Tardes: De 14:30h a 18:00h
- Domingo: De 15:00h a 17:00h
Precio
- Entrada Gratuita
28. Pinacoteca de Brera
La Pinacoteca de Brera es probablemente el museo de arte más importante de la ciudad, ya que está considerada como una de las mejores colecciones de arte de toda Italia.
Este museo de 24.000 metros cuadrados organizados en 38 salas se encuentra en el Palacio de Brera, que alberga también otras instituciones: la Biblioteca Nacional Braidense, el observatorio de Brera, el Jardín Botánico, el Instituto Lombardo de Ciencias y Letras y la Academia de Bellas Artes. Adentrándonos en el museo, conviene destacar que la inauguración de la nueva «Reale Pinacoteca» (lo que hoy en día es la Pinacoteca de Brera) se celebró en el año 1809. Desde el principio tuvo un gran éxito, pero poco a poco fue adquiriendo más obras, hasta convertirse en una de las mejores pinacotecas de Italia.
Centrándonos en la colección, deciros que es una de las más importantes de pintura italiana del siglo XIII al XX. Entre las obras más destacadas se encuentran «El Beso» de Francesco Hayez, «Boda de la Virgen» de Rafael, la «Lamentación sobre Cristo Muerto» de Mantegna, así como obras de Caravaggio, Modigliani, Tintoretto, Antonio van Dyck o Canaletto.
Entrada
- General: 16€
- Reducida: 11€
- Ciudadanos de la UE de 18 a 25 años: 3€
- Menores de 18 años: Gratis
*Entrada gratuita el primer domingo de cada mes.
Horarios
- De martes a domingo: De 08:30h a 19:15h
- Lunes: Cerrado
29. Parque Sempione en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
El Parque Sempione es sin lugar a dudas el parque más popular del centro de Milán y de ahí que no pueda no estar en este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán.
Este parque de 386.000 m² fue construido a finales del siglo XIX sobre una antigua plaza, que usaban como formación militar. Concretamente el parque fue llevado a cabo entre los años 1888 y 1894, según el proyecto del arquitecto Emilio Alemagna. Un proyecto que incluía avenidas transitables por carruajes, un pequeño lago y un mirador donde actualmente se encuentra la Biblioteca del Parque Sempione.
Desde su creación, el parque ha servido como punto de encuentro para cuando los milaneses tienen tiempo libre. Entre los edificios más significativos del parque, además del Palazzo dell’Arte, destacan la Arena Civic, el pabellón del Acuario Cívico de Milán de Locati y la Torre Littoria. Sin contar los dos puntos de entrada y salida, que son los más impresionantes; el Arco della Pace y el Castello Sforzesco.
30. Corso Como
Corso Como es sin lugar a dudas otra de las calles más bonitas de Milán y de ahí que deba estar en este listado de los 40 mejores lugares qué ver en em Milán.
Esta calle peatonal de 200 metros es una de las más animadas de la capital de Lombardía. Recorrer esta vía significa pasar de la Milán más moderna a una de las puertas más icónicas de la ciudad, Porta Garibaldi. Además es una calle muy popular para buscar dónde comer Milán. Por último deciros que os animo a que os fijéis en la vegetación que sobresale de los edificios.
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
31. Parco Biblioteca degli Alberi
Continuamos este post con uno de los 40 mejores lugares que ver en Milán. Se trata de uno de los parques que más me sorprendieron de la ciudad, el Parco Biblioteca degli Alberi.
Este es un parque que no aparece en muchas guías como tal, pero en el que está situado uno de los edificios más populares de la Milán moderna, el Bosco Verticale. No obstante, sus atractivos van más allá de estas fantásticas torres. Es un enclave que se encuentra en una de las zonas que más ha evolucionado en los últimos tiempos, ya que alrededor del parque se están construyendo alguno de los rascacielos más importantes de la ciudad, entre los que se encuentra el edificio más alto de Italia, la Torre Unicredit.
Adentrándonos en la historia del lugar, deciros que fue creado en el año 2018 y fue diseñado por la paisajista holandesa Petra Blaisse y el diseñador holandés Piet Oudolf, junto con Studio Inside – Outside. Como anécdota deciros que se llama «biblioteca», puesto que emula a una biblioteca de vegetación, que alberga más de 100 especies. Para terminar deciros que es un parque que ideal para pasear y para disfrutar de las grandes edificios de sus alrededores, para los amantes de los rascacielos es un must.
Si queréis saber la ubicación exacta o cualquier otro aspecto de interés, seguro que lo encontraréis en la Guía Parco Biblioteca degli Alberi.
32. Cementerio Monumental de Milán
El siguiente lugar que aparece en este post es el Cementerio Monumental de Milán.
Este cementerio es el segundo más grande de la capital de Lombardía. Fue diseñado por el arquitecto Carlo Maciachini y se inauguró en el año 1866. La entrada principal se realiza a través del gran Famedio, un enorme edificio de estilo neomedieval hecho de mármol y piedra, que contiene las tumbas de algunos de los ciudadanos más honorables de la ciudad y del país, incluida la del novelista Alessandro Manzoni. Asimismo, aunque este es el símbolo del cementerio, a lo largo del mismo podéis encontrar tumbas verdaderamente alucinantes, como una que representa a la Columna de Trajano.
Existe una sección judía, que tiene una entrada independiente. De la misma manera, el cementerio contiene el Templo Crematorio, el cual fue el primer crematorio que se abrió en el mundo occidental. Se inauguró 10 años después de que abriera el cementerio, en el año 1876, y estuvo operativo hasta el año 1992. Por el momento, de los que he estado, es el cementerio que contaba con las tumbas más altas. Como siempre, la idea era ver quien tenía más poder, incluso después de la muerte. A continuación os dejo algunas personas de interés, que está enterradas en el cementerio.
- Alberto Ascari (1918 – 1955): Piloto campeón de Fórmula Uno
- Filippo Tommaso Marinetti (1876 – 1944): Poeta y principal fundador del movimiento futurista
- Giuseppe Meazza (1910 – 1979): Futbolista y entrenador
- Salvatore Quasimodo (1901 – 1968): Premio Nobel de Literatura 1959
- Herbert Kilpin (1870 – 1916): Fundador del club de fútbol AC Milan
- Dario Fo (1926 – 2016): Premio Nobel de Literatura 1997
Si necesitáis más información o saber el punto exacto en el que se encuentra, seguro que la encontraréis en la Guía del Cementerio Monumental de Milán.
33. Piazza Duomo en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Llegamos a la que es la plaza más grandiosa de la ciudad, la Piazza Duomo.
Esta plaza de forma rectangular y una superficie de 17000 m² es sin lugar a dudas el epicentro de Milán. Sus orígenes se remontan al año 1330, cuando se creó una plaza del mercado llamada «Piazza dell’Arengo». A lo largo de los siglos fue modificándose y evolucionando, pero el gran cambio sucedió en el siglo XIX, cuando se amplió la plaza y se crearon la mayoría de edificios que podemos observar hoy en día. A excepción del arengario, que fue construido durante la época fascista para Benito Mussolini pronunciara discursos a la población.
La Piazza del Duomo es una plaza cuyo nombre viene dado por el espectacular monumento que está situado en la misma, el Duomo de Milán. De la misma forma, no es el único monumento destacable de la plaza, ya que también podremos visualizar una de las entradas de la Galleria Vittorio Emanuele II y uno de los museos más interesantes de la Milán y desde donde se obtienen unas más que interesantes vistas de la plaza, el Museo del Novecento.
Os animo a madrugar si tenéis intención de verla sin que esté llena de gente, puesto que al ser el epicentro del núcleo urbano y el lugar desde donde se visualiza el monumento más fascinante de la ciudad, es complicado encontrarla sin gente.
34. City Life
Otro de los parques más fascinantes de Milán es el City Life.
Este parque es el epicentro del complejo residencial y de oficinas que fue proyectado por los arquitectos Arata Isozaki, Daniel Libeskind y Zaha Hadid. La construcción del complejo se inició en 2007 y se habría debido completar en el año 2015, a tiempo para la Expo de Milán, pero, debido a los retrasos acumulados, la fecha de finalización de las obras se aplazó al año 2020.
Hoy en día es la zona peatonal más grande Milán y una de las más grandes de Europa. De la misma manera, los elementos más destacables del parque son el centro comercial CityLife Shopping District y sobre todo las tres torres que están destinadas a convertirse en uno de los nuevos símbolos de la ciudad: la Torre Allianz (Torre Isozaki), la Torre Generali (Torre Hadid) y la Torre Libeskind.
35. La última cena
Proseguimos este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con uno de los monumentos más famosos a nivel mundial de la ciudad, La última cena.
Este cuadro, que Leonardo Da Vinci realizó entre 1495 y 1498, se encuentra en la Iglesia Santa Maria delle Grazie y es un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Está situado en la pared sobre la que se pintó originalmente y, aunque el estado de la pintura es bastante mejorable por las técnicas que utilizó Leonardo, las últimas restauraciones sucedidas en el año 1977 han hecho que pueda sobrevivir.
Antes de acudir había leído que se podía ver pero que no se podían hacer fotos, no obstante, cuando estuve no había ninguna restricción en relación con las fotografías. En lo que sí que existen restricciones, y muy severas, es en el aforo. Por lo que si tenéis intención de acudir os animo a que reservéis con bastante antelación para no llevaros sorpresas. Si queréis saber desde donde se reserva y cuando cuestan las entradas, a continuación os dejo el post.
Si necesitáis cualquier otra información acerca de Milán, seguro que la encontraréis en esta Guía de Milán
36. Galleria Vittorio Emanuele II en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
La Galleria Vittorio Emanuele II es uno de esos lugares que cuando se piensa en Milán enseguida viene a la cabeza.
Esta galería que conecta la Piazza della Scala con la Piazza del Duomo es uno de esos enclaves que impresiona tanto en fotografías, como en persona. Es un lugar muy fotogénico en la que se sitúan tiendas de algunas de las marcas más lujosas del planeta como Louis Vuitton, Prada, Armani, Gucci…
Su nombre proviene de Vittorio Emanuele II, primer rey de la Italia unificada. La galería fue construida por Giuseppe Mengoni entre 1865 y 1877. Asimismo, me gustaría destacar que la calle está cubierta por unos arcos de cristal y techo de hierro fundido, un diseño popular para arcadas durante el siglo XIX. De hecho, el uso de la estructura de hierro inspiró también la Torre Eiffel, en París.
37. Estación Central de Milán
Seguramente, tanto si llegáis en tren, como si llegáis en autobús o en avión, el primer monumento de relativa importancia que tendréis la oportunidad de ver es la Estación Central de Milán.
Con un tráfico diario de más de 320.000 pasajeros y un movimiento de más de 500 trenes por día es la principal estación ferroviaria de la capital lombarda, la segunda de Italia por número de pasajeros (después de Roma Termini ) y la octava estación de ferrocarril más grande de Europa.
Esta estación que a muchos por sus estilo arquitectónico les parecerá un mamotreto fue inaugurada en el año 1931. Asimismo, como se tardó tanto en construir, cada vez era más grande y majestosa porque cuando Benito Mussolini se convirtió en Primer Ministro quiso que la estación de ferrocarril representara el poder del régimen fascista (a pesar de que la primera piedra había sido puesta por Vittorio Emanuele II).
La última gran renovación se hizo entre los años 2005 y 2010. De la misma manera, adentrándonos en la arquitectura del edificio, hay que destacar que la fachada que da a la Piazza Duca d’Aosta tiene 200 metros de ancho y su bóveda una altura de 72 metros, algo absolutamente impresionante. En general la estación no tiene un estilo arquitectónico definido, sino que es una mezcla de diferentes estilos, en particular Art Nouveau y Art Déco combinados con la monumentalidad de la arquitectura fascista.
Para terminar debo deciros que durante la Segunda Guerra Mundial el andén 21 de la época (que no se corresponde con el actual andén 21) se utilizaba para poner en marcha los trenes de mercancías que deportaban a los judíos italianos a campos de concentración y exterminio. Entre los años 1943 y 1944 numerosos trenes llenos de judíos deportados se dirigieron a Auschwitz y otros campos de concentración. En el año 2013 se inauguró cerca de la plataforma 21 el Memorial de la Shoah en memoria de las víctimas del Holocausto en Italia.
Información Práctica sobre el Memorial de la Shoah
Horarios
- Todos los días menos los viernes: De 10:00h a 16:00h
* Último viernes de cada mes sí que está abierto de 10:00h a 18:00h y entrada gratuita.
Precios
- Adultos: 10€
- Estudiantes y mayores de 65 años: 5€
- Niños hasta 5 años: Gratis
38. Bosco Verticale
El siguiente lugar que aparece en este artículo es el símbolo de la Milán moderna y uno de los edificios más bonitos de la ciudad, el Bosco Verticale.
Estos edificios, que fueron inaugurados en el año 2014 y que cuentan con 111 y 78 metros de altura, fueron los ganadores en el año 2015 del premio al «rascacielos más bello e innovador del mundo», el cual es otorgado por Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano. Asimismo, también se le incluyo en la lista de los «cincuenta rascacielos más emblemáticos del mundo» en 2019.
El creador de esté icónico y diferencial rascacielos fue Stefano Boeri y lo cierto es que es un proyecto que ha servido de referencia para otros muchos y que escenifica a la perfección la creciente concienciación con el medio ambiente que existe en el mundo.
Si queréis saber el lugar exacto en el que se encuentra, seguro que lo encontraréis en la Guía Bosco Verticale.
39. Castello Sforzesco en el post de los 40 mejores lugares que ver en Milán
Llegamos al penúltimo lugar de este listado de los 40 mejores lugares qué ver en Milán con el Castello Sforzesco.
Aunque no es tan popular como otros monumentos de la ciudad, lo cierto es que, este castillo que se comenzó a construir en el año 1360, es otro de los imprescindibles de Milán. No obstante, de esa primera construcción queda bien poco, ya que fue destruido durante la República Ambrosiana Dorada en el año 1447. Más tarde, en el año 1450, Francisco I Sforza, una vez que venció a los republicanos, comenzó la reconstrucción del castillo para convertirlo en su residencia. Leonardo da Vinci pintó frescos en varias habitaciones y a finales de siglo el castillo se convirtió en una de las cortes más lujosas de la época.
A principios del siglo XVI la Torre del Filarete (la principal) se derrumbó porque un soldado detonó accidentalmente una bomba. En el año 1536 el castillo fue entregado al rey de España Carlos V (esto dio estabilidad al castillo, ya que desde principio de siglo se habían sucedido nueve gobiernos diferentes de distintos países). Se reforzó la fortificación y a principios del siglo XVII se completaron las obras con fosos, que separaban completamente el castillo de la ciudad.
Con la llegada de Napoleón, en el año 1800 se ordenó su total demolición. Finalmente solo se destruyeron las torres laterales y los bastiones españoles. En el siglo XIX hubieron saqueos y muchos milaneses propusieron demolerlo para construir un barrio residencial. Sin embargo, prevaleció la cultura histórica y el arquitecto Luca Beltrami sometió el castillo a una gran reconstrucción, que tenía como objetivo devolverlo a las formas del señorío Sforza. La restauración finalizó en el año 1905, con la inauguración de la Torre Filarete, reconstruida según dibujos del siglo XVI.
Precio de cada uno de los museos
- General: 5€
- Mayores de 65 y estudiantes: 3€
Horarios
- Castillo:
- Verano: De lunes a domingo: De 07:00h a 18:00h
- Invierno: De lunes a domingo: De 07:00h a 19:00h
- Museo:
- De lunes a domingo: De 09:00h a 17:30h
40. Duomo de Milán
No podía terminar este post de los 40 mejores lugares qué ver en Milán de otra manera que con el lugar más bonito e impresionante de Milán, el Duomo de Milán. Al inicio he comentado que Milán es mucho más que el duomo y es cierto, pero eso no quita para que podamos decir que este monumento es una auténtica maravilla y que está a años luz del resto de la localidad.
A pesar de que se comenzó a construir en el año 1386, no se finalizó hasta el año 1965. Gran parte de la culpa de que haya tardado tanto en realizarse, es que es una de las iglesias de culto católico más grandes del mundo y de hecho en muchos rankings está posicionada como la segunda catedral gótica más grande del mundo y la iglesia más grande de Italia.
Historia Duomo de Milán
En el enclave en el que se encuentra hoy en día, anteriormente yacía la antigua Catedral de Santa Maria Maggiore. Se derrumbó el campanario y se decidió que la mejor opción era construir un nuevo templo católico, el Duomo de Milán.
Inicialmente se prepararon los cimientos para un edificio de tres naves, con capillas laterales cuadradas. Sin embargo, el proyecto estaba comenzando a ser tan ambicioso, que se optó por prescindir de las capillas y elevar a cinco el número de naves. A finales de siglo, en el año 1393, se realizó el primer capitel. Algo novedoso, ya que la presencia de capiteles sobre los pilares lo diferencia claramente del gótico más allá de los Alpes. Más tarde, en el año 1418 el Papa Martín V consagró el altar mayor y se celebró una gran ceremonia.
Poco a poco la iglesia iba evolucionando, pero quedaba uno de los apartados más importantes, la fachada. Pellegrino Tibaldi diseñó un proyecto en el año 1580 que iba a realizarse, pero Carlo Borromeo falleció en el año 1584 y, al ser la persona de mayor importancia que apoyaba la idea, el proyecto perdió fuerza y ganó importancia el de Martino Bassi. Poco a poco la realización de la fachada fue prosperando hasta que en el año 1805 Napoleón Bonaparte mandó a Giuseppe Zanoia que iniciara los trabajos para la finalización de la fachada, para la coronación de Napoleón como rey de Italia. Finalmente se completó en el año 1813 por Carlo Amati y se le siguieron añadiendo estatuas de tamaño humano a lo largo del siglo XIX.
Desde el siglos XIX se han realizado numerosos trabajos de restauración. Los primeros fueron cuando en el año 1866 se derribó el bajo campanario situado en la nave y se trasladaron las campanas a la cúpula. También, a lo largo del siglo XIX, se completaron los chapiteles y la decoración arquitectónica. Posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, la catedral resultó dañada durante los ataques aéreos.
Para terminar, en el año 1969, para evitar derrumbes (ya se habían desprendido trozos de mármol, incluso de gran tamaño), se cerró al tráfico la zona que rodea el Duomo y se redujo la velocidad de los trenes de la línea 1 del metro, que pasan por el subterráneo. Asimismo, la restauración estética de las torres se inició en el año 1981 y concluyó en el año 1986, con motivo del sexto centenario de su construcción. Las restauraciones hoy en día son constantes y es habitual encontrar el duomo con algún andamio.
Arquitectura Duomo de Milán
Pese a que en muchas ocasiones se dice que la Catedral de Milán tiene un estilo claramente gótico, lo cierto es que al haberse construido y reconstruido en tantos periodos del tiempo, no queda del todo claro. Por lo que, aunque claramente los estilos a los que más se asemeja es el gótico y el neogótico, lo cierto es que yo soy partidario de describir al Duomo de Milán como un templo religioso con estilo propio y en continua renovación.
Esta catedral, que tiene su altura máxima en 108 metros, cuenta con una de las fachadas más reconocidas e impresionantes a nivel mundial. De hecho, la fachada de 56 metros de altura máxima escenifica a la perfección la evolución del Duomo de Milán, puesto que en la misma podemos apreciar el Renacimiento tardío de Tibaldi, pasar por el Barroco de Francesco Maria Richini y llegar el neogótico napoleónico de Acquisti.
El Duomo de Milán es de planta de cruz latina, cuenta con cinco naves, 135 agujas y 3400 estatuas. De la misma manera, otro de los aspectos que más destaca es el tamaño de los pilares y la altura de la bóveda (45 metros), que impresiona nada más accedes al interior.
Terrazas del Duomo de Milán
Por último voy a hablaros de otra de las cosas que no os podéis perder ya no solo en el Duomo de Milán, sino en Milán, subir a las terrazas.
Se puede acceder tanto por escaleras (no es algo excesivamente duro), como por ascensor. Una vez arriba podréis obtener una de las mejores vistas de la ciudad. Una perspectiva casi 360º de la capital de Lombardía, que es una auténtica delicia y que recomiendo divisar al atardecer.
Tipos de entrada Duomo de Milán
Para acceder al Duomo existen diferentes tipos de entradas, dependiendo si además del Duomo quieres visitar otros puntos como los tejados o el museo, o incluso si para subir a los tejados lo quieres hacer por las escaleras o por ascensor:
- ELEVADOR DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por ascensor, Museo, Baptisterio):
- General: 22€
- Reducida: 11€
- ESCALERAS DUOMO PASS (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio):
- General: 16€
- Reducida: 8€
- PASE DE CULTURA (Catedral, Área Arqueológica, Museo, Baptisterio):
- General: 10€
- Reducida: 5€
- TECHOS – Acceso por ascensor (Tejados por ascensor):
- General: 15€
- Reducida: 7.5€
- TECHOS – Acceso a pie (Tejados por escalera):
- General: 13€
- Reducida: 6,5€
- DUOMO DE MILÁN + MUSEO DUOMO (Catedral + Museo):
- General: 8€
- Reducida: 4€
- DUOMO + AMBROSIANA (Catedral, Área Arqueológica, Tejados por escaleras, Museo, Baptisterio y `Pinacoteca Ambrosiana):
- General: 30€
- Reducida: 20€
Las entradas se pueden comprar de manera online con un pequeño recargo, o mirando de frente a la catedral, en el lado derecho de la misma están las taquillas.
Si tenéis intención de acudir al interior y de subir a los tejados a continuación os dejo una guía con toda la información práctica para que no os perdáis nada.
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Si te interesa saber quién está detrás de Planaje, te dejo artículo en el que te muestro quién soy, para que me conozcas mejor.